Nuestras Residencias

        

Todas los centros de mayores de la Fundación Gracia y Paz son un hogar para sus residentes, el reducido número de plazas de las residencias está pensado para favorecer un trato más cercano entre los propios residentes y entre ellos y sus cuidadores. 

La vida en nuestras residencias es por tanto, lo más parecido a la vida en familia.

Libres de toda barrera arquetectónica y dotadas con los medios necesarios -tanto materiales como humanos- para este tipo de centros, la vida en ellas resulta agradable y confortable a los residentes.

En nuestras residencias se promueve la convivencia entre los propios usuarios de los centros y entre estos y el entorno, jugando un papel predominante los familiares y voluntarios que colaboran con la Fundación.

El régimen es abierto y sólo se exige -tanto a los usuarios como a los visitantes-, el respeto a las normas internas de funcionamiento. 

Como nuestra prioridad son los mayores más desfavorecidos, la mayoría de nuestras plazas son concertadas. No obstante, existen algunas plazas privadas cuya disponibilidad se puede consultar.

Para velar por que el espíritu propio de la Fundación siempre esté presente en las residencias, éstas cuentan con un Patrono Delegado de la Fundación que las mantiene permanentemente en contacto con la Comisión Ejecutiva.

Las Residencias de mayores Gracia y Paz cuentan con todas las acreditaciones y exigencias de la normativa vigente.


Placa de agradecimiento de una familia por el magnífico trato dado a su familiar durante su estancia en la residencia.

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