Retiro "Formar a Jesús" 20 de mayo de 2017 en Valmaría, animado por el Padre Camilo Bernal cjm

"Vivir:
el pasado con memoria agradecida
el presente con pasión
el futuro con esperanza"

“La esencia de nuestra fe está sintetizada en que Jesús vive; que este Jesús que vive es el mismo Jesús histórico que estuvo en Galilea y que nació de María, que curó a muchos, que colgó de la cruz, que murió y que resucitó. Está vivo. ¿Estamos persuadidos de que Jesús vive? Nuestra fe consiste en creer en  que Cristo murió y volvió a la vida, y está vivo y cercano. Lo que enseñaban los apóstoles, lo que predicaban por todas partes era eso, exclusivamente"

Siervo de Dios Rafael García Herreros 

“El misterio por excelencia y la tarea suprema es la formación de Jesús que nos señala las siguientes palabras de san Pablo: Hijitos míos por quienes sufro de nuevos dolores de parto hasta que Cristo tome forma en ustedes (Gal 4, 19 )”… Es la obra mayor y más santa de la Iglesia que no tiene ocupación más eximia que producirlo, en cierta manera, por la palabra sacerdotal, en la Eucaristía y formarlo en los corazones de sus hijos. Porque su único propósito, en todas sus funciones, es formar a Jesús en los cristianos.

Por tanto nuestro deseo, preocupación y tarea principal debe ser formar a Jesús en nosotros, haciendo que en nosotros viva y reine, con su espíritu, su devoción, sus virtudes, sus sentimientos, inclinaciones y disposiciones. A ese fin deben tender todos nuestros ejercicios de piedad. Es la tarea que Dios nos pone entre manos para que en ella trabajemos sin descanso” (O.E. 202)

El 20 de mayo de 2017 en Valmaría tuvimos nuestro retiro animados por el Padre Camilo Bernal.  Participamos 21 de los integrantes de la Fraternidad

Agenda Retiro

En la primera enseñanza, el Padre Camilo hizo un contexto partiendo de la intención de la Congregación de Jesús y María de lograr de la Santa Sede el Doctorado para San Juan Eudes.

La mayor tarea y principal ocupación del cristiano es formar a Jesús en su interior.

La verdadera devoción cristiana

"Porque si todas las virtudes cristianas no son sino las virtudes de Jesucristo en la tierra que debemos continuar, también la devoción cristiana es la devoción santa y divina de Jesucristo que debemos continuar y completar en nosotros. Pues bien, Jesucristo colocó su devoción en cumplir, a la perfección, las voluntades de su Padre y en fincar en ello toda su felicidad. En servir a su Padre y aún a los hombres por amor a su Padre: quiso asumir la condición de servidor para rendir más vivamente con su anonadamiento, su homenaje a la grandeza suprema de su Padre. Colocó su devoción en amar, glorificar y en hacer amar y glorificar a su Padre en el mundo, en ejecutar todos sus actos únicamente por la gloria y el amor a él, y con disposiciones santas, es decir, con profunda humildad, ardiente caridad hacia el prójimo desprendimiento perfecto de sí mismo y de todas las cosas; y en contemplación, unión fortísima y sumisión exacta y alegre al querer de su Padre. Finalmente colocó su devoción en su inmolación y sacrificio por la sola gloria de su Padre: asumió la condición de hostia y de víctima y, como tal, quiso experimentar toda suerte de desprecios, humillaciones, privaciones, mortificaciones interiores y exteriores hasta una muerte cruel y afrentosa". San Juan Eudes Obras escogidas p. 198

Humildad

"Es la humildad, acompañada del amor, la que hace santos y grandes santos. Si un alma es de verdad humilde, diré que es de verdad santa... Si es muy humilde diré que es muy santaadornada de toda clase de virtudes y que Dios recibe de ella gloria inmensa; que Jesús vive en ella, como su tesoro y paraíso; que será grande en el reino de Dios, conforme a la verdad eterna; el que se humilla será enaltecido. Al contrario, un alma sin humildad carece de virtud, es un infierno, habitación de los demonios, abismo de todos los vicios. En cierta manera se puede decir que la humildad es madre de Jesús, porque gracias a ella la santa Virgen se hizo digna de llevarlo en su seno. De la misma manera ella nos hace dignos de formarlo en nosotros y de hacerlo vivir y reinar en nuestro corazón. Por eso con ahínco debemos amarla, desearla y buscarla". San Juan Eudes Obras escogidas p. 167



Algunos de los participantes


  





























   


La animación




































                                                                                            



























































En el trabajo      






















































 






















En la dinámica

  























































En el descanso


























































  

En la Eucaristía