MIS CANCIONES


1.LOS MOMENTOS                        2. ES EL AMIGO QUE HOY NECESITO         3. SI ESE TIEMPO PUDIERA VOLVER  

4.MARRUECOS                              5. AYER TE VI                                            6. CARTA DE UN LEÓN A OTRO

7.LA BICILETA BLANCA                 8.  CORDOBA    EN OTOÑO                      9.

10.                                               11.                                                            12.

13.                                               14.                                                            15.

 	

1. LOS MOMENTOS

Eduardo Gatti

	Tu silueta va caminando, con el alma triste y dormida,
	ya la aurora no es nada nuevo pa' tus ojos grandes y pa' tu frente;
	ya el cielo y sus estrellas se quedaron mudos, lejanos y muertos 
 pa' tu mente ajena.
 
  
 
 
 Nos hablaron una vez cuando niños, cuando la vida se muestra entera,
	que el futuro, que cuando grandes, ahí murieron ya los momentos,
	sembraron así su semilla y tuvimos miedo, temblamos, 
 y en ésto se nos fue la vida.
  
 
 
	Cada uno aferrado a sus dioses, productos de toda una historia,
	los modelan y los destruyen y según eso ordenan sus vidas
	en la frente le ponen monedas, en sus largas manos les cuelgan
	candados, letreros y rejas.
  

 

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2. ES EL AMIGO QUE HOY NECESITO

José Ángel Trelles

    Él pintaba paredes que otros lucían, él pintaba la cuna en que yo dormía
   y cantaba bajito acariciando valsecitos, milongas y
algunos tangos.
   Él cantaba bajito acariciando.

                                       

   Él mateaba debajo del limonero los domingos de julio, de abril o enero
   y miraba la vida desde su hombría y enseñaba a vivirla con valentía.
   Él miraba la vida desde su hombría.

   

    Él hablaba el idioma de la ternura con muy pocas palabras y mil dulzuras
   y quería las cosas que yo quería: mis amigos, mi canto, mi rebeldía.
   El quería mi canto, mi rebeldía.

   

  

   Él se fue una mañana de abril y soles, rodeado de parientes y algunas flores
   mi abrazo que era suyo quedó solito. Mi viejo es el amigo que hoy necesito.

 

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3. SI  ESE  TIEMPO  PUDIERA  VOLVER

Emmanuel

 

   El tiempo que pasa, trae a mi mente las cosas que amaba de ti,

llegaste a mi vida como una estrella de una galaxia lejana.

La ternura con que me miraste, me transformó y ahora yo te busco

y no te encuentro, no.

 

 

   Si tu cuerpo, si tu risa si ese tiempo pudiera volver,

si tu cuerpo, si tu risa los pudiera tener otra vez.

 

 

  Pero todo se termina como ese cuento de niños que sé

y mañana, mañana, no sé lo que pasarà porque mañana, mañana yo te necesitaré.

 

 

 

          Me acostumbraba a escuchar tu voz así, familiar y lejana,

             como giraba la música si te abrazabas a mi,

             desde entonces te he buscado tanto sin comprender,

             el por qué te fuiste, no lo entiendo, no.

 

 

                   Si tu cuerpo, si tu risa, si ese tiempo pudiera volver.

                Si tu cuerpo, si tu risa los pudiera tener otra vez.

 

 

                Pero todo se termina como ese cuento de niños que sé

        y mañana, mañana no se lo que pasará

    porque mañana, mañana, yo te necesitaré...

 

 

 

 

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4. MARRUECOS

J.L.Perales


                  Salió de su país acariciando un sueño,
               buscó la noche oscura de la mar
          y comenzó a remar en solitario
            como un lobo de mar miró hacia atrás
               y pudo ver en contraluz
,
                  Marruecos sollozar.



                                 Pensaba descubrir la tierra prometida
                                 y recitó unos versos del Corán
                                 tratando de encontrar una salida a tanta soledad.
                                 Salió la luna y le pintó de plata el mar,

es hora de llegar.

                                                         



                       Sintió bajo sus pies el beso de la arena
                    y recordó el desierto que dejó.
                    El sol volvió a nacer y al despertarse
                    un hombre lo llamó,
                    no hay sitio aquí para el que llega sin llamar,
                    ya puedes regresar.

 


 

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5. AYER     TE     VI

                                             Víctor Heredia

 

                   Ayer te vi, traías tanta sombra
que la noche parecía deshacerse en tu mirada
tu mirada que cantaba tanta estrella para mi,

tu mirada que cantaba tanta estrella para mi

 

 

                        Ayer te vi, traías tanta sombra,
                      donde ayer hubo campanas sollozaba la nostalgia
                      La nostalgia ese camino que han trazado para mi,
                      la nostalgia ese camino que han trazado para mi.

                             

            

                Como un barquito encallado sin su puerto y sin su mar
                con el corazón herido, vestida de soledad
                Ni tu boca ni mi boca me nombraron al pasar

                tanta pena y tanto olvido no tiene nada que hablar

 

                                    Ayer te vi, traías tanta sombra
                                    que la calle parecía sollozar cuando pasabas
                                    Y un candil segó su llama para siempre para mi
                                    y un candil segó su llama para siempre para mi

 

Como un barquito encallado sin su puerto y sin su mar
con el corazón herido, vestida de soledad
Ni tu boca ni mi boca me nombraron al pasar
tanta pena y tanto olvido no tiene nada que hablar...


 

 

 

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 6. CARTA  DE  UN  LEÓN  A   OTRO

Letra y música: Chico Novarro
Intérpretes: Chico Novarro, Juan Carlos Baglietto

 
     Perdón, hermano mío, si te digo
     que ganas de escribirte no he tenido.
     No sé si es el encierro, no sé si es la comida
     o el tiempo que ya llevo en esta vida.

                                     Lo cierto es que el zoológico deprime
                                     y el mal no se redime sin cariño,
                                     si no es por esos niños que acercan su alegría
                                     sería más amargo todavía...

  

     A ti te irá mejor, espero, viajando por el mundo entero,
     aunque ese domador, según me cuentas, te obligue a trabajar más de la cuenta.

                          
      Tú tienes que entender, hermano, que el alma tiene de villano,
      al no poder matar a quien quisiera, descarga su poder sobre las fieras.
      Muchos humanos son importantes  silla mediante, látigo en mano.

Pero, volviendo a mí, nada ha cambiado, aquí desde que fuimos separados.
     Hay algo, sin embargo, que noto entre la gente: parece que miraran diferente.
     Sus ojos han perdido algún destello, como si fueran ellos los cautivos.

 

 

Yo sé lo que te digo, apuesta lo que quieras, que afuera tienen miles de problemas.
     Caímos en la selva, hermano, y mira en qué piadosas manos.
     Su aire está viciado de humo y muerte... ¿a quién anticipar puede su suerte?

 

      Volver a la naturaleza, sería su mayor riqueza.
     Allí podrán amarse libremente, y no hay ningún zoológico de gente.
     Cuídate hermano, yo no sé cuándo, pero ese día viene llegando...

 

 

 

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7. MI PUEBLO BLANCO

Joan Manuel Serrat

Colgado de un barranco
duerme mi pueblo blanco
bajo un cielo que, a fuerza
de no ver nunca el mar,
se olvidó de llorar.

 


Por sus callejas de polvo y piedra
por no pasar, ni pasó la guerra.
Sólo el olvido
camina lento bordeando la cañada
donde no crece una flor, ni trashuma un pastor.

El sacristán ha visto hacerse viejo al cura,
el cura ha visto al cabo y el cabo al sacristán.
Y mi pueblo después vió morir a los tres...
Y me pregunto: Por qué nacerá gente
si nacer o morir es indiferente.

De la siega a la siembra,
se vive en la taberna.


Las comadres murmuran su hitoria en el umbral
de sus casas de cal.
Y las muchachas hacen bolillos
buscando, ocultas tras los visillos,
a ese hombre joven que noche a noche
forjaron en su mente,
fuerte para ser su señor y tierno para el amor.

Y las muchachas hacen bolillos... por Santana de Yepes.

Ellas sueñan con El, y

 El con irse muy lejos de su pueblo.

 

Y los viejos sueñan morirse en paz,
y morir por morir, quiren morirse al sol.
La boca abierta al calor, como lagartos.
Medio ocultos tras un sombrero de esparto.


Escapad gente tierna
que esta tierra está enferma,
y no espereís mañana
lo que no se os dió ayer,
que no hay nada que hacer.
Toma tu mula, tu hembra y tu arreo,
sigue el camino del pueblo hebreo
y busca otra luna.


Tal vez mañana sonría la fortuna.
Y si te toca llorar
es mejor frente al mar.


Si yo pudiera unirme
a un vuelo de palomas
y atrevasando lomas
dejar mi pueblo atrás,


Os juro por lo que fui
que me iria de aquí...
Pero los muertos están en cautiverio
y no nos dejan salir del cementerio.

 

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(por completar aún)

 8.LA   BICICLETA BLANCA

Música: Astor Piazzolla
Letra: Horacio Ferrer 

 

 Lo viste. Seguro que vos también,alguna vez lo viste:
     te hablo de ese eterno ciclista solo, tan solo,
     que repecha calles por la noche.

Usa las botamangas del pantalón bien metidas en las medias
     y una boina calzada hasta las orejas, ¿Te fijaste?

Nadie sabe, no, de dónde cuernos viene,

jamás se le conoce a dónde diablos va.

De todos modos, si lo vieras pasar, míralo con mucho amor:

Puede que sea, otra vez...

 


El flaco que tenía la bicicleta blanca;
silbando una polkita cruzaba la ciudad.
Sus ruedas, daban pena: tan chicas y cuadradas
¡que el pobre se enredaba la barba en el pedal!


Llevaba, de manubrio, los cuernos de una cabra.
Atrás, en un carrito, cargaba un pez y un pan.
Jadeando a lo pichicho, trepaba las barrancas,
y él mismo se animaba, gritando al pedalear.



"¡Dale, Dios!... ¡Dale, Dios!...  ¡Meté, flaquito corazón!
Vos sabés que ganar  no está en llegar sino en seguir..."



Todos, mientras tanto, en las veredas, revolcándonos de risa
¡lo aplaudimos a morir!  y él, con unos ojos de novela,
saludaba, agradecía,  y sabía repetir:

"¡Dale, Dios!... ¡Dale, Dios!...
¡Dale con todo, Dale, Dios!..."


Pero cierta noche, su horrible bicicleta con acoplado entró a sembrar una enorme cola fosforescente. ¡Increíble!: los pungas devolvían las billeteras en los colectivos; los poderosos terminaban con el hambre; los ovnis nos revelaban el misterio de la Paz; el Intendente, en persona, rellenaba los pozos de la calle, y hasta yo, pibe, yo que soy las penas, lloré de alegría bailando bajo esa luz la polka del ciclista.

 



Después, no sé, ¡te juro!, por qué siniestra rabia,
no sé por qué lo hicimos ¡lo hicimos sin querer!,
al flaco, ¡pobre flaco!, de asalto y por la espalda,
su bicicleta blanca le entramos a romper.

Le dimos como en bolsa, si asco, duro, en grande:
la hicimos mil pedazos... Y, al fin, yo vi que él,
mordiéndose la barba, gritó: "¡Que yo los salve!..."
Miró su bicicleta, sonrió, se fue de a pie.

(Mi viejo Flaco Nuestro que andabas en la Tierra: ¿Cómo te olvidaste que no somos ángeles sino hombres y mujeres?)

Flaco,
no te quedes triste,
todo no fue inútil,
no pierdas la fe...
en un cometa con pedales
¡dale que te dale!
yo sé que has de volver...

 

 

 9. LUCÍA

Serrat

                                              

Vuela esta canción para ti Lucía,

la más bela historia que tuve y tendré

es una carta de amor

que se lleva el viento pintado en tu voz

a ninguna parte, a ningún buzón...

528 por babu pesce di bosco.

no hay nada más bello

que lo que nunca he tenido

nada más amado que lo que perdí.

Perdona si aún busco en la arena

una luna nueva que arañaba el mar...

Si alguna vez fui un ave de paso,

lo olvidé pa encallar en tus brazos^,

si alguna vez fui bello y fui bueno

fue enredado en tu pelo y tus senos,

 

si alguna vez amé...

si algún día después de amar amé

fue por tu amor, Lucía, Lucía...

Tus recuerdos son cada día más grandes

el olvido sólo se llevó la mitad

y tu nombre aún,

se acuesta en mi cama en la oscuridad

entre mi almohada y mi soledad...

 

CÓRDOBA EN OTOÑO

Los nocheros

  

Las golondrinas dijeron adiós y se llevaron el tiempo estival,
el duende inquieto del atardecer pinta las nubes de gris.
Dueño el otoño del verde final, hermosa Córdoba de abril.

Duendes de luna lo vieron llegar con el silencio de un amanecer,
desde los cerros pintó su pincelde amarillento el añil.
Fina llovizna besando el cristal,
Mayo tristeza del jardín.

 

Córdoba en otoño, música del alma, tardecitas por la peatonal,
mientras el Suquia, lento se retira mirando de reojo a la ciudad
Toda la magia que encierra tu ser
Hermosa Córdoba otoñal.

Cielo estrellado de límpido azul, la Cruz del Sur se apresura a partir
Fría mañana anunciando que ya llega el otoño a su fin
La tarde es tibia con besos de sol Junio parece sonreír.

Pura la estirpe de rico historial, General Paz y Avenida Colón
Una muchacha sonríe al pasar y tras sus pasos me voy

Inevitable romance otoñal, Vuelve a latir mi corazón.