Pez de agua

 
 site hit counter

He descubierto una demostración maravillosa de esta afirmación.

Pero este margen es demasiado angosto para contenerla.

Pierre de Fermat (1601 – 1665)

Me gustan los números primos. Las primas de Karl Lithros. Tan solemnes, tan cadenciosas, tan tristes a veces. Y los problemas sin resolver. Voy a tratar, no sin la ineludible complicidad de vuesas mercedes(1), mostrar que 2 x 3 = 97. Debería dejárselo a los lúcidos informáticos. Pero siento temor, a veces se les cae el sistema, y la cola se vuelve imposible. Por A y por B. La culpa, como siempre, salpicará la imagen de los alicaídos hackers turcos y somalíes. Dejaré de lado, también en la demostración, la aburrida conjetura de Taniyama-Shimura y las ecuaciones modulares y elípticas de Takako-Ahumado. Prefiero que vaya mediado.

Primero fue la calma del mar y sus colores. Luego la crispación del ego manoseado, enseguida la manifestación, con pancartas conocidas. Lágrimas coartadas, escalofrío en la oscuridad y suspiros reiterados. Al final, otra vez, el espejo líquido de la mar océano donde el joven semidesnudo juega en la pecera imposible. Esto gracias a la infinita capacita de don(2) Gabriel González moviéndose en el laberinto mediático de la burocracia que le da las migajas para que no se pierda, pese a las intrigas, pese al clásico serrucho institucional. Pese a tal y tal y las promesas del pavo real, Gabriel sale como los grandes y llena de universitarios dos salas en el Paseo de las Flowers. Estamos allí, con los ánimos contrariados, luego de ver Sharkwater(3). Ni los del Río con la Macarena han logrado esta movilización un lunes a la 9 de la mañana. Van tres este año. Y gracias, también, a la maravillosa mediación pedagógica de Rob Stewart el niño acomodado canadiense que nos deja chin-gos(4) y chingas ante el mundo mundial: globalizado. Muestra en su exquisita filmación que tenemos dos caras. La que vende esta tierra bendita como un paraíso terrenal, un remanso de paz, con sus héroes y heroínas, sus volcanes y sus playas, su gente sonriente, y la otra, la corrupta, la del aleteo y la mafia asiática y cuidado con la cámara digital y la valija(5). La de las tarifas diferenciadas en los parques nacionales. ¿Cómo explicárselo a Bertha von Blumen, baronesa von Blumen, mi querida amiga alemana? “Entschuldigung, meine Frau, aber ...” que debe pagar más. Este país maravilloso con leyes de primer mundo y postales por debajo de la mesa cuando el asunto se traspapela en algún agujero negro. Dejo a la sutileza de los físicos la ecuación de Chandrasekhar si fuera necesario en la demostración de este último corolario.

Tres y dos son números primos y noventa y siete también, que la multiplicación de dos primos resulte en otro primo, eso ya no huele bien. Por el sagrado polvo de los huesos de Fermat. (2 x 3 = 97) No me gusta. Pero existen calculadoras cuánticas que se consiguen por ahí y dan estos resultados extraordinarios. Es así. Basta mirar con cámara oculta.

Por aquí pasa, el nieto de Lalá. “Lo mío no era el estudio, lo mío son los business”, me dijo, el otro día que me lo encontré en el price ojeando las cajas fuertes. “Son muy pequeñas”. Agregó. No la compró.

Lo conozco. Aunque lo estimo. Me invitó a conocer su finca en Kenia. ¿Recuerdan? Se que no puede ser. Nunca se le ha conocido trabajo. Tiene un Mercedes negro y su esposa estrena chunche cada fin de año. Viven en una casa grande, estilo rebuscado, victoriano tardío, más bien, decadente. Otra en la playa y dos condominios en Mancha Real. La lista es larga. No puede ser, repito. ¿Dónde consiguen esa calculadora mágica? La del 2 x 3 = 97. “Yo ajusto”. Me dijo cierto domingo en misa de cuatro. Para mis adentros. También ajusto pero no me alcanza ni para echarle un caldo de pollo a los golpes del pobre Suzuki. Debo el décimo tercer mes del próximo año.

Lo he visto varias veces en el puerto. Anteojos oscuros. Sombrero de medio lado. Cobijando un misterio. Atando cabos, gracias a Gabriel González y Rob Stewart, se me ocurre que puede ser el aleteo o las “pacas de a kilo”(6) que surcan viejos mares donde antes reinaban los tiburones. Esos laberintos divinos nos llevan a las calculadores mágicas y al 2 x 3 = 97. ¿Cuántas cosas más multiplican los panes con tanta facilidad?

Algo debe tener este terruño que los extranjeros lo mencionan entre los destinos preferidos para vivir cuando se pensionen. También el prestigioso estudio de la New Economics Foundations: The Happy Planet Index nos coloca en tercer lugar entre los países más felices, detrás de Vanuatu y Colombia. Esto me deja un poco mosqueado. En Vanuatu acaba de suceder una revuelta con muertos y otros disgustos no menos desventurados y si Colombia fuera tan querendona entonces no habría tanto paisano por aquí, así concluyo que Costa Rica es el lugar más feliz del universo conocido y que 2 x 3 = 97. Quod erat demonstrandum.

Corolario 1

Feliz navidad a todas y todos, interinas e interinos (complicado el lenguajeo inclusivo e inclusiva) a quienes se les corta el nombramiento en 16 de diciembre y luego, luego, hasta finales de marzo volverán a ver la platilla. Gracias a don Gabriel González uno de los tantos interinos que ni siquiera tiene claro si el próximo año del señor 2008 (bisiesto el jodido) podrá volver a llenar las salas del mol. Gracias interinos ustedes hacen un trabajo maravilloso en esta universidad…

Corolario 2

La patria de Rod Steward: Canadá es otra tierra de dos caras. Están destruyendo los bosques para extraer de una manera brutal las gotas de petróleo que se esconden bajo millones de toneladas de tierra o lo que sea. La matanza de focas cada año es atroz. La explotación minera es para llorar. Etc.

La pregunta obvia es: ¿podría un tiquillo rico con camarita y parafernalia incluida para el propósito ir a Canadá y denunciar?

Corolario 3

A todos los pensionados del mundo que quieren venirse a vivir a Costa Rica, traigan sus cuentas de correo electrónico y sus foros de opinión, aunque sean de gugamail.com. Aquí esas banalidades no existen.

***

(1) Español preincaico, sombrío y melancólico.

(2) El lenguaje políticamente correcto exige este vocablo. Apócope tardío del término latino domĭnus que significa señor.

(3) Mi querida vecina Anita, que vivió en los alrededores de Palo Alto California durante treinta calendarios, me dice, que sin mucho aleteo, sharkwater se puede traducir al español como: pez de agua.

(4) Del chino moderno chin: desnudo y go: ir.

(5) Luego, si no me echan de la red como a los pensionados, quizá les cuente la historia de mi querido amigo japonés Tomo Yoduro desvalijado al bajarse del taxi en la Coca-Cola. No dio ni tres pasos en sus anheladas vacaciones en la Suiza centroamericana. Qué vergüenza tanto que se la recomendé.

(6) “Pacas de a kilo” Canción de los Tigres del Norte.

Felipe Ovares Barquero

En el Príncipe,

degustando medio caldo de Aleta.