Nueve millones de bicicletas
 
 

Estamos a 12 billones de años-luz del borde,

esa es una suposición - nadie puede decir nunca que es verdad,

pero sé que siempre estaré con ustedes.

Mike Batt.


La cosmología no es una ciencia que le interese a mucha gente, para ser honesto, sin querer con esta afirmación herir a nadie, tiene escasos seguidores. No por esa pincelada pierde la belleza. Carl Sagan se preocupó por popularizarla y lo logró con un excelente programa para la TV llamado “Cosmos” y con sus libros. De esto hace ya muchos años, pero el impulso de Sagan se detuvo con su muerte en 1996. La cosmología es de nuevo algo raro. Vemos aquí un problema de mala mediación pedagógica, una ciencia maravillosa sin el mercadeo apropiado. Basta con darle una ojeada a la infinidad de imágenes tomadas por el telescopio Hubble y enviadas a la Tierra para encontrar ahí un tesoro poco explotado. Esto lo saben los cosmólogos pero ahora la TV está saturada con los reality show. Es más importante que Susane Boyle se haya depilado las cejas al descubrimiento de un planeta en la zona habitable de una estrella. Al menos, durante los meses de setiembre y octubre del año 2005, en Gran Bretaña la cosmología acaparó la discusión gracias a los errores de una canción y al capricho de un científico.


La edad de Universo es uno de los misterios más estudiados por la Cosmología, tanto que, podríamos apuntar que se trata de un problema (casi) resuelto, se conoce, según los científicos, con respetable precisión. Cuestionar ese hallazgo molesta a cualquier cosmólogo. El pastel de cumpleaños del Universo tiene 13.7 billones de candelas (unas más, unas menos). Nació un día cualquiera con el Big Bang y desde ese génesis cósmico no ha dejado de expandirse y sorprendernos.


En setiembre de 2005 empezó a sonar en las emisoras inglesas una canción titulada “Nueve millones de bicicletas”. El físico Simon Lehna Singh la escuchó y le gustó. Pero había un par de detalles en la letra que le llamaron la atención y le molestaban. Buscó, al llegar a su casa, el video en YouTube para paliar sus dudas. Las tres líneas que inician este texto forman parte de canción de la bella Katie Melua y son las que motivaron a Simon Singh a escribir una columna en el diario inglés “The Guardian”, el 30 de setiembre de 2005, reprendiendo la ignorancia de la Cosmología por parte de la cantante. Fue una crítica picante, dura y morbosa.


Había, según Singh, un error terrible en la canción con el dato de la primera línea, el borde del Universo observable no está a 12 billones de años, lo correcto es 13.7. Lo molestó, aún más, la siguiente línea, al afirmar que se trata de una “suposición”. Para el físico eso era echar a la basura cien años de investigaciones cosmológicas y agregó que con la canción Melua “demuestra una profunda ignorancia de la cosmología y la no comprensión del método científico”. Singh, además en la columna, re-escribió, según su lírica y su conocimiento, las tres líneas de la discordia así:


Estamos a 13,7 billones de años luz del borde del universo observable,

es una buena estimación dentro de los márgenes de error,

los científicos dicen que es verdad, pero reconocen que se puede refinar,

y con la información disponible, predigo que siempre voy a estar con ustedes.


A Mike Batt, quien escribió la canción inspirado en un reciente viaje a Beijing, se le concedió el derecho de respuesta en el mismo diario londinense, “no son errores, se trata de una licencia poética…” apuntó para atizar la polémica. Katie, más sincera, dijo sentirse avergonzada con el error pues ella había asistido a un club de astronomía, y estuvo dispuesta a regrabar la canción con los versos retocados por Singh. Lo intentó durante un programa radial en vivo de la BBC, el 15 de octubre, pero se le hizo imposible acomodar tantas silabas.


La canción fue muy popular en Gran Bretaña durante los siguientes tres meses. Quizá la polémica le ayudó a escalar puestos en el hit parade hasta llegar al quinto, aunque sería un poco ingrato evaluarla desde esa perspectiva, a mí con o sin errores cosmológicos, me sigue agradando tanto la canción como el video. La que si ganó popularidad durante los dos meses que duró la querella fue la Cosmología. Las búsquedas en Google subieron en esos meses. Para Simon Singh ese detalle le valió decir “la redacción del artículo original fueron probablemente las horas más productivas de mi carrera”.


El título de la canción “Nueve millones de bicicletas” se debe, según Mike Batt, a que en Beijing existe esa cantidad de bicicletas.


Felipe Ovares Barquero

Esta columna se publicó en el Suplemento Cultural No. 86

de la Universidad Nacional, gracias a mi querido amigo Rafael Cuevas Molina.


20 de enero de 2010