Gallegos nos declaran la guerra

 
  site hit counterNi siquiera tengo idea por donde vendrán los balazos, pero a como están las aguas de agitadas, vendrán. En las escuelas y colegios de Galicia los profesores se han dado a la tarea de localizar Costa Rica en los mapa-mundis, antes del Mundial de la FIFA 2006 nadie sabía que existía tal país(1). Cuando nos descubran de nuevo, espero en Dios y la Virgen que no nos vayan a lanzar un misil de los que tienen ocultos en la Costa da Morte.

Ya saben que nos dicen ticos, porque en varios graffitis pintados, por los ultra nacionalistas gallegos, en una de las paredes del estadio del Depor en La Coruña se lee con excelente ortografía en español: “Ticos vengan para golearlos” y en el otro: “Gallegos ticos 10 ticos gallegos nada”.

El desprecio hacia este remanso de paz se debe a que algún erudito gallego descubrió en el diccionario de la RAE (Real Academia Española) la siguiente definición para la palabra gallego.

Estimado lector, antes de leer las siguientes líneas imagínese que usted es gallega o gallego, es decir un honorable habitante de Galicia:

gallego, ga.

(Del lat. Gallaecus).

1. adj. Natural de Galicia. U. t. c. s.

2. adj. Perteneciente o relativo a esta comunidad autónoma de España.

3. adj. En Castilla, se dice del viento cauro o noroeste, que viene de la parte de Galicia. U. t. c. s.

4. adj. Ant., Arg., Col. y Ur. Dicho de una persona: Nacida en España o de ascendencia española. U. t. c. s.

5. adj. Costa Rica. Tonto (falto de entendimiento o razón).

6. adj. El Salvador. Tartamudo.

7. m. Lengua de los gallegos.

8. m. Costa Rica y Nic. Especie de lagartija crestada que vive en las orillas de los ríos y nada con mucha rapidez.

9. m. Costa Rica. Libélula.

10. m. Cuba y P. Rico. Ave palmípeda de plumaje ceniciento, rabadilla, vientre y cola blancos, patas, pico y párpados rojizos.

11. m. Cuba. En un ingenio, dispositivo que aplana y nivela la caña antes de ser molida.

Consulté a los expertos de la calle, en diversos lugares de Costa Rica, a gentes de bien y ralea, los sorprendí con la pregunta: ¿Qué es un gallego? y nada, nadie recuerda haber usado la palabra gallego para llamarle tonto a alguien, al menos en los últimos 50 años. Un distinguido académico me ilustró de esta manera: un gallego es un insecto del orden de los Odonatos, de cuerpo largo, esbelto y de colores llamativos, con ojos muy grandes, antenas cortas y dos pares de alas reticulares, es decir cuatro, que mantiene horizontales cuando se posa. Pasa la primera parte de su vida en forma de ninfa acuática, muy diferente del adulto que se la pasa volando.

La mayoría de los encuestados me dijeron: un gallego es una persona nacida en Galicia y/o un gallego es un bichillo volador parecido a un helicóptero, los más comunes son de color azul, los hay de diversos tamaños.

Había leído hace algún tiempo, en la columna Tribuna del Idioma del investigador de la Lengua Fernando Diéz Lozada en La Nación, este áspero desaguisado del adjetivo gallego, desde allí pedía a la Academia costarricense aclarar, o mejor aún, retirar inmediatamente esa aceptación por ofensiva, despectiva y porque además no se usa.

El 25 de junio de 2006 en el diario español El País se publica un artículo bajo el título: “El diccionario impertinente”(2) con el siguiente párrafo en negrita: “Las asociaciones de gitanos, judíos y feministas han puesto en su punto de mira al Diccionario de la Real Academia Española. Algunas de sus definiciones (por ejemplo, gitano como persona que estafa u obra con engaño, o jueza como mujer del juez) irritan a estos colectivos y les llevan a pedir su retirada. Otro tanto sucede con los nacionalistas del BNG, que han presentado una iniciativa en el Congreso para eliminar dos definiciones de la palabra gallego (el diccionario explica que en Costa Rica y El Salvador se utiliza como sinónimo de tonto y tartamudo, respectivamente). El académico y lexicógrafo José Antonio Pascual replica que el diccionario sólo fotografía la realidad social, pero que no puede cambiarla.”

Este párrafo es apenas la punta del iceberg, en cierta forma el estimable Don José Antonio Pascual(3), se lava las manos argumentando que se trata de un asunto relacionado con la realidad social, como quién dice: “no puedo hacer nada. Allá ellos” y aquí nosotros fotografiados infragantes al decirle gallego a un tonto.

El asunto es serio. El pleno de los diputados del partido BNG (Bloque Nacionalista Gallego), cada uno con su RAE bajo el brazo, presentó en el congreso de la madre patria en Madrid “en abril pasado una proposición para que se eliminen del diccionario las dos acepciones en las que el gentilicio aparece como sinónimo de tonto, usada en Costa Rica, y tartamudo, que se emplea en El Salvador”.

El vocero del BNG en el congreso, don Francisco Rodríguez, gallego por los cuatro costados, afirma que esos usos son "estereotipos prejuiciosos y vejatorios" y proceden de "dos países pequeños y de poca trascendencia que no son representativos. Habría que quitarlas o por lo menos contextualizarlas. Y no tiene sentido que estén en quinto y sexto lugar, ya que la palabra gallego, cuando se refiere a la lengua, ocupa el séptimo".

Con sobrada razón el señor Rodríguez se molesta y de paso nos devuelve la ofensa. Estoy de acuerdo que se deben quitar. Me confunde el golpe bajo que nos receta al manifestar: “de poca trascendencia que no son representativos”. Si se refiere al despliegue de nuestra sele en el mundial y a la de los vecinos, paz y olvido, no hay discusión, porque en los dos mundiales que participó El Salvador, hizo mesa gallega, quedó en el último lugar en ambos. En Alemania 2006 Costa Rica terminó en el puesto 31. Si la procesión va por otro lado, entonces el gallego estaría metiendo los escarpines, pues entiendo que a lo mejor no se sentirían tan ofendidos si en otros países “de más trascendencia que son más representativos” a los tontos y tartamudos se le llamara gallegos.

Es interesante hacer el siguiente ejercicio para darse cuenta del polvazal que ha levantado en Galicia y en España la definición de gallego que envió nuestra Academia. Busquen en Google: gallego tonto Costa Rica.

Un grupo de ultra nacionalistas gallegos molestos con los ticos y ticas han propuesto a los directores del “Diccionario da Real Academia Galega” incluir el adjetivo “tico, ca” con las mismas aceptaciones ofensivas que se recogen en la RAE para que a partir de la publicación a cualquier baboso gallego se le pueda decir tico. Así se empata la polémica.

Mientras tanto en Costa Rica, una pequeña comisión de veinte diputados, más algunos miembros del gobierno, fe de fútbol(4) y cámaras de comercio, han completado una delegación de noventa y nueve personas que desean viajar a Galicia, siempre y cuando los gallegos cubran todos los gastos, con la intención de pedir disculpas, avivar las relaciones entre ambas partes y conseguir un partido amistoso, que se realizaría en el Riazor de A Coruña para no darles ningún tipo de ventajas, de manera que toda Galicia(5) tenga la oportunidad de desahogarse contra nuestra sele.

A la vez, otra comisión similar, en cantidad y condiciones, espera ir a Madrid a solicitar a los distinguidos miembros de la RAE corregir lo más pronto posible el entuerto que ha causado el adjetivo gallego en el diccionario.

Sugiero, con infinita modestia, a los señores la Academia de Costa Rica culpables de la bronca, que además de rectificar el lío del adjetivo, aprovechen el viaje a Madrid para solicitar la inclusión de las siguientes dos palabras que actualmente se usan en nuestro país. La lista puede ser más grande. Los lectores pueden colaborar. Me atreví a definirlas e investigar su etimología.

Zaguate

(del nahua zahuatl: sarna, lugar de la sarna, sarnoso)

1. Adj. Perro callejero, ayuno entre otras cosas, de pedigrí. U.t.c.s.

2. Adj. Hombre mujeriego.

Chayotera

(del nahua chayutli)

Nombre y apellido, o título, que una persona escribe de su propia mano en un documento, para darle autenticidad o para expresar que aprueba su contenido. Generalmente se emplea este término cuando la rúbrica es muy alambicada y pomposa.

El otro problema pendiente de resolver por nuestros académicos durante el periplo es el que cometieron con la pobre palabra vinear que se registra en el RAE así: (binear. 1. tr. Costa Rica. Fisgonear), además sería conveniente registrar los adjetivos vino y vina que son ampliamente usados aquí. También deberían hacer algunos ajustes con las palabras tuanis y pelis(6), a pesar de figurar en el RAE, sus aceptaciones se pueden mejorar. Ambas palabras provienen del Malespín(7) en donde tuanis se convierte en buenos y pelis en malos simplemente sustituyendo: b por t, e por a, o por i, p por m y viceversa.

***

(1)En la ciudad portuaria de La Coruña o A Coruña en Galicia existe una calle llamada Costa Rica. Es decir: nos estiman.

Existe otra en Madrid donde también sienten cariño por nosotros.

(2)Versión completa del artículo publicada en el diario El País.


(3)Joan Corominas y José Antonio Pascual son los autores del Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico.

(4)Piensan solicitar 30,000 entradas para venderlas con sobreprecio para los invitados, ya que vienen elecciones en la fe de fútbol y en las municipalidades.

(5)Mapa de Galicia.

(6)Ver más detalles de Malespín.


(7)Interesante lista de modismos ticos.

Eu sintome moi orgullose de ser galego, e sempre o estarei.

Muitos beixiños ticos y ticas.

De Galegos e galegas.

Felipe Ovares Barquero

26 de junio de 2006, en Tumbas de Pérez Zeledón.

Donde me escondo por si acaso.