INTERVENCIONES DE FISIOTERAPIA EN PACIENTES ONCOLÓGICOS

Ponentes: Laia Fibla Ayza/Catalina Canzobre Urbón
 
     La Fisioterapia desempeña un papel fundamental en el cuidado de las personas afectadas por cáncer. Ante un diagnostico de este tipo, nos encontramos con un proceso de larga evolución. Tanto durante los tratamientos como una vez finalizados estos, desde nuestra disciplina contamos con terapias que nos ayudaran a solventar las secuelas y a mejorar la calidad de vida de estas personas.

      Tras el diagnóstico y en el tiempo de espera para el comienzo de los tratamientos nos encontramos con el momento ideal para realizar una valoración inicial. En la que será esencial un examen de aquellas estructuras corporales que se verán afectadas durante la cirugía y posterior tratamiento (estado de la piel, movilidad articular, tono muscular,…). Además de un estudio de los antecedentes y factores de riesgo que nos ayudaran a conocer el desarrollo individual de cada paciente. También este, es el mejor momento para aclarar las posibles dudas y explicar los cuidados a seguir. Todo ello  ayudará, en la medida de lo posible, a evitar posibles efectos secundarios desde la fase la fase de inicio.

      En el caso de que se haya llevado a cabo una intervención quirúrgica, la fase postoperatoria es el punto de partida de la intervención fisioterápica, en la cual los objetivos serán principalmente la mejora de la cicatriz, la normalización del recorrido articular y el reequilibrio muscular afectados.

      Debemos hacer una mención especial al cáncer de mama, el tumor más frecuente en mujeres; en nuestro país se estima que durante el 2009 se diagnosticarán 20.000 nuevos casos. El linfedema es una complicación frecuente en este tipo de cáncer, no reconocida suficientemente porque está infradiagnosticado y por tanto infravalorado; consideramos que nuestro papel es imprescindible en este problema, facilitando la información y el asesoramiento necesario para su prevención y diagnostico precoz, como aportando técnicas específicas para su prevención y tratamiento.

      A parte de la intervención inmediata tras la cirugía y, como hemos mencionado, el afrontar un cáncer supone un largo recorrido, en el que la mayoría de los pacientes reciben tratamientos complementarios como la quimioterapia y la radioterapia. Debido a los tratamientos recibidos son muchas las veces que nos encontramos con secuelas como dolores músculo-esqueléticos, fatiga, náuseas, ansiedad, además de las alteraciones nombradas anteriormente. Podemos ayudar a minimizar los efectos de estos tratamientos mediante técnicas de fisioterapia clásicas adaptadas a las necesidades de cada caso.

      Una vez terminados los tratamientos y durante, el cada vez más largo, período de supervivencia nos encontramos ante un gran campo de intervención. En este momento debemos revalorar el estado general del paciente y en esta fase dirigir el tratamiento a luchar contra las posibles secuelas tardías así como encaminar al paciente a que adopte estilos de vida más saludables en los que la actividad física juega un papel importante. 

      Consideramos por tanto que el fisioterapeuta debe formar parte desde el primer momento, del equipo multidisciplinar de profesionales que deben de atender a las personas afectadas por cáncer, para alcanzar el objetivo de una adecuada atención integral. 
 
 

Laia Fibla Ayza / Catalina Canzobre Urbón

Unidad de Fisioterapia

Spa LOIDA.  A Coruña

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