Historia de la Fisioterapia

Las dos guerras mundiales hacen que en los países occidentales se ponga de manifiesto la necesidad de atender de forma adecuada a la ingente cantidad de personas con amputaciones en el aparato locomotor que generaron disfunciones, que repercutieron en la población, provocando déficits funcionales. A esta situación se sumaron enfermedades consideradas entonces como endémicas. El ejemplo más claro es la Poliomelitis, que afectaba a un gran número de la población infantil, provocando situaciones altamente invalidantes para el individuo. Los cirujanos ortopédicos y traumatólogos mejoraron la situación de muchos pacientes con los tratamientos aplicados, pero faltaba una continuidad para tratar de restablecer la función perdida, ya fuera en su totalidad como en su suplencia funcional más adecuada en cada caso.

De estas necesidades surge el gran impulso de la Fisioterapia en el mundo Occidental. Así, tanto en EE.UU como en el Reino Unido, se registró un incremento notable de profesionales de la Fisioterapia, que se denominaron Physical Therapists y Physiotherapists, respectivamente. Este incremento se expandió poco tiempo después al resto de Europa, quedando tan solo España, Italia y Grecia sin incorporarlo hasta muchos años después.

Los efectos de la Guerra Civil Española y su largo período de post-guerra retrasaron lo que en los demás países se estaba haciendo en el campo de la Recuperación Funcional y la Fisioterapia. Así, en España, hasta 1957 no aparecen tímidas soluciones, encargadas a practicantes, enfermeras, damas de la Cruz Roja y otras personas, en el campo de la Fisioterapia.

La Fisioterapia nace oficialmente en España mediante el Decreto Ley de 26 de junio de 1957, «por el que se establece la especialidad de Fisioterapia, del Ayudante Técnico Sanitario, Practicante y Enfermeras, con dos años de formación y dependientes de las Facultades de Medicina». (BOE 23/08/1957). Con esta normativa se estructura la formación de los fisioterapeutas y, a todos los que estuvieran realizando funciones de fisioterapeuta con el título de ATS, Practicante o Enfermera, por medio se Resoluciones Complementarias se les da la oportunidad de conseguir el título de Especialista en Fisioterapia

Esta solución no era la adecuada, porque el currículum para Fisioterapia quedaba insuficiente, pues se destinaba demasiado a la formación generalista de ATS en relación con el escaso contenido formativo de utilidad para el posterior ejercicio profesional (el 70%). El reparto curricular para conseguir la titulación de Fisioterapia se basaba en tres años de formación en ATS, con una carga lectiva de 2.500 hroas, y dos años de Especialidad, con un contenido de 800 horas, lo que estaba muy distante a la tónica general de los demás países, en los que el número de horas destinadas a la formación del fisioterapeuta oscilaba en torno a las 3.000.

La Fisioterapia nace como carrera universitaria en España mediante el Real Decreto 2.965/80, de 12 de diciembre de 1980, «sobre la integración en la Universidad de los Estudios de Fisioterapia como Escuela Universitaria de Fisioterapia». (BOE 19/01/1981). Posteriormente, surge la Orden del Ministerio de Educación y Ciencia de 1 de junio de 1982, «por la que se establecen las Directrices para elaborar los Planes de Estudio de las Escuelas Universitarias de Fisioterapia». (BOE 4/06/1982). Con esta nueva normativa se cambian sustancialmente las premisas de formación, pasando de dos años de especialidad de ATS a tres años, dando la oportunidad de que ésta fuera más adecuada y enfocada a la Titulación de Diplomado en Fisioterapia, con una carga lectiva de 3.600 horas, homologable a lo contenido en los Planes de Estudio en la C.E.E.

Desde 1982 a 1986, periodo en el que salió la primera promoción de Diplomados en Fisioterapia, se produjo un parón en la evolución de la profesión, hasta que las Universidades españolas fueron incluyendo, poco a poco, los estudios de Fisioterapia dentro de los Departamentos de Ciencias de la Salud. Actualmente existen 24 Escuelas Universitarias de Fisioterapia, 18 de las cuales petenecen a Universidades públicas, con una media que se sitúa entre las 50 y 60 plazas, mientras que de las 6 restantes, 4 son privadas y 2 adscritas a Universidades Públicas. Señalar en este sentido que el número medio de plazas en las Escuelas Universitarias de Fisioterapia privadas se sitúa entre los 140 y 250 alumnos.
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