EERT 1

INTRODUCCIÓN

El programa de la asignatura de Educación Especial y Rehabilitación Teórica I (EERT I), forma parte del plan modular de la carrera de Psicología correspondien­te al módulo teórico.

Este programa abarca cuatro semestres (EERT I, EERT II, EERT III y EERT IV) el que se presenta a continuación introduce al alumno de quinto semestre a las funciones que el psicólogo desempeña en el campo de la educación especial.

La problemática que plantean las alteraciones del desarrollo humano en­tendidas como necesidades educativas especiales (NEE) se relacionan íntima­mente con factores biológicos, psicológicos y sociales en su etiología, evolución y tratamiento; dado que es evidente que la unidad que integra el ser humano no puede entenderse ni tratarse en fragmentos, sino únicamente en su conjunto, tal y como se presentan las personas demandando atención. 

El panorama histórico dentro del campo de la educación especial no es muy diferente al que podemos observar dentro de otras áreas de incursión de la psico­logía. La estrecha relación que debe existir entre la concepción que se tenga de desarrollo psicológico y necesidades educativas especiales, hace que la historia del campo de la educación especial se vincule a su vez con la historia de la Psico­logía en general y de la Psicología del desarrollo en particular.

De la misma forma como la Psicología se definió en un principio como el es­tudio del alma, luego como el de la mente y finalmente, como el de la conducta, la Psicología del desarrollo se ubicó originalmente como Psicología genética, con una fuerte influencia de la biología evolutiva de finales del siglo XIX, para poste­riormente definirse como “el estudio de los cambios que se verifican en la organi­zación de la conducta” (Fitzgerarld, Strommen y Mckinney, 1981). 

La fuerte influencia de la biología sobre la Psicología genética hizo que Hall (a quien se le asigna el título de “padre de la Psicología del desarrollo”) y sus alumnos más destacados (Goddard, trabajando con retrasados; Terman, desarro­llando pruebas de inteligencia y Gesell, estudiando el desarrollo motor y mental) imprimieran una orientación eminentemente biologicista al campo de la Psicología del desarrollo y de la educación especial, desde finales del siglo XIX, que de hecho continúa presente en nuestros días, de muchas maneras.

Gran parte de los esfuerzos en el campo de la Psicología del desarrollo y la educación especial se encaminaron desde entonces a tres aspectos generales: definición y estudio de la inteligencia, desarrollo de instrumentos de medición y diseño de estrategias de intervención y prevención.

La Psicología diferencial, tan importante para la Psicología de principios del siglo XX, se encaminó al desarrollo de un gran número de “definiciones” de inteli­gencia, al diseño de pruebas para medir el “coeficiente intelectual” y a acuñar térmi­nos como “retraso mental”, para “diagnosticar” a aquellas personas cuyo desempeño en los tests psicométricos no correspondía a la norma. Es sabido que tales concepciones han influido fuertemente en la sociedad, incluso en la toma de decisiones educativas respecto a personas calificadas como “retardadas mentales”.

Independientemente, de la postura teórica que se asuma es indispensable que el estudiante universitario sepa que estos modelos no son los únicos, ni los mejores o últimos para que en conocimiento de esto pueda optar, en un momento dado por alguno(s) de los modelos que se le ofrecen en la diversidad teórica de su formación universitaria y comprometerse consecuentemente en la construcción de nuevas opciones teórico metodológicas que se ajusten a las necesidades de su tiempo, cultura y geografía.

OBJETIVO GENERAL

Introducir al estudiante en los aspectos básicos sobre Educación Especial y su inserción en la Psicología abordando temas como: historia de la educa­ción especial, integración educativa, características del desarrollo humano sano y alterado; casos más frecuentes con necesidades educativas espe­ciales; evaluación y programación