Otoño de 2012 en The Feminist Psychologist
Trece regalos para el 13º cumpleaños de mi hija
por Jill Kuhn, PhD
“Prométeme que siempre recordarás esto: eres más valiente de lo que crees, más fuerte de lo que pareces y más listo de lo que crees”
-palabras de Christopher Robin a Winnie Pooh
Mi hija mayor cumple 13 años, una edad muy importante en la vida de una jovencita. Quiero darle un regalo que viene de lo más profundo de mi corazón. ¡Espero que ella pueda sentir mi amor más profunda y fuertemente que nunca y que sepa que es incondicional!
1. Eres amada. Te he amado desde antes que nacieras. Tú te mereces ser amada por los demás por ser tú misma. Te amo incondicionalmente y celebro todo lo que eres, no solo los aspectos brillantes y divertidos. Tienes un corazón tierno y el mundo necesita de personas que sienten las cosas profundamente y se interesan por los demás como lo haces tú. Tu sensibilidad no es una debilidad, sino una fortaleza. Es un don que te ayudará a conectarte con los demás de una manera muy poderosa. ¡Eres más que suficiente!
2. Ámate a ti misma. Ámate a ti primero, luego podrás demostrar amor y compasión hacia los demás. Encuentra a quienes no solo quieren ser parte de tu vida, sino que se esforzarán tanto como tú para lograr tener una buena relación. Deja de lado a quienes esperan que seas tú quien se esfuerza o sencillamente dicen que te aman, pero no actúan amorosamente. El viejo dicho de “andar el camino, no solo hablar de él” es una buena prueba de fuego. Ámate lo suficiente para darte cuenta cuando necesitas alejarte y para exigir que los demás te respeten.
3. Siente el poder que llevas dentro. El mundo allá fuera es difícil, pero que esto no te impida tomar las riendas de tu destino, ni te haga subestimar tu capacidad de atravesar dificultades en la vida y salir fortalecida de estas pruebas. Habrán obstáculos, pero ¡estás preparada para afrontarlos!
4. Eres única. Olvídate de lo que “deberías” ser y descubre quién eres en verdad. Los premios y el prestigio son agradables, pero acumulan polvo y no te proporcionan un apoyo. Parte de tu “ser única” es quien tú eres cuando cantas en voz alta, cuando dices tonterías con sus amigas o te preocupas por el sufrimiento de los demás. Como dijo alguna vez Judy Garland, “Se una versión de primera de ti misma, no una versión de segunda de lo que es alguien más”.
5. ¡Eres bella! Mira dentro de ti todos los dones que posees y desarróllalos para compartirlos con el mundo. No te preocupes por estar a la moda, o arreglarte la cara, el pelo o la ropa para complacer a los demás. ¡Complácete a ti misma! Aprovecha el cuerpo que te fue dado y no dejes que te impida nadar, correr, columpiarte en cables extremos o bailar.
6. La vida a veces duele. Todos tenemos desilusiones, dolor y pérdidas. Nadie se libra de salir lastimado alguna vez. Apóyate en los demás; se gentil contigo misma; date tiempo para llorar y sanar; cuenta con tu familia y amistades para acompañarte en este camino. Tienes la fortaleza para sobrevivir. Estos obstáculos te moldearán y te cambiarán; te ayudarán a ser mejor, aunque por momentos, en medio de la oscuridad, te cueste ver más allá de tu tristeza. Recuerda que estoy a un segundo de distancia.
7. No tienes que ser perfecta. Ni siquiera tienes que acercarte a la perfección. Comete errores, pues así es como se aprende. Siéntete cómoda con tu humanidad. Te ayuda a comprender a todos los demás, que también están tratando de entender la realidad. Tú eres un proceso que aún no está terminado, así es que puedes permitirte ser “lo suficientemente buena”. Se tu misma, con toda tu belleza que incluye imperfecciones. ¡Se tan buena para equivocarte, que hasta puedas reírte de ti misma! ¡Esto es una fortaleza!
8. Defínete a ti misma. “Normal” no es más que un ajuste para la lavadora. No permitas que otros te digan quién eres. Ignora los mensajes de los medios de comunicación, los artículos de las revistas, los programas de televisión y los compañeros que te dicen lo que se supone que una adolescente debe ser o hacer. ¡Se tú misma! Escucha a tu voz interior profunda que sabe quién eres. Sigue su brújula. Tómate el tiempo para estar tranquila y en silencio, para poder escuchar tu verdad.
9. ¡VIVE! ¡Sé valiente! Toma riesgos. Ama, aunque la relación no dure. Conoce nuevas personas. Experimenta el mundo de otros. Prueba cosas nuevas. Ayuda a los necesitados. Vive fuera de tu zona de confort. Se la primera en acercarte o decir “Te amo”. Siente gratitud. ¡Experimenta la alegría! Abraza lo desconocido. Renómbralo aventura. No hay garantías. Aun con todo lo desconocido, ¡percibe la belleza de estar viva!
10. ¡Juzga despacio y perdona pronto! Este es un obsequio de tu abuelita, Gale. Algunas personas luchan contra cosas que los demás no podemos ver o conocer. Considera darles una segunda oportunidad, mientras no comprometa tu auto respeto. Perdona a quienes te lastimaron, ya sea accidental o deliberadamente. Esto no significa que olvides lo que hicieron o dijeron. Solamente significa que renuncias a que lo sucedido controle tus pensamientos y tu sentir hacia ti misma. Te libera para vivir tu vida.
11. No tienes que ser igual que tu mamá. Es probable que con frecuencia te digan que te pareces a mí. Probablemente compartimos un temperamento similar. Sin embargo, tú eres una joven maravillosa y distinta de mí. Te prometo tratar de recordarlo, reconocerlo y apoyarte. Continuarás dando pasos que te alejen de mí; ya no serás la bebé que alguna vez no podía soportar no estar a mi lado. Yo estaré aquí para ti, sin importar en donde estés, y celebraré los pasos que te encaminan a tu propia vida. Tú estás dando estos pasos, encontrando tu propio camino y tu propia verdad. Sin importar donde estés, estaremos siempre vinculadas a través del espacio y el tiempo.
12. Atesora a tu hermana. Entiendo que es tu hermana pequeña, cuatro años y medio menor que tu. Sé que la amas, a pesar de sus diferencias. Ella será la persona que siempre entenderá de dónde provienes y reirá contigo al recordar a sus padres imperfectos. Ella conocerá las bromas privadas y las historias de la familia. Ella será tu amiga más antigua. Mi deseo es que tu mantengas el corazón abierto cuando ella te alcance y que lleguen a ser amigas muy queridas.
13. ¡Sigue a tu dicha! Joseph Campbell escribió: “Sigue a tu dicha y el universo abrirá para ti las puertas donde antes habían paredes”. Mi madre me dijo muchas veces, “Sigue tu dicha”. Ahora lo comparto contigo. La dicha es vivir la vida en tus propios términos, entremezclado con la flexibilidad para cambiar y moldearse cuando es necesario, y ¡permitir que otros compartan el viaje contigo!
¡Feliz 13º cumpleaños a mi hija mayor! ¡A la que me convirtió en madre!
Translated by:
MA Regina Fanjul de Marsicovetere
Consejera
Centro de Consejería Estudiantil
Universidad del Valle de Guatemala