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La Fundación Andrea Prader, nació para atender a la necesidad de disponer de estándares de crecimiento y desarrollo de una población normal española, tanto físicos, como intelectuales y radiológicos, desde el nacimiento hasta la edad adulta. Se trataba pues de reclutar una muestra de recién nacidos normales y explicarles a los padres que queríamos controlarlos por lo menos hasta que todos dejaran de crecer y fueran adultos.

El reclutamiento duró 2 años (1980-1982) y arrancó con 167 niñas y 165 niños y terminó en el año 2002 con 114 mujeres y 112 hombres. Ahora en el año 2012 hemos recuperado 95 de estos integrantes del estudio longitudinal y estamos viendo qué ha sucedido en la 3ª década de la vida y relacionándolo con los datos que tenemos de ellos desde el nacimiento. 

Es pues un estudio longitudinal de una población normal desde que nació (198-1982) hasta hoy día 2013.

Todos los Gobiernos de Aragón han apoyado la labor del Centro Andrea Prader, cediendo 2 locales de su propiedad, uno para el estudio del desarrollo neurocognitivo, el otro para el estudio de los parámetros somáticos (15 en las niñas y 19 en los niños). Además se  registró la aparición del vello pubiano, el axilar, el desarrollo mamario y la edad exacta de la 1ª menstruación en las chicas, así como el volumen testicular y desarrollo del pene además del vello axilar y pubiano en las chicas.

El estudio de la radiografía de la mano para evaluar la maduración ósea por los métodos de Greulich y Pyle y de Tanner-Whitehouse 2, nos permitió también evaluar el espesor  de la cortical y el diámetro de los metacarpianos II, III y IV como indicador indirecto pero fiable de la calcificación esquelética. También nos permitió pronosticar la Talla Adulta a partir de los 6 años y evaluar al final si esas predicciones se han cumplido y qué error tienen esos 2 métodos. Pero además hemos estudiado el desarrollo intelectual desde los 3 meses de vida (desarrollo psicomotor hasta los 2 primeros años (test de Brunet Lezine), de los 3 a los 6 años con el test de McCarthy y de los 7 hasta la edad adulta los tests de CISC y Weis, siempre por la misma psicóloga.

Ahora cuando estos protagonistas de este estudio longitudinal, único en el mundo con estas características, hemos evaluado en 95 de ellas la evolución de distintos parámetros físicos (peso, pliegues grasos, perímetro abdominal), la densidad ósea por ultrasonidos y el estatus socio-profesional alcanzado. Todo ello lo hemos correlacionado con los datos que tenemos desde el nacimiento, como por ejemplo el perímetro abdominal (marcador precoz de obesidad-diabetes, hipertensión…), si ya es excesivo en el primer año sigue excesivo y lo sigue siendo a los 28 años muy especialmente en las mujeres.

También vemos que el nivel profesional alcanzado guarda una fuerte relación con el desarrollo intelectual de la infancia…

Pero disponiendo de estos estándares normales, hemos podido controlar muchos niños con problemas tanto intelectuales como orgánicos desde que se diagnosticaron: los provenientes de la prueba del talón especialmente con hipotiroidismo, fenilcetonuria o enfermedades neurometabólicas, los niños que nacen Pequeños para su Edad Gestacional  por Crecimiento Intrauterino Restringido (500 al año en Aragón) con el 26% con desarrollo neurocognitivo afectado, o los niños con problemas hormonales o digestivos que afectan al crecimiento a la mineralización esquelética (niños con Osteoporosis y niños con los llamados huesos de cristal u Osteogénesis imperfecta), etc…

Ello nos permite saber en que estado se encuentran bien al nacer o cuando se diagnostica y comprobar su evolución frecuentemente hasta que son adultos emitiendo para los especialistas de esos niños los correspondientes informes y recomendaciones.