Cáceres

                                                                                            
 
        Armas: Escudo partido: Primero, en campo de gules, un castillo, de oro, almenado, mazonado de sable y aclarado de azur. Segundo, en campo de plata, un león, de púrpura, linguado de gules, uñado de oro y coronado del mismo. Al timbre, corona real cerrada.

        La «ciudad vieja de Cáceres» fue declarada por el Consejo de Europa como el Tercer Conjunto Monumental de Europa en 1968 (después de Praga y Tallin) y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986. Cáceres cuenta, además, con otros galardones: Pomme    D´or al "Mérito turístico" , otorgado por la Federación Internacional de Periodistas y Escritores de Turismo en1996Les Etoiles D´or du Jumelage, concedido por la Comisión Europea en 1999; el premioArchival otorgado por la Asociación para la Recuperación de Centros Históricos en el año 2004y el premio Ciudadanos 2008 que concede la Asociación de Entidades de Radio y Televisión Digital, con la colaboración del Consejo Audiovisual Ciudadano por el apoyo que la ciudadanía está prestando a la candidatura cultural Cáceres 2016. Cáceres es también miembro de las Redes Caminos de Sefarad, de la Vía de la Plata, siendo elegida por la Comunidad Autónoma como Capital Cultural de Extremadura Enclave 92, y junto al esfuerzo solidario de las administraciones, empresa privadas, entidades oficiales y ciudadanos particulares, aspira a serCapital Europea de la Cultura en el año 2016.

    Entre otros monumentos y lugares podemos destacar:


    La concatedral de Santa María de Cáceres, se completa entre los siglos XV y XVI sobre una construcción del siglo XIII de manerasmudéjares y techo de madera. Tiene dos portadas góticas, la del Evangelio, con finas arquivoltas y una imagen de la Virgen en el tímpano, y la portada de los Pies, en la que destaca el escudo de Orellana. La iglesia tiene una sola torre, renacentista de tres cuerpos y planta rectangular, coronada por tres flameros. En la esquina externa de esta torre, realizada entre 1554 y 1559, se halla adosada una estatua de San Pedro de Alcántara ejecutada porEnrique Pérez Comendador.

    La Iglesia de San Mateo, comenzada en el siglo XVI, se alza sobre un solar ocupado siglos atrás por una mezquita, primero, y otra iglesia cristiana, después. Dirigieron la obra, Esteban de Lezcano, primero, Pedro Ezquerra a comienzos del siglo XVI, Pedro de Marquina después y Pedro de Ibarra, quien concluyó la obra. La capilla de los Sande fue realizada por Rodrigo Gil de Hontañón y la portada, del gran maestro Guillén Ferrán, es de estilo plateresco. El retablo del altar mayor, de pino sin policromar, al estilo extremeño, se atribuye a Vicente Barbadillo

     Iglesia de San Francisco Javier, de estilo barroco construida en el S. XVII, En el interior destaca el retablo mayor ocupado por un lienzo del siglo XVIII con imágenes de San Francisco Javier.
 
   La ermita de la Paz es una iglesia adosada a un muro lateral de la torre de Bujaco, se alza sobre los restos de una capilla renacentista
 
 El Palacio Episcopal, data de comienzos del siglo XV; nos referimos a una portada realizada durante el mandato del obispo García de Castronuño, En el centro se destaca una portada de grandes proporciones enmarcada por casetones y grandes columnas adosadas, cerrándose en lo alto con un entablamento y friso donde figura la inscripción: Don García de Galarça obispo de Coria 1.587.
 

 

   

   Palacio de los Golfines de Abajo, la procedencia del linaje de los Golfines ofrece aún muchos interrogantes, sin embargo se tiene gran información de lo fructífero de su relación en Cáceres, donde figuran asentados al menos desde finales de siglo XIII, llegando a ser una de las familias más poderosas y dominantes. La casa conserva plenamente su carácter residencial y militar íntimamente fundidos, tras las sucesivas intervenciones registradas en los siglos XV y XVI. En 1477-1478 sirvió de alojamiento de los Reyes Católicos, si bien por entonces tenía un aspecto muy distinto al actual, prevaleciendo su condición defensiva, con la torre ahora conservada y con muros almenados ya desaparecidos. El promotor de esta fachada fue Sancho de Paredes Golfín, personaje que ocupó el cargo de camarero de Isabel la Católica y, tras cuya intervención durante el primer tercio del siglo XVI, dará el edificio su aspecto definitivo. Se timbró la construcción con varios ejemplares blasonados de la familia de los Golfines, más el de su esposa Isabel Coello (en la parte inferior) y el escudo de los Reyes Católicos destacado sobre la tracería de la ventana gótica que se abre en lo alto. 

     El Palacio de los Golfines de arriba es de mediados del siglo XV la familia de les Golfines sufre una escisión producida al separarse García Golfín del tronco familiar y establecerse en un nuevo solar en la parte más alta de la ciudad, en las proximidades de la iglesia de San Mateo. Lo más antiguo de la casa se debe así a la iniciativa de este García Golfín, quien durante la segunda mitad del siglo XV levanta una gran casa fuerte con torres en sus esquinas, al menos en tres de ellas conservadas en la actualidad, con un fuerte matacán la situada frente al postigo de Santa Ana, y con blasones de su linaje y ventanas góticas en las otras.

     Situado en la plaza de San Mateo, parte más alta de la ciudad monumental cacereña, se alza el palacio de las Cigüeñas. Se conoce por ese nombre por el gran número de cigüeñas que en ella anidaban. Fue edificado en el siglo XV por Diego de Ovando, sobre una parte del antiguo alcázar almohade. La fachada está compuesta por un sencillo arco de medio punto con dovelas sobre el que hay una ventana y dos escudos de los Ovando-Mogollón. A los lados, en el primer piso, encontramos dos ajimeces con arcos de herradura apuntados.

    Palacio de las Veletas, 

esta edificación se alza sobre parte de lo que fue el desaparecido alcázar de la ciudad musulmana de Qazrix, conservado su aljibe. El primitivo palacio almohade se extendía  hasta el lugar que ocupa actual mente la iglesia parroquial de San Mateo. Tras la reconquista de Cáceres por Alfonso IX en 1229 el palacio pasó a ser propiedad de la Corona y se mantuvo en píe hasta el siglo XV. Sin embargo, se tiene conocimiento de su amplitud y de su destrucción en 1466 por orden del Infante don Alfonso enfrentado a su hermano el Rey Enrique IV, quienes tenían entre la nobleza cacereña algunos de sus más importantes seguidores. Tras los acontecimientos bélicos y pacificado el territorio, los Reyes Católicos otorgaron el solar a distintos nobles para que pudieran erigir sus casas sobre las ruinas. Al capitán Diego de Cáceres Ovando se le autorizó a construir la que ahora se conoce con el nombre de Torre de las Cigüeñas, y otro tanto se hizo a favor de Diego Gómez de Torres, que edificaría su casa sobre los restos del aljibe musulmán, con la condición de que dejara suministrar al pueblo con las aguas del mismo en caso de necesidad, según se anota en la Real Cédula otorgada por los monarcas en 1476. sin embargo, los restos de esta etapa son muy escasos, tan solo algunas partes de los muros, así como los blasones que se alzan en lo alto del muro septentrional, donde aparecen las armas de Diego Gómez de la Torre y de su esposa Isabel Alvarez de Ulloa.


    

Casa de los Perero, e

l linaje de los Perero aparece relacionado desde antiguo con la Orden Militar del Pereiro. A comienzos del siglo XIII esta orden militar se establece en Alcántara, cambiando no sólo el emplazamiento, sino también su denominación, pasando desde entonces a titularse Orden Militar de Alcántara. Más tarde algunos miembros de esta familia figuran asentados en Cáceres, siendo su casa principal la que ahora comentamos, situada en las proximidades de la desaparecida Puerta de Mérida, la intervención acometida a mediados del siglo XVI por iniciativa de Alonso Perero, quien en 1.561 contrató al arquitecto Pedro de Marquina la realización de importantes reformas en aposentos y espacios interiores de la casa. Lo más sobresaliente de esta fase es el magnífico patio, porticado en sus cuatro lados en dos pisos, con gárgolas antropomorfas en lo alto, donde se representan dos rostros masculinos y otros dos femeninos. Como era costumbre en la época, se refuerza la autoría y propiedad colocando las armas heráldicas en varios blasones labrados en piedra, destacando el de los Perero, de Alonso Perero, promotor de la obra, y el de los Golfines, de su esposa Teresa Golfín, además de otros dos correspondientes a los Ovando y a los Figueroa, los cuales figuran en los antecedentes familiares del matrimonio.


    El Palacio de la Generala, gótico del S. XIV y reformado en el S. XV. Fue casa solariega de los Monroy, adquirida más tarde por Francisco de Ovando "El Rico" a Fernándo de Monroy. La fachada del S. XV la mandó construir los Ovando. Se llama de la Generala porque en el S. XVIII era su dueña doña Mª Josefa de Ovando, Marquesa de Camarena la Vieja, casada con el General don Antonio Vicente de Arce  Porres y Eraso, que muriera en 1775.


        Palacio de Moctezuma, del siglo XV es la parte inferior de su fachada principal y de la torre, la cual ha perdido su carácter defensivo en los cuerpos superiores tras las distintas modificaciones acometidas con posterioridad. La puerta de entrada es de reducidas dimensiones, aunque es un ejemplar notable por su remate con arco adintelado, sobre ella, encerrado en un pequeño alfiz, se destaca un escudo heráldico con los blasones de los Carvajal-Toledo-Ulloa. También en la parte inferior de la torre existen otros blasones de las familias Toledo y Carvajal, con lo que se acredita la pertenencia primitiva del inmueble a estas familias. La vinculación del linaje Moctezuma es bastante más tardía, por lo que no debe identificarse su participación en la primera etapa constructiva. Será a finales del siglo XVI cuando un descendiente de la familia de los Toledo, dueños de la casa, concretamente Mariana de Carvajal y Toledo, casó con Juan de Toledo Moctezuma, descendiente de Juan Cano de Saavedra y de su esposa Isabel de Moctezuma (hija del Emperador azteca Moctezuma II). Este matrimonio se establece en un edificio ya existente, aunque sin embargo incorporaron importantes añadidos.

 

    Palacio del Mayoralgo, este linaje fundó el primer mayorazgo instituido en la ciudad, creado por Blasco Muñoz en 1.320, fecha en la que empieza a ser conocido con el nombre de "el del Mayorazgo" que degeneró más tarde en "Mayoralgo", cuya denominación fue incorporada al apellido de sus descendientes. El edificio se extiende desde la plaza de Santa María hasta el Adarve del Arco de la Estrella. Precisamente en la angosta calle que une la primera con la citada puerta de la muralla se abre la primitiva puerta del palacio; ésta es de pequeñas proporciones, de arco apuntado y con molduraciones góticas; en lo alto de la fachada aún persiste el escudo de la familia Mayoralgo, el más antiguo blasón heráldico conservado en Cáceres tal vez datado hacía el año 1.340.
        Casa-fortaleza de Solís o del Sol, de estilo gótico, fue levantada en el S. XV y reformada en el XVI. El elemento más significativo de la fachada es el escudo familiar, un sol con rostro humano cuyos rayos superiores aparecen mordidos por cabezas de dragón, todo ello coronado por un yelmo. Un alfiz enmarca la puerta con arco de medio punto y dovelas, bajo el escudo. En la parte superior de la torre, continuación de la fachada, destaca un matacan semicircular con aspilleras en forma de cruz.
 El palacio de Carvajal. El linaje de los Carvajal llegó a la ciudad en el S. XV procedente de Plasencia y construyen su palacio junto al edificio religioso más importante de la ciudad: la Concatedral de Santa María. La fachada principal es de sillería granítica y destaca su portada en arco de medio punto. En ella, puede admirarse en relieve, el escudo de la familia Carvajal. La torre anexa al palacio es redonda y se ha especulado mucho sobre su posible origen árabe y sobre su utilización por parte de la orden delos Frates. De hecho dicho elemento es el primero construido del Palacio ya que la familia construyó en el S. XIV una nueva torre sobre otra preexistente y a lado levantó su palacio a finales del S. XV.
 
  Palacio de Godoy, También llamada Casa de Roco. Este palacio renacentista, construido en 1548, cuenta con un espléndido ejemplo del balcón de esquina decorado con columnas y frontón sobre el que luce el ampuloso escudo de los Godoy-Aldana, obra de Pedro de Marquina. También destacan la portada de arcode medio punto con dovelas almohadilladas y los diversos escudos que aparecen en la portada.

Las hazañas en territorio inca de un descendiente de este solar, Francisco de Godoy, fueron inmortalizadas en la obra La Araucaria, escrita por el poeta Alonso de Ercilla. A él se atribuye el descubrimiento del tesoro de Pachacamac y a su oro gran parte de este monumental edificio.

 

   La casa de los Moraga es uno de los palacios solariegos más bellos y con más encanto de la ciudad de Cáceres. Es una fortaleza construida en el siglo XV, reformada posteriormente, en el siglo XVI. El estilo del edificio es gótico, en el destaca la torre en ángulo, donde está situada la portada principal, sobre ella el escudo de la familia Solís. En su interior se conserva un patio renacentista, con los laterales porticados, del siglo XVI. Su fachada lateral, con portada de arco apuntado donde aparece un escudo de la familia Mayoralgo.
 
 Casa de los Riveras. Esta casa fue construida en la segunda mitad del siglo XVI, sufriendo una profunda reforma en el siglo XIX. La fachada, que está realizada en sillarejos, está constituida por un amplio paramento presidido por el escudo de la familia Ribera y en cuyo centro se abre la portada en arco de medio punto con grandes dovelas almohadilladas, también se puede destacar un bello patio que se conserva en el interior.
  Casa de Sancho Sánchez de Ulloa, es un gran edificio construido en el siglo XVI, pero con muchas reformas posteriores. Esta situado frente a la Iglesia de San Mateo. De él podemos destacar su gran portada de medio punto con dovelas, un alfiz sobre el balcón y grandes escudos esquinados pertenecientes a la familia de Ulloa, en forma oval, bajo un yelmo caballeresco y situado sobre una cabeza de angelito. En el interior posee un patio con dos columnas y un antiguo artesonado de madera en la parte cubierta. Se accede a este patio a través de una curiosa puerta de esquina.
 
      
      
        El Palacio de Los Marqueses de Isla, se encuentra en la plaza de la Concepción esta joya del Renacimiento Cacereño. Se erigio en el siglo XVI promovido por una rama de la familia Blázquez-Mayoralgo recién llegados a Cáceres y no reconocida como tal por la familia ya asentada aquí desde la Reconquista, que explica el carácter crítico de las inscripciones que se pueden leer tanto en la fachada, "MODERATA DVRANT NOBILITAT ANIMVS NON ACTA PARENTVM", como en un escudo esgrafiado en el patio "VANITAS VANITATVM ET OMNIA VANITAS". Pese a su fecha de construcción destacan en este palacio un importante número de elementos medievales como las ventanas que se abren en la fachada con molduras góticas o el patio, de aspecto pesado y algo tosco en columnas y arcos en sus tres pisos, que contrastan con elementos avanzados para su tiempo como la portada de estilo manierista, a base de voluminosos y rústicos sillares almohadillados. El nombre del palacio se debe a que sus propietarios los Blázquez-Mogollón en el siglo XVIII ostentaron el título de marqueses de la Isla. 
  Casa de los Condes de Adanero En su fachada podemos contemplar uno de los más notables ejemplares de portada manierista cacereña (entre un renacentista tardío y el barroco), seguramente construida a finales del siglo XVI e inspirada directamente en la obra de Sebastián Serlio. La puerta es del tipo de construcciones rústicas enmarcada por salientes sillares con voluminoso almohadillado, atravesados en sus laterales por unas columnas adosadas al muro, entablamento y frontón. También podemos apreciar varios escudos pertenecientes a las familias de Ovando-Mogollón y Ulloa, que ponen de manifiesto que este palacio se formó por la unión de las dos casas. En su interior tiene un bello patio porticado típico de los palacios cacereños.

 

   Casa de Paredes Saavedra, construida entre los siglos XV y XVI, cuenta con elementos de estilo mudéjar, gótico y renacentista. En la fachada principal podemos ver una gran portada con dovelas salientes, al igual que la ventana que está por encima, con los escudos de Paredes-Saavedra y Paredes-Golfín a ambos lados de ésta. En esta misma fachada podemos destacar también dos ventanas geminadas o gemelas, una mudéjar con mainel de pizarra y no de mármol como las del resto de la ciudad, y la otra gótica encuadrada por un alfiz.

  
 Palacio de Ulloa. Edificio del siglo XVI situado en las inmediaciones de la Iglesia de San Mateo que, como muchos palacios de Cáceres, tiene una fachada con portada de medio punto realizada con grandes dovelas, un balcón, un alfiz - moldura decorativa que envuelve al mismo en la zona superior - y grandes escudos, representación del orgullo familiar y nobiliar. Es también habitual en estas edificaciones el patio interior que distribuye las distintas dependencias palaciegas.
 
 
  Palacio de los Duques de Valencia. Palacio del siglo XVI en cuya sobria fachadada destaca la portada con arco de medio punto y magníficas dovelas. En su parte más alta se distingue una ventana gótica flanqueada a ambos lados por los escudos de la familia titular. En el interior acoge un patio resucido e irregular, con tan sólo dos lados porticados con armoniosas columnas y balaustrada renacentista.
 
  
  
    
  Casa de Aldana. De estilo gótico, fue construida en el siglo XIV. Sus restos nos indican que fue una casa fuerte. Hoy la fachada está muy deteriorada por las numerosas reformas realizadas en la casa, destacando solamente en ella una ventana con rejas diagonales sobre la que podemos ver el escudo, con cinco flores de lis de la familia Aldana, en mármol blanco y más arriba una ventana gótica geminada, que está tapiada, al igual que una portada en  arco apuntado.

El palacio del Comendador de Alcuéscar, fue construido en el primer tercio del siglo XIV y reformado en el siglo XVIII. Se encuentra en buen estado de conservación, habiendo sido convertido en el Parador Nacional de Turismo de Cáceres.
    
   Los Durán de la Rocha fueron una rama de los Durán, descendientes de los que vinieron a la reconquista de Cáceres, que se extinguió con doña Andrea Durán de la Rocha. Fachada gótica, del siglo XV, toda ella de sillería granítica: Puerta en arco de medio punto con dovelas. Ventana con columnas gemelas en ambos laterales. Escudos, a ambos lados, con cuarteles de Becerra (dos becerras), Paredes (siete estrellas), Ribera (tres fajas horizontales) y Orellana (diez roeles'), sobre ondeantes banderas cruzadas y bajo caballeresco yelmo. Un gran alfiz que enmarca todos los elementos de la fachada y dos gárgolas.


    Los Becerra vinieron a Cáceres procedentes Galicia y Portugal. El primero de ellos fue Lorenzo Pérez Becerra, a comienzos del siglo XIV. Varios Becerras fueron Comendadores de la Orden Militar de Santiago en el siglo XV. Esta casa fue mandada construir por Gonzalo de Becerra, casado con Mayor García de Paredes, hermano de D. Diego Becerra y García de Paredes, que murió en 1483, en la batalla de la Ajarquía. García Becerra y García de Paredes fue el fundador del gran mayorazgo de esta familia, a mediados del siglo XVI. Benefactores de la parroquia de Santa Maria, donde dieron nombre a la puerta más próxima a su casa, y donde tenían sus enterramientos. Entre los descendientes destaca D. Álvaro Gómez Becerra (1771-1855), que llegó a ser Presidente de las Cortes Constituyentes de 1836, y Ministro de Gracia y Justicia en 1843. Era progresista, lo que le costó numerosas persecuciones.

Esta casa se incorporó a la de Saavedra y Monroy, y luego a la del Marqués de Torres Cabrera.

    Palacio de los Ovandos.

    De Hernando de Ovando.

    Palacio de los Sandes.

    Hospital de los caballeros.

    
    Arco de la Estrella. En el siglo XII los almohades construyeron una majestuosa cerca defensiva sobre la primitiva muralla romana para defenderse de los ataques de las tropas leonesas. Aunque ha perdido la mayor parte de su trazado,  aún pueden verse interesantes lienzos de la misma, así como algunas bellas torres albarranas y arcos que vamos a contemplar:
    Arco del Cristo.

    
  Arco de Santa ana.
 
    Puerta y arco de Coria.

   Torre de la Hierba.
 Torre de los Púlpitos.
 

      Torre de Sande.
    
    Torre de Espadero.

    Torre de Santa María.
  
 
      Torre del Postigo.

     Torre Mochada.

  Torre del Pozo
 
   
    
    San Pablo es un convento intramuros que fue fundado en el año 1492. Ubicado en la plaza de San Mateo, en lo más elevado del casco histórico, alberga en la nave de su iglesia un sencillo retablo barroco. Es de un solo cuerpo articulado y adaptado al testero en tres calles y remate, sin dorar ni policromar. Separan las calles columnas cuajadas de querubines y motivos vegetales. En los flancos destacan estípites muy recargadas. Diversas son las piezas de arte mueble que se conservan en su interior. Lo más destacable y monumental es el retablo mayor, de estilo churrigueresco, que se alza en el presbiterio, con cabecera ochavada, quizás trazado por el mismo Manuel de Lara y Churriguera, pero cuya ejecución sabemos que fue encargada y llevada a cabo en 1733 por el arquitecto salmantino Luis González.

    Convento de Santa Clara. El retablo mayor (rococó y datado en 1750) es el elemento más destacado en el interior de la iglesia conventual de Santa Clara, ubicada extramuros, en las inmediaciones de la ya desaparecida Puerta de Mérida. Las obras se iniciaron en 1593 por Nufrio Martín y se terminaron en 1614. En su realización intervinieron, entre otros, Juan de Villoldo y Alvaro García.


     Convento de Santo Domingo. En este convento extramuros, fundado por Catalina de Saavedra y perteneciente al gótico tardío (XVI-XVII), que en su origen fue de la Orden de Predicadores y tras su expulsión pasa a ser de la Orden Franciscana, hallamos un bello retablo que se levanta en el presbiterio de la iglesia, articulado en banco y dos cuerpos de tres calles con cuatro columnas (en cada cuerpo) salomónicas decoradas con racimos. Hacia los laterales la decoración es de ángeles y motivos vegetales que arrancan de las cartelas que fechan el retablo: 1692.

 
 Santiago.
 
  San Juan.

     
   Ayuntamiento.

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