Doblar huesos

Si no fuera por nuestros duros y resistentes huesos, no podríamos mantenernos de pie, jugar, carrer o saltar . ¿Pero alguna vez se te ocurrió que los huesos se podían doblar?

Materiales:

Huesos de pollo bien limpios

Recipiente en el que quepan los huesos de pollo, con tapa

Vinagre

Procedimiento:

Lo primero que tenéis que hacer es limpiar bien los huesos de pollo para que no les quede nada de carne. Lávalos bien con detergente, y ya están listos para usar.

Coloca los huesos de pollo en el recipiente y cúbrelos completamente con vinagre.

Tapa el recipiente.

A los dos días, cambia el vinagre por vinagre nuevo, y repetid el proceso cada dos días durante toda una semana. Comproueba cómo va cambiando la consistencia de los huesos a lo largo de los días.

Al cabo de una semana, saca los huesos de pollo. ¡Vas a ver que están todos blandio y se pueden doblar! (si todavía no se ablandaron demasiado, seguid con el experimento unos días más).

¿Por qué se ablandan los huesos de pollo cuando los sumergimos en vinagre?

Los huesos, tanto los de pollo como los nuestros, están formados por una sustancia llamada carbonato de calcio, que es la que los hace duros. El vinagre con el que cubrimos los huesos contiene un ácido, llamado ácido acético, que reacciona con el carbonato de calcio y lo transforma en sustancias diferentes.¿El resultado? Los huesos pierden su dureza y se pueden doblar como si fueran de goma.

 










EXPERIMENTOS 2º CURSO EP.

Laura Alvarez. CEIP San Juan Bosco (San Carlos del Valle)

Hemos observado cómo pueden deteriorarse los huesos. No hemos utilizado el vinagre para propiciar su descomposición, sino coca-cola, ya que hemos entendido que con este producto sería un experimento mucho más significativo para los niños al estar acostumbrados a tomar esta bebida de forma habitual. De este modo también hemos conseguido trabajar los hábitos saludables de alimentación.

Los niños han podido comprobar cómo después de tener unos huesos de muslo de pollo metidos en un bote de cristal con coca-cola, durante un mes, éstos estaban más blandos que otros huesos de pollo que hemos tenido fuera del bote. Se han concienciado de cómo la coca-cola ataca al hueso y lo debilita, lo deja menos fuerte, etc. Se comprueba, entre otras cosas, porque al dejar caer un hueso normal y otro introducido en coca-cola, el primero hace mucho más ruido por lo que da sensación de mayor dureza y consistencia.

Hemos conseguido que tomen conciencia de la necesidad de no abusar de las bebidas carbónicas, además, por supuesto, de tener una alimentación equilibrada que ayude a mantener fuertes nuestros huesos.

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