Falleció Francisca "Paquita" Angeles de León 


 

COMUNIDAD ETENANA LE RINDE HOMENAJE

 

A la edad de 75 años y víctima de una dolorosa enfermedad que la mantuvo postrada en el Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo, la madrugada del martes 13 dejó de existir la profesora Francisca Ángeles de León, reconocida educadora, impulsora de diversos proyectos educativos, sociales, culturales y religiosos del distrito de Ciudad Eten, su tierra natal.

Por haber contribuido en la formación integral de la niñez y juventud etenana y del norte peruano, la profesora Ángeles de León, conocida por sus colegas y alumnos como “Paquita”,  mereció el constante reconocimiento de las autoridades y ciudadanía del lugar, pues se desempeñó en la mayoría de los campos de la actividad social, apoyando en el desarrollo de esta población.
Había cumplido ya 50 años de servicios al magisterio. Se graduó en 1968 por la Facultad de Letras y Educación de la Universidad Nacional de Trujillo, pero por su amor a la educación desde años antes se había venido desempeñando en la docencia.
A pesar de estar retirada del magisterio, en el 2005 se incorporó al Colegio de Profesores del Perú, tras haberse inscrito en la Comisión de Colegiación Regional de Lambayeque.
El 20 de agosto de 2004 una resolución de la Municipalidad Distrital de Ciudad Eten, firmada por el alcalde Hernán López Sandoval, expresó a la profesora Francisca Ángeles el reconocimiento y felicitación de la comunidad etenana en sus Bodas de Oro Profesionales. El 20 de mayo de 2007, otra resolución municipal, refrendada por el alcalde José Alejandro Ñiquen Sandoval, tributó homenaje y reconocimiento a la profesora Ángeles de León, educadora y fundadora de la prestigiosa Institución Educativa “Santa Rita de Casia”, al cumplirse el décimo quinto aniversario del plantel que ella creó y dirigió y por identificarse con los niños del nivel inicial y primaria de esta ciudad a través de programas educativos innovadores.
La profesora Ángeles de León fue hija de José Mercedes Ángeles y de Petronila Ñiquen Chafloque, ambos fallecidos. Su padre llegó a ser alcalde, gobernador y juez de paz de Ciudad Eten. Fue antepenúltima de ocho hermanos: Francisco Solano, Maura, Albina, Rogelio, Mary, Manuel y Berner.
Dedicada esposa y madre, y abnegada abuela, deja a su esposo, José Gerardo León Quesquén, tres hijos, José Gerardo, Jesús y Lourdes León Ángeles; y cuatro nietos: Milagros Elizabeth y Fabián Alejandro Díaz León y Camila y Silvana León González.

Trabajo docente
La excelsa educadora empezó su trabajo docente dictando clases particulares y luego laborando en la Escuela Primaria 233 de Puerto Eten a partir de octubre de 1966 hasta abril de 1968 y desde mayo del mismo año y durante once años, hasta 1979 en la Escuela Primaria de Varones 228 de Ciudad Eten, que tiempo después se convertiría en la Institución Educativa 11027 Divino Niño del Milagro, de la cual llegó a ser directora. 
A partir de 1979 la profesora Ángeles ejerció la docencia en el Colegio Pedro Ruiz Gallo, donde llegó a desempeñarse como coordinadora de OBE, e incluso en algunos momentos asumió la dirección del plantel, hasta el año 1985. Contando con 30 años, 6 meses y 23 días de servicios docentes ininterrumpidos, pidió su cese a la Dirección Departamental de Educación de Lambayeque, que le fue concedido el 1 de mayo de ese año y por resolución directoral se le otorgó además su pensión definitiva nivelable.
Al retirarse del magisterio, fundó y dirigió el Colegio Particular “Santa Rita de Casia”, con los niveles Inicial y Primaria, que ahora cuenta con 16 años de fundación y en cuyas promociones de niñas y niños dejó imborrable huella y la letra y música del himno del plantel.
En junio último, los integrantes de la Promoción 1983 “Mártires del Periodismo Nacional”, de la IE “Pedro Ruiz Gallo”, convocaron a su profesora para tributarle un merecido reconocimiento por su labor, con motivo de las Bodas de Plata de la promoción. Lamentablemente la salud de la docente ya estaba resquebrajada, y les envió una comunicación agradeciéndoles el gesto y recordando los bellos momentos de la profesora y sus alumnos.

Obras de bien comunal
En 1997, la Municipalidad Provincial de Chiclayo, presidida por Miguel Ángel Bartra Grosso, ratificó a la profesora Francisca Ángeles de León como presidenta del Comité de Obra: Pavimentación de la calle 8 de Octubre, nombramiento hecho por el municipio distrital. 
La Resolución de Alcaldía 0560-97-MPCH/A de abril de ese año, consideraba la facultad del gobierno municipal de la provincia de Chiclayo de constituir a las organizaciones vecinales, juntas directivas o comités, con la finalidad de que participen en los gobiernos locales y contribuyan en la ejecución de obras de bien comunal en coordinación con las autoridades municipales. En enero, la Municipalidad de Eten, a cargo de Jorge Quiroz Díaz, expidió una resolución por la que se reconoció al Comité Pro Pavimentación de la calle 8 de Octubre, cuya presidencia asumió la reconocida docente.
La obra emprendida y concluida dos años después, gracias a un convenio entre la municipalidad distrital y la provincial y siempre con el comité bajo la presidencia de la profesora Ángeles, consistió en la pavimentación rígida con veredas, jardineras e iluminación de las cinco cuadras correspondientes a esta arteria, previa ejecución de los servicios de agua y desagüe correspondientes. Las cuadras abarcaron desde la calle Manuel C. Bonilla hasta la salida a Monsefú, altura del cementerio Santa María.
Una placa recordatoria ubicada en la esquina de la avenida Mariscal Castilla y las calles Manuel C. Bonilla y 8 de Octubre rubricó tan importante gestión de la profesora Francisca, a quien acompañaron los vecinos del lugar, Ricardo López Lumbre, Roxana Reyes Ángeles, Margarita Puican Zarpán, Jorge Neciosup Ésqueche, Mary Ángeles Ñiquen, Wilfredo Chancafe, Rosa Rázuri de Alburqueque y Faustino Barrios, cuyos nombres quedan imperecederos entre los habitantes de esa vasta zona del noroeste de la ciudad.

Presidenta de Hermandad
Desde muy temprana edad, Francisca Ángeles fue encaminada por su familia por los senderos de la religión cristiana y ya joven fue miembro de las hermanas de la Legión de María, de la Hermandad Corazón de Jesús y posteriormente de la Hermandad del Señor de los Milagros.
Los sacerdotes Carlos Conroy, J.M. Pinto, Emigdio Sandoval y el actual párroco, Santiago González, guiaron siempre la labor espiritual de las organizaciones que integró la insigne lideresa; a la vez que ésta constantemente apoyó la gestión eclesiástica. Su labor de evangelización fue reconocida incluso por los obispos Ignacio María de Orbegozo y Goicoechea y Jesús Moliné Labarta.
Francisca Ángeles fue la reciente presidenta de la Hermandad del Señor de los Milagros de Ciudad Eten. Precisamente el 18 de octubre último, en su primer recorrido, la procesión en pleno del Cristo de Pachacamilla brindó una oración pública por la salud de la presidenta de la Hermandad, quien se hallaba postrada en el hospital, buscando recuperarse de la penosa enfermedad.
No obstante su delicada situación, desde su lecho de dolor, la señora Ángeles coordinó y dirigió diversas acciones a favor de la plena realización de los actos conmemorativos en honor del Cristo Morado de este distrito.
Los fieles católicos que acompañaron la sagrada imagen, llegaron la noche del 18 hasta el domicilio de la presidenta de la hermandad, en 8 de Octubre 201, donde el vicepresidente, Juan Salazar Quesquén invocó al Todopoderoso por la recuperación de la aún conductora de la institución que ya lleva 26 años en Ciudad Eten.
En el acto, además, se rezó un padrenuestro y se entonó el Himno del Señor de los Milagros. El cuadro del Señor relucía solemne frente a la vivienda de la familia León Ángeles. El esposo de la presidenta, José León Quesquén y sus hijas, Lourdes y Jesús, agradecieron tan singular y oportuno gesto; a la vez que imploraron al Altísimo por la salud de su señora esposa y madre, recibiendo de los directivos de la hermandad un arreglo floral que prestaron del anda que lleva la imagen del Supremo Hacedor y de la Virgen de la Nube.
La última obra que Francisca Ángeles realizó al frente de la Hermandad fue la construcción de un retablo en la Iglesia Santa María Magdalena, para la permanencia de la sagrada imagen del Señor de los Milagros y la Virgen de la Nube, el mismo que el 18 de octubre fue bendecido por el párroco de Ciudad Eten, padre Santiago Gonzales Gamonal.
“La Cruz fue para el cristiano. Significa dar la vida por los hermanos; significa que no hay frases sin esperanza; que no hay sombra sin luz; no hay tormenta sin punto de salvación; porque la Cruz del Señor de los Milagros significa que el amor no tiene fronteras y que siempre el amor de Dios es más grande que nosotros”, rezó una de las frases consignadas en el programa preparado por la hermandad que presidió Francisca Ángeles de León.
Y es que su vida fue así. La entregó siempre al servicio del Señor, de su familia y de los más necesitados; y murió bajo los auspicios de la religión católica.
El domingo 11 último, el padre Emigdio Sandoval, quien durante muchos años fue párroco de Ciudad Eten, le ofició una misa de salud, invocando al Todopoderoso derrame sus bendiciones sobre ella y pidiéndole menguar su dolor. Allegado a la familia León Ángeles, padre Emigdio rogaba por la salud de “Paquita”, como su familia y miembros de la comunidad etenana identificaban a la extinta y bien querida profesora. Finalmente él fue quien le impuso los Santos Óleos, el sacramento de la unción del aceite santo a los enfermos, consagrado por el obispo de la Diócesis de Chiclayo. (13 DE ENERO DE 2008)

 

TESTIMONIOS

Colegas profesores, alumnos y allegados a la extinta docente, brindaron su testimonio de la presencia en el mundo de tan ilustre maestra lambayecana

Homenaje a una maestra ejemplar.- “Los que hemos sido colegas de nuestra querida Paquita, cariñosamente la solíamos nombrar así,  por su don carismático para tratar a las personas, paisanos que han tenido la fortuna de ser tratados, ya como Directora de la Escuela Primaria de Menores 227 “Divino Niño del Milagro”, ya como Coordinadora de Orientación de Bienestar del Educando en la integración de los tres colegios de Ciudad Eten, 11027, Pedro Ruiz Gallo y Manuel C. Bonilla, llamándose Centro Base Pedro Ruiz Gallo.
La profesora Francisca Ángeles de León, ejemplar madre de familia y una de las profesoras distinguidas de Ciudad Eten, tuvo a bien ganarse el respeto de los padres y alumnos de este terruño agradecido que hasta hoy día recuerdan sus sabios consejos.
Cabe recordar que el cargo de Coordinadora de OBE lo obtuvo, después de un disputado concurso; porque fue una convocatoria abierta a nivel departamental, dependientes del Núcleo Educativo 04 de la Ciudad de Monsefú.
El dinamismo de Doña Paquita permitió una integración docente en el Centro Base y además ser tutora de una gran cantidad de jóvenes. Luego de ser directora de niños, también fue maestra y amiga de la plana docente con la que trabajó, entre ellos el que esto escribe, quien la acompañó como Asesor de Letras.
En nombre de los profesores que tuvimos la suerte de trabajar con Paquita, desde estas líneas elevamos nuestra oración para que Dios Nuestro Señor y el Divino Niño del Milagro, derramen sus bendiciones y le permita a su esposo, hijos y nietos la fortaleza y la paz y tranquilidad que ella nos supo inculcar”. (Lic. Julio Ramón Orrego Serrán)

La tía Paquita.- “Es admirable el amor y ternura que sentimos los hijos por una madre.
Me solidarizo y adhiero a la tristeza por la que está pasando toda la familia León Ángeles. Siento tristeza por lo que pasan pero también sentó alegría porque tuve la suerte de compartir sus enseñanzas y acompañamiento en nuestras actividades juveniles. La conocí y siempre la traté con mucho respeto como mi tía Paquita. Mi señora madre me enseñó a tratarla como parte de la familia y siempre compartí con ella los ideales de progreso, de desarrollo para nuestra Ciudad Eten. Contagiada con la emoción de los jóvenes estudiantes universitarios, siempre nos estimulaba a seguir adelante con todos los etenanos.
Recuerdo que un día de la década del 70 realizamos  una marcha de sacrificio desde Ciudad Eten hasta Chiclayo, conjunta mente con el padre Emigdio Sandoval y Alejandro Liza Farroñay, luchando por las reivindicaciones de Ciudad Eten y del magisterio.
Recuerdo en los años de la década del 80, con protagonismo y demostración activa vibró codo a codo su identidad para con nuestro pueblo desde su pedestal de maestra, enseñándonos su moral, transparencia y sus dotes de lidereza.
No puedo pasar por desapercibida su presencia en la Hermandad del Señor de los Milagros, junto a mi señor padre Genaro Llumpo Neciosup; es decir, una trayectoria llena de paradigmas para las nuevas generaciones que hoy la recordamos y tenemos presente a la tía Paquita. Te recordamos mucho”. (Rubén Llumpo Cumpa y hermanos)

La dulzura de una madre.- “El recuerdo feliz que tuve con la mamá Paquita, es el haber escuchado con mucha dulzura enseñarnos que ‘la felicidad la construye uno mismo con alegría y optimismo, por encima de todo tipo de dificultades, pero con mucho amor de dar todo de sí, más que recibir. Eso nuestro Señor nos enseñó con sabiduría’, expresó una tarde de invierno en su casa, cuando el suscrito tenía la edad de 25 años. Me aúno en la oración espiritual por su eterno descanso”. (Denis Liza)

Desde Estados Unidos.- “A mi querida Prima Paquita Ángeles, Ruego a Dios todo Todopoderoso que la colme de bendiciones a su lado, pues fue una mujercita que se esmeró por una buena educación a nuestros queridos hijos de la tierra que nos vio nacer, Eten. Estoy seguro que Dios se va acordar de una buena docente, buena hija, madre y esposa. Desde muy lejos (USA) en unión de mi familia, oraremos por el alma de la prima Paquita Ángeles. Que Dios y la Virgen María la iluminen en su sendero hasta el Eterno”. (Max Ángeles).

Excelente profesional.- “Es grato expresar mi saludo a nombre de la familia Chung Cumpa. Es fácil describir a mi edad a las personas, teniendo en cuenta que soy profesor, igual que Paquita. A sus hijos, les diré que tienen la suerte de tener una madre como Paquita y a su esposo, Pepe, que siempre ha tenido a una dama como esposa y madre.
Como profesional excelente, ha dado de sí sin pensar en sí, guiándose de los principios cristianos; ha sido muy solidaria, respetuosa, comprensiva. Creo que la comunidad pierde a un valioso elemento. En lo que respecta a la familia, la perderán físicamente porque espiritualmente van a ganar ya que Dios le debe tener un lugar especial para Paquita. Quiera Dios que siempre la preserve en el corazón de todos quienes la conocemos y será un paradigma digno de emular”. (Alejandro Chung Hernández y familia).

Me formó en mi educación.- “Desde mi lugar elevo una oración pidiendo a Dios ilumine el alma de nuestra querida profesora, directora y madre, de quien tengo muy  buenos recuerdos en la formación de mi educación. La formación educativa que implantaron en aquellos tiempos ha sido y será siempre de lo mejor. Rindo por ello homenaje a la señora Francisca Ángeles, por su brillante labor educativa de nuestro pueblo, Ciudad Eten, y espero que nuestra autoridades sepan reconocer la sacrificada labor de toda una vida.
El suscrito es Promoción 1975 de primaria C.E. 11027 y 1980 Secundaria, C.E. Pedro Ruiz Gallo”. (Bartolomé Ángeles Ñiquen)

Madre, maestra y amiga:

"Queridos Amigos:
Sr. Pepe, Justy, Pepe y Koky

Mis sentidas Condolencias a la Familia León Angeles, por la gran pérdida de nuestra Querida Paquita, les acompañamos en estos momentos de dolor y nos unimos a sus oraciones, para que el Señor nos ayude a fortalecernos; las palabras no  pueden aliviar el dolor que tenemos y sentimos en cada uno de nuestros corazones, Uds como hijos y nosotros como amigos, que apreciamos a tu madre, por su ejemplo de madre, maestra, amiga, por su sencillez, por su colaboración incondicional con cada una de las personas que la conocian, por la simpatía que le caracterizaba, por el empeño que dedicaba a nuestro pueblo, ya sea como Presidenta del Comité del Señor
de los Milagros, como maestra en las escuelas donde ha dejado un gran ejemplo a sus alumnos, como integrante de otras organizaciones para el bienestar de nuestro pueblo Eten.
Yo, tuve la oportunidad de conocerla por medio de Uds sus hijos y les puedo decir que Dios les premió con
una maravillosa madre, las veces que venía a visitarles era siempre de compañía, nos poniamos a conversar
de tantas cosas y nos confiábamos y se pasaban las horas sin uno darse cuenta, es que estábamos tan bien,
era siempre sonriente y contenta, cuando la iba a visitar y era pronta a ofrecerte algo, la verdad quisiera seguir escribiendo pero no puedo, porque estoy mal por la noticia, me hubiera gustado estar junto a Uds en estos momentos y estoy tan lejos, solo pido a Dios, que descanse en paz. Yo se que desde el  Cielo, ella  les dará su bendición a Uds,
sus hijos, nietos y demás familiares, que han apreciado a esta magnifica mujer y estoy segura que gozará del paraíso eterno, ya que siempre obró en nombre de nuestro creador y por la fe que tenía y que trasmitía, descansa en paz Paquita" (Tania Llagas Vásquez-ITALIA).

Oró mucho por mi madre: "Koky: Mi hna Ana me comentó anoche que tu mamá había fallecido. Lo siento mucho y te envío a ti y a tu familia mis más sentido pésame. Lo único que recuerdo de tu mamá, es que era una de las personas que visitaba mucho a mi mama cuando ella (Rosa Barrios) estuvo enferma y oraba mucho con ella y por ella. Si no me equivoco ella fue una de las primeras personas que llegó justo después que mi madre falleció y oró con nosotros. Son muy vagos mis recuerdos (fechas y lugares) de las cosas que tu madre hizo por nosotros, pero si es muy claro el recuerdo de saber que quiso y apoyo mucho a mi familia. Y si no me equivoco otra vez, creo que mis hnas y yo heredamos algunos vestidos de uds.
Que el Senor la tenga en su gloria...que pena que no pueda estar en Eten, pero se que las oraciones de la familia Salazar Barrios estan sobre todos Uds" (Veronikha Salazar Barrios-ARKANSAS)

Poema para Paquita:

Hasta luego Paquita
 
Cómo hablar de tu marcha
si no te has ido
Cómo dejar de extrañarte
con todo lo que nos ha dolido
Tú la maestra del cariño y el amor
la profesora del esfuerzo y  la dedicación
Cómo llora mi guitarra, cómo llora tu Eten
Cómo llora la patria ahora que no puede verte
Pero nuestras lágrimas, de nuestra cara no han de brotar
Nos has dejado tanto legado que nunca te podremos olvidar
El crespón negro en tu bandera ondeará
Recordando las huellas dejadas en tu paso al andar
El Niño del Milagro la puerta te abrió
para seguir enseñando en  tu aula que el te dejó
Todos te deseamos suerte en tu nueva morada
Aunque aquí abajo en nuestro corazón estás guardada
Solo me queda pedirle perdón
por este humilde pregón
Hasta luego Paquita.
(Fernando Moreira Perez, esposo de Yumiko Vejarano Matsuoka -ESPAÑA. Nuestro más extenso pésame hacia la familia León Ángeles).

A la familia León Angeles:

Desde que me enteré sobre el estado de salud de Paquita, siempre mis plegarias han estado con ella. Ahora que ya no está en esta tierra desde mi corazón les envío mis condolencias. A ti Pepe e hijos no encuentro palabras para poder consolar el dolor de tan grande perdida, solo puedo rezar para que Dios les de fuerza para soportar este inmenso dolor. Mi corazón está con ustedes y toda la familia, ella solo nos adelantó este viaje de ida.

Los que aun continuamos recorriendo el camino la recodaremos con amor y gratitud. Paquita ha vuelto a la Casa del Padre y se ha ido llevando ese corazón grande, sencillo, humanitario, con entusiasmo vocacional, con la sonrisa y dulzura que le caracterizaba, 

Me viene al recuerdo que cuando vivía en mi querido Eten siempre me daba buenos consejos, me hablaba de nuestros mejores amigos, aquellos que nunca nos traicionan: Jesús y María, bajo la mirada protectora del Ángel de la Guarda, así como también recibí, por supuesto, muchos elogios.  Aquí en la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo, donde gozamos del privilegio de escuchar la misa diaria, siempre estará encomendada mi recordada Paquita, y desde el cielo verá que con mucho cariño la recordaremos.

Que Dios la tenga en su seno y ella desde el cielo seguirá cuidando a toda su familia que deja con hondo dolor. Reciban las condolencias de mi madre (Lolita) y de mis hermanos Nery, Cucha, Rubén, Adriano, Walter y Marcelino.

Un beso, un abrazo para ustedes, y un Ave María para ella.  (Rosa Cumpa Puican)

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