CELEBRAN 363 AÑOS DE

LA APARICIÓN DEL NIÑO DEL MILAGRO

 

Este domingo Ciudad Eten celebrará 363 años desde que el 22 de julio de 1649 apareciera nuevamente en la Hostia Consagrada el Divino Niño del Milagro. Tierra bendecida por Dios, este distrito además es cuna de músicos y artesanos.

 

Por: José Nolberto Neciosup Chafloque 


“… Todo el pueblo repitió ¡Milagro! ¡Milagro!, tocaron las chirimías, clarín y trompetas y repicaron las campanas… ”

Ciudad Eten, es un pueblo ancestral que mantiene aún costumbres muy arraigadas de nuestros antepasados mochicas, una cálida tierra, que irradia junto con un esplendoroso sol de atardecer, paz y fe; a tal punto de denominarse Ciudad Eucarística y Capital del Sombrero. Pero Eten además es tierra de magníficos músicos, de constructores muy laboriosos y de grandes hombres y mujeres que han dejado su huella en la historia.

Ricardo Palma imprimió en sus tradiciones el nombre inmortal de Eten, Heinrich Brüning se enamoró de esta tierra, a tal punto de vivir en este humilde pueblo, Pedro Ruiz Gallo, es uno de los hijos más connotados que ha llevado muy orgullosamente el nombre de Eten, como lugar de nacimiento y sobre todo esta Tierra del Nuevo amanecer, en sus anales históricos, cuenta con un hecho sobrenatural, que  traspasó y sigue causando admiración y es tierra santa por devoción. Este suceso celestial es la aparición de Jesús niño en la Hostia consagrada en la antigua Doctrina de la Magdalena de Eten en 1649, tiempo en que regentaban los Padres Franciscanos. 

Hace ya más de 363 años que el Señor obró, sobre Eten, manifestándose en la Sagrada Eucaristía, tanto el 2 de junio, Vísperas de la Solemnidad del Corpus Christi, y el 22 de julio, Festividad de Santa María Magdalena, Patrona de Eten, que llegan a Constituir o a denominarse el Primer Milagro Eucarístico del Perú o de Latinoamérica.

Los relatos documentados de las apariciones se encuentran  en cuarenta y dos manuscritos (42 folios) del siglo XVII. Dichos manuscritos se encuentran en el Registro 17, formando parte de la Primera Sección de Documentos del Archivo del Convento de la Provincia Franciscana de los Doce Apóstoles del Perú, bajo el código I – R 17, 1,1. Aquí se registran los testimonios de los videntes del Milagro Eucarístico de Eten.

Primera Aparición–2 de junio

Celebrando las Vísperas del Corpus Christi, un miércoles 2 de junio de 1649, Se observó un hermoso Niño (Jesús) dentro de la Hostia consagrada que estaba “en su viril fuera de la custodia”. Este maravilloso prodigio lo presenció todo el pueblo de la Magdalena de Eten, que estaba reunido en el templo. Se encontraban los alcaldes ordinarios (Pablo Quinocial y Fabián Chancafe), un español, el sacerdote (Fray Jerónimo Silva Manrique), el sacristán(Andrés Neciosup) y los naturales del pueblo.  “… era un niño, de la cintura para arriba, con rostro  y cuerpo humano y con cabello rubio, con vestimenta morada…”. Era un niño muy hermoso, ante tal dichoso privilegio “…Todo el pueblo repitió ¡Milagro! ¡Milagro!, tocaron las chirimías, clarín y trompetas y repicaron las campanas…” Por tal prodigio acudieron a Eten, para las diligencias respectivas, el juez eclesiástico, Don Fernando de la Carrera y Daza, cura y Vicario de San Martín de Reque, acompañado de testigos y el Notario Publico, el 25 de junio de 1649, para registrar los testimonios de los que presenciaron magna visión

La fiesta del 2 de junio en Eten, era una de las asistidas por todo el pueblo, remembranza de aquel prodigio que Dios se dignó hacer en este humilde pueblo de Eten, allá por el año de 1649, cuando el pueblo se ubicaba cerca al mar. Y dirigido por los padres franciscanos. El “cure” del pueblo realizaba la Misa y se partía en procesión (que seguía la dirección, en la actualidad, de la calle Bolognesi), esta salía por la tarde con el Santísimo Sacramento, por las calles de Eten hasta el Lugar de la Aparición (en la actualidad se encuentra erigido en este lugar un Santuario donde se venera la Imagen del Niño del Milagro Eucarístico de Eten); en el recorrido los pobladores levantaban las “posas” que eran adornadas con plantas y flores del lugar, con su respectivo “altarcito” donde descansaba el “Señor”; y el sacerdote (“señor cure”) rezaba los “trisagios”. Así lo hacía en todas las “posas” levantadas; que tenían una imagen (santo) distinta; del mismo modo tenían sus “compañeros” quienes se amanecían en la misma,  después estos  realizaban las muy conocidas “mingas” sobre todo en el campo. Así mismo se erigían los “arcos”, para darle esa solemnidad que requería la ocasión. Al siguiente día se realizaba la muy famosa  bajada.

 




Segunda aparición-22 de julio

Los que presenciaron este maravilloso prodigio fueron cuatro sacerdotes de la Orden Franciscana de los Doce Apóstoles. Este celestial prodigio sucedió después de la Misa realizada en Honor a la Patrona de Eten, “Santa María Magdalena”, estando los sacerdotes solos con la Hostia consagrada. A lo que en testimonios dice:

“… resolvieron que a las cuatro de la tarde del mismo día veintidós se consagraron el Rvdo. Padre Cura, el Presidente y los padres Predicadores, Fray Tomas de Relux y Fray Antonio Crespo, religiosos profesos de la misma Orden seráfica, que habían venido de Chiclayo a la fiesta y a puerta cerrada ellos solos con estolas al cuello y con velas encendidas en las manos, abrieron el sagrario sacaron con toda reverencia al Santísimo sacramento y los colocaron sobre otro sagrario en su sitial y le adoraron humilde y devotamente…” Literalmente en las transcripciones de los Autos, dice lo siguiente:

“… al instante vio este testigo (Marcos López) y los demás religiosos que comenzó a salir, de medio lado, medio cuerpo de niño, de la cintura para arriba, formando en la misma Hostia Consagrada, como cosa que salía de ella, dando vuelta sobre el lado izquierdo, y se puso derecho en la Hostia, vestido con túnica morada y que tenia debajo como una camisa blanca, con distinción de las carnes de dicho niño…” esta aparición duro aproximadamente 15 minutos

Después de este prodigioso hecho, realizarían la reserva del Santísimo, y ¡oh milagro! “…Eran tres corazones entrelazados entre si, cuyos remates acababan en uno, y que uno de los corazones caía en medio y los otros a los lados…” (acaso representación de la unidad de la Santísima Trinidad)

 

Sagrada imagen y milagro en el mar

La actual sagrada imagen fue donada por el sacerdote español Jesús Zaragoza. Quien llegó a regir la Doctrina el 23 de abril de 1928 y  dejó sus funciones como párroco el 13 de diciembre de 1929 (última partida firmada por él)

“...El niño del Milagro fue obsequiado por mi, solo para la festividad de julio, a los feligreses del Comité Pro - templo, de esta Doctrina, Natividad Nuntón, Pedro T. Cumpa, etc., agradecido a la tarjeta de Oro que me obsequiaron como gratitud a la fiesta  y feria que celebré el año anterior, como párroco, presidente y mayordomo único de la Hermandad de la Patrona Sta. María Magdalena, titular de esta Parroquia. Tal fue mi devoción, como párroco”.

La capilla antigua fue construida en agradecimiento por un favor concedido por el Niño del Milagro Eucarístico de Eten.  A este milagro se le conoce como “el Milagro del Mar”, concedido a un ilustre lambayecano, llamado Manuel del Castillo,  el día 16 de septiembre de 1773.

Era el 14 de septiembre de 1773 y el barco atravesaba el estrecho de Magallanes y se desata la tormenta. Al ver Don Manuel del Castillo que perecían en las Aguas del Mar, muy ferviente implora al Niño del Milagro de Eten que lo salve a él y a toda su tripulación de perecer en las aguas del mar, a lo que reza:  “Divino Niño del Milagro de Eten, Sálvame te lo Ruego, Mi deseo es construir, a mi costo una capilla, Muy cerca del sitio donde apareciste en Eten, En la Hostia Consagrada… Sálvanos Señor que perecemos…”

Terminada su fervorosa oración, notó con mucha alegría que el temporal cesó, ante este milagro patente al llegar a su tierra  y en cumplimiento a su promesa se constituyó en el pueblo de Eten e hizo construir la capilla prometida. La capilla fue terminada y entregada a los Padres Franciscanos, en el año de 1778.

(A propósito en el interior templo de la Parroquia “Santa María Magdalena” existe una imagen de madera que probablemente fue la Primera imagen del Niño del Milagro Eucarístico, ya que representa justamente al niño con las características redactadas en los folios de las apariciones y se le conoce con el nombre de “El Serranito”, cuya fiesta coincide con la del “Milagro del mar”, “el niño del 17 de setiembre”)

Al entrar en el Templo de la Iglesia de “Santa María Magdalena” se aprecian cinco lienzos hermosos  que representan las apariciones del Niño del Milagro Eucarístico de Eten, el Milagro del Mar y la Imagen Sagrada del Divino Niño del Milagro, respectivamente. Cuatro de los cinco cuadros (lienzos) fueron donados por ocasión de cumplirse los 300 años de la Aparición del Niño Jesús en la Hostia Consagrada. Estos lienzos fueron donados el 2 de junio de 1949, conmemoración de la Primera Aparición del niño de la Hostia Consagrada. El quinto cuadro fue donado el 22 de enero del 2007, por un feligrés, devoto del Divino Niño del Milagro.

A manera de conclusión, el pueblo de Eten, depositario de una fe inmensa y de un valor tan grande, con hombres de gran corazón, tiene que estar llamado siempre a la unidad, esa unidad que permite que los pueblos logren el anhelado progreso y del mismo modo unidos, ir a la comunión, esa unión que se logra con Dios a través de la Eucaristía; que Eten sea una real manifestación de la Eucaristía, para ser verdaderamente “Ciudad Eucarística”.

Se espera que la parroquia local sirva para promover cada día una Evangelización en la Eucaristía, y que sea esta quién tome las riendas de una devoción que por años ha sido apañada y manipulada; para que se realice y promueva una mejora y eficiente devoción al Niño del Milagro en la Sagrada Comunión.


Santuario Eucarístico Diocesano

El anhelo de Ciudad Eten, es ser un Centro de Evangelización, al igual que Lourdes en Francia, Fátima en Portugal, Nuestra Señora de Guadalupe en México; tener su propio Santuario Eucarístico, anhelo que está muy cercano ya que la Iglesia Local ha iniciado el proyecto de la construcción del Santuario Diocesano Niño del milagro Eucarístico, que ya cuenta con el terreno para dicha construcción y que estaría ubicado en el mismo lugar de las apariciones, para darle la formalidad, el realce y el sitial que se merece. Con ello, Ciudad Eten se convertiría en un centro religioso, importantísimo que generaría desarrollo a la comunidad lambayecana y que sería un gran atractivo de turismo religioso a nivel nacional e internacional; esto conllevaría a un mejoramiento de la comunidad en el aspecto de la infraestructura, se generaría más artesanía y mejoraría la calidad de vida del poblador etenano.  

La festividad de julio, está a cargo de la Hermandad “Santa María Magdalena y Niño del Milagro”, quienes han Programado una serie de actividades culturales, tradicionales, artesanales y religiosas, para que el visitante pueda sentirse acogido. La hermandad, a su vez invitan a las misas centrales de feria, del día 22, dedicado a Santa María Magdalena, que será celebrada por monseñor Jesús Moliné, obispo de la Diócesis de Chiclayo y el lunes 23 en Honor al Niño del Milagro,