LA MESADA CATORCE. sonia del socorro ramirez duque


Es un sueño realizado pertenecer a CORUNIAMERICANA, y un honor para mí, contar con la oportunidad que por medio de la clase de Ciencia, Tecnología y Sociedad, tutelada por el profesor y maestro Luis Carlos Barrera a los alumnos matriculados como pioneros cursando el segundo semestre de la Facultad de Ciencias Políticas (Derecho), poder compartir a través de estas líneas y medio, la formación intelectual que se nos ha transmitido en las aulas de clase. Con el tema de la mesada catorce que expondré y que me fue asignado, quiero dar un pequeño reflejo histórico de lo que jurídicamente se ha aplicado con éste tema en nuestro país, quiero dar a entender en qué consisten las pensiones y a quiénes cobija, quiero demostrar mi protesta y rechazo con el trato que el gobierno le ha dado en los últimos tiempos al tema y plantear por último, las posibles soluciones que veo a futuro ante la amenaza que considero frente a éste derecho para ser vulnerado.

 

Para empezar, considero lógico, tener en cuenta una reseña histórica del tema de las pensiones y es por ello, que me remonto al año 1986 en el que sin existir aún la mesada catorce, se empezó a trabajar fuertemente el tema de las pensiones estando el ahora presidente ÁLVARO URIBE en el Congreso. Se creó entonces la Ley 71 de 1988, que decía que ninguna de las pensiones puede ser inferior al salario mínimo legal vigente (SMLV), además de tener un incremento porcentual para efectos del mismo (SML); luego con la reforma que se hizo a nuestra Constitución Política Nacional en el año 1991, fue amparada en el artículo 48 y 53, como un derecho constitucional y en 1992 con la Ley 4ª, se les extendió la mesada catorce a todos los pensionados;  todo ello, condujo a la creación de la Ley 100 de 1993, que en su artículo 142, trató de nivelar y equilibrar disparidades históricas dentro de pagos pensiónales, buscando al mismo tiempo no fortalecer el muro de contención existente con la crisis económica que por tantos años ha venido arrastrando con nuestro país.

 

Es el tema que indudablemente nos interesa a todos los trabajadores, empleados o funcionarios, que de una u otra manera hemos anhelado, soñado y contemplado la posibilidad o más que ello, la necesidad de disfrutar de unas mesadas pensionales dentro de las cuales, se nos reconozca la mal llamada “mesada catorce”;  digo mal llamada, porque he entendido, que el gobierno a través del proceso de formación, creación y aplicación de esta mesada, la ha tenido como un pago forzoso que al parecer no se gana con los esfuerzos y sacrificios de veinte (20) años de lucha trabajando y entregando un proceso de vida personal y casi íntimo, sino que se mendiga.

 

Es que son miles de años y cientos de gobiernos los que pasaron teniendo como recóndito este tema, que apenas comenzaba a tener su auge en algunas clases obreras y ya está casi determinado acabarlas. No son necesarios más Decretos, leyes o sentencias, para entender que el júbilo que se siente al cerrar un ciclo de vida laboral, y con el sueño de que por fin se logró una pensión por vejes,  no podrá ser recompensado con una suma justa y premios económicos que garanticen una vida digna y una calidad de vida que satisfaga, llene y supla nuestras necesidades.

 

Me das y yo te doy, fue el querer del legislador cuando nos puso a cotizar durante un largo tiempo y aunado a ello exigió otros requisitos, para devolvernos durante el resto de nuestras vidas lo que ahorramos trabajando.

 

Es casi un sofisma la satisfacción, plenitud, descanso, alegría, paz y gozo, la que se siente al poder recibir en nuestras manos unos pesitos mensuales, sin tener que trabajar, sin tener que cumplir un horario, sin tener quién nos regañe;  pues es un dinero que con mucho esfuerzo y sacrificio ahorramos durante todo un ciclo de vida laboral, o que hemos pagado ya en impuestos, ya en aranceles, ya en IVA y que siendo de nosotros, nos lo tenemos que ganar.  No es que me pensionaron, es que me gané la pensión, es que adquirí un derecho innegociable, intransferible, inalienable, que no me pueden quitar.  

 

Ya que el Estado haya venido reconociendo el desbalance y desnivel frente a los ya pensionados con los que apenas lo son, es para mí más que justicia legal,  la justicia Divina que debe ser así.  Dios desde donde está también gobierna y hace justicia.  Esta es la tranquilidad que podemos sentir, los que piensan como yo.  Que cuál Estado Social de Derecho dónde los fuertes siguen pisoteando a los más débiles sin importar qué derechos económicos o sociales entre otros, nos vulneran?  Es acaso un Estado Social de Derecho atacar y restarle importancia a los Derechos Humanos que disque protege la misma Constitución Política Nacional?  Estamos frente a un Estado tirano, donde es más importante según las leyes cuidar y velar por el restablecimiento del déficit económico que se ha desarrollado en un interés general como es el del monstruo Estado, dejando pasar de largo el interés particular, como es el de un obrero o cualquier empleado que dedicó muchas veces su fuerza de trabajo o su intelecto durante más de la mitad de su existencia, con la esperanza que en un mañana en su etapa de vejez, podría continuar recibiendo como recompensa, una suma digna que le permita sobrevivir y cumplir sus obligaciones.

 

Pero según lo ya prescrito, no es así. Con el desaparecimiento total de las pensiones para el año 2014, es el puro reflejo de otro acto encaminado a continuar vulnerando algunos de nuestros derechos Constitucionales, tocantes a la Seguridad Social, Vida en condiciones Dignas y los derechos de las personas de la tercera edad entre otros, que en su mayoría se consideran en estado de debilidad manifiesta; creo que quienes ejercen el poder, en el momento en que ellos mismos sientan el rigor de tan descabellada ley, alzaran sus voces de protesta y socavaran tan horrible ataque a nuestros Derechos, o bien, se inventaran otra forma de subsistencia de los viejos. Mientras tanto ellos, como gozan de excelentes salarios, porque no es escondido para nadie que son de muchísimos millones, se pensionan desde ya ahorrando el equivalente a lo que alcancen a una pensión futura, hecho inalcanzable para quienes apenas devengamos escasamente un salario mínimo legal mensual (SMLM) o de pronto los dos salarios mínimos legales mensuales (SMLM), es decir, mientras quienes en la actualidad reciben grandes sumas de dinero por concepto de salario, con lo cual aseguran sus pensiones en forma personal a futuro, al pobre se le arrebata de sus manos desde ya tan valioso derecho, atentando no sólo contra su salud por lo interminable que se convierte su trabajo, sino también contra su calidad de vida y la de su grupo familiar.

 

Tocar el tema de pensiones, es tocar lo que más cuidamos, celamos o amarramos, es la sobrevivencia de toda la humanidad.  El dinero como poder, puede hacer revivir una persona o puede matarla, puede dar felicidad o tristeza, puede como la ley, mandar, permitir o castigar, pero más que eso, es con el dinero que tenemos Dignidad Humana y calidad de vida, que como Estado Social de Derecho  que somos, es quizás lo más violado.

 

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