5. Beneficios y perjuicios

Lo más importante es que con las técnicas de estimulación prenatal se enseña a los padres como proveer un ambiente seguro y amoroso que motive a los niños a aprender desde antes del nacimiento.
    Estudios realizados por investigadores como Thomas R. Verny y René Van de Carr, han revelado que los bebés estimulados muestran al nacer mayor desarrollo en el área visual, auditiva, lingüística y motora; en general duermen mejor, están mas alertas, seguros de si mismos y afables, en relación a aquellos que no han sido estimulados. También muestran mayor capacidad de aprendizaje por el hecho mismo de estar en alerta y se calman fácilmente al oír las voces y la música que escuchaban mientras están en el vientre materno.
    Los estudios demostraron que las madres que estimularon a sus bebés se mostraron más seguras y activas durante el nacimiento y experimentaron mayor éxito durante el amamantamiento.
    Los bebés estimulados y sus familias mostraron lazos más intensos y una mayor cohesión familiar. La estimulación prenatal provee una base duradera para la comunicación amorosa y las relaciones padres-hijos (Quiroz, R.,2000).

    Según Edwin Villacorta Vigo, médico pediatra del prestigioso Colegio Médico del Perú, afirma que la estimulación prenatal aporta muchas ventajas al bebe, entre las que destaca :
· Mejora la interacción de los padres con el bebe en formación.
· Optimiza el desarrollo de los sentidos base para su aprendizaje.
· Asegura la salud física y mental del niño por nacer.
· Desarrolla el vínculo afectivo niño-padres-familia.
· Desarrolla la comunicación, lenguaje , vocabulario, coordinación visomotora, memoria, razonamiento e inteligencia social, funciones básicas para iniciar y continuar con éxito la educación formal.

    Según Liliana López, quien se rige con las pautas de la Organización Mundial de Asociaciones de Educación Prenatal (OMAEP), cada uno de los estudios comprueba que el bebé por pequeño y frágil que parezca, siente y se da cuenta de todo lo que ocurre a su alrededor: percibe los estados anímicos de la madre, oye cuando le hablan y aunque sea en forma rudimentaria comienza a reconocer las voces y sonidos más familiares. Por este motivo, resulta fundamental comenzar a “educar” al futuro hijo desde el embarazo.

     En definitiva, la especialista insiste en la necesidad de preferir aquellos estímulos que se dan en forma natural, antes que los producidos artificialmente con el fin único de provocar reacciones en el bebé, pues el exceso de actividades podría sobreestimularlo antes de su nacimiento.
 

 
Según María Josefa La fuente, los efectos más destacados de distintos programas de estimulación/intervención prenatal son, fundamentalmente, los siguientes :

1. La estimulación produce cambios en la morfología y en el funcionamiento del celebro, porque potencia la sinaptogénesis y la intervención de las áreas cortical y subcortical.
 

2. Por el contrario, la privación sensorial produce una decadencia, a veces irreversible, en la morfología funcional del cerebro y que durante los estadios tempranos del desarrollo una estimulación escasa puede iniciar un déficit en la organización neural y un retraso en el desarrollo global.

3. Durante la  gestación el desarrollo de las estructuras nerviosas y particularmente del cerebro es muy rápido, lo que conduce a un elevado grado de plasticidad.
 

4. A pesar de las afirmaciones precedentes, no conviene tampoco lo sobreestimulación, porque el desarrollo cerebral requiere tanto excitación como inhibición de las sendas neurales, y la sobreestimulación neutraliza la inhibición.
 

    En síntesis, aunque la estimulación en principio parece que pueda resultar beneficiosa para el desarrollo de las estructuras orgánicas sobre las que se asientan diversos aspectos de nuestro desarrollo ( motor, cognitivo, etc. ), y una estimulación deficitaria puede originar retrasos en esos mismos aspectos, deberemos tener en cuenta variables moduladoras como la frecuencia, la intensidad, la fecha de comienzo, los momentos más apropiados para su administración, e incluso el tipo de estimulación y su calidad, para que sea adecuada al nivel de desarrollo del no nacido y pueda ser asimilada por él sin sobresaturarle y sin alterar su bienestar.

     Se ha podido comprobar que al aplicar ejercicios de programas sobre  estimulación prenatal, al requerir un tiempo de dedicación y de focalización del pensamiento hacia el no nacido, conduce a favorecer ye intensificar de modo indiscutible la vinculación afectiva hacia el, siendo ésta la base más sólida para el desarrollo de unas buenas relaciones padres-hijos dentro de un clima de armonía familiar.

     Por último debe añadirse que la gestación es un momento propicio para que profesionales como los obstetras, los asistentes sociales, las matronas o los psicólogos, guíen a los futuros padres, ya que estos suelen mostrarse mucho más receptivos a consejos y orientaciones, que en momentos posteriores al nacimiento del niño (Lafuente, M. J. ,2005, 176-184).

 

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