Consejo Político

Según la actual estructura del partido que se pretende prolongar, el Consejo Político se concibe como órgano deliberativo que aunque entre sus funciones está la de redactar los Programas del partido, esto no ha ocurrido nunca, todo lo más enmendarlos y/o aprobarlos.  Es el órgano de dirección en cuya conformación más intervienen las bases del partido porque son los 500 delegados con sus votos, los que eligen a aquellos candidatos que ellos consideren más preparados o fiables.

Ya que últimamente está tan de moda en UPyD el calificar de falacia ( DRAE: 1. f. Engaño, fraude o mentira con que se intenta dañar a alguien. 2. f. Hábito de emplear falsedades en daño ajeno. Esto es: no es un error o una mala interpretación sino que acusa a aquellos a cuyas palabras así las califica, de engañar con ánimo de dañar) lo que "otros" proponen, me voy a permitir usar el mismo calificativo, sabedor de su significado, sobre una afirmación realizada como si de un dogma incuestionable se tratara, cuando, en realidad su basamento no está respaldado por principio alguno: Se afirma como el culmen orgásmico de la democracia interna el que todos los afiliados tengan que elegir entre lista A o lista B, ambas cerradas y bloqueadas y sin posibilidad de control alguno a su gestión en la dirección del partido, salvo la partitocrática, y porque la LEY ORGÁNICA 6/2002, así lo exige, Asamblea General cada cuatro años o alguna extraordinaria. Este culmen orgásmico de democracia interna, no parece que sea para tanto, todo lo más, una eyaculación precoz en términos democráticos.

En nuestra opinión,mucho más democrático sería que todos los afiliados —¡claro, seguimos sin la famosa y prometida  Intranet!— o sus delegados (democráticamente elegidos, democracia representativa) decidieran libre y sin condicionamiento alguno quienes sí, y quienes no, desean ver al frente del partido, otorgándoles, o no, su confianza para que lo dirijan.

Insistimos que todo está condicionado por el fuertísimo y carismático liderazgo de Rosa Díez, con todo lo que ello implica de positivo e, inevitablemente también, de negativo. Es evidente que Rosa arrasará en la elección. El hecho de vincular la elección de otras veinte personas, sin posibilidad de reprobación a alguna de ellas por parte de la Asamblea, supone el reconocimiento tácito de que alguno de los integrantes del equipo, han tenido una ejecutoria en los dos años de vida del partido que difícilmente pasaría el filtro del refrendo de sus compañeros , o de pasarlo, no lo haría con la suficiente adhesión inquebrantable como para ser  considerada como satisfactoria.


 EN LOS ESTATUTOS VIGENTES 

El Consejo Político se reduce a un órgano meramente consultivo que poco tiene que decir salvo en los programas electorales
, sobre todo en su composición actual en la que tras diversas "remodelaciones",  creo que casi en ningún caso contaminadas por una mínima relación con el sufragio directo de los afiliados, a la inmesa mayoría de sus componentes se les puede definir, sin que esto sea un desdoro u otra cosa que  no sea un posicionamiento  de afinidades, como "oficialistas".


 EN EL REGLAMENTO 

Salvo que a la hora de presentar las ponencias para el Congreso se nos reserve una sorpresa que, tras lo indicado en el Reglamento propuesto, provocaría más de un infarto en la afiliación, y salvo este totalmente inesperado revolcón, sólo es esperable más de lo mismo. Perpetuar la situación actual, eso sí elegido por los delegados, pero casi sin poder alguno.
 


 NUESTRAS ALTERNATIVAS 

Proponemos un Consejo político que debido a su más numerosa y por tanto diversa composición, representa mejor a las diversas sensibilidades, no territoriales, presentes en el partido. Por tanto y por sus mayores opciones de elección (porque el que el cuerpo electoral,en vez de ser los delegados sean todos los afiliados depende de la dirección), el Consejo Político resulta mucho más representativo y democrático que el Consejo de Dirección. Razón por la que  proponemos lo siguiente:
  • El Consejo Político, por lo anteriormente explicado, debe ser el máximo órgano entre Congresos, controlando por delegación de la Asamblea, la gestión de dirección realizada por el Consejo de Dirección.
  • Para que el Consejo de Dirección, disponga de la mayor capacidad de reacción y gestión del día a día del partido sin que sufra restricción alguna a la hora de tomar decisiones relacionadas con sus competencias, recibirá la delegción de todas las capacidades necesarias desde el Consejo Político, ante el que, en cualquier caso, rendirá preiódicamente cuentas de la gestión de las responsabilidades delegadas.
  • Comisión de Ética y Garantías, Comisión de Finanzas, Comisión Electoral y Consejo de Dirección, aparte de rendir cuentas periódicamente, cada cuatro años, también la rendirán anualmente ante el Consejo Político.
  • El Consejo Político será el órgano encargado, a través de un grupo elegido entre los consejeros, de  iniciar , a iniciativa propia, o de cualquier órgano interno del partido o un simple afiliado, cualquier expediente informativo o sancionador en el partido.
Respecto a su configuración, entendemos que deberían considerarse las siguientes cuestiones:
  • Cada afiliado o cada delegado sólo podrá votar al 70-75% de los consejeros a elegir. Esto garantizaría una mayor pluralidad de sensibilidades, cosa nada desdeñable en un partido que se define como transversal.
  • Solo tendrán consideración de consejero político natos el Portavoz General y los 19 coordinadores territoriales. El resto de los consejeros de dirección que lo precisen o se les convoque, asistirán al Consejo Político con voz pero sin voto. Esta separación evitará la contaminación de las decisiones en las que exista conflicto de intereses.

Juan Espino 
Madrid
http://regeneracion-democratica.blogspot.com/

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