Nuestro Proyecto Educativo





Lo que hacemos por el niño no lo hacemos por el momento,

sino para toda la vida”

Rudolf Steiner

       I.      NUESTROS PRINCIPIOS

a.      En la comunidad educativa

En una comunidad de seres humanos que trabajen juntos, el bienestar de la comunidad será tanto mayor cuanto menos requiera cada individuo para sí mismo de los frutos del trabajo que hace. Es decir, cuanto más de esos frutos pase a sus compañeros de trabajo, y cuanto más estén satisfechas sus propias necesidades por el trabajo de los demás.

Rudolf Steiner

  • ü  COMUNICACIÓN Y DIÁLOGO:

o   Comunicar desde el amor y el cariño.

o   Comunicar con verdad

o   Minimizar nuestro impacto negativo en el mundo. No herir a nada ni a nadie, ni siquiera con gestos.

o   Respeto absoluto por los seres que tenemos al lado y por nosotros mismos.

  • ü  TRABAJO CONTINUADO

o   Reflexión y autoevaluación diaria

o   Formación continua

  • ü  AYUDA

o   Actitud de ayuda frente a las personas y sus situaciones.

  • ü  POSITIVIDAD

 

b.     En el trabajo con los niños

Nuestro objetivo mayor es el de formar seres humanos libres, aptos a establecer por sí mismos, metas y direcciones para sus vidas”.

Rudolf Steiner

  • ü  SER EJEMPLO: Los niños ven más allá de lo aparente, no les puedes engañar. De modo que hemos de trabajar para ser los mejores ejemplos a seguir como personas humanas.
  • ü  AMOR: El amor ha de estar presente en todo momento, incluso cuando se está regañando. Hacer algo equivocado no significa perder el amor de quien te enseña.
  • ü  ESCUCHA ACTIVA: Los niños tienen derecho a ser escuchados cuando el momento es el adecuado.
  • ü  AMBIENTE AMABLE: Un ambiente de colores suaves, silencioso, limpio y ordenado.


 
II. 
 UNIDADES DIDÁCTICAS
  • Unidad Didáctica 1: La Cosecha
  • Unidad Didáctica 2: El Otoño
  • Unidad Didáctica 3: El Adviento y la Navidad
  • Unidad Didáctica  4: Reyes o Epifanía
  • Unidad Didáctica  5: El Invierno
  • Unidad Didáctica  6: Fiesta de Oficios o Profesiones
  • Unidad Didáctica  7: Pascua
  • Unidad Didáctica  8: La Primavera
  • Unidad Didáctica  9. Inicio del Verano

 III.  SISTEMA DE EVALUACIÓN

La evaluación del niño será global, continuada y formativa, basándose en la observación directa del proceso de aprendizaje del niño y no en los resultados, es decir, si el niño está desarrollando correctamente las capacidades propuestas en los objetivos generales.

Al estar formado el grupo por niños de diferentes edades (de 3 a 6 años), los criterios de evaluación que se establecen consideran una evaluación individualizada, atendiendo a la edad cronológica y madurativa de cada niño.

A través de la evaluación se consigue:

ü  Adaptar la ayuda pedagógica a las características individuales de los alumnos, mediante las observaciones constantes.

ü  Respetar el ritmo madurativo de cada niño gracias a la enseñanza y a la observación individualizada de cada uno.

ü  Determinar el grado en que se han conseguido los objetivos previstos en la programación.

Para ello tenemos como medio:

ü  El diario del maestro. De la misma manera como la programación permite pensar y elaborar las actividades antes de realizarlas, en el diario se realiza la retrospección de lo que se ha hecho, cómo se ha hecho y lo que hay que modificar. Además se anotan las observaciones sobre los niños: lenguaje, motricidad, relaciones sociales…

ü  Las reuniones de profesores. Si con el diario es el mismo profesor el que observa y evalúa lo que se ha realizado, en las reuniones de profesores se intercambian experiencias y se valoran aquellas actividades realizadas en conjunto.

La finalidad de la evaluación no es pronunciarse sobre el grado de éxito o fracaso del alumno, sino valorar los aspectos que se puedan mejorar del proceso y las dificultades que hayan surgido. La evaluación se realizará al inicio del curso, llevando así a cabo una evaluación inicial, se continuará a lo largo del curso con la evaluación procesual y al finalizar el curso se llevará a cabo la evaluación  final. La información necesaria para llevar a cabo la evaluación se obtiene antes del inicio del curso escolar, a través del cuestionario realizado por el profesor a los padres, complementado con una entrevista y conocimiento previo del niño. Esta evaluación inicial es complementada por la observación rigurosa y sistemática en los primeros días, para favorecer la correcta adaptación del niño a la clase y se continuará a lo largo del curso. La evaluación procesual se llevará a cabo a través de observar: el comportamiento de los alumnos durante el juego simbólico, en las actividades de expresión plástica, en el desayuno, en el juego en el jardín, en el cuento, etc. y de las dificultades que presentan en las diferentes actividades.

Al finalizar el curso, con  la observación sistemática que se ha realizado, se comprobará si se han alcanzado los objetivos previstos. El maestro tiene que realizar la observación, siendo a la vez observador y protagonista, es decir, contempla a los niños al mismo tiempo que realiza sus actividades, con lo cual es observador de sus propias acciones y de las de los niños.

Para llevar a cabo la evaluación de la propia práctica educativa del maestro es necesario, en la observación de las diferentes actividades, reflexionar el cómo los niños llevan a cabo los procesos, elaborando así una serie de estrategias y después de llevarlas a cabo ver el resultado obtenido. Consideramos importante la autoeducación del maestro como renovación pedagógica.

Los criterios de evaluación de cada unidad didáctica están planteados pensando en los niños que cursan el último año del Segundo Ciclo de Educación Infantil.