3.- La Animación Educativa:

3.- La Animación Educativa: Compromiso en un Proyecto Educativo.

 

Plan General

OBJETIVOS

El Proyecto Educativo surge de la Comunidad Educativa.

INTRODUCCION

1. EL EQUIPO EDUCATIVO, piedra angular del Centro escolar

1.1. Fundamento del trabajo en equipo

1.2. Formar equipos directivos de calidad

1.3. Condiciones para constituir un equipo dinamizador del PE

2. LAS PERSONAS AL SERVICIO DEL PROYECTO EDUCATIVO

2.1. Clima de relaciones fraternas

2.2. El PE, eje de unión y compromiso

2.3. Un equipo que comparte responsabilidades

3. LA FECUNDIDAD DEL ESPÍRITU ASOCIATIVO DE LA ESCUELA DE HOY

3.1. La Asociación dinamiza la misión

3.2. Lo que hace posible y fecunda la Asociación

3.3. Los frutos del espíritu asociativo

4. CONCLUSIONES

5. PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO

 

 

OBJETIVOS

Demostrar la importancia del trabajo en equipo para poner en practica un proyecto educativo.

Desarrollar relaciones de colaboración entre los miembros participantes del proyecto.

Explicar la importancia del espiritu de asociación para el desarrollo del proyecto educativo.

 

INTRODUCCION

EL PROYECTO EDUCATIVO SURGE DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA

Partimos de un presupuesto: sin Comunidad Educativa no hay Proyecto Educativo. Todo educador vive inmerso en una Comunidad Educativa. Y lo que distingue a una COMUNIDAD de otras estructuras sociales es que en ella todas las personas cuentan y tienen valor en sí mismas: son aceptadas como tales personas, y no sólo por los roles y funciones que desempeñan. La Comunidad, aunque es un bien en sí misma, no es un fin, sino un medio. La Comunidad Educativa se ordena al Proyecto Educativo –PE–, a la misión educativa, nunca es un «factum», sino que siempre se está haciendo. Ser Comunidad Educativa es un proceso dinámico.

La existencia de una Comunidad Educativa no es mera casualidad ni un añadido para que funcione la Educación. Es una necesidad implicada en el mismo concepto de educación y un intento de hacer que toda persona sea cada vez más persona, desarrolle su identidad y se realice plenamente con y para los demás. Quien educa, por tanto, es toda la Comunidad Educativa.

Podemos sintetizar otras muchas razones que justifican la presencia de una Comunidad Educativa:

        Porque hoy la educación es una tarea en común.

        Porque hoy la educación necesita del diálogo y colaboración.

        Porque la influencia negativa de la sociedad es más fuerte que nunca.

        Porque si hoy los educandos tienen la vivencia de estar integrados en una comunidad, mañana tendrán la experiencia, la capacidad y el deseo de continuarla o de crearla.

Por eso, la Comunidad Educativa es el ámbito socializador y personali­zador por excelencia. Pero en una Comunidad las relaciones comprometen a toda la persona y a todos sus miembros: Se ponen en común sentimientos, afectos, creencias, intereses, trabajo, tiempo... En un Centro Educativo se pone a prueba una constelación de actitudes, se crea un clima de relaciones personales, laborales, institucionales, etc. La creación de este clima integrador, coherente, participativo... es tarea de toda la Comunidad, pero especialmente de quienes forman el Equipo Directivo del Centro.

Deberíamos aunar esfuerzos para poder afirmar que, en la Escuela de Hoy, las personas se sienten atraídas y unidas por un sistema de creencias y por unos objetivos compartidos. En una Comunidad Educativa el objetivo primario es educar.

En el quehacer de los protagonistas está el integrar los otros elementos dinamizadores del PE:

Ø      Discernir las necesidades de los educandos para darles adecuada solu­ción.

Ø      Seleccionar metas que conduzcan al logro de unos objetivos finales, den­tro de una educación integral de calidad.

Ø      Crear estructuras destinadas a la consecución de unas finalidades media­doras evaluables y permitan a todos los estamentos sentirse representados.

Ø      Llevar a cabo una serie de actividades animadoras en el plano de la deci­sión, ejecución, control y evaluación del PE. Asegurar la formación permanente de los educadores, la implicación de padres y alumnos en la elaboración del PE, etc.

A estos niveles es donde se plantea el problema de la participación y de la implicación de todos los integrantes de la Comunidad Educativa.

Podemos decir que el grupo nos configura, pero, a su vez, el grupo recibe vida de sus componentes. Todo educador, de una forma o de otra, se ve impli­cado en ciertos grupos, equipos de trabajo o de animación. La formación de equipos educativos compactos es la premisa básica para la elaboración y el desarrollo de un PE de calidad. Nuestro proceso de crecimiento culmina en una mayor implicación en la Comunidad Educativa, a través de un proyecto común compartido con otros educadores. ¿Qué consecuencias se derivan de estos planteamientos?:

·        El Equipo Directivo es el animador de la Comunidad, sin sustituirla ni desplazarla, sino contando con las cualidades de cada persona.

·        Profesores y padres están comprometidos de lleno en el PE.

·        Los mismos educandos se sienten integrados en su elaboración.


La Comunidad Educativa es tarea de todos. Y diremos que se da real­mente:

·        Cuando la integran todos los estamentos y todos se sienten representados.

·        Cuando todos sus miembros se relacionan personalmente.

·        Cuando reina un clima de cooperación.

·        Cuando todos comparten y buscan objetivos y metas comunes.

·        Cuando todos se sienten implicados en un proceso educativo dinámico.

 

1.  EL EQUIPO EDUCATIVO: Piedra angular de la Escuela de Hoy.

1.1. Fundamento del trabajo en equipo

La complejidad de la acción educativa de un centro escolar hace nece­saria una distribución de responsabilidades en la organización y gestión de todos los recursos para el logro de unos fines. Aunque es indispensable que los órganos unipersonales de gobierno y gestión trabajen en equipo para dar coherencia y continuidad a un PE. Toda pedagogía tiene una dimensión social que implica a todos los esta­mentos y de modo especial a los escolares. Se trata de «convertir la escuela en una comunidad, en la cual los alumnos son el centro de la clase»

En razón de la complementariedad de funciones y cometidos, estamos llamados a unir los esfuerzos en un mismo equipo de trabajo: «La escuela está adquiriendo en el mundo un lugar preeminente, debido a la función que le com­pete, ya sea como ‘escuela de todos y para todos’, ya sea porque cada vez se configura más decididamente como ‘escuela de tiempo completo’»

Todo proceso de formación integral debe desarrollar estas tres dimensio­nes por igual:

Dimensión personal. La raíz de la personalidad está en la posibilidad de encuentro con el otro.

Dimensión comunitaria. El hombre se enriquece en la medida que se pone en relación con los que le rodean.

Dimensión de compromiso en el que expresamos y realizamos nuestras convicciones. En el origen del proceso de formación hacia la comu­nidad debe estar presente una comunidad concreta. Si queremos educar para la comunidad es preciso que exista comunidad.

Así se comprende la necesidad de integrar la comunidad educativa con el Proyecto Educativo.

 

1.2. Formar equipos directivos de calidad

Sabemos que educar es una tarea solidaria, que se aprende compartiendo experiencias. La complementariedad de los talentos asegura un progresivo enriquecimiento. Un centro educativo funciona bien cuando sus miembros constituyen un equipo dinámico que contagia y estimula hacia una educación de calidad.

Las múltiples relaciones interpersonales son un claro reto en el proceso educativo. Hoy más que nunca vemos cómo se subraya la dimensión comunitaria en la Educación. Se destaca el clima de integración y pertenencia al grupo huma­no, como el pórtico de entrada a todo planteamiento educativo.

En la estructura colegial, como en cualquier empresa o corporación, debe darse la necesaria distribución de roles, funciones y delimitación de campos de acción para un trabajo bien organizado y eficaz. Actualmente se señala la prioridad de cuidar la formación de los equipos directivos en muchos de los Centros Escolares.

El Equipo Directivo y los Profesores de cada centro elaboran el Proyecto Curricular de Centro a partir del Diseño Curricular Base establecido por la Administración educativa.

Las funciones del equipo directivo podrían resumirse en las siguientes:

        Promover y coordinar la elaboración del Proyecto Curricular de Centro y velar por su aplicación y evaluación.

        Elaborar la Programación general del Centro (Plan anual) y someterlo a la aprobación del Consejo Escolar, y aprobar la Memoria anual del curso académico elaborada por el Secretario del Centro.

        Impulsar y coordinar la formación permanente del profesorado y la actualización pedagógica del centro.

        Aprobar la selección de materiales curriculares y pedagógicos.

        Estudiar y preparar los asuntos que deban someterse al Consejo Escolar.

        Programar e impulsar actividades formativas no regladas.

        Promover la información y coordinación de todas las actividades del centro y su evaluación global para informar al Consejo Escolar.

 

1.3. Condiciones para constituir un equipo dinamizador del Proyecto Educativo.

La participación solidaria tiene su mejor exponente en los Equipos Directivos. Por ser la Escuela de Hoy una entidad con carácter propio, po­dríamos indicar algunos prerrequisitos:

Visión común de sus miembros:

En la escuela sus miembros tanto profesorado como alumnado proceden de diversos ámbitos socioculturales. Por ello, para asegurar su propia identidad, se debe cuidar que toda participación en las responsabilidades debe estar fundada en una visión común y orientada a lograr las mismas finalidades por parte de sus miembros.                                                                                                                                   

Crear estructuras organizadoras:

Ø      Selección y preparación de aquellas personas más capacitadas y dispues­tas para comprometerse en la elaboración y dinamización del PE.

Ø      Crear un clima de relaciones interpersonales basado en la mutua acep­tación y ayuda.

Ø      Definir claramente las estructuras y funciones animadoras.

Ø      Programar el desarrollo y formación permanente para que las personas sepan dar respuestas a los problemas que les corresponda solucionar.

 

La pedagogía para formar un equipo dinamizador.

SISTEMA DE VALORES

PROFESIONALIDAD


ESTRUCTURAS-FUNCIONES


EVALUACIÓN MEDIOS Y PERSONAS

FORMACIÓN PERMANENTE


d) Contar con los mecanismos de evaluación y de potenciación de los medios y de las personas (o incorporación de otras debidamente preparadas).

 

2.  LAS PERSONAS AL SERVICIO DEL PROYECTO EDUCATIVO.

Este enunciado nos enfrenta con el PE y los agentes del mismo. El PE contiene la definición de los principios y los fines educativos que expresan la identidad de un centro (en muchos casos ha sido sinónimo del Carácter Propio o Ideario de los centros) y por ello mismo es un documento estable, institucio­nal. El PE concreta el Carácter Propio y plasma de forma coherente la línea pedagógica del centro. El PE tiene su explicitación en el Proyecto Curricular del Centro (que a su vez se concretará para un Nivel, Aula...), adapta­do a su peculiar realidad.

El Proyecto Curricular del Centro quiere evitar las acciones dispersas en el proceso educativo, para ello selecciona medios, estrategias, método pedagógico. Pero este logro exige de los Educadores aceptar la filosofía básica del PE, su concepción del hombre, el perfil de educando que pretende lograr, etc. El reto, pues, lo hallamos al pretender acercar los rasgos de identidad de la Escuela y de los Educadores.

 

2.1. Clima de relaciones fraternas

El trato llano y respetuoso, el clima de cercanía y confianza, la relación fraterna, es un elemento esencial en la identidad de la Escuela de Hoy. Esas relaciones fraternas se inculcan a nivel horizontal, entre alumnos, pero éstos deben percibirlas primero en sus maestros. Entre los profesores, las relaciones deben ser de respeto, de conocimiento mutuo, de justicia y de con­fianza. La colaboración implica el reconocimiento de los derechos y de los deberes de cada uno.

Este estilo cooperativo tiene un sentido de compartir y no de monopolizar el gobierno y la dirección de los centros, en los que se comparten las tareas y responsabilidades, donde se superan los individualismos, se acepta el pluralismo, y todos se enriquecen de las cualidades personales de los demás.

Compartir el tiempo libre y dar oportunidades para expresarse libremente. La sana convivencia, el ocio compartido, las celebraciones especiales y festivas, son un medio idóneo, que en todos los centros se debe esti­mular, para expresar la unión y solidaridad entre todos los educadores. La convivencia en tiempos informales ayuda a forjar la comunidad.

 

2.2. El PE, eje de unión y compromiso

La Escuela de Hoy opta por un PE, caracterizado por la voluntad de inculcar valores éticos y morales en los jóvenes, mediante una formación humana de calidad. Por lo tanto, un PE integral abarca la per­sona entera del educando; constituye un pacto-contrato en el que todos se sienten solidarios. La solidez del PE y la garantía de su ejecución dependen de la libertad con la que cada uno se adhiere. Nadie queda excluido de parti­cipar: El PE debe interesar igualmente a educadores, jóvenes y familias, de modo que cada uno pueda cumplir su parte, siempre con espíritu de caridad y libertad.

Esto exige ponerse en una actitud de percibir las necesidades, de discernir juntos las respuestas para atenderlas, formarse para estar a la altura de las accio­nes decididas y procurar medios para evaluar la eficacia real de los proyectos. «La colaboración responsable para llevar a cabo el común PE es considerada un deber de conciencia por todos los miembros de la comunidad –maestros, padres de familia, alumnos, personal administrativo–, cada uno de los cuales la ejecuta según las responsabilidades y funciones que le atañen.

El PE presta atención prioritaria a los más pobres. Los que participan de esta labor, se sienten interpelados por los pobres y por las diversas manifestaciones de pobreza que viven muchos jóvenes de hoy. Sus necesidades urgentes nos exigen un discernimiento y una opción decidida para crear, revisar y diversificar sus obras educativas, a fin de que el servicio a los mas pobres sea una prioridad efectiva.

El PE se enraíza en el medio social. Toda cultura necesita ser se insertada en los valores de cada pueblo; al conocer, respetar y asimilar esos valores, busca el modo de que el en la cultura, la lengua y el estilo de vida del medio. La respuesta a los desafíos que recibe hoy nuestra escuela se enmarca en su propio Proyecto Educativo y que constituye a la escuela en un centro de vida. El PE debe surgir del análisis de las necesidades actuales de la juventud.

Todo PE exige educadores bien preparados y disponibles. El PE es la suma de las aportaciones de todos los miembros de la comunidad educativa. Para ello son necesarias personas bien formadas, disponibles para servir a los demás;  personas abier­tas, capaces de acoger con solicitud a los más débiles y necesitados.

El PE necesita la coherencia de valores en la familia y en el colegio. Los padres deben recibir puntual información sobre su compromiso en la educación en este nuevo centro. Debemos reconocer la tarea irrem­plazable de las familias. Es tarea del equipo directivo encontrar estrategias motivadoras para que los padres se impliquen y responsabilicen en el PE del centro desde el momento de su redacción. Los centros deben integran a los padres para que potencien la realización del PE. Ellos aportan el apoyo a su opción de formación integral de sus hijos en el centro que eligen; la conti­nuidad a la tarea escolar; enriquecen toda evaluación con soluciones realistas y ofrecen propuestas en los distintos campos de la formación: administración, actividades formativas y de ocio, orientación vocacional y laboral. Coordinar una organización compartida, dando la autonomía que requieren sus cometidos, implica tener una visión actual de la presencia de los padres en los centros educativos, como primeros responsables de la educación de sus hijos.

La aportación de los alumnos es insustituible. Cuando los alumnos colaboran en la dinámica del centro, su participación a todos los niveles crea el auténtico sentido de comunidad. Cada uno se responsabiliza de los aspectos en los que se considera más capacitado. Se forman así en el sentido de la responsabilidad. Las ofertas educativas del centro, sean escolares, como artísticas o deportivas, deben ten­der a potenciar las cualidades de cada uno y dar respuesta a sus aspiraciones profundas. La implicación de los alumnos en el funcionamiento de la clase está dentro de la más honda raíz de la pedagogía en Cuba. Como Delegados de sus compañeros, en los Consejos Escolares y otros órganos colegiados de participación, los alumnos se responsabilizan y se comprometen en el Proyecto Curricular del Centro.

Se deben promover lazos de relación cordial con otros grupos. No se debe olvidar la relación cercana e insustituible del centro con otros Centros educativos y grupos sociales, tanto del medio donde está enclavado el centro como con otros de ámbito estatal e internacional. Las escuelas así se sienten inmersos dentro de una red de relaciones mucho más amplia que las que abarca el propio centro o ciudad. Una educación que sustente y dinamice un Proyecto Educativo debe estar abierta a lazos de relación con otros centros del país o Región (nacional o internacional). Se hace, pues, necesario impulsar programas que faciliten este tipo de encuentros, dentro del marco de unas relaciones educativas amplias.

Evaluación y actualización del PE del centro. El PE se evalúa y renueva constantemente. En su afán actualizador y creativo, ade­más de referirse a los aspectos pedagógicos, prestará atención a las diver­sas situaciones de pobreza, integración en la cultura y realidades locales. En los centros en los que se da plurali­dad de confesiones religiosas, se procura respetar los valores humanos y espirituales que conllevan.

 

2.3. Un equipo que comparte responsabilidades

La insistente invitación a compartir las labores nos exige corresponsa­bilidad. Sus fundamentos se enraízan en la esencia de la persona. Tratar a la persona como un ser capaz de responsabilidad es situarse en actitud de encuentro y confianza. La colaboración responsable para llevar a cabo el común proyecto educativo es considerada como un deber de conciencia por todos los miembros de la comunidad: maestros, padres de familia, alumnos, personal administrativo; cada uno de los cuales la ejecuta según sus respon­sabilidades y funcionen que le atañen.

Corresponsabilidad es una responsabilidad común que toda persona ejerce solidariamente unida a otras y por la que se asumen grupalmente las consecuencias del obrar. La corresponsabilidad favorece la libertad de inicia­tiva personal y de creatividad, el desarrollo de la inteligencia crítica y el compromiso adulto. Para que exista y pueda desarrollarse la corresponsabilidad, son necesarias ciertas condiciones:

Definir las responsabilidades precisas de cada uno. Los campos bien delimitados evitan ambigüedades, malentendidos y problemas.

Que cada persona sea ella misma un ser responsable.

Armonizar la propia responsabilidad con la de los otros.

Conocer las estructuras de participación de un mismo ámbito.

Una constante formación teórica y práctica.

El equipo directivo unido, garantía del PE Todas las personas que com­parten responsabilidades en un centro educativo formen el equipo directivo. Su misión consiste en crear lazos de unidad y estimular la forma­ción y la creatividad en la comunidad educativa en torno al PE.

Compartir responsabilidades de gobierno. Se debe formar y estimular a cuantos trabajan en una escuela a asumir responsabilidades apropiadas, para trabajar juntos en la dirección y en el servicio. Se hace necesaria la preparación de las personas para que puedan asumir cargos de responsabilidad.

Papel animador del Director. La función directiva debe cuidarse con suma atención. El Director es el primer animador y garante de la unidad en el centro. Su tarea es imprescindible para acercar las voluntades a un estilo educativo de calidad. Cuida la formación permanente de los educadores e impulsa la búsqueda de respuestas a las necesidades más acuciantes de la juventud necesitada. Asegura una puntual comunicación con todos los órganos sociales y como con otros centros.

Al Director se le confía una misión institucional. En todo momento, debe marcar las líneas educati­vas. En cualquier situación, al Director se le confía la misión de ser el educador por excelencia.

Animación colegiada: Coordinación y Orientación. En cada centro se asignan cargos intermedios de responsabilidad: Coordinador o Jefe de estudios, Psicólogo u Orientador, etc. Su labor específica en la dinámica colegial es imprescindible en un equipo directivo cohesionado. Su visión real de los problemas del centro debe permitir una aportación creativa y enriquecedora. Debe favorecerse una fluida comuni­cación y cercanía entre estos cargos que garantice un trabajo colegiado de calidad.

 

3.  LA FECUNDIDAD DEL ESPÍRITU ASOCIATIVO

La asociación es el motor de innovaciones y avances educativos, para instruir a los jóvenes.

3.1. La asociación dinamiza la misión

La asociación adquiere consistencia en torno a un PE que busca la cali­dad y trata de vitalizar los valores que propone. Es tarea del equipo directivo aunar voluntades en torno a un mismo PE. Por eso la asociación, más que un concepto, debe ser unión real: un espíritu corporativo que presida el compro­miso, según las posibilidades de cada uno, en la obra común; una expresión de disponibilidad para el servicio y la interdependencia de los centros; una opción por el discernimiento colectivo en favor de las respuestas creativas de la misión y una voluntad de universalizar la misión educativa. Las distintas formas asociativas y de vinculación a la misión edu­cativa debe discernirlas cada educador de acuerdo con el Distrito.

La asociación crea vida en los educadores. El espíritu de Asociación es un elemento nuclear. Es un carisma que se traduce en la convicción de que el educador vive su misión junto a otros. Esta creencia es la fuente inagotable de un dinamismo que impregna a toda la persona, creando vida íntima, vida espiritual y profesional, y que ayuda a superar los obstáculos.

 

3.2. Lo que hace posible y fecunda la asociación:

La actitud del Animador: no se aprovecha de su papel de iniciador para acaparar la discusión e imponer sus conclusiones. Su postura es la de mediador facilitador de la reflexión, coordinador e integrador de las iniciativas del grupo.

Animación compartida: Mutua aceptación y confianza: Sólo el clima de reconocimiento y aceptación de cada una de las personas permite la auténtica unión y cohesión. La animación se siente compartida y apoyada, cuando las personas son aceptadas. Sólo así puede surgir el dinamismo inter­no entre los miembros de la Comunidad Educativa.

La elaboración en común de Reglamentos, Métodos, Instrumentos de trabajo: una constante de la Escuela de Hoy:

Las ediciones de libros de texto, preparados por un equipo de profeso­res.

La redacción en común del Proyecto Educativo de los Centros.

El Diseño curricular de los Centros

El proyecto iniciado de la Actualización de la Pedagogía de los Centros.

 

3.3. Los frutos del espíritu asociativo:

La fuerza aglutinadora para constituir la Comunidad en torno a un Proyecto.

La traducción en la vida cotidiana en un estilo fraterno que se percibe en las relaciones entre maestros y alumnos.

La ayuda al discernimiento: Nadie puede discernir solo, tanto para tomar decisiones que aseguran el sentido de la vida, un estilo y un método edu­cativo, como para regular las actividades cotidianas que traman nuestra existencia.

La creatividad por la estimulación recíproca.

La confianza en el futuro que, de cualquier forma que se presente, que­remos afrontarlo juntos.

 

4. CONCLUSIONES

La formación de equipos educativos compactos es la premisa básica para la elaboración y el desarrollo de un Proyecto Educativo de calidad. El Equipo Directivo es el animador de la Comunidad, sin sustituirla ni desplazarla, sino contando con las cualidades de cada persona.

 

PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO

1. Señalar aquellos elementos leídos que resultan más sugerentes e importantes. ¿Por qué?

2. Cuando observas tu comunidad educativa, ¿qué elementos desta­cas más positivos? ¿En cuáles notas mayor deficiencia? ¿Por qué?

3. ¿Cómo se participa en el Centro para la elaboración del PE? ¿Cómo participan los padres y los alumnos en la elaboración del PE y en su ejecución?

4. ¿Qué validez crees que se da al Proyecto Educativo de tu centro? ¿Se consulta con frecuencia? ¿Es un buen referente de la tarea edu­cativa? ¿Qué ha supuesto a la comunidad escolar su realización?

5. ¿Qué animación está haciendo el equipo directivo del Centro? ¿Cómo la catalogas? ¿Dispone de tiempo suficiente para ello? ¿Qué le recomendarías?

6. ¿Qué aspectos de la formación permanente se tienen en cuenta de cara a la Misión compartida? ¿Existe alguna oferta formativa para atender a las diversas funciones de animación educativa?

7. ¿Qué iniciativas de asociación existen entre los Educadores, Directivos y otros Centros?

Email: escueladehoy@bellsouth.net         Sitio Web: http://valorescubanos.org

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