Historia de la Iglesia Evangélica Pentecostal


HISTORIA DEL AVIVAMIENTO PENTECOSTAL EN CHILE

por el Dr. Iván Arnoldo Pereira Morgenstern.

         


          En Febrero del año 1902, el pastor norteamericano Dr. Willis Hoover y su esposa, fueron trasladados desde Iquique, a la ciudad de Valparaíso  en reemplazo del pastor E.E. Wilson. Debido a que este pastor regresó a su tierra natal, confiando que era la voluntad de Dios. Los hermanos de Valparaíso eran marinos, pescadores y trabajadores portuarios. El matrimonio Hoover vio la necesidad de  avocarse a hacer estudios de edificación espiritual y discipulado. Uno de ellos trató sobre la fe; el otro, sobre el libro de los Hechos de los Apóstoles. Entonces un hermano preguntó al pastor: ¿Qué impide, que nosotros seamos una Iglesia como la Iglesia Primitiva? El pastor respondió: “No hay impedimento ninguno, sino el que esté en nosotros mismos”

El fruto de ese estudio fue de mucha bendición, porque fueron muchos los que recibieron la manifestación del Espíritu Santo y el perdón de sus pecados. Pero en otros, se advertía una indecisión, y para subsanar esa situación el pastor Hoover dio una serie de sermones tendientes de aclarar la obra del Espíritu. Luego una enseñanza clara y directa sobre la santidad. Estas predicas cayeron en buena tierra, dando como fruto un gran avivamiento. El que fue muy notable durante ese año. La iglesia creció, y se hicieron locales por casi toda la ciudad. El año fue muy fructífero. La cuenta dada en la conferencia fue de un 44% de crecimiento numérico.

Anterior a esto, el pastor Hoover ya había traducido una parte del libro del reverendo S.A. Keen. Que había sido publicado en inglés en 1.888. Pasan los años y lo tradujo por completo. En 1907, lo publica en Santiago donde incluyó como traductor, una nota donde relató el primer indicio del avivamiento pentecostal en 1902.

“Habiendo leído esta obra con detención, y habiendo presentado verdades tan profundas, y a la vez tan sencillas aquí contenidas. Fueron enseñadas a mi congregación en Valparaíso en el año 1902. Resultó una obra tan preciosa del Espíritu Santo. En la conversión y en la santificación de muchas almas. Con mucha gratitud al Señor, veo hoy día mi deseo cumplido y recomiendo encarecidamente a mis hermanos estos importantes estudios”.

La respuesta de Dios no se hizo esperar, y la Iglesia experimentó un gran crecimiento.  Los testimonios llegaron a conocimiento de la obra Metodista Episcopal Continental. Varios misioneros visitaron las congregaciones metodistas, así como el matrimonio Hoover visitó E.E.U.U”, tal vez este sería un gran punto de contacto, y de influencia del avivamiento norteamericano con el de Chile”.

Desde 1904, una misionera india llamada “Pandita” en Wantage, Inglaterra, había aceptado el anglicanismo y comenzó a trabajar en el trabajo social con prostitutas. Pronto se dio cuenta que su conocimiento del evangelio, era solo una fe intelectual. Entonces, buscó, fervientemente un encuentro personal con Dios. Para esto se inspiró en el ejemplo viviente de una esclava, “Amanda Smith” que se había librado de la esclavitud del pecado, al recibir al Señor Jesucristo como Señor y Salvador. Este testimonio, en Pandita significó ver el evangelio de manera diferente donde apreció a los seres humanos, no importándoles a la casta que pertenecía. Predicó a costa de su vida, a toda casta, sexo, clase social.  Predicando que no podemos  encontrar Salvación fuera de Cristo. Como nueva Criatura en Cristo, regresó en 1889 a la India a predicar, donde llegó a fundar un ministerio tan similar al conocido en Inglaterra. Educando niñas y mujeres. Fue allí donde surgió el avivamiento  en la India. En 1907, llegaron cartas a Mary Annie Hilton de Hoover, de parte de una condiscípula y amiga, Minnie Abrams, norteamericana que estaba misionando en la India. Por esta vía llegaron los relatos sobre el énfasis espiritual del bautismo “como complemento básico a la justificación y la santificación”.  Asimismo, por la vía de esta amiga recibieron correspondencia del Rev. Tomás A. Bailly, de Caracas, Venezuela. Del Rev. T. B. Barrat, en Christiania, Noruega y del Rev. Max Wood Morehead, de la India. Quienes les ayudaron con más experiencias y consejos.

Estas noticias, impactaron grandemente no tan solo al matrimonio Hoover, sino que trascendió a la iglesia donde ha quedado como parte de la historia del avivamiento Pentecostal.

El Rev. Doctor Willis Hoover Kurt, fundador, primer pastor y Superintendente de “Iglesia Evangélica Pentecostal”.  Cuyo interés, fue la más intensa búsqueda por el derramamiento del Espíritu Santo. Esta búsqueda influyó, en grande manera en el ánimo de su congregación, que unida a su pastor pidió a Dios que el Bautismo del Espíritu Santo descendiera sobre su pueblo. De acuerdo a la promesa  descrita en Hechos cap. 2:4. Esto ocurrió en Valparaíso, en el año 1909.  

            En el año 1908, un hermano que trabajaba como sereno vino donde su pastor y le dijo: “Pastor, yo estaba durmiendo, en mi casa hoy y el Señor vino y me dijo: “Despiértate, quiero hablarte” le dije: “Bueno Señor”. Dijo: “Anda donde tu pastor y dile que llame a algunos de los hermanos mas espirituales y que oren todos los días, porque voy a bautizarles con lenguas de fuego”. Le dije: “Bueno, Señor, y ¿puedo yo ser uno de ellos?”. “Sí, me dijo, y aquí he venido inmediatamente”.

 En Valparaíso dedicó gran esfuerzo junto a sus hermanos en levantar una gran construcción para templo.

           

            Siendo Superintendente del distrito central de la “Iglesia Metodista Episcopal”, y pastor de la Iglesia en Valparaíso, en la conferencia de 1910. El Obispo Bristol le ofreció regresar a EE.UU para así tratar de terminar con el movimiento espiritual comenzado en 1908. 

Avivamiento que se gestó con la oración de las cinco de la tarde, seguida de una vigilia de amanecida. Donde después de algunos meses descendió el Espíritu Santo, la noche del 04 de Julio de 1909. En dicha conferencia el pastor Hoover fue ayudado por su esposa para quedarse en Chile con las siguientes palabras: “¡No, señor Hoover, comemos pan duro con los hermanos chilenos, pero sigamos con el avivamiento del Espíritu Santo adelante!” 

Acto seguido, entrega sus credenciales de pastor de la iglesia Metodista Episcopal. Después, de la conferencia al saber que el pastor Hoover ya no era pastor de la Iglesia Metodista Episcopal, unos 18 miembros de la junta de oficiales, más alrededor de 400 miembros  resolvieron separarse también, y solicitaron al pastor Hoover que fuera su pastor, dando así origen a la “Iglesia Metodista Pentecostal”. El pastor Hoover fue superintendente de ella hasta el año 1932 cuando un grupo invalidó su dirección de fundador.        

       

       
         En Valparaíso, el pastor Hoover junto a su querida familia. Unidos a sus fieles colaboradores, se organizaron legalmente, dando origen a la “Iglesia Evangélica Pentecostal”. Donde el pastor Hoover, continuó siendo Superintendente. No obstante, continuaron las acciones judiciales, las que finalmente se allanaron en 1940, bajo la superintendencia del pastor Guillermo Castillo Moraga. Quien optó por  dejarles la personalidad jurídica a ese grupo de hermanos. Se comienza a tramitar una nueva personalidad jurídica, bajo el nombre actual: “Corporación, Iglesia Evangélica Pentecostal N°2424 de junio de 1940.

 

BIOGRAFIA DE NUESTRO PRIMER SUPERINTENDENTE.

       





Fundador de la Iglesia Evangélica Pentecostal en Chile: Reverendo Willis Collins Hoover Kurt.

Nacido el año 1858 en Freeport, Estado de Illinois, en EE.UU. Su cuna familiar fue una honorable familia cristiana metodista episcopal, y su educación fue de excelencia. De tal manera, que ya a los 25 años de edad poseía una carrera brillante. 

En 1884, se graduó en medicina y cirugía. Donde trabajó algunos años, no obstante, ya había sentido muy fuerte el llamado de Dios a su obra. No cuestionó este llamamiento e incondicionalmente se somete a la soberana voluntad de Dios. En 1887, se casó con la señorita del Chicago Training School “Mary Anne Hilton” y es destinado  a chile, como misionero junto a su amada esposa. En la ciudad de Iquique, tuvo a su cargo una escuela para muchachos, donde pasó los horrores de la guerra civil de 1891.

Después de cinco años, él y su esposa se enfermaron de Tifoidea, y en 1894 regresan a EE.UU. Al regresar tuvieron que comenzar de nuevo, trabajando con mujeres de la calle donde Dios le dio un gran avivamiento.

Su familia se compuso de dos hijas, Rebeca y Helen. Y dos hijos, Pablo y Ernesto.  Posteriormente, fue trasladado a Valparaíso, a pastorear la iglesia donde Dios le bendijo en gran manera. 

El Cisma

En 1933 hubo una separación, que golpeó muy grandemente a la joven Iglesia. Producto de un desacuerdo, entre el pastor Hoover y el pastor Manuel Umaña, quien era su ayudante en la Iglesia Metodista Pentecostal. Como resultado de este desencuentro,  gran número de pastores, se separaron de la iglesia.

Los hermanos y pastores que quedaron bajo la dirección del pastor Manuel Umaña, se adelantaron en lo legal, adjudicándose el nombre de “Iglesia Metodista Pentecostal”. Debido a este cisma, nace el nombre: “Iglesia Evangélica Pentecostal”. 

Casi medio siglo duró la infatigable labor del pastor Willis Hoover. En la madrugada del 27 de mayo de 1936, a los 78 años es llamado por su Señor  para estar en su presencia a la espera de la final trompeta.   

            

 “HISTORIA DEL AVIVAMIENTO PENTECOSTAL EN CHILE”  

 


 

BIOGRAFIA DE NUESTRO 2° SUPERINTENDENTE

Pastor Presbítero: Guillermo Castillo Moraga


     

            Nació en la ciudad de Cauquenes, el 23 de Enero de 1880. A los 18 años de edad en Valparaíso, el Señor obró en su corazón y se entregó al servicio del Señor. Como lo escribió su pastor W. C. Hoover en el libro “Historia del Avivamiento Pentecostal en Chile. Fue uno de los cinco hermanos, que pidieron ser bautizados con el poder del Espíritu Santo.

En el año 1909, fue ayudante del pastor Hoover y siempre fue fiel colaborador. En 1910, fue ordenado pastor para abrir obra en San Fernando. Muy dura fue su escuela. Siete años de sufrimiento junto a su numerosa familia, de tal manera que algunos días no hubo nada de alimentos. Con mucha pobreza siguió predicando y abriendo el surco para sembrar la semilla del Evangelio. Cómo el Apóstol Pablo dijo:

“Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia: En todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Fil. 4:12-13.

 

El año 1918, por fallecimiento del pastor Alfredo Salas, fue traslado a la Iglesia de Quillota.  Este pastorado que se extendería hasta Calera, Llay- Llay, Los Andes, Cabildo y otros lugares. Por el bien de la obra entregó para pastorado en Los Andes. Entonces se trasladó a Calera y entregó Quillota para ser otro pastorado.

En 1922, organizó el cuerpo de voluntarios con sus respectivos estatutos, organizó a las hermanas con el nombre de “Hermanas Dorcas”, y luego organizó a los ciclistas.

Fue muy activo, visitó las iglesias vecinas y exploró nuevos campos de a pie, cabalgando en burro, o en bicicleta. Actualmente, esos lugares son prósperas iglesias.

Hizo estudios bíblicos especiales en su Iglesia, a fin de preparar hombres para el ministerio. Entregando a aquéllos que Dios llamó para la obra, en total 12 matrimonios para el pastorado a distintos puntos del país. El pastor Francisco González, fue comisionado a la republica de Bolivia, con la plena convicción que Dios bendeciría su ministerio, y así fue.

En la Conferencia de 1935, el Superintendente W.C. Hoover debido a su quebrantada salud, sugiere al Cuerpo de Presbíteros que el pastor Guillermo Castillo Moraga fuera su ayudante. La aceptación fue unánime, y al fallecer el Superintendente Hoover en mayo de 1936, asume como nuevo Superintendente.

Durante el periodo de Superintendencia, visitó abnegadamente las iglesias, incluyendo las más alejadas. Incluyendo el Golfo de Penas. Soportó una enfermedad que le incomodaba mucho, pero eso no fue impedimento para atender las iglesias de todo el país.

Su gran preocupación, fue instruir a sus pastores como criar a sus hijos tal como Ana para entregarlos a la obra. Estableció los Estudios Bíblicos para pastores, que desde esa  fecha hasta hoy han sido de mucha bendición. También estableció la Caja Misionera para ayudar a los pastores de más escasos recursos, sobre todo los enviados a campos más pobres.

Por años soportó una aguda dolencia, aguijón que llevó a cuestas hasta el término de su honrosa jornada, rodeado del cariño de su Iglesia que el crió, en la Calera, finaliza su carrera el 07 de Marzo de 1949, a los 67 años. 


BIOGRAFIA DE NUESTRO 3er SUPERINTENDENTE

Pastor Presbítero: Enrique Mourgues Bernard.

        

                Nació en la ciudad de Linares, el 5 de marzo de 1900. Sus padres fueron Francisco y Gabriela. Franceses, nacionalizados chilenos. Su padre, fue profesor normalista, libre pensador; su madre, católica observante. Ellos decidieron no influir en la fe de sus hijos, pero el ambiente moral y de disciplina fue de muy elevados sentimientos.

El pastor Mourgues, se preparó como químico industrial, haciendo su práctica en “The Braden Copper Company”, en Sewell. Fue becado para estudiar en EE.UU. con autorización del gobierno chileno. Lo que constó en el certificado firmado por el Superintendente del mineral El Teniente. En EE.UU. no fue admitido su ingreso a la universidad, debido a ser estudiante de un país neutral, durante el conflicto europeo. En el mismo barco regresó a Valparaíso, donde se estableció y comenzó a trabajar.

En Valparaíso fue invitado a la Iglesia, donde varias veces diplomáticamente eludió las invitaciones. Pero una noche no pudo desligarse del compromiso, y asistió solo para confirmar su tesis que lo que sucedía en la Iglesia era una sicosis colectiva.

El predicador invitó a la oración, él también se inclinó y le sucedió algo indescriptible; la manifestación del Espíritu Santo vino sobre él, donde reconoció su propia insignificancia, y llorando decía: “¡Sí hay Dios en este mundo, ese Dios está aquí!”. 

Días después, fue bautizado por el Espíritu Santo, y comenzó a activar con los voluntarios en los campos de Quintay, El Sauce, Casa Blanca, etc. Luego paso a ser jefe de ellos como profesor de la escuela dominical, y así su carrera cristiana fue adelante, llegando a ser ayudante del pastor Hoover.

El pastor Mourgues, fue el primer misionero enviado a argentina junto a algunos oficiales. Después de 19 años de duro ministerio en Córdoba, ya con el grado de presbítero fue trasladado a Chile, para asumir y dirigir esta grande obra.

En el año 1949, por unanimidad del Presbiterio se recibe como 3er Superintendente. Sus palabras fueron: “Obedeciendo al Señor fui a la Republica de Argentina, y obedeciendo al Señor vuelvo a chile a atender a mi amada iglesia”. Como él fue misionero  impulsó a la Iglesia más allá de las fronteras. Su himno favorito: “Señor, levanta obreros”. Sus predicaciones pronto dieron el anhelado fruto, pues ya en el año 1950 en delante comienzan a salir misioneros chilenos a Argentina, un total de diez. Luego mira hacia el norte, y envía dos misioneros a Bolivia. En 1959, uno a Perú y dos a Uruguay. En Chile, envió a Arica y otro a Ancud en Isla de Chiloé. En su ministerio de 11 años de Superintendente, se ordenaron 83 pastores, cubriendo todo el país.

Visitó las Iglesias dentro y fuera del país. Alternó sus actividades con la administración de la santa cena. Fue director y redactor de la revista “Fuego de Pentecostés”, aun en sus viajes escribía artículos en su inseparable máquina de escribir. Delicado de salud por los años, propuso al presbiterio, a su amigo y presbítero Manuel Francisco González. Para que asumiera la superintendencia en calidad de ayudante. En la conferencia del año 1960 en Lautaro, declaró su imposibilidad y propuso como sucesor de su alto cargo al Presbítero Manuel Francisco González. Moción que fue aceptada unánimemente. Con todo, se acordó conceder un año de reposo, pero su salud no se recuperó y paso a ser Superintendente honorario donde se le asignó una cuota para el sostén de él y su familia.  

            En el año 1908, un hermano que trabajaba como sereno vino donde su pastor y le dijo: “Pastor, yo estaba durmiendo, en mi casa hoy y el Señor vino y me dijo: “Despiértate, quiero hablarte” le dije: “Bueno Señor”. Dijo: “Anda donde tu pastor y dile que llame a algunos de los hermanos mas espirituales y que oren todos los días, porque voy a bautizarles con lenguas de fuego”. Le dije: “Bueno, Señor, y ¿puedo yo ser uno de ellos?”. “Sí, me dijo, y aquí he venido inmediatamente”.

 En Valparaíso dedicó gran esfuerzo junto a sus hermanos en levantar una gran construcción para templo.

 BIOGRAFIA DE NUESTRO 4to SUPERINTENDENTE.

Pastor Presbítero: Manuel Francisco Gonzales Zaldívar.

          

            
             Nació el 4 de septiembre de 1904, en los Vilos. Provincia de Coquimbo. Donde su padre trabajo en FF.CC. Desde niño fue muy religioso, de acuerdo a la enseñanza de sus padres.

Sus padres fueron trasladados más al sur. Un día domingo en la Calera, como a las 9 horas, escuchó predicar a tres hermanos en la calle. Esa semilla cayó en su corazón trayéndole el recuerdo de su niñez, cuando había escuchado a dos ancianos que conversaban de la Biblia. Al domingo siguiente caminando por la calle llegó a una casa vieja que tenía una mampara, se detuvo a escuchar porque oía una música divina: Era la exhortación de los profesores. Fue invitado a entrar. El portero y lo condujo a la clase de jóvenes, que dirigía el superintendente Hoover, quien estaba de visita en la Calera. En este lugar aprendió el primer texto bíblico. Siguió asistiendo con gran interés. El año 1926 el Señor lo salvó, lo perdonó y lo bautizó con su Espíritu Santo.

En el año 1927, participa junto a tres voluntarios en una larga y sacrificada gira misionera a pie, desde la Calera, los Vilos, hasta Illapel. Donde tuvieron muy buena acogida por las autoridades para predicar, luego pasan por Salamanca. Esto les llevó 20 días. Participó en muchas giras a pie junto a su inseparable compañero José Silva Araya por la Ligua, San Lorenzo de Alicahue, Chincolco, Petorca, Hierro Viejo, Pedegua y muchos lugares más. En su Iglesia llegó a ser pastor ayudante, debido a que su pastor fue ungido Superintendente al fallecer el Reverendo Hoover

En 1928, contrae matrimonio con la señorita Zunilda Céspedes. En el año 1937, fue investigado por su pastor si tenía el llamado para ser misionero. Él desde el año 1929, había sido notificado por el Espíritu Santo, a la ciudad de Oruro Bolivia en su tiempo.

En la conferencia de 1938, en la ciudad de Illapel, fue presentado por su pastor, Guillermo castillo, donde fue aprobado misionero, junto a su esposa a la República de Bolivia. Se asentaron en Oruro. Fue difícil ganar las primeras almas bolivianas. Fueron el arado y el sembrador, para sembrar la simiente preciosa. Por salud de su esposa, junto a sus 5 hijos, es autorizado regresar a Chile. Uno de sus hijos espirituales fue su sucesor, el pastor Daniel Salguero Bohórquez.

En 1947. es destinado a la Iglesia en Búlnes. La iglesia estaba en un gran colapso espiritual, moral y material. Pero el Señor le bendice sanando a su esposa y restaurando a la Iglesia con más de 200 Hermanas Dorcas incluyendo las de los circuitos. Construye junto a sus hermanos un nuevo templo y casa pastoral de material sólido y varios circuitos más.

En 1959, es trasladado a la Iglesia de Viña del Mar, que estaba en ruina espiritual. Casi tuvo que comenzar de nuevo, con cadenas de oración, ayunos, vigilias. Después de un año el Señor derramó un gran avivamiento. El templo se llenó de almas y es bendecido para atender los Estudios Bíblicos, que se cuentan que han sido los más bendecidos.

El año 1961, asume la Superintendencia y se envían misioneros a Rosario, Tandil, Mendoza, San Juan, en Argentina. En 1968, se envía el primer misionero a EE.UU. En Bolivia se ordenan los pastores: Nolberto Vilca, Eustaquio Ayaviri, Oscar Alarcón y Juan Colque, y varios obreros más. Se envían pastores a Isla Robinson Crusoe e Isla de Pascua, donde se construyeron Iglesias y casas pastorales financiadas con ofrendas de la hermandad chilena. Se ordenaron un total de 66 pastores.

Debido al gran crecimiento de la Iglesia, vio la necesidad de proponer al alto cuerpo de Presbíteros, establecer presbíteros de Zonas en el país.

Fue un gran misionero visitando en el país y el extranjero. Todas las Iglesias más posibles; Argentina, Uruguay, Perú, Bolivia, y dos veces EE UU. No obstante, también dentro de la obra hubo fracasos, algunos pastores fueron disciplinados y dejaron de pertenecer a la Iglesia. Pero ellos quisieron seguir siendo pentecostales, y formaron sus propias congregaciones.

Finaliza, honrosamente su carrera el 22 de Julio de 1984, y le sucede el Pastor presbítero José Silva Araya.


                BIOGRAFIA DE NUESTRO 5to SUPERINTENDENTE

                Pastor Presbítero: José Silva Araya años 1984-1989. 

         


                        Nació el 8 de abril de 1910 en Llay-Llay, en un ambiente muy modesto. Su mamá había aceptado el evangelio cuando tenía 8 años de edad en Calera, donde pastoreaba la Iglesia el pastor Guillermo Castillo Moraga.

Acompaño a su mamá en su juventud, pero el mundo y sus atracciones muy pronto hicieron presa de él. A través de un espíritu aventurero salió seis veces de su hogar para recorrer el país. A los 17 años era un joven muy afligido y lleno de malos pensamientos.

         Su llegada al evangelio, más bien se debió a su mal comportamiento. Su hermano le llamó muy fuertemente la atención y lleno de ira abandona el hogar paterno. Esta vez con la idea de ser para siempre. Miró una Biblia, la tomó y la alzó al cielo diciendo: “Señor., si es verdad que Tú respondes al pecador, respóndeme a mí en esta hora”. Luego se encontró llorando a los pies del Señor, más o menos por dos horas, de esa oración se levantó como una nueva criatura, para testificar que el Señor cambia el rumbo del joven más perdido.

            En 1927, en una reunión muy bendecida hizo pacto de consagrar su vida. “Señor si en algo puedo servirle estoy a su disposición” comunicándoselo a su pastor, y lo guardo en su corazón.

En 1929, cantando el último himno de reunión, cayó el poder del Espíritu Santo donde casi la totalidad de la congregación se postró de rodillas y oyó una voz que le dijo: “tu iras a Colombia, a la ciudad de Bogotá”.

Años más tarde el Superintendente W. C. Hoover, pasa a las moradas eternas, y su pastor le sucede. Cuando este volvía de una de sus giras, le fue a visitar, y al verlo preocupado se regresa, pero su pastor lo hace pasar y le pregunta ¿Qué lo trae por aquí, hermano Silva? Pastor ¡pienso casarme! Su pastor le manifiesta su preocupación de que se necesitaba la presencia de un obrero y había pensado en él; pero tropezaba que era soltero. Acto seguido, le pregunta ¿En qué señorita ha puesto sus ojos? Responde: En su hija Alicia, pastor. El pastor accede, y en el año 1937 lo envía como pastor probando a Talca.

Con este nombramiento en sus hombros, se puso a orar pidiendo confirmación y la confirmación fue el salmo 23. Al llegar a casa, encontró a su esposa con el mismo gozo porque ella también había pedido Palabra, y fue el mismo salmo 23. Con esta reconfirmación tuvieron la certeza que el Señor les acompañaría

En el año 1961, paso a ser presidente de la Corporación. En 1968, pasó a ser director de  la revista “Fuego de Pentecostés”.

En 1981, es comisionado para visitar las Iglesias de EE.UU. y Venezuela. Entregó 5 pastores al ministerio. Pastoreó la Iglesia de Talca por 44 años. En 1984, es nombrado superintendente, hasta el año 1990 cuando lo llama el Señor a su presencia.


             BIOGRAFIA DE NUESTRO 6to SUPERINTENDENTE.

              Pastor Presbítero Eduardo Valencia Martínez. Nacido en Melipilla el 16 de junio de 1922. A los 13 años se convierte al Señor de todo corazón. A la vez, recibió el bautismo del Espíritu Santo en la clase de Tocornal, perteneciente a la Iglesia de Sargento Aldea.

            Participó en el cuerpo de Jóvenes y Ciclistas. A los 19 años se casa con la Señorita Olfa Zelada. Fue jefe del cuerpo de ciclistas, luego integra la Junta de Oficiales. Posteriormente, pasa a ser guía del local de San Joaquín: Cantando el himno: “Envíame donde quieras, al monte, a la llanura, al bosque impenetrable, al desierto abrazador”.              

Escuchó una voz: A ti te enviaré muy lejos…” durante siete años recibió muchas confirmaciones. Una de ellas, se encontraba deleitándose en una muy hermosa quinta, en la hermosura de sus frutos, y escuchó una voz: “Ésta fue tu quinta, ahora ya no es tuya, mira al sur” y vio otra quinta, a la cual no le vio fin, y mientras la miraba, más hermosa la veía.



    En 1964, es enviado por cinco años a la Iglesia de Punta Arenas. La iglesia solo eran pequeñas piezas, sin agua ni alcantarillado. Ubicada en la última calle de la población, además, no estaba legalizada. Legalizó la propiedad y extendió la predicación del evangelio a Puerto Natales, 254 kilómetros de Punta Arenas, y hasta Río Gallegos en Argentina. 

Preocupado por cinco años, permaneció orando, y tuvo una revelación que se encontraba en el templo, y la congregación la componían solo pastores y en el altar había un gran escritorio. Tras él, tres personajes, el del centro era un anciano de carácter solemne y muy grave, que infundía mucho respeto. El de la derecha, era joven y muy amable. A su izquierda, divisó algo que se movía; entendió que era el Espíritu Santo. El anciano le hace seña que avance hacia delante, y se ubicó al frente del escritorio. El anciano le dice: “Usted ya cumplió los 5 años en Punta Arenas”. Sí Señor, contestó. El anciano vuelve a preguntarle “¿Le gustaría estar un año más?” Sí, le dice él; el de la derecha, le dice: “Sí, se queda un año más en Punta Arenas, yo me quedo con Ud.” Entregó Puerto Natales y Rio Gallegos para pastorados. Además, edificó un Templo, y una casa pastoral en Punta Arenas.

         Fue trasladado a Arica donde construyó casa pastoral, y un templo en Cabo Aroca. Un local en cerro la Cruz y una parcela en el local “Pan de Azúcar”, y locales en Azapa y Lluta. Entregó a la obra tres pastores en Tacna-Perú y Putre. El 1982, atiende la Conferencia Internacional de pastores, y es trasladado a la Iglesia de Sargento Aldea, en Santiago. Construyó un templo en “Vista Hermosa”, y edificó la nueva casa pastoral.

El año 1985, asume la presidencia de la Corporación. Adquiere más propiedades, entre ellas la propiedad de Batuco, para paseo de la hermandad. Luego construyó el local de Batuco que posteriormente pasó a ser pastorado. Durante ese tiempo entregó nueve nuevos pastores, y tres nuevos campos más, para pastorados. Mientras estuvo en Arica el Señor le profetizó el llamado a una nueva investidura. Ocho años pastoreó la Iglesia de Sargento Aldea, y al fallecer el Superintendente Silva, Dios le honró con la Superintendencia de la “Iglesia Evangélica Pentecostal en Chile”. Extendida en el extranjero, en 14 naciones y 3 continentes, hasta el día de hoy.  


LA HERENCIA EVANGELICA ES DE TODOS


En el umbral del siglo XXI, el pueblo evangélico en Chile experimenta un gran cambio. Después de 90 años, de mostrar el camino de salvación se observa un crecimiento promedio anual del 25% y un avance, desde el margen de la sociedad, hacia un lugar más visible. El 20% de los chilenos son evangélicos y, en este proceso, emerge la pregunta de la identidad: “¿Quiénes somos?” sabemos quienes somos delante de Dios por su Palabra y, también, por el conocimiento traspasado de padres y madres en la fe, sin embargo, desconocen sus raíces”, expresiones del:




            Pastor Martin Breitenfeldt, profesor de historia y Director del Departamento de Bibliotecas y Comunicaciones de la facultad de Teología de la Comunidad Teológica Evangélica de Chile, en Santiago.

Él se interesó por conocer y llevar a su país a un grupo de siete representantes de Iglesias Pentecostales, porque “son los de mayor incidencia entre los evangélicos de Chile y de los países de habla hispana”

El objetivo de la misión de Basilea, Suiza, fue que los hermanos conocieran su historia y la cuna de la Reforma. Los hermanos germanos expresaron su respaldo a la evangelización chilena. Ahora sabemos cómo ellos nos ven. Veamos algunos extractos de una entrevista al pastor Breitenfeldt.

¿Cuál es su opinión de los Pentecostales?

“Como pastor luterano alemán, a sido emocionante conocer el trabajo de los pentecostales chilenos. Es el más grande, ferviente y poderoso movimiento pentecostal. El futuro inmediato se llama Iglesias Pentecostales: Por su celo misionero, sinceridad, espíritu de sacrificio, tolerancia a ser burlados y marginados, eso admiro y lo veo con mucho respeto. La musicalidad de los cultos, los himnos y coros. Su espíritu cariñoso y amistoso y cómo se ocupan del pobre, del prójimo, de manera formal e informal”.

 

Bibliografía consultada:

Historia del Avivamiento Pentecostal en Chile

2ª Edición, 143 páginas, año 2006.

Revista “Fuego de Pentecostés” agosto de 2004 fragmentos, breves resúmenes y fotografías de págs. 1, 5, 6, 10, 11, 12,13, 18,19


Hermano en la fe: Dr. Iván Arnoldo Pereira Morgenstern.

Seminario Teológico Willis Hoover.


Comments