Ruit Hora


Entendemos por Ruit Hora que "el tiempo corre". Es decir, este tópico literario es referido al carácter fugaz y transitorio del tiempo y, en consecuencia, de la vida que desemboca irremediablemente en la muerte.  Podemos compararlo por su similitud con otros tópicos, de origen clásico también, tales como Tempus Fugit.


Encontramos diversas poemas que recrean este tópico.
Un ejemplo de ellos es el soneto XIV dentro de Rosario de Sonetos Líricos de Miguel de Unamuno titulado "Ruit Hora":

XIV

RUIT HORA

Mira que van los días volanderos

y con ellos las lunas y los soles
susurrando cual huecos caracoles
marinos los susurros pasajeros

del mar del infinito; son luceros
de misteriosa procesión faroles
y a una esperanza ciega nunca inmoles
la realidad que cruza los senderos.


Querer guardar los ríos en lagunas

resulta siempre una imposible empresa;
no son sepulcros las abiertas cunas

en que la vida se eternice presa,
y no pudiendo detener las lunas
con ellas ve en el giro que no cesa.


Observamos el significado del tópico literario plasmado de forma clara ("días volanderos", "susurros pasajeros"). 


Otro ejemplo de este tópico plasmado en la literatura española es Salmo XVII de Quevedo:


Miré los muros de la Patria mía, 
si un tiempo fuertes, ya desmoronados, 
de larga edad y de vejez cansados, 
dando obediencia al tiempo en muerte fría.

Salíme al campo y vi que el sol bebía 
los arroyos del hielo desatados, 
y del monte quejosos los ganados, 
porque en sus sombras dio licencia al día.

Entré en mi casa y vi que, de cansada, 
se entregaba a los años por despojos. 
Hallé mi espada de la misma suerte;

mi vestidura, de servir gastada; 
y no hallé cosa en que poner los ojos 
donde no viese imagen de mi muerte.


Francisco de Quevedo, escritor del Barroco en el siglo XVII, escribió este poema clasificado como "poema metafísico", frecuentes en esta época que, desde un punto de vista filosófico, tratan tópicos literarios sobre la brevedad de la vida, la aceptación de la muerte y la fugacidad del tiempo. Observamos en este soneto en particular, puntos en los que refleja claramente la idea de este tópico: "de larga edad y de vejez cansados" refiriéndose a los muros; "entregaba a los años por despojos" hablando de su casa; y, por último, respecto a él mismo concluye: "mi vestidura, de servir gastada (...) donde no  vienes imagen de mi muerte".



Comments