Artículos‎ > ‎

El Ventilador hace cine

por Adrián Lakerman

El ventilador asesino es un golpe de aire fresco en medio de las noches calurosas que nos presenta el verano. El bar Nesta nos proporcionaba un ambiente muy hospito para el esperado estreno. Una muy divertida introducción de Guillermina Zabaleta y luego las imágenes.

El ventilador es un cortometraje arañando el mediometraje con una propuesta de marketing excelente. No solo se presentaba como un hecho de puro entretenimiento, sino también se iniciaba un nuevo género o un sub género mejor dicho: El terror diurno es su nombre y reúne varias características, la del humor, la espontaneidad, la inteligencia y la astucia de que una buena película merece una buena venta. El terror durante el día es un buen chiste y una vuelta de tuerca más para el cine de terror.

Así como la definición del género es muy buena, este grupo de jóvenes entusiastas creadores de El ventilador asesino también lo son. Y no porque la obra que presentaron sea perfecta, pero si muy valiente y emprendedora.

En algunos momentos de la vida es muy importante hacer, no hacer cualquier cosa, pero si dedicarse ocuparse y poner pila en algo y si eso gusta, mucho mejor.

Antecediendo a la vedette de la noche, se vio un compilado al mejor estilo Cha cha cha, una especie de zapping televisivo o como dijo Juan Arana, un salpicado de varias de las cosas que el grupo hizo en el último tiempo.

Para destacar:
El policía Mingo, un falso policía paseándose por Buenos Aires haciendo solo buenas acciones. Una delicia de sketch, muy bien actuado. Y responde al eje fundamental del humor, poner una cosa en un sitio en el que no pertenece normalmente. La base del humor. Otro momento glorioso de lo que se vio, fue la apócrifa publicidad de toallitas femeninas, un golpe de gracia jugado y muy divertido en la misma línea del tipo de humor que recién mencionamos.

Así como se destacan estos dos momentos del salpicado, también se presentaron varias gags más que no se escuchaban bien y que particularmente me resultaron aburridos y la referencia de Cha cha cha estaba muy presente, pero no causaba gracia y era muy larga. Croma que no contaba nada y voz finita en todo personaje no sé bien porque.

El ventilador asesino

La referencia directa de género que tiene este tipo de películas es la de Cine Bizarro, lo que conlleva este género tiene que ver con la no realidad y con la permanente distracción del espectador en relación a la narración que uno está siguiendo.

El ventilador asesino no es trucho ni de baja calidad. Pero si tiene como definición del género lo indescriptible y el no tener ningún límite.

La obra es muy graciosa y se burla de las posibilidades de costo que tiene.

El estreno de El ventilador establece un código muy claro con el espectador. La muerte no es un tema serio, ni profundo ni solemne, es todo lo contrario es divertido y desenfadado. La muerte de los personajes, no solo son simpáticas sino decididamente burlonas.

El montaje nos obliga a reírnos de un ahorcamiento. Del asesinato de un electrodoméstico sobre un ser humano. Desde un comienzo nos dicen que hay un asesino y el mismo no tiene pruritos en matar a nadie.

Aclaro también que me pareció un poco larga y aburrida toda la escena de del sueño del personaje de Geronimo Reig. Y destaco toda la escena de Federico Sosa en el baño.

Eso es todo. Puro placer, puro disfrute y un ventilador que nos vuela la cabeza y nos hace pensar que no hay nada más importante que hacer reír.

Que se puede y con muy poco hacer cine con buena calidad y con mucha inteligencia.

Adrian Lakerman
Comments