* CARLOS GARDEL Y SU ESCUELITA MONTEVIDEANA - Absurda refutación de Juan Carlos Esteban - Responde Martina Iñiguez

Fantasía irracional y demostración de ignorancia al intentar descalificar la importancia testimonial de un documento fotográfico

 
La fotografía escolar de Carlos Gardel, que lo muestra en una escuelita del barrio Sur Montevideano, probó de manera concluyente la existencia de dos niños a los que se quiso fusionar en uno solo.

Carlos Gardel, el niño nacido en Tacuarembó, indocumentado a quien nunca se inscribió en el Registro Civil porque fue fruto de una relación clandestina, nunca hubiera podido ser fotografiado frente al salón de 1º “C” de una escuela uruguaya, a menos que hubiera estado allí cursando su escolaridad,  antes de la llegada de Berta Gardes a Buenos Aires con su hijo francés. 

En cambio la trayectoria escolar de Charles Romuald Gardes, el hijo natural de Berta Gardes nacido en Toulouse, transcurrió solamente en escuelas de Buenos Aires, varios años después, como está documentado.

 

El hecho simple de que haya habido un niño que cursó su primer grado en una escuelita de Montevideo y otro niño que cursó toda su escolaridad en Buenos Aires, determina que hubo dos niños a los que se quiso fusionar en uno solo, hecho que determina de manera concluyente la falsedad del contenido del testamento ológrafo , al margen de su posible validez legal.

También determina que es falsa la leyenda del desertor. Se trató de dos personas diferentes.

 

La escuelita de Durazno y Médanos parece haberse convertido en la pesadilla de los francesistas. ¿Por qué? La respuesta es muy sencilla:

Porque acabó con la fábula del Gardel francés y para tratar de seguir sosteniendo el fraude, no tienen un solo argumento válido que les permita ubicarla en Buenos Aires.

 

El Sr. Esteban no acredita títulos que le confieran autoridad para analizar diferentes documentos legales, civiles, fotográficos, etc., descalificando a profesionales que no son de su misma opinión, pero dice recurrir a “asesores”, lo que sería válido, siempre y cuando supiera elegirlos, y esos ”asesores” demostraran en los hechos alguna capacidad para discernir y opinar con propiedad.

 

En su nota del 30 de Enero de 2009, “GARDEL: FALSEDAD DE LA ESCUELA MONTEVIDEANA - JOSÉ ANTONIO CARCAMO Y LAS COINCIDENCIAS”, Juan Carlos Esteban recomienda la lectura de los análisis de su “asesor” y alaba el “acertado enfoque metodológico aplicado”: http://crgardel.blogspot.com/2009/01/gardel-falsedad-de-la-escuela.html

En otras notas lo ha llamado “enjundioso trabajo”.

 

La nota del Sr Carcamo originalmente estaba en:


El Sr. José Antonio Carcamo tenía, en el momento en que apareció una foto escolar tomada 50 años después, en el mismo edificio al que asistió Carlos Gardel, las mismas dudas que teníamos nosotros con respecto a algunas diferencias que existían y que no sabíamos exactamente a qué atribuir porque la escuela había sufrido reformas.
El hallazgo, por parte del Maestro Bernardo Aguerre, de nuevos planos realizados por los agrimensores  Carlos Alfredo Lerena, en 1907, y A. Mac Colt, en 1947, sumados a testimonios de ex–alumnos de esa escuela(1), determinó que la única foto de la Escuela No 27 que fue tomada frente al aula de 1º “C”, fue la de Carlitos Gardel.
Las fotografías escolares posteriores fueron tomadas en otro patio de la misma escuela, por lo que quedan excluídas de toda comparación.
Ni el Sr. Esteban ni su “asesor” se preocuparon nunca por consultar el material existente en el Museo Pedagógico de Montevideo sobre el tema, pero resolvieron “interpretarlo” a su distorsionada manera.
 
Ninguno de los dos entendió siquiera, que el plano que dibujaban las directoras, tenía solamente la finalidad de informar a las autoridades escolares, sobre las características del edificio de la escuela que les había sido asignada, pero éste ya había sido construído por particulares que les alquilaron casas de su propiedad. (para la construcción de las cuales, naturalmente, habían recurrido a profesionales).

 

No sé como calificar la “interpretación” que hace de este hecho Carcamo; quien con su irónico comentario sólo consiguió demostrar que no sabe de lo que habla, pero necesita que todos se den cuenta de ello. Dice:

“podría interpretarse que por los años 1900, en Uruguay ocurría lo siguiente:

a)   Antes de construir la escuela se contrataba  a la directora, se le solicitaba que dibujara el plano y distribuyera el espacio y volumen de aire para cada alumno, o bien...

b)    Se contrataba una empresa u obreros para construir la escuela en un terreno que disponían para ello. Se construía a ”ojo” y después cuando se contrataba a la directora, ésta dibujaba el plano.” (Interpretación disparatada de principio a fin)

 

Al hablar de Coincidencias por Proyección, el Sr. Carcamo dice: “En la presentación “Líneas de proyección-Fotografía” se ha cometido un error garrafal. Doña Martina Iñiguez deja bien claro que el ancho del patio indicado en el plano, es de 3.55 metros.

Pues bien, ¿Quién determina ese ancho según las líneas de proyección?  Las líneas E – I. 

La línea I en su recorrido “pasa” a cierta distancia del rectángulo de la fotografía y ni siquiera forma parte de ella. (Asusta ver que no tiene la menor idea de lo que es una línea de proyección, pero la discute).

La línea A en su recorrido por el plano cruza por el machón trasero del pasillo y llega al punto A de la fotografía que es la entrada del pasillo.” (Este es un error garrafal, la entrada del pasillo está demarcada por las letras C - I)

 

No consigo descifrar si en este último párrafo quiso decir que la entrada del pasillo corresponde a la letra “I” o a la letra “A” pero su concepto queda perfectamente aclarado en el dibujo que vemos bajo el título “La Pileta”, donde dice:

“En la figura 8-1 se ilustra un dibujo que representa lo más aproximadamente posible la estructura de la escuela que pertenece a la fotografía Nº 1. (fotografía que guardaba doña Berta).”

Y explica:

     “Tal como se mencionó anteriormente, una pileta se encuentra instalada en el patio de la escuela que corresponde a la  fotografía Nº 1 pero casi no se visualiza debido a la presencia de los niños. La figura 8-1 muestra su ubicación, además de la cañería, llave (canilla) o acople y un material no identificable sobresaliendo de su boquilla, tal como se muestra también en la figura 9-1, donde se ilustra parte de la fotografía que contiene estos elementos. La línea vertical roja punteada que se observa en el dibujo, representa la línea divisora Pasillo-Patio, o también entrada del pasillo. La X indica el zócalo de la pileta que doña Martina Iñiguez lo confunde tomándolo como  punto de entrada al pasillo.” (Es él quien toma lo que es un escalón de entrada al pasillo por el supuesto zócalo de una inexistente pileta que ubica en otro lugar: el patio. Es imposible saber qué quiso marcar con esa “X” que no corresponde a nada.)

Y sigue: “Hay que tener presente que la fotografía de mayor difusión en todos los sitios web, es justamente la que no contiene elementos que indiquen la presencia de una pileta, ya que al parecer fueron borrados, quedando a la imaginación del amable lector, el preguntarse por que.”

La fotografía que menciona el Sr. Carcamo fue retirada para cambiarla por otra que fue tomada de una revista en mejor estado, que no tenía roturas en el borde de la página.

Ansioso por censurar la supuesta ocultación, “interpretó” que las roturas de la página no eran roturas sino “elementos distintos a los indicados por el plano”.

 

Tal vez un psicoanalista pueda descubrir que extraña alteración mental llevó a Carcamo a ver en esas roturas una canilla y asociarla con una pileta en el piso. (Queda a la imaginación del amable lector el preguntarse por qué antes de apoyar entusiastamente tamaña barbaridad, los Sres Juan Carlos Esteban y José Pedro Aresi no recurrieron a la copia de la fotografía escolar que se encuentra en el Museo Casa de Gardel de la calle Jean Jaurés, o al original en poder del coleccionista Bruno Cespi, para corroborar que no existía tal pileta. Se diría que les interesaba más descalificar que investigar. El colmo del absurdo es, que aunque hubiera existido esa pileta en el patio, no hubieran podido demostrar que había una similar en la escuela de Talcahuano y Viamonte.)

 

Dice más tarde el Sr. Carcamo, no sea que alguien pase por alto el detalle:

“Al finalizar el TEMA 2, recomendamos verificar la posición de la pileta en el plano (Encerrada por un círculo rojo). Podrán darse cuenta que se encuentra en una posición totalmente diferente respecto a la pileta de la fotografía.” (Nuevamente no sabe de lo que habla porque en los antecedentes de la escuela queda perfectamente claro que “lo que se encuentra en una posición totalmente diferente es un aljibe, no una pileta”).

 

Resumiendo el disparate:

El Sr. Carcamo inventa una impensable “pileta trampa” para los niños, colocada en el piso, en el lugar justo para que los chicos que a menudo pasarían corriendo por el pasillo se maten o se ahoguen al tropezar y caer en ella, e inventa una canilla y un misterioso acople o material saliendo por su boquilla (desconociendo que normalmente de las canillas sale agua)

Para “mejorar” la información, agrega especificaciones de la “A” a la “F” en la fotografía. Su descripción de los detalles de la original pileta es una antología del disparate ¡Qué extraordinaria capacidad para el desvarío!!

Lo que afirma seriamente raya lo demencial, pero más demencial aún es que el investigador Juan Carlos Esteban, que se dice serio, y su “vocero” el Sr. José Pedro Aresi hayan elogiado enfáticamente semejante burrada, que el Sr. Esteban intenta minimizar diciendo que  En artículos anteriores del mismo autor, dejaron (sus críticos) de lado lo esencial del análisis crítico y se solazaron en observaciones intrascendentes sobre canillas y fuentes, que no alteraban en lo substancial, el acertado enfoque metodológico aplicado.”

 

Me pregunto ¿Es que no encontraron a nadie que los advierta de que dicen incoherencias, o son ellos los que se niegan a escuchar a cualquier persona que intente sacarlos de su error?

 

Y voy ahora a lo que el Sr. Carcamo calificó como un supuesto “error garrafal” cometido, en la presentación “Líneas de proyección-Fotografía”

 

Para entender claramente la dimensión del despropósito dibujado por Carcamo, comparo su dibujo con la fotografía original, en la que se ve perfectamente el escalón de entrada al pasillo que él confundió con el zócalo de una pileta ubicada en el piso del patio.

Me pregunto qué finalidad habrá creído que podía tener una pileta de las dimensiones que imagina en el lugar de paso de un patio escolar.

 

A los fines de que todos puedan comprender lo que es una proyección, reproduzco la fotografía original y a la derecha de la misma, a partir de la línea vertical roja que puede verse, agrego lo que resulta de las líneas de proyección de la foto, que hubiera aparecido en la misma de haber sido enfocado con más amplitud el patio.

Efectivamente, el ancho del patio según la proyección, lo determinan las líneas E – I , que se ven en la fotografía a continuación.

Ubiqué las líneas “E” y “C”  (verdes) en coincidencia con el dibujo del Sr. Carcamo.
 
 

Basándose en sus “profundos conocimientos” (que según Juan Carlos Esteban no alteraban en lo substancial, el acertado enfoque metodológico aplicado”) , el Sr. Carcamo hizo desaparecer la línea “A”  que correspondía al machón del final del pasillo (4,60 n. más atrás), descartó la línea de proyección “I” que correspondía al comienzo del pasillo y determinaba su ancho, en consecuencia ubicó la claraboya en el pasillo, cuando ésta, en realidad, estaba en otro espacio, el del patio posterior. (Un disparate total).

 

Que los responsables de esta publicación no se hayan dado cuenta siquiera de que el espacio “C” – “I” es el que determina el ancho del pasillo, prueba su ignorancia absoluta sobre el tema y los inhabilita para volver a emitir opiniones sobre el mismo.

Aunque… “al que nace barrigón…”
Nunca mencionaron en artículo alguno que hubieran notado este disparatado "horror" del sr. Carcamo.
 

Para llegar a una conclusión más o menos acertada sobre las características edilicias de la escuelita de Durazno 337, son necesarios tres elementos indispensables que los Sres Carcamo, Esteban y Aresi desestimaron, a saber:

1)   Tener ojos para ver

2)   Tener cerebro para pensar

3)   Y algún conocimiento básico sobre perspectiva y proyecciones.

Por desestimar estos elementos, los resultados que obtuvieron están a la vista

 

 

Volviendo a la nota “GARDEL: FALSEDAD DE LA ESCUELA MONTEVIDEANA - JOSÉ ANTONIO CARCAMO Y LAS COINCIDENCIAS”, de Juan Carlos Esteban, el “investigador” dice:

 

“lo original y saludable del trabajo matemático desarrollado por José Antonio es que esos mismos guarismos, nos permitieron a nosotros, plenas coincidencias aplicando, en una segunda operación, el Sistema de Proporciones de Participación Porcentual, de cada segmento en que se divide el plano o la fotografía”

 

Y agrega: “Nosotros, para el cálculo comparativo suprimimos el área del Pasillo de la derecha y trabajamos con las tres medidas más confiables

 

Las tres medidas más confiables que toma el Sr. Esteban corresponden al espacio comprendido entre “E” y “C”, justamente el espacio sobre el que no existe ni en el plano ni en la memoria descriptiva, medida alguna que pueda ser tomada como referencia.

Si NO EXISTEN , ¿cómo pueden ser confiables?
¿Qué clase de observador es, que ni siquiera se dio cuenta de que en el dibujo del plano había algunas diferencias con las medidas acotadas? ¿Qué analizó que no vio lo sustancial?
Desde luego, no le interesó investigar en serio para llegar a la verdad.
 

El colmo de los colmos es que, como también desconocía la escala en que fue realizado el plano, no tuvo en cuenta los siguientes detalles:

 

A) En el plano, todas las entradas a los pasillos tienen mochetas cuya medida también se desconoce, por lo que no fueron tenidas en cuenta en el momento de hacer la proyección para facilitar la comprensión de la misma. Este hecho puede hacer que difiera la medida del espacio comprendido entre el ángulo donde se unen las dos aulas y el filo de entrada al pasillo al que no se le adosaron los centímetros correspondientes a la mocheta. También puede modificar el ancho de la puerta.
 

B) El plano de la escuela Nº 27 que está asentado en el libro, fue hecho en una escala de medio centímetro por metro (1: 200), en consecuencia al trazar arbitrariamente la ubicación de la puerta de la pared frontal del aula, una diferencia de un milímetro en el dibujo del plano equivale a 20 cm. en la construcción, detalle que ninguno de estos genios tuvo en cuenta.

C) Medir sobre el dibujo de un plano que tiene algunos errores notorios, para determinar la ubicación y medida de una puerta, de la que no existen referencias de medida ni ubicación ni en el plano ni en la memoria descriptiva, conduce a conclusiones falsas.

Al no estar acotada la medida y ubicación de la puerta, ni la de sus paredes laterales, su ubicación la determina únicamente la fotografía. (2)

 
No es el caso de las medidas de los salones, pasillos y patios, determinadas tanto en el plano como en la memoria descriptiva, que además coinciden con lo que se ve en la fotografía.

 

 

A pesar de que la nota de J.C. Esteban fue escrita un mes después de la que especificaba que la foto de 1942 había sido tomada en OTRO PATIO(3) , insiste en compararlo con el de la fotografía de Gardel, ignorante de las diferencias de medida entre uno y otro, y atribuyéndole también los 3,55 m. de ancho.
En resumen, que el Sr. Esteban, incapaz de darse cuenta de las barbaridades en las que incurría Carcamo, y basándose en ellas y en la adivinación, realizó un análisis que puede calificarse como un perfecto mamarracho matemático.
Pueden ver sus mamarrachos en los siguientes vínculos: "Gardel Web""Los Amigos de Gardel"

 

Cabe agregar a favor del Sr. Carcamo, que antes de publicar el 30/07/2008 08:37:40 a.m., publicó la siguiente nota en el foro Gardel de Todo Tango

 

“SOLICITANDO OPINIONES

Amigos Gardelianos .
De un tiempo a esta parte he estado concentrado estudiando(por tal motivo no he participado) el asunto de la escuelita, lo que me ha dado material para escribir un artículo que está realizado desde una perspectiva totalmente diferente a las publicadas hasta hoy, en donde con análisis, comparaciones, medidas, dibujos, ejemplos, etc.. se llega a una conclusión…..bueno dejemos eso en suspenso y digamos que el fin de este mensaje es poder comunicarme con algunos Gardelianos habituales de este foro, tener una opinión de mi trabajo y posteriormente publicarlo con las rectificaciones que merezca (si es que tiene méritos para publicarlo)”

 

Los Sres Juan Carlos Esteban, José Pedro Aresi y Jack Lupic, responsable de la página Gardel Web consideraron que el “estudio” del Sr. Carcamo “merecía ser publicado”. ¡Un buen modo de crucificarlo y crucificarse a sí mismos!

 

 

 

Más genialidades del Sr. Carcamo

 

Después del papelón de la pileta, pero alentado por los aplausos de los Sres Esteban, Aresi y Lupick, a los que sumó elogios también el Dr. Carlos Perrota, Carcamo arreció en la búsqueda de “pruebas” que demolieran definitivamente la indigerible robustez de la escuelita de Durazno y Médanos, creando un blog propio al que tituló “Carlos Gardel, análisis y comentarios”.

No vale la pena perder tiempo en comentar todos los puntos que trata el Sr. Carcamo, ni la cantidad de interpretaciones erróneas que hace de casi todo, por lo que voy sólo a aquellos que se advierten a simple vista y que, por sus características, prueban la falta absoluta de idoneidad y de criterio de este señor y sus panegiristas para tratar el tema.

 

Bajo el subtítulo “Medidas y comparaciones”, http://analisisantonio.blogspot.com/2008/12/gardel-fu-un-artista-destacado-del.html , afirma:

 

“Observamos también que se trata de una construcción de dos plantas o dos pisos, dividida en dos secciones. Esta escuela contaba en el primer piso, con dos anchas puertas de entradas y cuatro ventanales medianos. En la sección superior, es decir el segundo piso, al lado izquierdo y a pesar de tener algo que la cubre, se aprecian tres ventanales y se deduce que al costado derecho también existían ventanales, ya que no tiene sentido construir una muralla o pared con la altura indicada sin contar con ventanas. Ahora viene una pregunta:
¿DONDE HA SIDO PUBLICADO EL PLANO CORRESPONDIENTE AL SEGUNDO PISO DE ESTA ESCUELA?

 

¡Qué convicción para arribar a conclusiones erróneas! o inventar, la del Sr. Carcamo, porque toma por una segunda planta con ventanales lo que no era más que el antepecho de la azotea. (Parte exterior de poca altura del frente de las azoteas,  que sirve de protección a manera de pretil. Puede ser liso, calado, o estar ornamentado.), como puede verse en otra fotografía del frente de la escuela, cuando se le agregó una casa vecina más, que vemos a la izquierda, para ampliar su capacidad de alumnado. Nunca tuvo la escuela No 27 un segundo piso, en consecuencia tampoco tuvo “anchas puertas de entrada” ni “ventanales medianos” en el segundo piso.

 

Dice también el Sr. Carcamo:


La señora Martina Iñiguez en uno de sus artículos, refiriéndose a las medidas de la sala de clases Nº 2 del plano, afirma que la altura de la sala es de 4.75 metros. En realidad, con mis escasos conocimientos sobre normas de construcción,(más que “escasos”, son NULOS) se me hace difícil aceptar que una sala de clases tenga una altura de 4.75 metros. Los antecedentes que se tienen hasta ahora, indican que eran niños normales y no gigantes. La medida aportada por la señora Iñiguez, parece corroborar que se trata de una construcción de dos pisos y que dicha medida correspondería desde el piso de la planta baja, hasta el cielo raso del segundo piso. (Repito: no sabe de lo que habla pero insiste en poner en evidencia su ignorancia).

 

Cualquier vecino del barrio sur de Montevideo está habituado a esas viejas casonas de techos altísimos, ya que existen todavía muchísimas construcciones de esa época, pero el Sr. Carcamo prefiere “deducir” lo que conviene a su tesis, aunque esté completamente alejado de la realidad. (4)

Agreguemos que lo que toma por “la sombra de un cable que se encuentra sobre el techo y se proyecta sobre la pared”, no es tal, sino que son cables que podrían corresponder a toldos que se utilizaban para regular la entrada del sol al patio o bien los que se utilizaban para abrir a manija algunas claraboyas. Lágrima Ríos mencionó que las maestras, a modo de premio, permitían que fuera el niño que se portaba mejor el que le diera vueltas a la manija que corría la claraboya.
 

Carcamo insiste en no entender que los dibujos de planos de las escuelas, que hacían las directoras de las casas que habían sido alquiladas a particulares para ser utilizadas como escuelas, (las construídas hasta ese momento a ese fin no resultaban suficientes), no tenían más que una finalidad informativa.

En consecuencia se lanza a las siguientes ridículas elucubraciones:

“No seria extraño que en respuesta a este artículo, dijeran que las medidas no coinciden por que “las directoras que dibujaban los planos”, después cuando estaban construyendo la escuela, daban órdenes de cambiar algunas medidas, ya sea alargando una pared, acortando otras, achicando puertas por que “eran muy anchas”, que algunos niños podrían ser muy altos, por lo tanto la sala debía tener una altura hasta el cielo raso de 4.75 metros, (altura que se da en un Blogs), etc.
Con eso de que “las directoras dibujaban los planos”, nos quieren dar a entender que recién cuando comenzaban a cortar el pasto que cubría el terreno donde se construiría la escuela, ya contrataban a la directora para que dibujara el plano, y no al revés como normalmente se hace, en que construían primero la escuela con un plano proyectado por un arquitecto, y visado por el Ministerio de Educación, y después contrataban a la directora. Bueno, sabemos que eso no pasa de ser un razonamiento muy desafortunado por parte de los amigos adeptos al Gardel uruguayo.”
(¡Qué inútil delirio!).

 

También parece creer que las medidas del plano fueron un caprichoso y arbitrario invento (4), que sin embargo está dispuesto a aceptar:

 

 “PARA LAS COMPARACIONES A REALIZAR SE ACEPTARÁ LA MEDIDA DE 3.55 M., PERO A PESAR DE SER UNA MEDIDA ARBITRARIA (una prueba más de su falta de información), SE DEMOSTRARÁ QUE NO HAY PLENA COINCIDENCIA ENTRE LA FOTOGRAFIA Y EL PLANO.”

 

Después de esta “generosa” concesión, se lanza a la búsqueda de lo que considera la “prueba definitiva” de la medida del patio, en la nota titulada:

PATIO DE FOTOGRAFIA 1 SU VERDADERA MEDIDA

http://analisisantonio.blogspot.com/2009/02/patio-de-fotografia-1-su-verdera.html

 

Para llegar a la falsa conclusión a la que arriba, recurre a la “medida hombro a hombro de los niños”, utilizando un extenso (2.938 palabras), confuso, trabajosísimo y alienado método de medición fuera de todo criterio racional, -apoyado en más de una docena de figuras, esquemas y porcentajes-, capaz de volver loco al más cuerdo, y llega, no sé a través de que "brujería aritmética", a la absurda conclusión de que hace falta un patio de 4 m. de ancho para que quepan en él 12 niños alineados, de 0.28 m. de ancho de “hombro a hombro”.

 

Evidentemente, tanto el Sr. Carcamo, como quien elogió su “acertado enfoque metodológico aplicado”, desconocen que hay un método muy simple para determinar que en un patio de 3,55 metros caben perfectamente los niños que se ven en la foto, el cual puede ser realizado hasta por niños de 4º grado de primaria:

 

Se divide la medida del patio: 3,55 m., por la medida “de hombro a hombro” que determinó el Sr. Carcamo para cada niño: 0,28 m., y se obtiene como resultado que en el ancho del patio caben 12, 6 niños. Esto es todo y se podía explicar en 40 palabras. ¿Fácil verdad?

 

Dicho de otra manera:

12 X 0,28m. = 3,36 m. (12 chicos de 0.28m de ancho de hombros ocupan un ancho de 3,36m)

 

Si tenemos 3,55m. de ancho de patio y le restamos 3,36m. de ancho de chicos, nos sobran 0,19m.

 

Si el Sr. Carcamo hubiera tenido en cuenta el crecimiento secular se hubiera encontrado con que hace más de 100 años, los niños tenían una talla menor, en consecuencia en el año 1891, entraban algo más de 13 niños alineados en un patio de 3,55 m de ancho. Recordar que el crecimiento secular da un promedio de aumento de la estatura de las personas de más de 10 cm. cada 100 años. (5)

 

Aún aceptando la talla media actual de 28 cm. “de hombro a hombro”, de niños de entre 6 y 7 años, se comprueba que el patio tiene los 3,55 m. necesarios y suficientes para
contener la cantidad exacta de niños que aparecen en la fotografía escolar de Carlitos.
Para no incurrir en errores provocados por amontonamientos tomé la 2da fila, contando desde abajo hacia arriba, donde 9 niños, al estar sentados en un banco, están perfectamente alineados y no pueden ni superponerse ni adelantarse, como ocurre en el fondo. El primer niño de la izquierda está un poco separado de la pared y hay, inclusive, algún pequeño espacio entre los hombros de algunos de los niños, pero la mayoría está “hombro a hombro”.

Vemos allí 9 niños sentados; a la derecha del banco se halla un niño más, de pie, que apoya su mano en el brazo del banco.

Puede verse en la fotografía siguiente, a la que se le agregó por proyección, el espacio que no aparece en la fotografía, que a continuación de esos 10 niños, queda lugar para ubicar allí a dos niños más.

 

9 niños sentados más 1 niño de pie, más dos niños del mismo tamaño de este último que imaginamos a su lado, dan exactamente los 12,6 niños  (de un ancho de hombros de 0,28 m., tallas de hoy en día) que caben alineados en un patio de 3,55 m.

 

Las dos líneas amarillas reemplazan el espacio que ocuparían esos 2 niños adicionales, de pie.

 

Queda probado entonces, gracias al método de medición de “hombro a hombro propuesto por el Sr. Carcamo, que el patio de la escuelita Nº 27 de Durazno 337, de Montevideo, donde fue fotografiado Carlitos Gardel, tiene las medidas adecuadas (3.55 m. de ancho) para contener a los niños que se ven en ella. ¡Gracias por su aporte, Sr. Carcamo!

 

 

(1)
Las siguientes personas asistieron a la escuela No 12, que funcionó en el mismo edificio de la Escuela No 27
a la que asistió Gardel:

Mauricio Rosencof, Isabel Kurián, Milton Cairoli, Juan Giribaldi, Rosa Abramovich.

Reconocieron el aula frente a la cual fue fotografiado Carlitos y el lugar donde fue tomada la foto como el patio chico.

En el patio grande, donde fueron tomadas las fotografías de 1942, se realizaban las fiestas escolares.

Informaron que la puerta con reja que se ve en la fotografía tomada 50 años después en el patio grande, daba a la calle. El pasillo se ve allí oscuro porque la puerta de entrada a la escuela estaba cerrada. (En eso tenía razón el Sr. Carcamo).

Agregaron que a las dos casas que utilizó originalmente la escuela se le agregó una tercera que correspondía al No 339.

Mencionaron que en el patio que figura en el plano en el fondo de la escuela, había una gran higuera donde los niños criaban gusanos de seda.

La claraboya había sido retirada por hallarse en malas condiciones y representar un peligro para los niños.

 

(2) Evidentemente el plano fue solicitado a las directoras para determinar el área de las aulas, su distribución, etc., pero, al no ser su tarea específica la confección de planos, varios errores se deslizaron en algunas áreas del mismo, en las que notamos diferencias entre las medidas acotadas y las líneas trazadas; como estas medidas son coincidentes en el plano y en la memoria descriptiva de la escuela, consideramos más fiables las medidas acotadas, que el dibujo del plano.
Por ejemplo: el segundo patio de 7.60 m. tiene el mismo largo en el plano que el aula paralela de 7.44 m. Es un error del dibujo.
El primer patio, de 8.75 m. tiene 58 mm. medidos sobre el plano, y el segundo patio de 7.60 m. tiene 47 mm. Tomando la misma relación del primer patio (8.75 dividido 58 igual a 15.086), el segundo patio tendría 15.086 por 47 igual a 7.09 m., muy diferente a los 7.60 m. acotados. Es otro error del dibujo y el hallazgo de los otros dos planos lo confirma.
 

En consecuencia, es absurdo tomar el dibujo del plano como base para mediciones.

Es más exacto apoyarse en las medidas que están acotadas en el mismo y en la memoria descriptiva.
(Esta información ya figuraba en la primera nota sobre la escuela de la página Geomundos: LA ESCOLARIDAD DE CARLOS GARDEL, del 19/01/05 13:46, también en la nota del sábado 20 de diciembre de 2008: Carlos Gardel - Su verdadera escolaridad. No solamente esas diferencias estuvieron siempre a la vista en el plano sino que además se informó sobre ellas).

La pequeña diferencia de medidas que se observa en la proyección en la abertura de la puerta del aula, es debida a que las directoras no prestaron atención ni a las medidas ni a la ubicación exacta de las aberturas al dibujarlas, pues no interesaba la precisión en esos puntos a los fines del plano (ninguna de las aberturas está acotada). Que las líneas acotadas de la estructura coincidan casi exactamente con la foto (puntos E, C, A, I) y que las diferencias ocurran sólo en los pilares de las puertas lo confirma. También coinciden los puntos G, P, F.
Se determinaron 9 coincidencias entre el plano y la fotografía.
 

Si 9 puntos en el plano coinciden simultáneamente con 9 puntos en la fotografía escolar de Carlos Gardel, indican que sólo hay una posibilidad de error sobre más de 387 millones. (0,00000000258) (Ver cálculo de probabilidades compuestas)

 

Con respecto a la posibilidad de que la fotografía en discusión haya sido tomada en alguna otra escuela de Buenos Aires diferente de aquéllas a las que asistió Charles Romuald Gardes, como intentan sostener los defensores del Gardel francés, les recuerdo que de esa hipotética escuela, no tienen matrículas (como las que nos reclaman), pero tampoco tienen fotos, ni planos, ni testimonios, ni antecedentes, ni escuela parecida que permita siquiera fantasear sobre su existencia, .

 

(3) El patio donde fueron tomadas en 1942 las fotografías del grupo escolar de los niños Balmelli tenía un ancho de 5,85 m. y un largo de 13,85 m.
 
 

El piso damero nos permite comprobar sin lugar a dudas que, colocadas diagonalmente, entran 13 baldosas.

Si dividimos el ancho del patio: 5,85 m. por 13 baldosas, comprobaremos que cada baldosa tiene una hipotenusa de 0,45 m.

En la primera fila, 12 niños de 2º grado (tallas mayores que los de primer grado) aparecen sentados holgadamente (hay espacios entre sus hombros) y están en sillitas individuales, lo que hace que todos ocupen el mismo espacio en el patio.

Vemos que ocupan el espacio de 8 baldosas, equivalente a 3,60 m.

Una prueba más de que en un patio de 3,55 m. caben más de 12 niños de pie (al ser de un grado inferior, y de una talla menor, estarán todavía más holgados), colocados “hombro a hombro”.

 

(4) Casas antiguas del barrio sur de Montevideo, algunas originales y otras actualmente modificadas  para adaptar su altura a los cánones modernos.

    
Aquí vemos dos vistas exteriores y una interior de tres casas del barrio sur de Montevideo cuya altura no fue modificada.

La interior, como puede comprobarse, guarda asombrosa similitud con la distribución edilicia de la fotografía escolar de Carlitos. Hay un patio con una claraboya modernizada (aunque no aparece en la foto), una puerta a la izquierda y una puerta con tres vidrios muy similar a la de 1º C, además del pasillo con arco que va hacia el fondo de la edificación.

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En estas casas del mismo barrio, la planta única original fue dividida en dos plantas para un mejor aprovechamiento del espacio.

 

(5) Crecimiento secular

“El mundo desarrollado crece. En los últimos 150 años, la estatura media de los europeos ha aumentado más de 20 centímetros. En España, el ascenso ha sido más espectacular todavía. La talla media de los varones españoles (1,74 los mozos del reemplazo de 1994, según datos de la Estadística de Reclutamientos de los Ejércitos) ya es similar a la de los demás europeos. En dos décadas, los jóvenes españoles han crecido siete centímetros.”

http://74.125.47.132/search?q=cache:lW-Mm0HdFAEJ:fisiologoi.com/paginas/TALLA/tallaespanolas%2520.htm+%22Aumento+de+la+estatura%22+Siglo+XIX&hl=es&ct=clnk&cd=4&gl=ar

 

… “En conclusión la talla media de las mujeres españolas está aumentando, parece que de manera uniforme,  a un ritmo de 10,5 cm cada 100 años lo que genera una diferencia de talla entre las hijas y sus progenitoras del orden de 3,5 cm en promedio.”

 

http://74.125.47.132/search?q=cache:JsaQgPcNysIJ:www.el-universal.com.mx/articulos/vi_43456.html+%22Aumento+de+la+estatura%22+Siglo+XIX&hl=es&ct=clnk&cd=10&gl=ar

“La estatura de una persona depende principalmente de los genes y en menor medida de otros factores como la alimentación y las enfermedades que haya contraído durante su infancia. A lo largo del siglo XX, el incremento del nivel de vida ha conllevado un aumento de la estatura media en muchas naciones. Por ejemplo, en los Países Bajos en 2004, los varones miden una media de 1.83 m, 16 centímetros más que en tiempos de Van Gogh (finales del siglo XIX).” (Momento en que Carlitos asistió a la escuelita de Durazno y Médanos de Montevideo).

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