* ENTREVISTA - Gonzalo Vázquez Gabor - Sobrino bisnieto de Carlos Gardel

"La Tribuna", Los Ángeles, miércoles 24 de junio 2009

Gracias a una gentileza de la conductora del programa "Malena cuenta el tango", María Elena Toro, de Radio Camila FM de Los Ángeles, reproducimos un artículo muy significativo que sondea uno de los misterios de la vida de Gardel.

 

 

Este texto es una entrevista en forma exclusiva de la conductora del programa radial “Malena cuenta el tango” de radio Camila FM, María Elena Toro, autorizada para reproducirla en “La Tribuna” por el uruguayo Gonzalo Vázquez Gabor, sobrino bisnieto de Carlos Gardel.

MALENA: La historia nos enseña los logros de Gardel luego de su unión con Razzano, pero hacia atrás, ¿qué nos puede decir de la vida de Gardel?

GONZALO: hacia atrás sólo podré contar de la tradición oral de mi familia, deberemos viajar hacia el norte uruguayo de la segunda mitad el siglo XIX, hasta la “California del sur” como era llamada la rica villa de San Fructuoso, debido al éxito económico por las minas de oro de la región, actual Tacuarembó.
Su jefe político y militar era un hombre bravío, generoso, que amó las artes y la música, entusiasta aficionado al canto y a la guitarra, su nombre era Carlos Escayola, el coronel.
Contrajo matrimonio consecutivamente con las tres hijas del cónsul italiano Giambattista Oliva, Clara, Blanca y María Lelia, enviudando de las tres.
A principios del otoño de 1883, ya fallecida Clara y estando casado con Blanca, deja embarazada a su ahijada y cuñada María Lelia, de 13 años.
La niña es trasladada a la estancia “Santa Blanca”, donde da a luz a un chico, posiblemente los primeros días del 1884, quien sería posteriormente conocido como Carlos Gardel.
Nuestro pequeño Zorzal criollo, quien no fue inscrito en los registros en su nacimiento, quedaría sus primeros años al cuidado de las empleadas de la familia, primero Manuela y luego la francesa Berta, quien trabajaba en el cabaret “La Rosada”.
Al fallecer la segunda esposa del coronel el fin de año de 1886, su hermana María Lelia  toma su lugar.
Sería entonces hacia finales del año 1887 que, sin la anuencia de Carlos Escayola, bautiza al niño en capilla de campaña, y cuya documentación ha desaparecido.
A todo esto y con 18 años, queda nuevamente embarazada del padre de Gardel, por lo que comenzados los trámites para su casamiento se efectiviza en 1889, año en que nacieron sus mellizos.
La ceremonia más importante para la época a llevarse en la iglesia no fue autorizada por las autoridades eclesiásticas y siempre se ha dicho que la razón fue que se necesitaba un permiso especial puesto que el futuro esposo había sido padrino de bautismo de quien sería su mujer, cuestión no permitida.
Pero hablando claro el asunto real es que tanto la familia como la iglesia como todo el pueblo conocía la existencia de un niño que crecía y era visto y llamado como “el guachito de Escayola” y un hijo adulterino no era bien visto ni permitido en unión católica cristiana.
Este problema era una traba real para el ascenso político del coronel, hasta que quedando embarazada la francesita de Romualdo, que era nieto del libertador Ramón Ortiz y trabajaba con Clelio Oliva, el cuñado de Escayola, se les ocurre la idea de sacarla del medio enviándola para Montevideo y de paso que se encargue de la educación de nuestro pequeño zorzal que ya andaba con edad como para empezar la escuela.
Realizado tal trámite, Carlitos queda en la capital y tras dejarlo al cuidado de otras gentes, la francesa viaja a Toulouse donde a fines de 1890 tiene a Charles Romuald Gardes.

ESTUDIOS

Gardel comenzaría la escuela en el barrio sur, la n° 27 de la calle Durazno esquina Médanos en los años 1891, en 1893 se lo manda para Buenos Aires, ya que se había coordinado con la francesa que a su regreso a la Argentina, se le pagaría una muy buena suma de dinero por volver a hacerse cargo de Gardel.
Es así como se juntan el bebote francés de dos años, Gardel con 8, Berta Gardes y los $3.000 que le entregó en propias manos el Dr. Mateo Parisí, quien era el yerno del coronel y encargado de los asuntos legales de nuestra familia en ese entonces.
Pero esta chica comprensiblemente en lugar de destinar ese dinero para la educación de Gardel, se lo gastaba todo en el francés.
Así es como Carlitos ahora pasa a quedar al cuidado de una familia de apellido Franchini Corrado, por lo menos de 1894 a 1896, pudiendo haber asistido al anexo para niños pobres del Colegio San Salvador.
Llega el momento que opta por escaparse, fugándose continuamente de la casa, frecuentaba teatros, artistas, siempre cantando, tenía una pésima ortografía, problemas de indocumentación y no sabía hablar francés, a pesar de haber estado rodeado de franceses.

ADOLESCENTE

A los 15 años retorna a Montevideo a trabajar como tipógrafo, oficio que aprendió en nuestra famillia con el tío Clelio Oliva, que tenía imprenta y era el director del diario “El Heraldo” y ya estamos por el 1900.
Y de ahí en más lo encontraremos indistintamente por Buenos Aires y Montevideo comenzando a frecuentar los cafés del Abasto y los bares de los bajos del barrio sur. Luego de enterarse de la muerte de su mamá María, tomó coraje y volvió a su Tacuarembó como a los 20 años después de que se lo llevaran, para resolver temas pendientes con su padre el coronel, todo lo que terminó en un duro enfrentamiento y eso fue por el 1907. Ahí se lo vio cantando en un café, el de Correa, haciendo dúo con el “sapo” Benavides, cantor reconocido de la villa y hasta integró la murga de “los 7 locos” en el carnaval tacuaremboense del 1907.
Un año después lo encontraremos viviendo en un conventillo montevideano de la calle Daymán, trabajando de peón de albañil y electricista en un edificio de la plaza libertad.
Para el 1910 vuelve a la Argentina y en el 1911 conoce a Razzano comenzando la historia conocida de nuestro Gardel.

Luego de la muerte del coronel se comenzó un período de acercamiento paulatino hacia los Escayola, hasta poder decir que previo a su fallecimiento estaba todo pronto para concretar su deseo, la vuelta a su familia.

URUGUAYO

MALENA: ¿Cómo después de fallecido aparece como francés, y por qué sus restos no quedaron en Uruguay?

GONZALO: Gardel fue uruguayo y siempre estuvo presente su nacionalidad en vida del cantor, cuando muere en Medellín los diarios publican diferentes versiones sobre su nacimiento. A pesar de que había sido a menudo ambiguo sobre su nacionalidad, sus documentos oficiales lo decían uruguayo y nacido en Tacuarembó, hijo de Carlos y María Gardel ambos fallecidos, detalle éste que muy pocos conocían porque públicamente Berta Gardes era mencionada como su madre.
El jueves 27 de junio, un par de días después del suceso el diario “El Debate” de Montevideo anuncia que nuestro gobierno repatriará sus restos. El mismo día Armando Defino, a las 9 y media de la mañana llegó a las oficinas de la All América Cables, acompañado por uno de los redactores del diario Crítica de Buenos aires para comunicarse con la "madre" de Gardel y expresarle la "condolencia del pueblo porteño por la trágica muerte de su inolvidable y famoso hijo", y para hacerle saber la iniciativa de Crítica, referente a la repatriación de los restos del cantante fallecido.
Allí mismo, y delante del periodismo Defino finge que la repatriación de los restos a Buenos Aires es propuesta por Berta.

HISTORIA OFICIAL

MALENA: Quiere decir que la repatriación fue encargada de un lado por el gobierno uruguayo, mientras que en Argentina se recurrió a una maniobra mediática?

GONZALO: Así fue, la maniobra puesta en marcha descolocó al gobierno del Dr. Terra. Un par de días después de la muerte de Gardel, Defino ya había reservado pasaje en el Masilia para viajar a Francia e instruir a Berta Gardes sobre lo que ésta debía decir. Al día siguiente se publica en el mismo diario una extensa entrevista a Esteban Capot, amigo de la infancia de Carlos e íntimo amigo de Defino, quien afirma que “recién después de los 20 años conoció Gardel a Montevideo” con el evidente propósito de desvincular del Uruguay los orígenes de Gardel.
Afirma también haber conocido a Gardel en Toulouse cuando este apenas llegaba a los tres años de edad y tenía, según dice, cuatro años menos que él, por lo que lo sitúa naciendo en 1887.
Todo era mentira y quedó probado al revelarse que el niño francés había nacido en 1890 y encontrarse la fecha de arribo de Capot a buenos Aires, un año y medio antes de su nacimiento en Toulouse.
Un testamento ológrafo falaz y una activa difusión mediática siempre organizada por Defino, fueron consolidando la “historia oficial” consistente en fusionar a los dos niños en uno solo: Carlos Gardel, hijo adulterino del coronel Escayola y su cuñadita menor de edad nacido en Tacuarembó, y Charles Romuald Gardes: hijo natural de Berta Gardes, nacido en Toulouse.
Defino hábilmente involucró a Berta Gardes en el fraude.
Ante la muerte de una figura tan querida y conmovidos por una madre doliente los jueces intervinientes en la sucesión fueron permisivos y pasaron por alto muchas irregularidades aceptando como legítimo el testamento ológrafo y Berta fue la heredera.
Para que ésta no apareciera como cómplice de una estafa, algunos de sus amigos callaron, otros silencios fueron comprados y Defino consiguió seguir manejando los bienes de Gardel a través de Berta hasta quedarse finalmente con su herencia.
Razzano, que se dio cuenta inmediatamente de la maniobra, calculó que Berta no viviría muchos años más y a la muerte de ésta enfrentó a Defino con un “o me cedés los derechos de autor de Gardel o hablo” Así fue como Defino transfirió esos derechos a su más irreconciliable enemigo.

VUELTA ATRÁS

MALENA: ¿Cuándo comienza a revertirse esta situación?

GONZALO: Casi 30 años después el investigador AVLIS, conocedor de que una fuerte tradición oral apuntalaba lo que Gardel había afirmado en sus documentos, comienza a hurgar en su historia.
Recurre a testimonios de amigos del cantor y vecinos de Tacuarembó y va vislumbrando una historia que emparenta al cantor con mi tatarabuelo, un importante caudillo de la villa de San Fructuoso, el coronel Carlos Escayola, hasta descubrir finalmente que la historia se ocultó porque había embarazado a su cuñadita María que era menor de edad.
Si bien AVLIS tropezó con muchos inconvenientes para conseguir quebrar el silencio de Tacuarembó y fue calificado de “inventor de culebrones” y fabulador, las contradicciones que fueron surgiendo al analizar en profundidad la versión francesista eran evidentes e innegables despertando el interés de otros investigadores que poco a poco fueron documentando lo que en un principio sólo fue un relato desprolijo.
Como dijera Ricardo Ostuni, “tan importante como el hallazgo de la verdad es la destrucción de la mentira”. Y la mentira francesista se ha ido destruyendo paso a paso al probarse la falsedad de las declaraciones de sus principales testigos (Berta Gardes, Armando Defino, Esteban Capot, Edmundo Guibourg, José Razzano, I. Leguisamo, Francisco García Giménez, etc.) y porque a través de los años, no pudieron encontrar entre el acta de nacimiento de Toulouse y el testamento ológrafo nada que establezca ligazones entre Gardel y Charles Romuald que haga creíble esa historia.

Luego de AVLIS surgieron numerosos investigadores , entre otros Bayardo, Paysée González, Ostuni, Londoño y Martina Iñiguez, quienes han descubierto en su búsqueda de la verdad la irrefutable orientalidad de Gardel, motivados por la defensa de un ideal de justicia al que me he sumado.

EL HIJO

MALENA: ¿Se sabe algo de ese hijo de Berta nacido en Toulouse?

GONZALO: Siempre se dijo que era hijo del Romualdo de los Ortiz. Los que sí podrían informar algo sobre él eran Berta y Defino, los mismos interesados en borrar todo rastro de ese niño. Quedó sin embargo un retrato que entregó la misma Berta por error a “La Canción Moderna” diciendo que también era Carlitos, y que siempre se mostró como retrato de Gardel niño, cuando es evidente que se trata de un niño distinto.
Este niño llegó a Buenos Aires con su madre en 1893, tuvo una trayectoria escolar bien documentada que culminó con 10 en todas las materias incluídas ortografía y francés, y no solamente nadie recordó nunca haberlo oído cantar sino que tampoco apareció nunca ningún compañero de sus años de pupilaje que recordara haberlo conocido en la escuela. Eso, a pesar de que en 1935 la mayoría de los ex alumnos del Pío IX y del San Estanislao que compartieron sus días y noches como pupilos rondaban los 45 años de edad.

DIFERENCIAS

MALENA: ¿Hay alguna diferencia fundamental entre este niño francés y Gardel?

GONZALO: Entre otras y muy bien definida, la edad. Gardel era unos 6 años mayor que Charles Romuald, de ahí que en la historia infantil que dibujan los francesistas siempre evitan mencionar fechas.
Muchos de los que lo creyeron francés, testificaron que tenía más de 50 años cuando murió, lo que lo hace nacido unos seis años antes que el hijo de Berta.
Ninguna persona normal se agrega años y mucho menos los artistas, sin embargo Gardel se confiesa 3 años mayor que el francés en sus documentos y alrededor de 6 años mayor entre sus amigos íntimos.

MALENA: ¿Qué puntos definiría como demostrativos de la falsedad de la historia oficial?

GONZALO: Tres puntos la marcan ostensiblemente:
Primero, la falsedad de la escolaridad de Gardel en Buenos Aires, segundo, la leyenda del desertor y tercero la atribuida falsedad a su documentación oficial. Son tres inventos destinados a fusionar a los dos niños en uno que no tienen asidero documental alguno.
 
MALENA: ¿Acaso hay alguna prueba concreta de la orientalidad de Gardel?

GONZALO: Se ha probado que la primera fotografía conocida de Gardel fue tomada en una escuela de Montevideo. Se ha probado también que no correspondió a ninguna de las escuelas a las que asistió el hijo francés de Berta.
Los francesistas niegan empecinadamente este hecho pero sin explicar en qué escuela de Buenos Aires creen que puede haber sido tomada. Siguen mintiendo al afirmar que corresponde a la escuela de niñas de Talcahuano y Viamonte, mentira expuesta actualmente en el Museo Casa de Gardel en Buenos Aires.
Se ha probado que la segunda fotografía de Gardel donde se lo ve con alrededor de 10 años de edad, no pudo corresponder a un niño nacido en 1890 por la cronología de la casa fotográfica.
Pretenden hacernos creer que las influencias que le permitieron a Gardel manejarse con documentación argentina falsa no le hubieran servido para eximirlo del servicio militar.
Se pretende hacer creer que Gardel se mantuvo indocumentado hasta 1920 con todos los trastornos que eso le significaba porque en 1908 le temía a la guerra de 1914.
Se ha probado que la documentación de Gardel era absolutamente legal contrariamente a lo que siempre difundieron los defensores del fraude. Se ha probado que se modificaron los certificados de defunción para hacer posible que Berta Gardes heredara a Carlos Gardel.
No han podido justificar que Gardel haya ido a reponerse del balazo que recibió en 1915 a un lugar tan fuera del Abasto como la estancia de Pedro Etchegaray en Tacuarembó.
No pueden justificar tampoco que el porteñísimo Traverso, hijo del dueño del famoso O’Rondemann, al ser desterrado de Buenos Aires, se involucrara sentimentalmente con Amanda Escayola en Tambores, y hay mucho más…
Demasiados hechos documentados confirman que Gardel no pudo ser más que uruguayo.

Gonzalo Vázquez Gabor:
Profesión: Psicólogo – Criminalista
Datos personales
Técnico en Educación Evolutiva, Técnico en Sexología, Investigador, Perito Criminalista, Psicólogo, Oficial Principal de Policía Especializado, Instructor de Identificación Criminal, Encargado del "Sistema Informático de Identificación Criminal" y del "Registro Nacional de Trabajadores Sexuales" - Dirección Nacional de Policía Técnica - Ministerio del Interior - Uruguay
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