* CARLOS GARDEL ERA URUGUAYO - Por Martina Iñiguez

Carlos Gardel nació de una relación ilegal entre Carlos Escayola y María Lelia Oliva, su cuñada de 13 años de edad.
Las circunstancias que rodearon el alumbramiento, hacían imposible la inscripción legal de un nacimiento que transgredía las normas sociales, los principios religiosos y morales y hasta la legislación uruguaya, puesto que el Código Civil, en aquel entonces, establecía que si el hijo era adulterino:
“no podrá asentarse (en el libro de nacimientos del Registro Civil), aunque lo pidan los interesados, el nombre del padre o de la madre casados”. (P)

Carlos Gardel, alejado de su familia biológica y entregado a Berta Gardes para su crianza, se encontró indocumentado hasta que pudo regularizar su situación, el 8 de octubre de 1920, al obtener su documento legal expedido por el Cónsul de la República Oriental del Uruguay en la ciudad de Buenos Aires, República Argentina. Documento del que derivaron todos los demás documentos oficiales del cantor, incluyendo su nacionalización argentina.

Sin embargo, las circunstancias de su nacimiento no pudieron ser totalmente ocultadas y numerosas infidencias fueron descorriendo el velo que escondía su verdadera historia.
Esta especial situación hizo que el cantor, imposibilitado de revelar quiénes eran sus verdaderos padres, pero sabedor a la vez de que muchas personas conocían los lazos que lo ligaban a la familia Escayola, fuera tantas veces evasivo o contradictorio al verse forzado a explicar la relación que lo unía a Berta Gardes.

 

Hasta la obtención de una identidad propia, utilizó la del hijo francés de su madre adoptiva, circunstancia que aprovechó su último apoderado, Armando Defino, al aconsejar la redacción de un testamento ológrafo en el que además de nombrarlo albacea testamentario (De no hacerlo así, todas sus atribuciones como apoderado hubieran caducado con la muerte del ídolo) se dijera francés e hijo de quien aparecía públicamente como su madre biológica.

 


NACE LA LEYENDA DEL GARDEL FRANCÉS
Inventada por Armando Defino

 

Cuando la tragedia de Medellín la Sra Berta se encontraba en Toulouse, sumida en su profundo desconsuelo y al margen de toda especulación.

Armando Defino en cambio, acuciado por su codicia, antes de que se enfriaran los restos del avión, comenzó a mandar telegramas a Bogotá diciendo que Gardel era francés, temeroso de que la difusión de la nacionalidad uruguaya que figuraba en sus documentos oficiales, entorpeciera para él ahora la indispensable sucesión, con la que esperaba recuperar como albacea, la administración de los bienes de Gardel.

Ya dos días después, con la complicidad de un testigo falaz como Esteban Capot, comenzó la profusa difusión mediática, a través del diario Crítica, de una “biografía” inventada de Carlos que le permitiera suplantarlo por Charles Romuald Gardes, el verdadero hijo francés de su madre adoptiva.
Comprometiendo a Berta Gardes en el fraude, se aseguró la dependencia de ésta a su administración de los bienes de Carlos. Compró testimonios falaces, silencios convenientes a sus fines y también el de aquellos que, fieles a su amigo y sabedores del cariño que sentía por esa mujer a la que mencionaba públicamente como su madre, prefirieron callar a enturbiar su imagen descubriendo la acción fraudulenta de la que la sabían o suponían más víctima que beneficiaria.

Armando Defino trató de eliminar u ocultar todo aquello que pudiera llevar al descubrimiento del verdadero origen del tacuaremboense. Siendo él y Berta los únicos depositarios de las pruebas de la existencia del hijo francés de esta última (que no era Carlos Gardel) se ocupó principalmente de borrar todo rastro que pudiera permitir la confirmación de la suplantación.
Uno de los recursos para lograrlo, fue aislar a los Muñiz, testigos muy inconvenientes a sus fines a quienes Gardel llamara “viejitos que fueron como mis padres”, para que ningún cronista hiciera preguntas “inapropiadas” a doña Anaïs Beaux.

La prensa no debía ser informada de que esta señora había nacido en Valence, Drôme, una ciudad francesa distante de Toulouse, ni que estaba en Buenos Aires desde los 10 años de edad, cuando llegó con sus padres y hermanos a Buenos Aires en 1873, 20 años antes de que Berta llegara a esta ciudad con su hijo francés en 1893, porque hubieran indagado cuándo y cómo nació la amistad entre estas dos señoras.
Había que ocultar que Berta ya había realizado otro viaje al Río de la Plata antes de 1893
, cuando Escayola le entregó al niño que dejó en Montevideo con Anaïs, al ir a dar a luz en Toulouse al hijo del tacuaremboense Romualdo López , linotipista de la imprenta de la familia Escayola Oliva **. En consecuencia, había que sellar los labios de Anaïs y Fortunato para que nadie supiera que su amistad con Berta había nacido en Buenos Aires, Montevideo o Tacuarembó.
Anaïs y Fortunato compartieron toda la vida del cantor en Buenos Aires, separadamente cuando eran amantes, y conviviendo con él desde que se casaron, en 1922.
La irregular situación de esta pareja hasta 1922, fecha en que contrajeron matrimonio, también debía ser escondida, porque una amiga íntima, que mantuvo durante 30 años una relación clandestina con un adúltero con el que tuvo una hija ilegítima, en aquella época hubiera empañado la imagen de la “santa viejita”.
En consecuencia, fueron condenados a silencio perpetuo por Armando Defino, quien prefirió hacer entrevistar a Esteban Capot, alejado del cantor desde hacía varios años, pero más “adaptable” a sus fines.

Otro de los problemas que tuvo Defino al armar la “nueva biografía gardeliana”, estuvo referido a la gran cantidad de amigos que Carlos tenía en su patria, Uruguay, conocedores de sus andanzas juveniles y su escolaridad en Montevideo, a los que no podía hacer callar tan fácilmente. Optó entonces por inventar una “fuga” de 6 años del hogar materno hacia Montevideo en fecha expresamente imprecisa y acomodable a las dos versiones (decir que Carlitos se fue "después de los 14 años" resultaba posible, tanto para los uruguayos que lo trataron con esa edad a partir de 1900 como para los incautos que creyeran el cuento de que Gardel había nacido en Toulouse en 1890, y que su “fuga” a Montevideo transcurrió entre 1905 y 1910.)

Esta proclamada falsa "desaparición" de Gardel durante seis años tuvo como sola finalidad hacer que no colisionaran las dos historias a la vez que justificar los "seis años" de diferencia de edad entre uno y otro.
Defino debía poder atribuirle a Carlos la escolaridad de Charles Romuald, aprovechando que tenía en su poder las pruebas de la trayectoria escolar del niño francés. Para eso
la “fuga” debía ubicarse entre 1905 y 1910.
A la trayectoria escolar del francés podía atribuírsele la fotografía escolar de Carlos, que no tenía especificaciones de ningún tipo.
En cambio las fechas en que Gardel había trabajado como tramoyista, comparsa, aprendiz en una cartonería (Pagliani) y en una joyería, tipógrafo (en la Imprenta Cúneo, cuando imprimía "El Heraldo"), etc. eran incomprobables con certificados. Defino no imaginó que los testimonios dispersos pero coincidentes, sumados a la información que proporcionan las antiguas Guías de la ciudad sobre la aparición de las firmas mencionadas proporcionarían los años exactos en que Carlos pudo haber transitado esos lugares.

En resumen, la inventada “fuga de seis años”, permitió atribuir a Carlos la escolaridad de Charles Romuald Gardes, transcurrida íntegramente en Buenos Aires. La falsa biografía o “historia oficial”, pudo ser sostenida hasta que se descubrieron las particularísimas características edilicias de la casa del barrio Sur de Montevideo en la que había sido tomada la fotografía escolar de Carlitos Gardel, testimonio irrefutable de que su primer grado “C”, transcurrió en la Escuela de 2º Grado de Varones de la calle Durazno 337, que por cierto no fue ninguna de las escuelas a las que asistió el niño francés en Buenos Aires, como definitivamente ha sido probado.

Anaïs y su madre, que ya vivían en Corrientes 1557 desde 1898 acogieron a Carlos y Berta en 1903 ó 1904, por lo que Carlos siempre hubiera sabido dónde encontrar a Berta, aunque ésta se hubiera “mudado” a casa de Anaïs  después de su supuesta “fuga”.

Una nueva información agrega evidencias de que las maniobras de Defino para convertir a Gardel en Francés comenzaron apenas recibió la noticia de su muerte. Su codicia fue más fuerte que el dolor por la pérdida de quien lo creyó su “amigo hermano”.

La rapidez con que obró Defino fue puesta de manifiesto al publicar el Sr. Georges Galopa en su libro “Carlos Gardel. Controversia y Punto Final”, los facsímiles de “La Depêche de Toulouse" de los días 26 y 27 de junio de 1935.

 

La primera nota, del día 26 de junio de 1935, llega de una agencia de Bogotá con fecha 25. Ya el 25 estaba en marcha la maniobra.

Hay algunas frases remarcables:

Mencionan que ya han llegado los primeros telegramas y al final dicen, refiriéndose a Gardel:

“Había salido de Francia hacía varios años, radicándose en América.

Detalle particular: Carlos Gardel, el cual pensábamos era argentino, era francés.”

El investigador colombiano Sr. Luciano Londoño López informa que en Colombia, nunca antes se había mencionado a Gardel como francés. La diferencia horaria entre Bogotá y Francia es prueba de que la publicación de La Depêche fue anterior a la llamada telefónica de Defino a Berta. (L)

 

Es decir, que antes de que Defino teatralizara la llamada telefónica a Berta Gardes, realizada en presencia de periodistas del diario Crítica de Buenos Aires, en la que supuestamente, ella le manifestó su deseo de que “los restos de su hijo descansaran en Buenos Aires”, Armando Defino ya había determinado los pasos a seguir.

 

 

La falsa biografía atribuida a Gardel

 

El codicioso apoderado comienza a elaborar entonces la siguiente falsa biografía del Gardel francés difundida hasta nuestros días:

 

“Carlos Gardel era en realidad un hijo natural de Berta Gardes nacido en Toulouse el 11 de diciembre de 1890.

A dos años y dos meses de ese nacimiento, en 1893, Berta viajó junto con su pequeño Charles a Buenos Aires.”

“Al descender del barco, los esperaban Anais Beaux y su esposo Fortunato Muñiz…

…La señora Beaux, tolosana como Berthe, les había reservado un alojamiento provisorio y un puesto de trabajo para su amiga en el taller de planchado que ella misma dirigía.” (*) (“Gardel, la biografía”, de Julián y Osvaldo Barsky, 2004)

 
Sobre Anaïs Beaux dicen Barcia , Fulle y Macaggi en el libro “Primer Diccionario Gardeliano”:

“Era la propietaria de un taller de planchado ubicado en la calle Montevideo, entre Corrientes y Lavalle, de Buenos Aires.” (*)

La más reciente versión sobre la “Historia Oficial”, evidentemente inspirada en las falsedades sobre el origen del cantor contenidas en el libro “Gardel, la biografía” de los Sres. Barsky, puede leerse en el suplemento del diario Clarín de Buenos Aires: “TODO GARDEL, Del Abasto al Mito – El Origen”, 13/06/2010.

“lo cierto es que Berta, como muchas otras mujeres de todos los tiempos, atravesó la prueba de criar a su hijo sola. Abandonó la casa donde  el rechazo la ahogaba y se instaló en la de su amiga de infancia Odalie Ducasse de Capot. Fue Odalie quien le dio trabajo en su taller de costura y también fue ella quien le alcanzó la oportuna carta en la que Anaïs, una amiga común a ambas, le proponía comenzar una nueva vida… (1)

“En el puerto de Buenos Aires, aquel 11 de marzo de 1893, a la alegría del encuentro entre Berta, Carlos, Anaïs Beaux y su marido Fortunato Muñiz siguió la ubicación en una pieza del primer piso del conventillo de la calle Uruguay 162. Y apenas Berta terminara de acomodar las pocas pertenencias en los escasos muebles de la habitación comenzaría la adaptación a su nuevo lugar de trabajo, un taller de planchado que dirigía Anaís a sólo tres cuadras del conventillo, en Montevideo 463(*) (¿Cómo pudieron reencontrarse si como dicen, Berta no hizo un viaje a Buenos Aires anterior al de 1893?)

El trabajo era intenso y la vida no era fácil. Berta no tenía más remedio que confiar el cuidado de Carlos a Rosa Corrado de Franchini – Mamá Rosa, para Carlos-, dueña de otro taller de planchado ubicado en Corrientes, entre Paraná y Uruguay (Versión de los Sres Barsky (*)) , además madre de 5 hijos. Era una buena solución: Carlitos podía entretenerse todo el día con esos chicos hasta la hora en que Berta regresaba del trabajo.” (Encuentro absurdo que se afirme que Berta dejó a Carlitos cinco años en el taller de planchado de Doña Rosa Franchini para poder cumplir con su trabajo en otro taller de planchado. Dice al respecto Ricardo Ostuni: “Estas narraciones autorizan a una primera conclusión: Gardel no vivió con Berta los primeros años de su infancia. Por lo que se sabe, ella trabajaba en el taller de planchado de Anaïs Beaux, pero no es creíble que esta ocupación le impidiera atender a Carlitos en las horas de descanso nocturno”. (Tampoco es creíble que no pudiera trabajar en el mismo “taller de planchado”  donde Carlitos podía entretenerse todo el día con esos chicos…” ).

 

El francés Carlitos Gardes cursa TODA su escolaridad en Buenos Aires.

Guadalupe Aballe determina que en 1897 “cursa 1er grado en la escuela Superior de Niñas de Talcahuano y Viamonte.

En 1899 aprueba 2º grado en la escuela Elemental nº2 del 6º distrito, de la calle Libertad 455.

No existen registros del paso de Carlos Gardes por escuelas durante el año 1900...”
En 1901 cursa 2º grado Artesanos en el Colegio Pio IX.
En 1902 Carlos está en la sección Estudiantes, en 3er grado-
Carlos, junto con otros chicos compartió con Ceferino Nanuncurá el dormitorio María Auxiliadora.

De 1904 existe un certificado del San Estanislao, esta escuela funcionaba en la calle Tucumán 2646 y Carlos egresó de allí con las mejores notas.”

 

Armando Defino inventa la “fuga” de un lustro del hogar materno hacia Montevideo en fecha expresamente imprecisa y acomodable a las dos versiones. (decir que Carlitos se fue después de los 14 años resultaba posible, tanto para los uruguayos que lo trataron con esa edad a partir de 1900 como para los incautos que creyeran en el cuento de que Gardel había nacido en Toulouse en 1890, y que su “fuga” a Montevideo tuvo que transcurrir entre 1904 y 1910, es decir, antes de que su fama hiciera más fácil rastrear sus actividades).

Esta falsedad, permitió además atribuir a Carlos la escolaridad de Charles Romuald Gardes, transcurrida entre 1897 y 1904, y pudo ser mantenida, al ocultar que desde 1898 Anaïs ya vivía en Corrientes 1557, por lo que Carlos siempre hubiera sabido como encontrar a Berta aún si ésta se hubiera “mudado” después de 1904, fecha de su supuesta “fuga”. (Publicado en el diario “La mañana de Montevideo, 12 de agosto de 1935)

 

Según versión dada a “La canción Moderna” un año después por Berta Gardes, concluída su escolaridad en el Colegio San Estanislao, Carlitos se va a Montevideo y “desaparece” durante seis años.

 

--------------------------------------------

La documentación hallada hasta el momento, que será archivada en breve en el Museo Gardel de Valle Edén para consulta de los investigadores, prueba:

A) Que el Gardel francés fue un cuento ideado por Defino a espaldas de Berta Gardes.
B) Que cuando la tragedia de Medellín,
Capot no sabía en que año había nacido Charles Romuald Gardes.
C) Que la finalidad de Capot fue apoyar a Defino en la invención de una nueva biografía para Carlitos.

D) Que la información difundida sobre los Muñiz fue también falsa.

E) Que Berta Gardes sólo pudo conocer a Anaïs Beaux en un viaje al Plata anterior a 1893.

F) Que inventaron que Anaïs era tolosana para justificar el “reencuentro” con Berta cuando ésta volvió al Plata con su hijo francés.

G) Que tampoco es creíble que Carlitos haya pasado 5 años viviendo con Rosa Corrado de Franchini.
H) Que hubo DOS NIÑOS a los que se quiso fusionar en uno solo, al probar la asistencia de Carlos Gardel a una escuela del barrio sur de Montevideo antes de que Berta Gardes llegara a Buenos Aires con su hijo desde Francia en 1893.

I) Que no fue Carlos Gardel quien asistió al Colegio PIO IX.

J) La falsedad de la supuesta desaparición” del cantor durante 6 años.

K) Que Berta no se mudó entre 1904 y 1913, supuesto período de desaparición del cantor.

L) También es falsa la descripción del viaje a Toulouse hecha por Razzano porque la madre de Berta nunca vivió en el Nº 4, Canon d’Arcole, ni Charles Romuald Gardes nació en esa casa sino en el Hospice de La Grave.
M) Es falso que el testamento fue depositado, antes de la última partida de Gardel al exterior, en un sobre lacrado en el cofre del Banco de Boston al que Armando Defino no tenía acceso, siempre lo tuvo e ingresó varias veces para depositar Cédulas Hipotecarias Argentinas que él mismo compraba. 

 

En definitiva, de la “Historia Oficial” no queda NADA en pie.
 
-------------------------------------------
 
(*) Versión sin documentar
(1) ¿Cómo se conocíeron si Anaïs estaba en el Río de la Plata desde 1873? 
 
 Si lo desea puede ver : CARLOS GARDEL - SU BIOGRAFÍA OCULTA - Entre 1873 y 1911 - Por Martina Iñiguez‎  - Cronología gardeliana documerntada

-

Comments