* EDMUNDO GUIBOURG - Cómplice del fraude gardeliano

 
Edmundo Guibourg, que el mismo día de la tragedia de Medellín publicó en la última edición del diario “CRÍTICA” de Buenos Aires, una nota en la que se preguntaba

“¿DE DÓNDE ERA ESE CANTOR TAN TÍPICAMENTE LOCAL? Se decía que había nacido en Punta Arenas. En los documentos que le vi exhibir en sus diversos viajes aparecía nativo de Montevideo. Acaso fuera en verdad oriundo del mediodía francés en Toulouse...”

años más tarde dijo haberlo conocido de niño y contó la falsa biografía del “francesito”, para ayudar a su íntimo amigo Armando Defino a sostener el fraude del Gardel francés.
 
Nota de edmundo Guibourg(1),, 24 de junio de 1935, última edición de “CRÍTICA” de Buenos Aires
 
 
A través de sus testimonios vemos que Edmundo Guibourg no sabía si Gardel había nacido en Toulouse, en Uruguay o en Punta Arenas.
No sabía si lo había conocido a los 6 años de edad, o a los 13.
Tampoco si había ido al Colegio San Marcos(?) o al San Estanislao.
Le atribuyó un domicilio falso, cercano al suyo. Dijo que vivía en Tucumán y Bermejo ignorando que Carlos vivió su infancia en Uruguay 162.
Pensaba que Gardel había conocido a Isabel del Valle en Europa.
Dijo que el padre de Gardel era Paul Lasserre y posteriormente afirmó que se llamaba Charles Laforgue.
Declaró que Gardel hizo una escapada a Tacuarembó, "lo cual explica el conocimiento con gente que puede prestarle ayuda para sacar ese documento falso en el que aparece como nacido en Tacuarembó", ignorando que Gardel se documentó en el Consulado Uruguayo de Buenos Aires (ningún tacuaremboense tuvo que prestarle ayuda) y que el Estado Argentino reconoció como jurídicamente válido ese documento al otorgarle la nacionalidad argentina.

En resumen, de la vida PRIVADA de Gardel, Edmundo Guibourg no sabía NADA.
Todas sus declaraciones tendían a apuntalar el fraude ideado por su íntimo amigo Armando Defino para quedarse con su herencia.
 
Fragmentos tomados de:

1º Abecedario Gardeliano, Por Nelson Bayardo

Edición de El País, 24 de Junio de 1994

He destacado algunas frases y / o palabras convirtiéndolas a versales.

Guibourg Edmundo J.

 

“Periodista argentino, crítico teatral, ensayista, íntimo amigo de Carlos Gardel, PERO TAMBIÉN DE ARMANDO DEFINO, A QUIEN LE PROLOGÓ SU LIBRO. Como en otros casos, el autor podría constituirse en mudo testigo de las enormes contradicciones en que incurrieron los adictos de “Gardel francés”, ya que sólo alcanza con reproducirles, para que se advierta el carácter realmente antológico de la mayoría de ellas...

...Yendo, pues a Guibourg, el mismo 24 de junio de 1935 -en la última edición de “CRÍTICA” de Buenos Aires, y en un artículo que reprodujo por lo menos “GENTE” de 1977 en su edición dedicada a Gardel (pag.138), y el propio libro del señor Guibourg, “Calle Corrientes” ed. Plus Ultra, lo cual garantiza su adecuada difusión-, SU AUTOR RECONOCE SU IGNORANCIA SOBRE EL LUGAR DONDE NACIÓ GARDEL ya que textualmente se pregunta:

“¿DE DÓNDE ERA ESE CANTOR TAN TÍPICAMENTE LOCAL? Se decía que había nacido en Punta Arenas. En los documentos que le vi exhibir en sus diversos viajes aparecía nativo de Montevideo. Acaso fuera en verdad oriundo del mediodía francés en Toulouse...”

Esto ocurría con un Guibourg que EN EL MISMO DÍA DE MEDELLÍN, no podía imaginar la polémica que desataría el punto,y por tal, actuó con la obvia espontaneidad del momento y por tal, dejando escapar su real sentir.”

 

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CONTRADICCIONES Y FALSEDADES DE EDMUNDO GUIBOURG

Fragmentos de:

En la memoria de un amigo Por Edmundo Guibourg

La Opinión, Buenos Aires, 24 de junio de 1975

 

“Le podría decir LA PRIMERA VEZ QUE LO VI. Fue en un comité político conservador de Balvanera, ubicado en la calle Anchorena, entre Celaya y Tucumán. Lo regenteaba un famoso caudillo, don Constancio Traversa, hombre de Benito Villanueva, este último legislador muy respetado aunque no un estadista.

El comité aquel era típico de la época del novecientos, con todas las características que describieron José Antonio Saldías, Alberto Vaccarezza o Carlos Mauricio Pacheco en sus sainetes, con algo de ese clima que mi cuñado Samuel Eichelbaum puso en “Un guapo del 900”.  NO TENDRÍA YO TRECE AÑOS (¿1906? Entonces Guibourg conoció a Gardel en el momento en que según Berta estaba fugado en Montevideo) y me acuerdo que iba al comité con mi guardapolvo blanco escolar. Había un muchacho, un gordito QUE TENÍA TRES O CUATRO AÑOS MÁS QUE YO y cantaba con la guitarra que usó en ese comité el payador José Betinotti. El gordito era Gardel, y de Betinotti también me acuerdo:

siempre vestía de negro con corbata crespón, parecía un funebrero.

Dio la coincidencia que el vespertino Crítica me nombrara, en 1927, corresponsal en Europa y yo tuviera que viajar en el mismo barco que Gardel. Empezamos a recordar juntos nuestros años del Abasto y los maestros comunes que habíamos tenido aunque fuéramos a escuelas distintas.  Pero todo nos era familiar: los puesteros, el mercado, el olor de las frutas y las verduras, los Ciccarelli, familia de actores que él conoció y fueron mis compañeros de aula. O el padre de Pepe Arias que vendía porotos y papas, pero de quien Pepe decía que había sido almirante porque parecía más chic.”

 
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Fragmento de:

Edmundo Guibourg y sus recuerdos con Gardel

Por Carlos Achával

 
Elías Allipi

“Es aquí, a raíz del balazo que Gardel viaja a Uruguay, dando pie a que ahora haya quienes crean que nació en Tacuarembó, ¿no es así?  «Sí, Gardel hace una escapada a Tacuarembó para la convalecencia. Allí, se encuentra con el hermano menor del caudillo Traverso, “Cielito Traverso”, que se había escapado de Buenos Aires porque había matado a un cajetilla en el Armenonville. Gardel se encuentra con “Cielito”, a quien conocía del comité, naturalmente. Pasa su convalecencia allá -aproximadamente un mes- lo cual explica el conocimiento con gente que puede prestarle ayuda para sacar ese documento falso en el que aparece como nacido en Tacuarembó.» ¿Para qué quería obtener ese documento? Para no ser llamado a pelear en las filas francesas durante la guerra que estaba librándose en ese momento en Europa.

“Claro, no había cumplido con la guerra del ‘14, era desertor. Quería hacerse ciudadano argentino. El documento uruguayo es totalmente apócrifo.» Esto refuta las afirmaciones del periodista uruguayo Avlis, que sostiene que Gardel nació en Uruguay...

“Claro. Avlis es un hombre de buena fe. Pero él, como Tabaré y Matamoros, cuando no han sabido explicar y fundamentar sus teorías, han recurrido a decir que el verdadero Gardel, el verdadero hijo de Doña Berta, murió y que fue substituído por otro chico... Son novelas, todas novelas, llenas de mentiras y de intenciones, sensacionalistas, puramente.»

 

Al respecto dice Nelson Bayardo:

“El 11 de diciembre de 1915, Gardel fue herido de bala en un incidente ocurrido en el Palais de Glace, ubicado en la Recoleta de Buenos Aires.

Gardel eligió Valle Edén para su recuperación. La bala había perforado el pulmón izquierdo sin orificio de salida y el médico estimó que allí podía quedarse sin peligro para el cantor. El extraño periplo Buenos Aires-Montevideo-Tacuarembó-Valle Edén, que en ese tiempo llevaba más de dos días, parece una prueba más de la HONDA vinculación de Gardel con ese lugar. Se alojó en la estancia del Señor Pedro Etchegaray, abuelo del hoy relacionista Alfredo Etchegaray, muy conocido por los artistas argentinos que concurren a Punta del Este y cuyo padre sabe de FUENTE DIRECTA de la permanencia de Gardel en Valle Edén. HECHO ADEMÁS AVALADO POR EDMUNDO GUIBOURG, ferviente contradictor de la historia uruguaya quien, reporteado por “El Diario” de Montevideo el 24 de Junio de 1985, VERIFICA LO OCURRIDO LUEGO DEL BALAZO:

“Cuando me entero voy a la asistencia pública, estoy con él en su convalecencia y lo acompaño a Montevideo a reponerse.”

Y es más explícito ante “Buenos Aires Tango”, en agosto de 1985:

“Lo acompañé durante su convalecencia (...) Luego se fue para Tacuarembó (Uruguay), donde se encontró con uno de los hermanos Traverso...”

(Que casualmente vivía en pareja con Amanda Escayola)
 
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Ricardo Ostuni menciona una versión que Guibourg entrega a Mario Gómez López, corresponsal en Buenos Aires de la revista chilena Hoy, en cuyo número Extra del 27 de junio de 1985, Guibourg declara: "Carlos fue mi hermano. Nos conocimos en una escuela pagada católica, San Marcos (?), en el mismo barrio del Abasto. La madre de Carlitos como buena francesa, no aceptaba la educación pública, tenía que ser escuela pagada. Nos conocimos con Gardel en 1905 y éste ya cantaba”.

 

Pocos días después leemos en “Buenos Aires Tango”, Bs. As. Julio 1985:

“...el tema del tango y de Gardel son parte integrante de mi vida. Pero en cuanto a Gardel le puedo decir que los recuerdos no son más que uno. (Lo disimula muy bien) De manera que lo que yo pueda recordar hablando con Usted, lo he dicho una o cien veces. NO PUEDO AGREGAR UNA SOLA PALABRA DE FANTASÍA, PORQUE LE FALTARÍA EL RESPETO NO SOLAMENTE A LA VERDAD SINO AL MISMO RECUERDO QUE TENGO DE CARLOS. Nosotros fuimos amigos desde la infancia, yo TENÍA SEIS AÑOS (¿Cómo, no lo había visto por primera vez a los 13? ¿O fue en 1905, a los 12?) Y ÉL NUEVE. EL NACIÓ EN FRANCIA PERO CUANDO YO LO CONOCÍ SU ACENTO FRANCÉS HABÍA DESAPARECIDO POR COMPLETO.

Su madre francesa aprendió luego a hablar perfectamente en castellano.

El fue argentino, absolutamente criollo, porteño por definición desde la primera hora que comenzó a pronunciar palabras. Era muy argentino. Yo lo conocí junto con mi hermano mayor que tenía dos años más que yo, cuando vivíamos en la calle Tucumán entre Anchorena y Laprida. Ahora es Anchorena y Agüero, porque la calle Laprida estaba mal catastrada.(No existe indicio alguno que sugiera que Gardel vivió en ese lugar)

A los dos años nos llamaban en el barrio “Los francesitos” cuando nos veían juntos, YA QUE MI PADRE ERA FRANCÉS y escultor de madera.

Antes de conocerlo lo habíamos visto en el barrio y queríamos saber quién era el francesito que vivía a dos cuadras más allá de nuestra casa.

GARDEL VIVÍA EN LA CALLE TUCUMÁN ENTRE BERMEJO Y ECUADOR. Cuando se tiene ENTRE SIETE Y DIEZ AÑOS, los barrios se hacen muy extensos. A tres cuadras de distancia de cada casa ya es otro mundo.” (Guibourg transitó sus entre 7 y 10 años entre 1900 y 1903. Gardel vivía entonces en Uruguay 162 y en 1903 se mudó a Corrientes 1557, a más de 15 cuadras de Anchorena y Laprida. Es evidente que Guibourg nunca supo donde vivió Gardel en su infancia. Según Guadalupe Aballe, entre 1896 y 1901, Carlitos Gardel habría vivido con Rosa Franchini en una casa de inquilinato sita en la calle Corrientes entre Paraná y Uruguay. -La dirección exacta era Corrientes 1588-. Si a Guibourg le parecía otro mundo tres cuadras de distancia, las casas de la calle Corrientes al 1500 debían de parecerle de otro planeta.)
 
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Julián y Osvaldo Barsky, en la página 35 de su libro “Gardel La Biografïa” reproducen otra fantasiosa versión de Edmundo Guibourg, con respecto al supuesto padre biológico de Gardel:

 

“Seguramente, la información más significativa al respecto es la proporcionada por el periodista Edmundo Guibourg, de reconocida solvencia intelectual (evidentemente los Sres Barsky no repararon en las contradicciones de Edmundo Guibourg) y amigo de Gardel desde pequeño, quien, entrevistado por Carlos Achával para la revista Flash en 1985, señaló:

“Ahora le voy a relatar una cosa que me contó él [Gardel]. No puedo

precisar con exactitud la fecha, pera ya era un hombre hecho y derecho.

Seguramente estaba cerca de los 30 años. Un día me dice:

”Te voy a contar una cosa que no te conté nunca. Estuvo el viejo...

”—¿Qué viejo?

”—Mi padre.

”—¿Cómo, lo viste?

”—No. Vino de Toulouse a ver a mi madre, sabiendo que yo soy un artista ya conocido y ofreciendo reparación tardía. La vieja me dijo...

”Yo le pregunté: ‘Mamá, ¿qué le contestaste?’. Y me dijo que dependía de lo que yo le dijera. Que todo dependía de mi voluntad, no de la de ella. ‘¿Vos lo necesitás, mamá?’ Y me dijo que no lo necesitaba.

”Yo tampoco, no solamente no lo necesito. No lo quiero ver.

Se llamaba Paul Lasserre. Con dos eses y dos eres...

”El hombre vino de Toulouse, posiblemente para hacer una reparación de hombre modesto. Era un hombre de clase media, muy correcto, parece. Un poco rústico, hombre provinciano.” En otra entrevista, realizada en 1981, Guibourg repetiría la misma versión, señalando que Gardel, a manera de chiste, le decía: “Te das cuenta, ¡qué fenómeno! Me llamo Charles Romuald Lasserre Gardes.

¡Qué te parece! Con ese nombre puedo andar por el mundo...
 
La misma falsedad es repetida por Guibourg en el libro "El último bohemio", págs. 102 y 103.

 

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Para terminar, vamos a la entrevista que “La Canción Moderna” le hizo a Berta Gardes el 6 de junio de 1936. En la misma manifiesta  que su “esposo” y “padre” de Gardel, se llamaba Paul Gardes y había muerto después de una enfermedad “sin que su hijo pudiera conocer el calor de su alma”.

 

En 1977, la revista Radiolandia reproduce la nota pero con algunos aditamientos nuevos. A Paul Gardes le agregan Romuald como segundo nombre y lo catalogan de “militar francés”.

Pero para el Sr. Guibourg, ni murió ni fue guerrero. Y lo que es mucho más grave aún, siguiendo con sus contradicciones, le da DOS nombres diferentes y otra ocupación:

 

En “Buenos Aires Tango ‘85” (julio-agosto) narra con lujo de detalles un diálogo que ubica en Buenos Aires, en el cual el mismo Gardel le cuenta que su “padre”, de nombre Paul Lasserre obrero distinguido, viajó desde Francia para pedirle casamiento a Berta Gardes.

 

Y en “Tango y Lunfardo”, noviembre 1991, frente al Sr. Jacobo de Diego, cambia la escena y los personajes. El “padre” de Gardel se llama ahora Charles Laforgue, no habla con Doña Berta sino con el mismo Gardel, y el hecho ocurre en París, no en Buenos Aires. ¿Entonces?

 

Edmundo Guibourg mintió a sabiendas tratando de hacer creíble el francesismo de Gardel. La mentira da pie a toda conjetura.

 

(1)
Edmundo Guibourg nació el 15 de noviembre de 1893 en el barrio de Balvanera. Casi enseguida la familia se fue a Loyola y Canning, y en 1898 se mudaron al Abasto.
Falleció a los 93 años de edad

 

 
PAUL LASSERRE

 

El primer indicio sobre la falsa versión de la paternidad de Lasserre, lo encontramos en el libro de Armando Defino "Carlos Gardel la verdad de una vida", página 208, donde dice: «Vino su padre a Buenos Aires a ofrecerles su nombre». Pero Defino no menciona el nombre de ese supuesto padre.
Hasta ese momento, el padre de Gardel era Paul Gardes, fallecido a poco de nacer Charles Romuald.
Súbitamente resucita y visita a Berta en Buenos Aires una vez finalizada la primera guerra mundial. (Después de 1918).

 

Según versión de la revista La Maga, nota del 01/08/1995, de Martha Báez, cerca de 1890, Paul trabajaba como ingeniero en Papeteries Sirven, en la rue Riquet, en Toulouse. Berthe era obrera en el taller de limpieza y planchado, que dirigía la madre de Paul.

 

Las nuevas investigaciones (Christiane Bricheteau, libro “Carlos Gardel, fils de Toulouse”) probaron que Lasserre no era ingeniero sino litógrafo en la importante imprenta Sirven de París, no de Toulouse, y también que no era un hombre tan provinciano ni rústico como pretendía Guiborg.

Recién el 17 de diciembre de 1970, 35 años después de muerto Gardel, 27 años después de desaparecida Berta, Luis Ángel Formento, en el diario La Razón, publica el nombre del supuesto padre de Gardel, Paul Lasserre, manifestando que le había sido confiado por el matrimonio Defino.
 

 

Formento presenta a Lasserre como viajante de comercio, casado y con hijos en el momento de conocer a Berta, ya viudo cuando decide viajar a Buenos Aires para intentar «ofrecer su nombre» a Carlos. Concluye diciendo que, luego de recibir la negativa de Berta, regresó a Francia “donde falleció pocos años después”.

 

Sabemos ahora que cuando nació Charles Romuald Gardes, Paul Lasserre era soltero. Para la fecha en que según Defino y Guibourg, habría venido a hacer la “reparación”, estaba ligado sentimentalmente a Clémentine AMIEL, de la que tuvo dos hijas: Henriette, nacida el 28 de octubre de 1918 y Fanny, nacida el 19 de diciembre de 1919, ambas fueron reconocidas por su padre y bautizadas juntas el 5 de enero de 1920, lo que vuelve absurda la versión pergeñada por Defino, Formento y Guibourg, de un viaje a Buenos Aites en ese momento, para ofrecerle matrimonio a Berta.

 

Es posible que él súbito descubrimiento de un padre francés con nombre y apellido reales, fuera la consecuencia de la aparición de un padre uruguayo de Carlos Gardel de carne y hueso, con nombre y apellido reales, cuya existencia estaba perfectamente demostrada porque era parte de la historia de Tacuarembó: Carlos Escayola.

Este descubrimiento, empecinadamente negado por los sostenedores del fraude, fue uno de los grandes aciertos de Avlis.

La falsedad de las declaraciones de Defino, Formento y Guibourg quedó probada, gracias a la eficacia de los investigadores franceses, que demostraron que entre 1918 -final de la guerra- y 1921, cuando murió, no hubo espacio en la vida de Lasserre para que cruzara el océano a fin de proponerle matrimonio a la lejana, madura y modesta Berta, cuando andaba en amores con la joven, Clementine Amiel, quien según su nieto François Lasserre, era  “Una mujer moderna, no desprovista de humor… Había recibido una excelente educación. Cultivada, cosa rara en la época, conservaba su diploma… Mi abuela amaba la lectura, la moda, los chismes mundanos, la buena cocina y la ópera…  Tenía también permiso para conducir automóviles, cosa rara en la época…” En resumen, una mujer llena de atractivos.

Lasserre murió el 20 noviembre 1921 en Toulouse, 15 rue Arnaud Vidal, no lejos de su lugar de nacimiento.

 

Dice Guadalupe Aballe con respecto a la posible fecha en que Lasserre hubiera podido realizar ese viaje:

“Falleció en 1921, si Lasserre viajó a Buenos Aires después de finalizada la guerra, este viaje tuvo que tener lugar con posterioridad a 1918, para regresar a Francia «donde falleció pocos años después»: 1921.

http://www.todotango.com/SPANISH/GARDEL/cronicas/plasserre.asp

 

CONCLUSIÓN 

 

El hipotético viaje de Lasserre a Buenos Aires para hacer una "reparación tardía", es una invención de los ejecutores del fraude del Gardel francés, destinada a apuntalar su poco creíble nacionalidad francesa.

 

En la página http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1995/12/12/089.html

pueden verse las contradictorias y poco convincentes declaraciones de Fanny Lasserre.

MARTES 12- 12- 95  ESPECTÁCULOS ABC Pág. 89

 

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