* 1ra CÉDULA DE IDENTIDAD LEGAL DE CARLOS GARDEL - I Respuesta a Ana Turón

29/09/2013

Sra Ana Turón, RESPONDO A SU NOTA

La Sra Ana Turón comentó una nota publicada por el Diario El País de Montevideo, a la que respondo:

LOS HECHOS SON ESTOS:

1- El Sr. Walter Santoro, fundador y presidente de Fundación Industrias Culturales Argentinas (FICA), institución dedicada a conservar el patrimonio cultural de Argentina y Uruguay, adquirió a través de una oferta realizada en internet, los facsímiles de la primera Cédula de Identidad legal que Carlos Gardel tramitó en Buenos Aires el 4 de noviembre de 1920, casi un mes después de haber obtenido su Registro de Nacionalidad, cuya inscripción fue asentada legalmente en el “Libro de Registro de Nacionalidad” del Consulado Uruguayo de Buenos Aires, página 907, número de orden 10.052, donde Carlos Gardel figura como nacido en Tacuarembó, Uruguay, el 11 de diciembre de 1887, hijo de Carlos y María Gardel, ambos uruguayos y fallecidos, y cumpliendo cabalmente con lo establecido en la ley Consular del 21/05/1906 (reglamentada recién el 17/01/1917), en un acto emanado de su propia y libre voluntad, como lo verificó Nelson Bayardo (LOS FUNERALES DEL GARDEL FRANCÉS, El País 22 Junio 1995). Este tipo de inscripción fue establecido en Uruguay justamente para que pudieran documentarse legalmente todos aquellos que hasta entonces estaban marginados de la sociedad por ser INDOCUMENTADOS.

Después de 1912, al promulgarse la “Ley de Residencia”, Carlos Gardel no hubiera podido seguir usurpando el nombre del hijo francés de Berta Gardes sin empadronarse.

De haber sido Charles Romuald Gardes, nada le hubiera resultado más fácil que nacionalizarse argentino después del 11 de diciembre de 1910, porque los franceses menores de edad residentes en el país durante más de dos años, podían adoptar definitivamente la nacionalidad argentina al cumplir los 21 años de edad, quedando completamente libres, a partir de ese momento, de sus obligaciones militares para con Francia.

Para solucionar su problema de indocumentación recurrió al favor de caudillos políticos, que le proporcionaron documentación falsa, posiblemente en 1913, ya que existe un prontuario de 1913 que "desapareció" hace más de 20 años del Museo Policial de Buenos Aires, cuya portada fue publicada en la revista GENTE en 1977 (asesor: Enrique Espina Rawson). Dos páginas interiores de este mismo prontuario fueron fotografiadas y publicadas en internet por gentileza de Juan Carlos Esteban en el año 2012, quien informó que el actual propietario de este Prontuario es el Sr. Norberto Ignacio Regueira, vicepresidente del Centro de Estudios Gardelianos de Buenos Aires. Lamentablemente, se han negado a compartir públicamente el contenido completo de este documento que podría echar luz sobre otros hechos de la biograía gardeliana.

Existe también un prontuario de 1915, en el que consta que Carlos Gardel obtuvo una Cédula de Identidad falsa como nacido en La Plata.

Finalmente, el 8 de octubre de 1920, pudo concretar su deseo de tener una identidad jurídica legal al obtener su Registro de Nacionalidad uruguaya, y un mes después su primer documento legal argentino.

Esta primera Cédula de Identidad legal de Carlos Gardel estaba en poder del coleccionista Hamlet Peluso (Podemos ver en la vitrina que le perteneció, que fue publicada en la desaparecida página Gardel Web, el lugar donde estaba. Superpusimos una ampliación para que se pueda comprobar que se trata de la misma Cédula).
El Sr Hamlet Peluso, que fuera en vida vicepresidente del Centro de Estudios Gardelianos, siempre mantuvo este documento para sí, no compartiendo nunca su contenido con los investigadores que sostenían la orientalidad del cantor.

 En su libro “Carlos Gardel y la Prensa Mundial, cuya autoría compartió con el Sr. Eduardo Visconti, secretario del C.E.G., omitió expresamente las menciones hechas públicas a la prensa uruguaya y en tres ocasiones diferentes por el mismo Carlos Gardel, sobre su nacimiento en Tacuarembó, hecho que podría explicar las razones que lo llevaron a su ocultamiento o no difusión del mismo..

2- El Sr. Walter Santoro tuvo la grandeza intelectual de entregarnos una copia del facsímil que adquirió, dada la dedicación que ponemos en nuestras investigaciones,

3- En nuestra condición de estudiosos del tema, entendimos que era deber de todo investigador serio e imparcial entregar a un Museo una copia del mismo.

Teniendo en cuenta que el cantor firmó bajo juramento, en vida, haber nacido en Tacuarembó, ningún lugar nos pareció más apropiado para exhibir un facsímil de su primera Cédula de Identidad legal, que un Museo abierto en su honor, en el departamento que lo vio nacer, según lo expresado por el mismo Carlos Gardel en su única documentación legal, aún vigente, y que su país, el Uruguay, reconoció oficialmente a través de la emisión de un sello postal.

Lo entregaremos también a los museos que lo soliciten porque la verdad debe estar al alcance de todos.

4- Quedamos a disposición de quienes piensen distinto para dialogar seriamente sobre el tema.

Martina Iñiguez    


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