El texto adaptado

"...el afamado, aplaudido y vitoreado Show de Terry and Fred..."

 

El Último Café Concert

 

Terry

Fred

Baterista

 

Ø       Primer Acto

 

(La sala está vacía, sin música  y con luz plena. Entra el baterista empujando su batería, la acomoda en un costado, corre las patas y el telón de atrás, ubica los mics, hace una seña al iluminador –que prende un seguidor-, va hacia la entrada de la sala y apaga la luz. El seguidor lo acompaña hasta la batería. Se acomoda, hace una seña al iluminador, marca el tempo con los palillos y arranca al palo la música del espectáculo –“The Lady is a Tramp” versión en vivo de F. Sinatra-. Entra Fred “puesto”. El baterista activa un cartel de “aplausos” )

 

FRED: Gracias, gracias, gracias. Querido público, si están buscando diversión, buen humor, grandes cantantes para grandes canciones, hermosas mujeres, elegantes caballeros, sorpresa, excitación, y mucho, mucho más... ¿no buscarán demasiado? (toque de platillos)... Bien! hermosa gente del mundo que nos deleita hoy con su presencia, anónimos críticos del espectáculo en busca de cinco estrellas, camuflados productores de Hollywood en busca de cómicos fantabulantes a quienes ofrecerles contrato, quería decirles que... en el centro hay un espectáculo muy interesante, yo lo vi el otro día y... (Toque de platillos) No, no, en serio, (gracioso), en serio... en serio (toque de platillos). Ok, dejando ya la charada que fue divertida y honrada, Terry y Fred les dan la bienvenida e este Show que no es otro más que el afamado, aplaudido y vitoreado “Show de Terry and Fred”. ¡Música! ¡baile! (nota que Terry no sale)

 

FRED: (a foro) Terry... Terry, salí. Terry!! ¿Qué querés que haga solo? Además tengo algo que contarte que cambia todas las cosas. Y… a ustedes también. (a foro) Terry vení de una vez, Terry...

 

(Sale por el foro, y vuelve con Terry del brazo. La luz va cambiando. El baterista saca los mics y pone unas sillas y una mesita. Se sienta en la batería pero a “mirar la escena”)

 

FRED: Hoy no hay excusa, hoy tenemos que salir y romperla para festejar.

 

TERRY: No me siento muy bien.

 

FRED: “No me siento muy bien”, mariconadas Terry. Hoy nada puede empañar nuestro triunfo.

 

TERRY: ¿Qué triunfo?

 

FRED: ¿Cómo “qué triunfo”? ¡El triunfo!, la gloria, la cima de la... Terry, tengo una noticia que es demasiado buena para ser verdad, pero es verdad, esta vez sí, ¿ves esta mano temblorosa  manchada de tinta azul? Ella no me miente. Terry, ¿te acordás que el otro día mirando ese documental de Batato pensábamos en que triste esta historia que se repite de grandes artistas que tienen que morirse para que los reconozcan, que lo dan todo, que el mundo les exprime hasta la última gota y después, muertos y enterrados, resulta que eran bárbaros y que pena que no se los valoró en su época, hagamos remeras, documentales, libros, canciones?...

 

TERRY: Sí, y también están los que ni muriéndose van a juntar una moneda.

 

FRED: Pero a nosotros no nos va a pasar. Porque lo nuestro es bueno, somos graciosos, somos inteligentes, somos versátiles, y alguien nos lo reconoce en vida: Ayer firmé un contrato. Y… me tomé la libertad de firmar por vos.

 

TERRY: ¿Un contrato?

 

FRED: Un contrato de verdad, de la tele, basta de esta pantomima del teatro under. Basta de los chistes de siempre.

 

TERRY: ¿Con quién?

 

FRED: ¿Con quién?

 

TERRY: Con quién firmaste.

 

FRED: Con un tipo de una productora grande, con papel membreteado, con tarjeta, con oficina.

 

TERRY: Un contrato.

 

FRED: Por cinco años y con posibilidad de renovación. ¡Se nos dio!

 

TERRY: ¿Y no te pidieron plata o algo?

 

FRED: Algunos compromisos, nada más. Formalidades: Que no podemos putear en cámaras, que no podemos salir del país sin avisar. Nosotros que no podíamos salir del barrio ¿me entendés? Vamos a ser famosos. ¿Te das cuenta?

 

TERRY: Famosos.

 

FRED: Cambia la cara por Dios. ¿No te gusta la noticia?

 

TERRY: Si es genial.

 

FRED: ¿Entonces?

 

TERRY: Hay otro asunto que me tiene mal.

 

FRED: ¿Qué asunto?

 

TERRY: Algo. No importa. Esto es bárbaro y mi asunto no nos va a empañar la alegría.

 

FRED: Hay algo que nunca te dije.

 

TERRY: ¿Qué?

 

FRED: Te quiero, me encanta trabajar con vos.

 

TERRY: A mí también. Yo también te quiero. Y sí me lo dijiste, me lo decís siempre Fred.

 

FRED: Cuando me llegue mi primer cheque te voy a comprar ese gamulán que siempre miras con ganas. No te lo compres porque te lo quiero regalar yo. Me enferma ver como sufrís por eso. Unos tubos de ensayo para que Sofía (Terry acusa recibo) siga estudiando…  ¿Para qué sirve la guita si no te puedo ayudar a vos y a mi esposa, que son lo que más quiero en el mundo? ¿Eh?... ¿Qué te pasa Terry? ¿Por qué llorás?

 

TERRY: Por nada, es este asunto.

 

FRED: Contame, dale. ¿Es por amor?

 

TERRY: Sí.

 

FRED: ¿No me digas que estabas saliendo con alguien y yo ni enterado?

 

TERRY: Sí. Estaba  con alguien y vos ni enterado.

 

FRED: ¿Con quién?

 

TERRY: Con una mina.

 

FRED: Gracias a Dios. Pero qué mina... La conozco.

 

TERRY: No. Bah, creo que no, no sé,  es de la facultad.

 

FRED: ¿Qué facultad?

 

TERRY: La facultad de mi hermana. (platillazo. Los dos miran al baterista que se acaba de desubicar: esta escena no transcurre en el espectáculo) Es compañera de ella, venía a estudiar y ahí empezó todo.

 

FRED: ¿Hace mucho?

 

TERRY: No, un par de meses, algo informal... ¿Qué?

 

FRED: No, digo, para ser informal, te afectó bastante.

 

TERRY: Si, soy un poco sentimental, me enamoro rápido. Pero igual, no es nada importante. ¡Tenemos buenas noticias! ¡Sigamos con el show! ¡Aunque sea por última vez!

 

FRED: Sí, tenés razón. Como una despedida. La despedida del Show de Terry and Fred, su último gran show entre botellas de cerveza y ruido de la cocina, llenos de humo y caras de aburrimiento. Creo que hasta nos podríamos divertir, ¿no? (salen por atrás y vuelven. El baterista arma nuevamente el escenario para el show)

 

TERRY: (conduciendo a Fred con un gesto amplio a los micrófonos) Excelentísimo.

 

FRED: Terry

 

TERRY: y Fred

 

FRED: Les dan la bienvenida e este Show que nos es otro más que el afamado,

 

TERRY: Aplaudido.

 

FRED: Y vitoreado

 

TERRY y FRED: “Show de Terry and Fred”.

 

FRED: Música.

 

TERRY: Baile.

 

FRED: Historias

 

TERRY: Y el más excéntrico desopilante e hilarante humor de este lado del globo.

 

FRED: Y ahora vamos a comenzar con algo que nos gusta llamar: “Los tres encuentros con Clarita”.

 

(Ruido de teléfono. Terry atiende, finge una conversación y vuelve emocionado.)

 

FRED: ¿Qué te pasa?

 

TERRY: Nada

 

FRED: Dale, contame.

 

TERRY: Me llamó ella.

 

FRED: (A público tres veces) Te llamó ella. (Pausa) ¿Quién es ella? (toque de platillo)

 

TERRY: Clarita.

 

FRED: Ah, tu ex novia

 

TERRY: ¿Cómo mi ex novia?

 

FRED: Bueno, ¿no te había dejado?

 

TERRY: No, fue solo un mal momento, una crisis pasajera.

 

FRED: Nunca se sabe lo que pasa durante las crisis pasajeras…

 

TERRY: ¿Qué pudo haber pasado? ¿Qué querés decir? ¿Qué estuvo con otro?

 

FRED: No, de ninguna manera. Bueno, buenísimo.

 

TERRY: ¿Qué te parece buenísimo?

 

FRED: Que pasó, que fue pasajera.

 

TERRY: Si, por eso me llamó.

 

FRED: Ah, te llamó.

 

TERRY: Y me dijo que teníamos hablar.

 

FRED: Ah, que tenían que hablar.

 

TERRY: Claro, seguramente quiere que nos arreglemos, que volvamos a estar juntos como siempre.

 

FRED: Juntos como siempre.

 

TERRY: Dejá de repetir todo como un eco.

 

FRED: ¿Como un eco?

 

(Terry le da una cachetada de payaso a Fred. Platillo. Después de que suena el platillo, el que recibe la cachetada se recompone como si nada, ¡con una sonrisa!)

 

FRED: Pero Terry, vos tenés que pensar que tal vez, no sé, haya otras posibilidades.

 

TERRY: ¿Cómo otras posibilidades?

 

FRED: Sí, otras. Y vos tenés que estar preparado.

 

TERRY: ¿Preparado?

 

FRED: Sí, preparado. No quiero que después andes como un trapo.

 

TERRY: ¿Cómo un trapo?

 

(Fred le da una cachetada de payaso a Terry. Platillo)

 

TERRY: ¿Y entonces?

 

FRED: Vamos a entrenarte para todos los imponderables de este reencuentro. (el baterista muestra un cartel que dice “los tres encuentros con Clarita”) Yo voy a hacer de Clarita y vos de vos mismo. (público: que fuerte ¿no?)

 

TERRY: Pero ¿cómo voy a hacer de yo mismo, si ya soy yo? Acaso no soy yo, ¿qué voy a hacer entonces? Me siento mal  Fred. ¿Dónde estás? No veo nada Fred, no me dejes solo... (cachetada de payaso+ platillo) 

 

(Fred sale, y vuelve vestido de mujer. Cartel del baterista: “encuentro nº 1”))

 

FRED: Hola Terry, quise que nos viéramos para hablar un poco sobre nosotros. En este tiempo que estuvimos sin vernos me di cuenta de muchas cosas, cosas lindas... y cosas feas. Este tiempo me sirvió para buscarme y buscarme, ¿y sabés qué? Me encontré. Sí, y ahí estabas vos, los dos juntos abrazados, tomados de la mano. Terry, no puedo vivir sin vos. Me muero. Terry: te amo.

 

TERRY: Yo te amo más.

 
FRED: No, yo más.
 
TERRY: No... yo más, tonto.

 

FRED: No, yo te amo más mi bombón.

 

TERRY: Mi frutilla con crema chantillí.

 

FRED: (in crescendo) Mi bola de fraile rellena de crema pastelera y recubierta con leche condensada… Te amo de acá hasta el cielo… de la tierra hasta la luna... de la tierra hasta... viste Plutón? Más lejos que Plutón, hasta el infinito, hasta ahí te amo.

 

(Terry se va desesperando a medida que Fred aumenta)

 

TERRY: Clari, no te enojes, pero tengo que ir a trabajar.

 

FRED: ¡Qué hasta el infinito! Más lejos que el infinito, viste donde el infinito termina.

 

TERRY: Clari.

 

FRED: Porque yo te amo mucho sabés eso ¿no? Es tan gran mi amor por vos que te amo más que a vos mismo. Entendés ¿no? Te amo Terry:  T-E A-M-O T-E-R-R-Y.

 

TERRY: ¡¡BASTA!! (zamarreándolo). Eh… Mirá Clarita, me parece que tenemos que replantearnos nuestra relación. Quiero probar otras cosas. Preciso espacio. Preciso pensar. Saber qué quiero. Igual estamos en contacto. Yo te llamo...

 

(Pausa. Se miran evaluando, miran al baterista que también duda)

 

TERRY: ¿Y si me llamó para separarse definitivamente? Probemos de nuevo.

 

(Fred sale, cartel del baterista: “encuentro nº2”,  y vuelve)

FRED: Hola Terry, quise que nos viéramos para hablar un poco sobre nosotros. En este tiempo que estuvimos sin vernos me di cuenta de muchas cosas, cosas lindas... y cosas feas. Este tiempo me sirvió para buscarme y buscarme, ¿y sabés qué? Me encontré. Sí, nos encontré abrazados, tomados de la mano y la verdad me sentí asfixiada, sin aire, sin espacio, siento que no me dejás crecer... Espero que entiendas…

 

TERRY: Sí, claro... ¿vos pensás que esto me afecta a mí? Yo estoy entero, sabés. ¿Qué pensás que mi vida empieza y termina con vos? Tengo otras cosas en que ocuparme. Miles de cosas. Mire, la verdad, yo ni quería seguir.

 

FRED: Bueno. Es bárbaro que estemos de acuerdo.

 

TERRY: Lo que pasa, lo que pasa es que me das lastima. Si eso me das: ¡lastima! ¿Sabes porque vine? Porque…

 

FRED: Bueno Terry no importa, lo que importa es que estamos de acuerdo.

 

TERRY:  Claro siempre sos vos la que decís que es lo que importa y lo que no.

 

FRED: Bueno Terry, por tu reacción voy a tener que pensar que esto sí te afecta…

 

TERRY: ¿Qué reacción? Bueno me exalté, disculpá.

 

FRED:  No importa, lo importante es que estamos de acuerdo.

 

TERRY: Sí, claro. (todos dudan de nuevo) Estuvo bien… pero le falta… no sé… ¡Probemos con el poema! (miradas a público: el poema es buenísimo!! Tercer cartel)

 

FRED: Hola Terry, quise que nos viéramos para…

 

TERRY: Pará, pará, antes quiero darte esto. Es un poema, espero que te guste: se llama: “Te amo”. Lo escribí para vos.

 

FRED:  (Lo toma y lo lee para sí) ¿Qué pensás? ¿Qué soy, idiota? ¿Por qué me subestimas? Creés que no me doy cuenta que este poema no lo escribiste vos, salvo estas parte incoherentes que no se entiende ni lo que querés decir. Me asfixias,... y me aburrís, ¡como me aburrís!

 

(Terry se abalanza sobre Fred, lo ahorca y lo zamarrea)

 

TERRY: No me podés dejar. No me podés dejar. Sofía no me podés dejar.

 

(Fred parece muerto. Terry se aleja asustado. Se acerca. Mira alrededor.)

 

TERRY: ¿Qué hice? Fred. ¿Qué hice?

 

FRED: (se levanta como si nada, empieza el texto acomodándose y comienzan a salir) Bueno, bien… Una de las mejores versiones. Un poco arrebatada al final, pero bien, creo que esta va a ser una noche especial. Pero te confundiste, dijiste Sofía ¡ojo con la patrona! (puñetazo amistoso)

 

TERRY: Sí, dije Sofía… Me confundí, me confundí, estaba... me confundí...

 

FRED: (acordándose de algo) Y ¡No cantaste el tema! Me acordé ahora que veo la guitarra.

 

TERRY: ¿Qué tema?

 

FRED: ¿Cómo que tema? El tema del cierre del primer bloque ¡te olvidaste!

 

TERRY: Ah, si, pero dejémoslo. No tengo ganas.

 

FRED: Estás raro, te noto triste…

 

(terminan de salir. El baterista mira la guitarra, la agarra y, dudando,  se acerca a un mic para cantar. Durante este momento, la luz cambia progresivamente de los seguidores del espectáculo a una iluminación cálida que dura lo que la canción, y que se corta bruscamente cuando entra Fred “sorprendiendo” al baterista que corta el tema donde está y vuelve rápido a su instrumento)

 

FRED: Terry y Fred Les vuelven a dar la bienvenida e este Show que nos es otro más que el afamado, aplaudido, y vitoreado “Show de Terry and Fred”. Música, baile, historias, y el más excéntrico desopilante e hilarante humor de este lado del globo. Y ahora vamos a continuar con algo que nos gusta llamar: “Bien arriba: Historia de José Luis”. (se acomoda)

 

FRED: Bienvenidos a

 

BATERISTA y FRED: Bien arriba

 

FRED: El programa que te pone las pilas a full. Para que pases un verano a todo ritmo, un verano...

 

BATERISTA y FRED: Bien arriba

 

FRED: Hoy tenemos un invitado de lujo que nos va a poner

 

BATERISTA y FRED: Bien arriba

 

FRED: Un pibe joven que sabe divertirse sanamente, que participa de algo lindo y divertido como son las murgas. Aquí con nosotros. (el baterista toca un ritmo de murga y Terry entra bailando, lucha notoriamente contra su malhumor y su tristeza) El murguero José Luis.

 

(Se acerca Terry)

 

FRED: Bienvenido José Luis. Gracias por acompañarnos hoy en

 

BATERISTA y FRED: Bien arriba

 

FRED: ¿Cómo andás?

 

TERRY: Bien, bien.

 

FRED: No bien, bien... (espera que Terry diga “arriba”) 

 

TERRY: Bien...

 

FRED: Arriba!!! Buenísmo. Y contanos un poco cómo es esto de la alegría de la murga, la algarabía, el gozo.

 

TERRY: Para no grites.

 

FRED: Disculpa. Es que hay algo en vos… No sé... La magia del corso, la alegría… y decinos: ¿cómo es tu murga? ¿Tus cumpas? ¿La música?

 

TERRY: Bueno. Con la murga lo que tratamos es de traer alegría y buena onda a este mundo tan... feo ¿no? Tan lleno de miseria, gente miserable... y un poco también ponerle belleza a las cosas. ¿No?

 

FRED: Claro. Contanos: ¿cuántos son? ¿Cómo se conocieron?

 

TERRY: Bueno, todo empezó,... nos conocimos,... Bah, en realidad, en la murga estoy yo solo.

 

FRED: ¿Vos solo?

 

TERRY: Sí, porque es una murga introspectiva, ¿viste? va por dentro. No necesita hacerse notar. No necesita de la obsecuencia de un mundo que la recibe con los brazos abiertos unos días al año como a un fenómeno de feria, una sociedad que no termina de entender a la murga y entonces le teme...

 

FRED: ¿Y las canciones? ¿La música?

 

TERRY: La música tapa la verdad.

 

FRED: ¿Qué verdad?

 

TERRY: Que estamos solos.

 

FRED: Yo no estoy solo, tengo a mi familia, mi madre, mi padre, la tengo a  Sofía, y ella me tiene a mí, y yo la amo, y sé que ella también me ama... a su modo, y tengo amigos, vos sos mi amigo, tengo a mi público que me ama, y no me refiero a este grupete de personas, sino a los millones de espectadores potenciales que van a verme en la televisión, tengo a mi productor...

 

TERRY: (interrumpiendo) No te mientas más. Estás solo.

 

FRED: Tengo a mi productor que...

 

TERRY: ¡Pará! (Pausa) Escucha la verdad… (los 3 escuchan)

 

FRED: De qué hablás. ¿Qué está pasando? ¿Qué te pasa Terry? ¿Hasta dónde pensás seguir con esto? (Terry se quiebra) ¿Seguís mal? Te afectó lo de esa mina. ¿Quién me dijiste que era?

 

TERRY: Nadie. No la conocés. (platillo)

 

FRED: (al baterista) No es un chiste (el batreista se va de mal humor) ¿Y qué pasó? ¿Se fue?

 

TERRY: Apareció otro tipo. Primero parecía que no era nada. Somos amigos nos estamos ayudando con un par de cosas del trabajo. Ahora me doy cuenta que no tenían nada que ver los trabajos. ¿Qué tiene que ver un laboratorio con una productora?

 

FRED: ¿Productora?

 

TERRY: Sí, el tipo trabaja en una productora. ¿Sabés lo peor? La primera vez que me habló de él parecía que era la peor basura del mundo, capaz de matar a su madre por un vuelto. Y después, no sé que paso. Cambió, ella cambió, ya no me miraba como antes. Estaba esperando esa famosa definición que nunca llegaba y se cansó. En parte tiene razón. Me peleo con la situación no con ella. Me peleo conmigo. ¿Me entendés? Porque soy un cobarde, no me animé y ella se fue con otro tipo, con ese vikingo metido en un traje de ejecutivo del espectáculo. No me animé.

 

FRED: Pero ¿Qué es lo que ella esperaba? ¿Qué definición?

 

TERRY: Que lo dijera. Que se lo dijera a todos. Hacerme cargo.

 

FRED: ¿Pero hace cuánto que salías con ella?

 

TERRY: Tres años casi.

 

FRED: Mierda. Las cosas que pasan y uno ni se entera. (el baterista entra corriendo, toca un platillo y se va) Y por qué no lo dijiste. ¿Por qué el secreto?

 

TERRY: Era más fácil así. La relación con ella me comprometía.

 

FRED: No entiendo.

 

TERRY: Tenía miedo por lo que iba a perder. Era una infidelidad llena de consecuencias difíciles de enfrentar para todos, especialmente para mí...

 

FRED: ¿Qué consecuencias? ¿Para quién? Podés hacerme el favor de hablar claro.

 

TERRY: ...un efecto dominó.

 

FRED: Pero ¿y a mí? ¿Por qué no me lo contaste a mí? (No contesta) Yo no te iba a comprometer. ¿O sí? (No contesta) ¿Con quién salías?

 

TERRY: Con una mujer.

 

FRED: ¿Con qué mujer?

 

TERRY: Con una mujer hermosa.

 

FRED: ¿Con quién salías? ¿Por qué no me lo decías a mí? ¿Con quién salías?

 

TERRY: Sí, sí...

 

FRED: Sos un hijo... Tres años. Tres años.

 

TERRY: Empezó como un juego, en los ensayos cuando te esperaba en tu casa, antes de que vos llegaras. Ella me ayudaba con la letra y hacía de Clarita, en la escena de los reencuentros, no sé. Era un juego, no me daba cuenta. Te tenía envidia, tanta envidia Fred. Tu casa, tu auto, tu mujer hermosa esperándote en tu casa y yo dedicado a este espectáculo que nunca nos dio nada, Fred. ¡Quería saber como se sentía ser vos!

 

(estalla una violenta pelea. Empieza ganando Fred, pero Terry lo termina cagando a trompadas)

 

FRED: ¡Pará! ¡Pará! (pausa. Se reponen) ¿Vos estás mal? ¿Vos estás triste? ¿Y yo? ¿Y ahora quién se acuerda de yo? Yo estaba contento, contento es poco: ¡eufórico! Pero no sólo por mí, estaba contento por vos, por los dos. Cuando entré a la oficina de ese tipo para firmar el contrato, cuando me hablaba con ese acento alemán y clavándome esos ojos azules… yo estaba en otro lado, estaba en el paraíso ¿sabés?, él hablaba de porcentajes y yo escuchaba las olas de una playita tranquila. ¿Y sabés quién estaba conmigo? ¡Vos!

 

(Hay una pausa tensa)

 

TERRY: ¿Y ahora? ¿Qué vamos a hacer?

 

FRED: Seguir. Por lo menos hoy. Hasta el final. El Show debe continuar. Pero sacate eso (le da algo para que se quite el maquillaje)

 

(Fred se acerca al micrófono.)

 

Ø       Tercer Acto

 

FRED: Terry

 

TERRY: y Fred

 

FRED: Les vuelven a dar la bienvenida e este Show que nos es otro más que el afamado.

 

TERRY: Aplaudido.

 

FRED: Y vitoreado

 

TERRY y FRED: “Show de Terry and Fred”.

 

FRED: Música.

 

TERRY: Baile.

 

FRED: Historias

 

TERRY: Y el más excéntrico desopilante e hilarante humor de este lado del globo.

 

FRED: Y ahora vamos a terminar con algo que nos gusta llamar: (redoble) “El número musical” (platillo) Que no es más que…

 

TERRY: ¡Un número musical! ( platillo)

 

FRED: No, no, en serio, en serio... en serio ( platillo)

 

(arranca con todo el número de “Alabama Song”: canción con coreografía)

 

(Fred y Terry terminan bailando el tema muy alegres y entusiasmados. El número ha sido un éxito y eso los ha acercado sin que lo notaran. Luego de un rato de algarabía, retorna como la culpa algo de lo que dejaron pendiente. Pausa. Nadie sabe cómo empezar. El baterista va sacando la batería y los mics)

 

TERRY: Ella siempre dijo que vos eras el mejor, el talentoso, y yo solo un personaje divertido que intentaba seguirte.

 

FRED: Ya no importa. Yo sabía que la había perdido. No me entero hoy, ni ayer. La verdad es que no me... No hice nada al respecto. La dejé ir. Siempre preocupado mucho en mí, y en esto, y en vos, sí, y en vos. Yo no estaba con ella. ¿Por qué debería estar ella conmigo? ¿Pero con vos? ¿Vos con ella? Prefiero que sea así. Con un perfecto desconocido. Tal vez sea mejor para todos.

 

TERRY: Sí Fred, mejor para todos.

 

FRED: Vamos a brindar. (el baterista le da una botella, da una vuelta y le acerca una silla. Fred toma la botella y se sienta como si el baterista no existiera)

 

TERRY: ¿Qué?

 

FRED: La vida continúa. Vamos a brindar. (va destapando) Adiviná quién lo preparó.

 

TERRY: ¿Sofía?

 

FRED: La vida tiene maneras curiosas de abrochar las cosas.

 

(beben. Mientras tanto, Terry se va sacando el traje de murguero y se pone su ropa que se la trae el baterista)

 

FRED: ¿Y quién es el tipo?

 

TERRY: En realidad no sé. Lo único que sé es que tiene pinta de vikingo y que trabaja en una productora. ¿Y qué te dijo Sofía cuando le contaste? ¿estaba contenta? ¿Asombrada?

 

FRED: Nada. Bah, en realidad no llegué a contarle, fue todo muy rápido.

 

TERRY: Esta fuerte.

 

FRED: Sí. Bastante.

 

TERRY: No es el mejor licor que probé, pero en fin. Tiene un sabor especial.

 

FRED: El sabor de la derrota. Es como una broma de Sofía.

 

TERRY: No, tiene el sabor justo. El sabor de la victoria. Esto es una victoria, pero es una victoria amarga, empañada por... Perdoname Fred. No sé que decir, Fred. Perdonáme, en serio.

 

FRED: Está bien, Terry. Es justo. Todo vuelve. Creo que ella debe haber juntado mucho odio en todo este tiempo, primero por mi culpa y después por la tuya. Y ahora nos vuelve. Algo de ese odio debe estar acá.

 

TERRY: Tendrías que contarle. La verdad es que no nos tuvo fe nunca. Decía que ni un milagro nos sacaría del anonimato. “Sólo una tragedia”. ¡Qué nos mire ahora! Estamos recién empezando.

 

FRED: “Brinden por el triunfo” me dijo. “Yo no voy a estar pero también brinden por mí. Y que no quede una sola gota.” (Brindando) Por el triunfo. Por Sofía.

 

TERRY: Por el triunfo. Por Sofía. ¿Pero cómo se enteró si no le contaste?

 

FRED: (¿?)

 

TERRY: ¿No dijo “brinden por el triunfo”? ¿Cómo se enteró?

 

FRED: ¿Qué se yo? Tal vez le dijo Otto.

 

TERRY: ¿Otto?

 

FRED: El productor con el que firmé el contrato. Como es alemán le dicen Otto. Siempre que llama se quedan hablando con Sofía de cualquier cosa. Tal vez le contó que firmamos.

 

TERRY: Otto. Me suena el nombre pero no me acuerdo de donde. Este licor no me ayuda. (intenta pararse y no puede)

 

FRED: Está fuerte.

 

TERRY: ¿Y si… yo me equivoqué y ella...

 

FRED: ...te dejó para volver conmigo?

 

TERRY: Si, Y en realidad no pasaba nada con ese tal... Otto.

 

FRED: ¿Otto?

 

TERRY: Por eso me sonaba.

 

FRED: ¿¡Nuestro productor!?

 

TERRY: Puede ser otro Otto.

 

FRED: Por eso sabía del contrato. Por eso el licor.

 

TERRY: Esto es demasiado.

 

FRED: Quizás ella tuvo algo que ver en lo del contrato. Pero ¿por qué? ¿por qué el festejo? ¿Y por qué nos prepara este licor asqueroso? ¡Esto no se puede ni tomar! Ella prepara licores exquisitos desde que empezó a estudiar bioquímica. Y este está asqueroso.

 

TERRY: Ese tal Otto te hace firmar un contrato. Tu mujer que estuvo conmigo se va con él. Ella nos da un licor horrible.

 

FRED: No entiendo.

 

TERRY: Fred, somos unos fracasados, cómo pudiste pensar que un productor con dos dedos de frente esperaba sacar algo bueno de nosotros. El contrato, Fred. (le cae la ficha) “Una tragedia que nos hiciera famosos por un rato”. Tengo frío, Fred. No me quiero morir.

 

FRED: Nadie se va a morir. Estamos delirando. Es solamente un montón de coincidencias sin sentido. La luz, porque apagan la... Me quedé ciego por un momento Terry.

 

TERRY: Nos tomamos casi toda la botella debemos estar... No me quiero morir. Todo esto es tu culpa.

 

FRED: ¿De qué me estás hablando? Vos enredaste las cosas. Idiota. (comienza una pelea)

 

TERRY: ¿Y ahora nos vamos a matar entre nosotros? Un whisky. Eso quiero.

 

FRED: Creo que por acá había una botella. ¿Dónde estaba? ¿Dónde estaba? Condenada botella del carajo. Ellos (refiriéndose al público) Que nos den ellos.

 

(Van al público y roban algo para tomar.) (esto se usa o no, según el lugar)

 

TERRY: Creo que voy a vomitar.

 

FRED: Eso puede ser bueno. Podrías sacarte el veneno de encima.

 

TERRY: Ya es tarde, Fred.

 

FRED: Lo intentamos Fred, nadie puede decir que no lo intentamos.

 

TERRY: Vos sos Fred. Yo soy Terry.

 

FRED: ¿Quién me habla?

 

TERRY: Apaguen esa música. Me está matando.

 

FRED: Me caigo. Acá Terry. Vení acá.

 

TERRY: ¿Esto era la fama?

 

(Ambos van desfalleciendo hasta que mueren. Apagón)

 

(En la oscuridad. Prendiendo sendos cigarrillos.)

 

FRED: Creo que se entendió.    

 

TERRY: ¿Lo de la muerte? Sí. De última con las luces y todo eso se subraya un poco más.

 

FRED: Por ahí la mirada final estuvo un poco corta.

 

TERRY: ¿Lo de la fama como búsqueda estéril que lleva la muerte?

 

FRED: Eso estuvo muy bueno.

 

TERRY: Se podría escribir un texto más largo.

 

FRED: Bueno, igual, vamos a saludar.

 

TERRY: Si, no vaya a ser que la gente se vaya mal. Es teatro.

 

FRED: Seguro.

 

(Se encienden las luces seguidoras. Vuelve la batería y los mics. Terry y Fred aparecen de nuevo prolijos. Cartel de “Aplausos”)

 

FRED: Gracias, gracias, gracias. Querido público, hermosa gente del mundo que nos deleita hoy con su presencia,

 

TERRY: Anónimos críticos del espectáculo en busca de estrellas.

 

FRED: Camuflados productores de Hollywood en busca de cómicos fantabulantes a quienes ofrecerles contrato... quería contarles que… en el centro hay un espectáculo muy interesante, yo lo vi el otro día y... ( platillos) No, en serio, si están buscando diversión.

 

TERRY: Buen humor.

 

FRED: Grandes cantantes para grandes canciones.

 

TERRY: Hermosas mujeres.

 

FRED: Elegantes caballeros.

 

TERRY: Sorpresa.

 

FRED: Excitación.

 

TERRY: Y mucho.

 

FRED: Mucho más... no buscarán demasiado (toque de platillos) No, en serio, en serio...

 

TERRY: En serio. (toque de platillos)

 

FRED: Este Terry. Y dejando ya la charada que fue divertida.

 

TERRY: Y honrada.

 

FRED: Terry.

 

TERRY: Y Fred.

 

FRED: Les dan la despedida de este Show que nos fue otro más que el afamado.

 

TERRY: Aplaudido.

 

FRED: Y vitoreado.

 

FRED y TERRY:  “Show de Terry and Fred”

 

FRED: Música.

 

TERRY: Baile.

 

FRED: Historias.

 

TERRY: Y el más excéntrico, desopilante e hilarante  humor de este lado del globo.

 

FRED y TERRY: Gracias por venir. Gracias por la magia.

 

(apagón. Comienzan a oirse los primeros acordes de “Louie Louie” de Iggy Pop. El baterista prende la luz plena del comienzo, Terry y Fred ya estan listos para saludar mostrando cambios notorios: maquillaje corrido, vestuario desarmado, etc.)

 

 FIN

 

Alejandro Frenkel y Federico Ara

Julio de 2003. Día del Amigo.

Modificado por Francisco Benvenuti.

Julio de 2006. A dos días del día del amigo.

 

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