¿SON LAS CELEBRACIONES DE CUMPLEAÑOS CRISTIANAS?


Pastel de cumpleaños. Velitas encendidas. Cantar “Feliz Cumpleaños.” Recibir regalos. En casi todas las culturas y naciones en la tierra, virtualmente nada es tan universalmente celebrado como los cumpleaños. ¿Pero es la celebración de cumpleaños bíblica? ¿Está de acuerdo Dios con esta práctica? Tan seguro como la muerte y los impuestos, todos los seres humanos nacieron en un día en particular. Todo el mundo tiene una fecha de nacimiento. Como Dios quiere que las personas celebren una vida abundante (Juan 10:10), ¿estará esto incluyendo la celebración de cumpleaños? ¿Es el celebrar cumpleaños diversión inocente—¿o lo odia Dios? ¿Tiene esto importancia?

Si usted compra una computadora nueva, usted espera recibir un manual de instrucciones con ella. Sin un manual, usted tendría que aprender a través de pruebas y errores—y posiblemente suprimir los archivos y softwares necesarios en el proceso. El manual de instrucciones le evita al usuario muchos dolores de cabeza.

Créalo o no, usted también vino con un manual de instrucciones—¡la Biblia! La voluntad expresada de Dios y Su propósito está escrita a través de sus páginas. Toda palabra de las escrituras son un mensaje de Dios para usted—quién es usted, lo que es usted, por qué Él lo creó a usted y cómo Él espera que usted conduzca su vida. Todo lo que usted necesite saber acerca del verdadero propósito de la vida está escrito en la palabra de Dios (Juan 17:17; Mat. 4:4; II Tim. 3:16-17). Cuando usted lee la Biblia ¡Dios le está hablando a usted!

Recoja su “manual de instrucciones” y examine lo que Dios dice acerca de los cumpleaños.

Cumpleaños en la Biblia

Las celebraciones de cumpleaños en la Biblia son mencionadas en tres ocasiones diferentes. En cada caso, algo terrible ocurrió. Estos tres casos necesitan una breve examinación.

El primer relato está en Génesis. El Faraón, el rey de Egipto, celebró su cumpleaños ahorcando a su jefe de los panaderos (Gen. 40:1-23). Dios le dio a José entendimiento especial del sueño del jefe de los coperos y de los panaderos, de que el panadero perdería su vida tres días después de que José le interpretara el sueño. José parece que entendía que el Faraón usaría está ocasión—su propia fiesta de cumpleaños—para matar a su panadero. Como el sueño había dicho el panadero fue ahorcado en la fiesta.

En el segundo relato, la figura del Nuevo Testamento, Herodes el tetrarca, reluctantemente ordenó la ejecución de Juan el Bautista decapitándolo (Mat. 14:3-11). Note el versículo seis: “Pero cuando se celebraba el cumpleaños de Herodes…” Durante el baile y el festejo en su fiesta de cumpleaños, Herodes se dejó llevar por los demás, y eventualmente hizo una promesa que él no quería hacer. Por resultado, un gran siervo de Dios perdió su vida.

El último relato es encontrado en el libro de Job. La Biblia dice que los siete hijos de Job “fueron y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día, y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos” (Job 1:4). Estas fiestas obviamente no estaban enlazadas con ninguna clase de celebración que se relacionara con Dios, porque si no Job no se hubiera preocupado de que sus hijos estuvieran pecando durante las celebraciones de estas fiestas. El no estaba completamente seguro de lo que había en sus mentes, pero la propia celebración de sus cumpleaños le produjo una gran preocupación en el (1:5). Aparentemente, durante la fiesta de cumpleaños del primogénito de Job, Dios le permitió a Satanás matar los diez hijos de Job en lo que parece ser un tornado (versículos 6-13, 18-19).

Más prueba de que estas celebraciones de cumpleaños desagradaron a Dios, es encontrada en Job 3. Tome tiempo para leer el capítulo completo cuidadosamente. Job tomó tiempo para maldecir todo aspecto del día en que el nació. La pérdida de todos sus hijos, por causa de celebración de cumpleaños, lo aturdió y le causó sensatez a la misma vez. Sus palabras demuestran claramente que no hay nada bueno acerca de la fecha de nacimiento de ningún hombre. El abiertamente maldijo el día en que el nació. Este incidente demostrará tener más significado más adelante en el artículo.

Algunos que tienen familiaridad con estos relatos tratan de excusarlos diciendo que no hay declaración contenida dentro de estos que directamente prohíban la celebración de cumpleaños. Ellos también ignoran el comentario de Job descrito en el párrafo anterior. Es cierto que las escrituras anteriormente mencionadas no contienen una condenación directa de los cumpleaños que comiencen con la frase “No celebrarás…” o algo similar, pero considere por el momento la lección principal de cada una de estas historias. Estas representan las únicas tres fiestas de cumpleaños descritas en toda la Biblia. ¡Desastre absoluto ocurrió en cada ocasión! Si Dios pensaba que la celebración de cumpleaños era algo positivo y bueno, ¿por qué no grabó El otro relato donde algo bueno y positivo ocurriera? Pero, no hay tales relatos.


¿Y Qué de los Cumpleaños de Conocidas Figuras de la Biblia?

Seguramente la Biblia anota las fechas de nacimiento de sus figuras más importantes. Por seguro que Dios quiere que los importantes cumpleaños de los que lo sirven a Él sean conocidos. Vamos a buscar los cumpleaños de algunos de los más importantes siervos de Dios.

Abraham es mencionado tres veces en la Biblia como “amigo” de Dios (II Cron. 20:7; Isa. 41:8; Santiago 2:23). Él también es llamado “padre de todos nosotros” (Rom. 4:16). Muchos versículos demuestran de que el jugará un importante papel cuando el reino de Dios sea establecido en la tierra en la Segunda Venida de Cristo. Sin embargo, la Biblia no tiene grabada la fecha de nacimiento de este gran siervo de Dios.

Moisés fue mencionado como el hombre más manso en la faz de la tierra (Num. 12:3). Muchos versículos describen a esta figura de la Biblia y virtualmente todo el mundo lo conoce a él. La Biblia no nos dice tampoco cuando él nació.

El famoso Rey David es llamado “varón conforme a Mi (Dios) corazón” (Hechos 13:21-22). Gran parte de la Biblia describe la vida de este hombre. Dios lo usó a él para anotar una gran cantidad de los Salmos. Cuando el reino de Dios se establezca en la tierra, las profecías dicen que el gobernará sobre las tribus de Israel (Ezeq. 34:23-31) llamado ahí la casa de Israel. Seguramente la Biblia anotará la fecha en que este gran siervo de Dios nació. ¡No lo hace!

“¿La Fiesta de Cumpleaños” de Navidades?

¿Y qué de las Navidades? Esta está en la Biblia, ¿no es así? ¿Acaso no es esta la celebración del nacimiento de Cristo? ¿No trajeron los reyes magos regalos al niño Jesús porque era Su cumpleaños?

Estudie cualquier enciclopedia de reputación o visite una biblioteca de buen surtido y usted descubrirá que las Navidades eran celebradas por inmorales, adoradores de ídolos paganos—personas que muchas veces sacrificaban sus hijos a dioses paganos—2, 000 años antes de que naciera Cristo. Diciembre 25 originalmente marcaba el tiempo del solsticio del invierno. Estos adoradores de ídolos tenían festivales paganos para celebrar el “renacer” del sol cuando los días comenzaban a ser más largo.

Vamos brevemente a examinar el tema de los “reyes magos” que le dieron regalos a Cristo. La escritura que describe esto está en Mateo 2:1-2, 11. “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.”

Se supone comúnmente que estos eran presentes de cumpleaños para el “bebe Jesús.” ¿Pero será eso lo que verdaderamente la Biblia dice? ¡Absolutamente no! También, ellos llegaron mucho después de Su “cumpleaños.” Fíjese que se refiere a Cristo como un “niño” en lugar de un bebé. Esta es otra razón por la que los regalos traídos a Él no podían haber sido “regalos de cumpleaños.”

Una vieja costumbre del oriente era la de presentar regalos cuando uno venia delante de la presencia de un rey. Estos hombres entendían que estaban delante de la presencia del "Rey de los Judíos." La Biblia tiene muchos ejemplos de personas enviando regalos a reyes o presentándoselos al llegar delante de la presencia del rey. Esta costumbre es común hoy día cuando los embajadores u otros representantes de naciones vienen delante de la presencia de un líder mundial.

Finalmente, fíjese lo que el Comentario Adam Clarke en el Vol. 5, página 46, dice acerca de lo que verdaderamente ocurrió en esta ocasión: “Versículo 11. Ellos le presentaron a el regalo. Las personas del oriente nunca llegaron a la presencia de los reyes o de grandes personajes, sin un regalo en sus manos. Esta costumbre es frecuentemente observada en el Antiguo Testamento, y todavía prevalece en el oriente, y en algunas de las nuevas descubiertas Islas de los mares del Sur.” Los regalos eran por costumbre presentados a los Reyes. La verdadera intención detrás de este ejemplo ahora debe de estar clara.

Dios ni siquiera grabó el día exacto en que nació Su hijo. Y en ningún lugar en la Biblia puede usted encontrar ejemplos de los discípulos de Cristo o del Nuevo Testamento celebrando Su cumpleaños. Sin embargo, Dios si nos dice exactamente el mes y el día cuando murió Su Hijo Exo. 12; Lev. 23:4-5; Num. 9:1-5; Mat. 26:1-2; Juan 18:28; I Cor. 5:7).



Como Dios Observa Su Cumpleaños

Hemos ahora establecido que la Biblia anota ejemplos negativos de celebraciones de cumpleaños, mientras que se mantiene en silencio en celebrar, o hasta identificar, los cumpleaños de todos los fieles siervos de Dios—incluyendo el de Cristo.

¿Pero específicamente que dice la Biblia acerca del día en que usted nació?

La mayoría de las personas piensan que el día en que nacieron es especial. Celebrarlo ciertamente parece y luce ser lo correcto de hacer. Mas, Salomón fue inspirado a escribir, “Mejor es la buena fama que el buen ungüento; y mejor el día de la muerte que el día del nacimiento” (Ecle. 7:1).

Como Job, Jeremías también maldijo el día de su nacimiento: “Maldito el día en que nací; el día en que mi madre me dio a luz no sea bendito… ¿Para qué salí del vientre? ¿Para ver trabajo y dolor, y que mis días se gastasen en afrenta?” (Jere. 20:14, 18).

Si el día de nuestra muerte es mejor que el día en que nacimos, y algunos de los más importantes siervos de Dios dijeron que sus fechas de nacimientos en nada eran días especiales, ¿cómo puede entonces ser este día especial en alguna forma? De acuerdo a las escrituras, no es un tiempo de saltar con gozo, cantar ni esperar regalos, simplemente porque uno nació al mundo en una fecha en particular.

El Día de la Muerte de un Hombre

Acabamos de leer que la Biblia explica que el día de la muerte de un hombre es mejor que el día de su nacimiento. Esta es una asombrosa declaración. La mayoría de las personas no piensan que la muerte es particularmente maravillosa. Cuando ocurre a un miembro de la familia o a un buen amigo, es normalmente un día de terrible tristeza y emociones. No importa cuando o como llegue la muerte, nadie celebra este evento. La Biblia describe a la muerte como un enemigo y derrota. Considere algunos de los siguientes versículos que describen la muerte. Mantenga en la mente que la Biblia dice que este día es mejor que el día de su nacimiento.

Salomón también escribió, “Como salió del vientre de su madre, desnudo, así vuelve, yéndose tal como vino; y nada tiene de su trabajo para llevar en su mano. Este también es un gran mal, que como vino, así haya de volver. ¿Y de qué le aprovechó trabajar en vano?” (Ecle. 5:15-16). ¿Suena esto como un día al que debemos esperar con ilusión? La Biblia todavía declara que el día que este versículo describe es mejor que el día en que uno nació.

El Apóstol Pablo fue inspirado a escribir, “Porque la paga del pecado (que usted se gana por quebrantar las leyes de Dios) es muerte" (Rom. 6:23). La muerte es la penalidad del pecado. No está ilustrado en la Biblia como un día de triunfo, o como muchos se lo imaginan, “como un amigo que uno conoce al final del camino de la vida.” Pablo también escribió, “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Rom. 3:23) y “…y le está establecido a los hombres a morir una vez” (Heb. 9:27). El pecado lleva a la muerte. Juan fue inspirado a escribir la definición del pecado. “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley” (I Juan 3:4). La penalidad—la paga—del pecado es muerte. Este no es un evento de esperar con ilusión.

¡Pero hay esperanza! Jesucristo va a regresar a esta tierra para gobernar—para poner todas las cosas, incluyendo a Sus enemigos, bajo Sus pies. Esto incluye al enemigo llamado la muerte. Fíjese, “Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque es preciso que El reine hasta que haya puesto a todos Sus enemigos debajo de Sus pies. Y el ultimo enemigo que será destruido es la muerte…Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto inmortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (I Cor. 15:24-26, 54-57).

Así que esta es una vida física y de existencia temporaria. Una vez que termina, termina para siempre. Considerando esto, ¿qué tiene de “feliz” un “cumpleaños” en un mundo sin piedad y de mente carnal, solo para morir y no ver la vida más? ¿Para qué celebrar haber nacido en un mundo que está aislado de la divina guía de Dios—un mundo de miseria, confusión, pobreza, ignorancia, hambre y enfermedades—que pueden tener una erupción de violencia en cualquier momento?

Dios puede y le dará la vida eterna. Él quiere que usted la tenga. Él quiere que usted tenga una vida completa y con la experiencia que produce verdadera paz, gozo, abundancia y seguridad. Pero la vida tiene que ser de acuerdo a Su manera, de acuerdo a Sus leyes.

Pablo escribió, “Porque por cuanto por un hombre (Adán) entró la muerte, también por un Hombre (Jesucristo) la resurrección de los muertos. Porque, así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados…Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu (vivo) vivificante…El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo Hombre, que es el Señor, es del cielo. Como es el terrenal, tales también los terrenales; y como es el celestial, tales también los celestiales. Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial” (I Cor. 15:21-22, 45, 47-49).

Cuando comparamos el grandioso futuro que Dios tiene preparado para nosotros—convertirnos en seres espirituales que nunca experimentaremos la muerte y no estaremos limitados a las leyes físicas de este universo material (lea todo de I Corintios 15)—celebrar el cumpleaños físico de uno es una necedad.



El Origen de los Cumpleaños

Entonces ¿de dónde proceden los cumpleaños? La asombrosa respuesta es ¡de la practica pagana de la astrología! Miles de años atrás cuando los hombres miraban hacia el cielo y trazaron un gráfico de las estrellas, ellos inventaron un calendario y calcularon las fechas de nacimientos, hasta la mínima hora, de los reyes, gobernantes y de sus sucesores. Estos antiguos astrólogos paganos meticulosamente examinaron los horóscopos y presagios de fechas de nacimientos porque ellos creían que el destino de los ricos y poderosos podían afectar a toda la sociedad. Hasta hoy día, los hombres ponen sus confianzas en los horóscopos en lugar de Dios.

En el antiguo Egipto, los faraones ordenaban que los negocios cerraran en sus cumpleaños y daban enormes fiestas para cientos de sirvientes. En la antigua Grecia, hombres ricos se juntaban en clubes de cumpleaños los cuales eran exclusivamente de hombres que compartían sus cumpleaños. Una vez al mes el club celebraba con una fiesta. Cuando un miembro moría, el dejaba dinero para ayudar a pagar futuras fiestas. En Persia, los nobles observaban sus cumpleaños asando un buey a la parrilla, un camello y un burro y servían cientos de pequeños pasteles a los asistentes que celebraban.

En la antigua Roma, el emperador daba grandes fiestas en honor de su propio cumpleaños, que incluían paradas, circos, y combates de gladiadores. La celebración de días era tan importante para el ciudadano Romano de promedio que el calendario Romano designaba una mayoría de días para alguna forma de celebración—incluyendo muchos cumpleaños de dioses y hombres famosos.

El calendario Romano, con su énfasis en celebraciones continuas, ha tenido una gran influencia en la sociedad moderna. Considere la siguiente cita acerca del origen del calendario Romano:

Nuestro calendario (Romano) no es de origen cristiano. Tiene descendencia directa de los egipcios, los cuales originaron el año de 12 meses, sistema de 365 días. Un científico pagano egipcio, Sosigenes, le sugirió este plan al Emperador pagano Julio Cesar, quien ordenó que fuera puesto en efecto a través del Imperio Romano en el año 45 a. de J.C. Mientras fue adoptado indicó su origen pagano por los nombres de los meses del año—nombrados por Janus, Maia, Juno, etc. Los días no fueron nombrados sino numerados en un sistema complicado que involucraba, Ides (los días 15 de los meses marzo, mayo, Julio y octubre y los días 13 de los otros meses), Nones (la novena hora después de la salida del sol, o 3:00 p.m.) y Calends (primer día de todos los meses). No fue hasta el 321 d. de J.C. que los nombres de la semana de siete días fueron añadidos, cuando el Emperador Constantino (supuestamente) adoptó el cristianismo. De manera extraña para sus días el escogió nombres paganos que son usados todavía.” (“Jornal de Reforma de Calendario,” Sept. 1953, p.128.)

Las fiestas modernas de cumpleaños y celebraciones por los niños toman su forma principalmente de Alemania, donde el niño del cumpleaños recibe regalos, escogió un menú y recibió un pastel de mantequilla o de mermelada con una velita. Las velitas encendidas para el pastel se pueden haber originado del cumpleaños de la diosa de la luna Griega Artemis. Adoradores paganos le daban honor a ella todos los meses con pasteles de miel con forma de la luna. Porque la luna brilla con luz, los pasteles los decoraban con velitas encendidas.

Decir “feliz cumpleaños” a los amigos y personas queridas era la manera supersticiosa de la sociedad de protegerlos a ellos de malos espíritus. Ruidos, golpes aplausos de cumpleaños, etc., se decía que era para traer suerte y apartar a los malos espíritus. Los juguetes de hacer bulla en los cumpleaños y cornetas se usaban con la intención de que el ruido espantara a los espíritus de mala suerte.

Debe de estar muy claro ahora de que los cumpleaños no es que solamente no se encuentren en la Biblia, ¡sino que son paganos!

El Calendario Sagrado de Dios

Es importante notar que Dios tiene Su propio calendario. Mucho se puede decir acerca de este tema. Esta breve explicación es importante. Típicamente, la cantidad de días en los años de Dios no son los mismos de año a año. Ellos están basados en la luna y en calculaciones no inventada por los hombres que incluyen años bisiestos.

El calendario de Dios incluye otros siete meses de 30 días en cada ciclo de 19 años. Esta regla de calendario, solamente, asegura que las fechas de nacimiento cambian de año en año a través de una vida. El calendario de Dios está diseñado para que los cumpleaños sean imposibles de observar, mientras que el calendario romano fue específicamente diseñado para hacer la celebración de cumpleaños más conveniente.

La fecha de febrero 29, que solo ocurre una vez cada cuatro años, crea un problema especial para aquellos que nacieron este día. Sin embargo, solo una persona en cada 1, 461 es afectada por el problema de este año “bisiesto.” Las irregularidades del calendario sagrado de Dios, con sus meses extra de 30 días, que ocurren siete veces en un ciclo de 19 años, ¡afectaría a una persona de cada ocho!

Porqué Le Interesa a Dios

¿Por qué le interesa a Dios si usted celebra o no su cumpleaños? Después de todo, es una oportunidad de darle regalos a alguien y hacerlo sentirse bien. ¿Qué puede tener esto de malo?

Aquí está lo que Dios ordena: “No aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman. Porque las costumbres de los pueblos son vanidad” (Jer. 10:2, 3).

Después que Dios liberó a Israel de la esclavitud, El claramente les dio instrucciones a ellos: “No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual morasteis; ni haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual Yo os conduzco, ni andaréis en sus estatutos” (Lev. 18:3). Dios les ordenó a no mancharse con las prácticas y costumbres de las naciones a sus alrededores (versículos 24-29). “Por lo tanto, guardad Mis ordenanzas, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo soy el Eterno vuestro Dios” (versículo 30).

Este es un enfático mandamiento de Dios. Él no quiere que Sus siervos se interesen en las costumbres de este mundo.

Pero y que de los que llegan a una edad de ochenta, noventa o cien años de edad—¿debemos por completo ignorar los muchos años de experiencia en la vida que ellos han obtenido? No. En nuestra sociedad actual, donde los ciudadanos ancianos son normalmente ignorados y considerados una carga, es ciertamente permitido reconocer a una persona que ha alcanzado una considerable cantidad de años. Alguien que ha vivido a través de guerras mundiales, la Gran Depresión, la Era Atómica, la creación de la nación moderna de Israel, la Guerra Fría, hombres caminando en la luna, la Crisis de Proyectiles Cubanos, el asesinato de Kennedy, marchas de derechos civiles, disturbios raciales, el levantamiento y la caída de la pared de Berlín y el crecimiento mundial del Internet, han alcanzado una era donde el honor especial se les debe poner a ellos.

Proverbios 16:31 dice: “La cabeza (blanca o gris) canosa es corona de gloria, si es encontrada en el camino de justicia.” Las personas que han vivido hasta una gran edad, algunas veces reflejado por el pelo blanco, frecuentemente tienen gran sabiduría y experiencias que compartir con la nueva generación. Simplemente reconocer que ellos han alcanzado las edades de 70, 80, 90 o 100 les demuestra a ellos honor y aprecio. No está mal reconocer que uno haya alcanzado experiencias en una larga vida.

Lo que hemos descrito con esto es mucho más diferente ¡a celebrar un cumpleaños con todas las tradiciones paganas! Celebrar el cumpleaños de uno, como si fuera una ocasión especial, es incorrecto. Eso viola la orden de Dios. Eso mantiene a las personas egoístamente enfocados en sus vidas físicas, temporarias, cuando el propósito de Dios es darle a la humanidad vida eterna en Su Familia. Los Verdaderos Cristianos deben enfocarse en cómo deben preparar sus vidas para gobernar en esta tierra al Regreso de Jesucristo. 

Dios los Bendiga

Jair Ochoa

http://reformaadventista.es.tl/


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