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Testimonios

Cuando quieres realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla.
Paulo Coelho, Escritor brasileño
 
 
Si ya has leído el libro El Safari de la Vida nos encantaría saber tu opinión. Por favor, envía tus email a info@elsafaridelavida.org especificando la palabra “testimonios” en el asunto del correo. Gracias por adelantado. *Todos los testimonios son condensados por cuestiones de extensión. A continuación te mostramos una selección de los que van llegando. 

 

 

He llorado al leer el librito, no hay por qué ocultarlo. Pero lo que me ha parecido más desgarrador es saber que por mucho que nos digan no somos capaces de echarnos a andar para solucionar el problema. Por lo menos voy a intentar meditar un minuto al día sobre África, me parece un buen comienzo éste que planteas.

A. Andonaegui (Vitoria)

 

Después de leer su libro he intentado explicar a mis hijos las tremendas diferencias entre su vida y la de los niños africanos. Mi pequeño de 7 años me pidió el libro para enseñárselo a su profesora y ella, a su vez, se lo ha pedido a él para llevárselo a casa. Esperemos que la cadena no pare.

J. Hernández (Madrid)

 

Hace unos días vinieron unos amigos a cenar a casa y en los cafés saqué la conversación del librito intentando que nos pusiéramos de acuerdo para ayudar de alguna manera. Terminé arrepintiéndome de hacerlo, todos parecían saber más que nadie de África y de la “sospechosa” labor que realizan las ong,s, pero lo curioso es que ninguno de los presentes había estado nunca en África, ni tampoco colaboraba con ninguna ong. Es muy curioso ver este tipo de reacciones, así uno se explica muchas cosas.

M. Ballesta (Logroño)

 

Se dice que si alguien puede salvar a África serán sus mujeres y, posiblemente, seamos nosotras, las de este otro lado, las que tengamos más posibilidades de echar una mano. Deberíamos ponernos en su lugar para imaginar tanto sufrimiento.

Encarna M. O. (Madrid)

 
Estoy seguro de que este librito no está escrito para hacer amigos, sino para azotar conciencias. La mia ha quedado destrozada y me pongo manos a la obra desde hoy mismo que he terminado de leerlo. Efectivamente, no hay derecho a seguir mirando a otro lado. Esto no ha hecho más que empezar.
Andrés P. I. (Guadalajara)
 
Parece mentira cómo funciona la idea "taza de café". En una semana ya he juntado 23 euros exclusivamente dejando de lado algunas cosas innecesarias y algún café que otro. Tengo dos amigas que se han apuntado y espero que dentro de un mes podamos empezar a plantearnos cosas. Me parece genial tu libro, ya era hora de llamar a las cosas por su nombre.
A. Castro (Ciudad Real)
 
El libro con más verdades que he leído. Lo estoy "vendiendo" con la condición de que quien lo compre lo lea. Algunos lo compran por "simpatía, y porque es Navidad. Sigo queriendo saber cómo se vive entre "dos mundos". Yo, hoy por hoy me siento un poco "culpable" de mirar para otro lado. Mucho ánimo.
M. C. Galindo (Rivas Vaciamadrid)
 
He leído el libro y creo que luchan contra molinos de viento. Igualmente les deseo mucha suerte y más seguidores.

J.M. Bustamante (Madrid)

 

Soy el dueño de una cafetería de Arganda. Quiero comenzar el proyecto “taza de café” con mis clientes. Me ha parecido una idea genial. ¿Me pueden mandar algunos libritos para ofrecerlos en la cafetería?

P. Gómez (Arganda del Rey)

 

He leído su libro y me pareció una idea encantadora. Me uno a la causa y voy a empezar por contarlo a mis amigas del gimnasio.

Almudena (Rivas-Vaciamadrid)

 

Creo que el mensaje es una esperanza para toda esa gente, como así para nosotros que estamos tan decepcionados de que las ayudas no lleguen como debiera ser. Soy viuda y siempre he ayudado a estas buenas causas, pero los resultados son invisibles. Es verdad que si una quiere las cosas las debe hacer por sí misma. Haré tertulias en mi casa para difundir el mensaje.

Juani (Madrid)

 

Hay personas que todavía tienen la valentía de querer salvarnos de nuestro propio egocentrismo. El librito es apasionante.

J.L. García (Madrid)

 

Espero que todos comprendamos la importancia del mensaje y que no se trata sólo de leer el libro, sino de difundir la idea y trabajar en ella.

E. Bermúdez (Ciudad Real)

 

Al leer el libro me parecía mentira que un periodista como Javier Bleda pudiera llegar a transmitir tanta sensibilidad cuando, los que hemos seguido su trayectoria periodística durante años, sabemos de su línea dura. Si él se ha quedado tocado con África debe ser que algo está pasando de verdad en el continente negro. Será cuestión de tomarlo en serio y ponerse manos a la obra. Realmente el mensaje me ha dejado tocado.

G. Durán (El Escorial)

 

Compré el libro porque una amiga me lo ofreció. Me he quedado sin palabras. He convencido a mis hijas para que me ayuden a organizar tertulias en casa con mis amigas y con las suyas. Estoy segura que algo bueno va a salir de todo ello.

Raquel (Palencia)

 

Soy médico cirujano y me pongo a su disposición por si me puede decir de qué manera puedo ejercer la “acción directa” como bien dice en su libro. Efectivamente, yo también creo que no podemos seguir mirando hacia otro lado.

Alonso (Madrid) 

Llevo unos años ejerciendo de “antisistema” y mi madre me ha pasado su libro. Me ha encantado y ya hay cuatro compañeros míos a los que se los he pasado y opinan lo mismo. Protestar está bien, pero es mejor hacer algo concreto. Nos unimos a la causa.

Julia (Valencia)

 

La verdad es que Javier Bleda no cuenta nada del otro mundo, la desgracia de África es una realidad con la que llevamos conviviendo durante mucho tiempo y ya sabemos todos los detalles. Pero me gusta que haya sido capaz de condensar, en un librito tan pequeño, tanta ira reprimida para que lo podamos pasar de mano en mano y que sirva de recordatorio sobre lo que tendríamos que hacer y no hacemos. Felicidades.

G. Bueno (Madrid)

 

Después de leer el librito saqué el tema en una cena familiar. Se organizó un debate importante y finalmente tengo dos “cómplices” de la familia, mi cuñada y mi hermana, para empezar a organizar tertulias en nuestras casas. Hay cosas escritas en ese libro que no se pueden obviar. Así es.

Carmen (Bilbao)

 

Su libro me ha encantado. Cuando me lo pasaron no me imaginaba que podía ser así. Gracias por recordarnos que tenemos que ser humanos.

Luis (Albacete)

 

Llevo años colaborando periódicamente con varias ong y hasta que no he leído su libro no he abierto los ojos. No digo que las ong no estén haciendo una labor encomiable, pero estoy de acuerdo que no se puede una limitar a que le carguen el donativo en la cuenta todos los meses y pensar que con ello está haciendo algo. Desde este momento me paso a la “acción directa” y voy a poner en práctica las instrucciones para ser un militante solidario que se detallan en el libro. Gracias, pienso que mi visión de muchas cosas ha cambado después de leerlo.

A. Lerchundi (San Sebastián)

 

Gracias por su libro. Tanta crudeza me ha hecho llorar, pero lo necesitaba para despertar y darme cuenta que tengo que hacer algo cuanto antes.

Isabel (Madrid)

 

Tengo un pequeño herbolario y me gustaría saber si pueden enviarme algunos libros para venderlos. Yo también quiero colaborar a difundir el mensaje. Gracias.

Pepi (Madrid)

 

Estaba en la barra de un bar cuando alguien le vendió un libro al camarero. Como soy cliente habitual y tengo confianza con él le pedí que me dejara echarle un vistazo y ya no pude parar de leerlo. Tremendo. Quiero que me envíen diez ejemplares para que se lo pase a algunas personas que conozco que creo que deberían leerlo.

José Carlos (Mostoles)

 

Me parece que lo que necesita África es que se digan las cosas claras como usted hace. Felicidades por su libro.

Mª José (Barcelona)

 

Tengo una librería y dos clientes me han hablado de su libro. Al final he podido conseguir uno y me lo he leído de un tirón antes de dormir. Como no lo llevan a través de la distribuidora quisiera saber si me pueden hacer llegar un pedido para que pueda colaborar vendiéndolo en mi establecimiento.

P. Gil (Madrid) 
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