2012‎ > ‎

El Nombre de Murero en las especies fósiles coincidiendo con el 150 aniversario del descubrimiento de su yacimiento

Eladio Liñán
1 y José Antonio Gámez Vintaned2


1 Área y Museo de Paleontología-IUCA. Depto. de Ciencias de la Tierra. Facultad de Ciencias. Universidad de Zaragoza. C/ Pedro Cerbuna, n.º 12. E-50009 Zaragoza. <linan@unizar.es>

2 Depto. de Geología. Universitat de València. C/ Dr. Moliner, n.º 50. E-46100 Burjassot. <gamez@unizar.es>


En 1862, el número 13 de la Revista Minera de Madrid recogía la noticia en su página 479: el descubrimiento de la “fauna primordial” en la rambla de Valdemiedes de Murero (Zaragoza) por el geólogo francés Edouard de Verneuil –quien estaba por aquel entonces de misión científica por España–; pues era así como se llamaba a los trilobites del Periodo Cámbrico, recién descubiertos en Gales por aquella época, debido a que se pensaba que eran los primeros animales que aparecían en el registro geológico, por su gran parecido con los artrópodos actuales y su enorme antigüedad.

Hoy sigue siendo un misterio qué fue lo que llevó a este geólogo francés –famoso por recorrer España para describir los rasgos geológicos y paleontológicos de sus terrenos primitivos– hasta la rambla de Valdemiedes, pero todo apunta a que, dada la extraordinaria abundancia de los fósiles, su espectacularidad y la extensión del yacimiento, este no se trató de un descubrimiento casual y que algún erudito español tenía conocimiento de la existencia de estos raros y llamativos fósiles en dicha rambla, lo que, llegado a oídos de Verneuil, llevó al francés a interesarse de tal manera por ellos como para ir en persona a buscarlos.

Desde entonces, han sido numerosos los investigadores, coleccionistas privados y personal de museos los que se han interesado por recolectar estos fósiles, de tal modo que no hay museo que se precie que no tenga entre sus colecciones algún trilobites del famoso yacimiento cámbrico de Murero. De entre los investigadores de la fauna de Murero, destacan en la transición del s. xix al xx los españoles Lucas Mallada y Primitivo Hernández Sampelayo, así como el francés Dereims. A mediados del s. xx se interesarían por el yacimiento los alemanes Franz Lotze –de la Universidad de Gotinga– y Klaus Sdzuy –de la Universidad de Wurzburgo–, quienes elaboraron la primera monografía sobre trilobites de Murero, para dar paso a los investigadores de la escuela de la Universidad Complutense de Madrid –dirigida por Bermudo Meléndez– y más tarde a los de las universidades de Zaragoza –que harían una segunda monografía de trilobites, mucho más completa– y de Valencia. En la actualidad se ha conformado un equipo con investigadores de estas dos últimas universidades junto con otros de la de Huelva, Complutense-Consejo Superior de Investigaciones Científicas y Universidad de Moscú, que se ocupa del estudio de los distintos grupos fósiles que se vienen descubriendo en Murero.

Entre las más de cien especies fósiles descritas en Murero, hay cuatro de ellas que llevan el nombre de esta localidad en su definición. La primera especie definida llevando el nombre de Murero fue un trilobites al que se llamó Acadoparadoxides mureroensis Sdzuy, 1958 (Fig. 1). Inicialmente fue descrito para la ciencia en 1958 por Klaus Sdzuy en la rambla de Valdemiedes, y más tarde se encontró también en Rusia (Siberia), Marruecos, Italia (Cerdeña), Polonia y Estados Unidos (Nueva York). La segunda especie en portar el nombre de Murero fue una pista fósil producida por un gusano, que recibió el nombre de Sericichnus mureroensis Gámez Vintaned y Mayoral, 1995 (Fig. 2). Se definió en Murero, pero ha sido encontrada en el Cámbrico de la región Cantábrica, centro de España, Sierra Morena y, fuera de nuestras fronteras, en Francia (Normandía), Marruecos y Estados Unidos. Más recientemente, se ha descrito una nueva especie de esponja de mar denominada Crumillospongia mureroensis García-Bellido, Dies Álvarez, Gámez Vintaned, Liñán y Gozalo, 2011 (Fig. 3), así como el gusano marino Mureropodia apae Gámez Vintaned, Liñán y Zhuravlev, 2011, que es el primer género fósil que lleva el nombre de Murero (Fig. 4).

Mureropodia presenta ciertos caracteres intermedios entre gusanos y artrópodos primitivos, por lo que puede decirse que era uno de esos eslabones perdidos para la ciencia que esperan a ser descubiertos, y que una vez hallados permiten reconstruir el árbol de la vida animal en sus comienzos. Mureropodia presentaba un cuerpo alargado como los gusanos pero con patas provistas de garras para excavar madrigueras, así como una trompa o probóscide con la que se alimentaba de pequeñas presas que capturaba en la capa más superficial y blanda del fondo marino, a las que detectaba mediante su complejo sistema sensorial.

Como conclusión, Murero es hoy una localidad famosa por la calidad y excepcionalidad de sus fósiles cámbricos, cuya edad se remonta a hace unos 510 millones de años y que ha dado nombre no solamente a un género y tres especies fósiles, sino también a un conjunto de capas geológicas (estratos) muy fosilíferas que afloran en el sistema Ibérico y la sierra de la Demanda, en las provincias de Teruel, Zaragoza, Soria, Burgos y Logroño, y al que se conoce mundialmente como Formación Murero. Una formación geológica extraordinariamente fosilífera que este año cumple 150 años de su descubrimiento para la ciencia.

Pies de figuras
Fig. 1. Cranidio del trilobites Acadoparadoxides mureroensis Sdzuy, 1958. Ejemplar MPZ 2003/682. (Barra de escala = 1 cm).

Fig. 2. La pista fósil Sericichnus mureroensis Gámez Vintaned y Mayoral, 1995. Ejemplares MPZ 95/237, 95/238 y 95/239. (Barra de escala = 1 cm).

Fig. 3. La esponja Crumillospongia mureroensis García Bellido et al., 2010. Ejemplar MPZ 2009/173b (holotipo). (Barra de escala = 1 cm).

Fig. 4. El gusano marino Mureropodia apae Gámez Vintaned et al., 2011. Ejemplar MPZ 2009/1241 (holotipo). (Barra de escala = 1 cm).


Figura 1





















Figura 3















Figura 2

Figura 4