52 días hasta
Copa Mundial de Fútbol

Visitantes en línea

Contador de visitas

Visitantes

Unidades‎ > ‎

Postmodernidad



TABLA DE CONTENIDOS

       ARQUITECTURA

 1-   INTRODUCCIÓN 


En términos coloquiales, la postmodernidad designa generalmente un amplio número de movimientos artísticos, culturales y filosóficos del siglo XX, definidos en diverso grado y manera por su oposición o superación del modernismo.

La postmodernidad tiene sus orígenes en varios campos- el arte, la filosofía, la crítica social y la literatura- al final de los años 60. Se trata de un pensamiento que considera que decayó el legado de la Modernidad, de la ”razón” tal como la entendió el pensamiento occidental moderno. No cree que la “teoria” sea la forma de explicar el mundo, especialmente el mundo social, ni cree que haya una explicación única ni un solo criterio de verdad. El postmodernismo fue el triunfo absoluto del relativismo. El pensamiento relativista está a favor de la no superioridad de ninguna posición frente a la realidad. El relativismo cultural – es decir, la creencia de que se carece de criterios válidos para discriminar entre valores humanos, estableciendo el principio de la validez equiparable de todo anula la posibilidad de elección entre opciones.

Frente al compromiso riguroso con la innovación, el progreso y la crítica de las vanguardias artísticas, intelectuales y sociales, al que considera una forma refinada de teología autoritaria, el posmodernismo defiende la hibridación, la cultura popular, el descentramiento de la autoridad intelectual y científica y la desconfianza ante los grandes relatos.

 El eje del pensamiento moderno —tanto en las artes como en las ciencias— había estado centrado en la idea de evolución o progreso, entendido como la reconstrucción de todos los ámbitos de la vida a partir de la sustitución de la tradición o convención por el examen radical no sólo del saber transmitido  sino también de las formas aceptadas de organizar y producir ese saber .

En el sentido cultural o de civilización podemos señalar que las tendencias posmodernas se han caracterizado por la dificultad de sus planteamientos, ya que no forman una corriente de pensamiento unificada. Sólo podemos indicar unas características comunes que son en realidad fuente de oposición frente a la cultura moderna o indican ciertas crisis de ésta. Por ejemplo la cultura moderna se caracterizaba pos su pretensión de progreso, es decir se suponía que los diferentes progresos en las diversas áreas de la técnica y la cultura garantizaban un desarrollo lineal marcado siempre por la esperanza de que el futuro será mejor. Frente a ello la posmodernidad plantea la ruptura de esa linealidad temporal marcada por la esperanza y el predominio de un tono emocional nostálgico o melancólico. Igualmente, la modernidad planteaba la firmeza del proyecto de la Ilustración de la que se alimentaron -en grado variable- todas las corrientes políticas modernas, desde el liberalismo hasta el marxismo, nuestra definición actual de la democracia y los derechos humanos. La posmodernidad plantea posiciones que señalan que ese núcleo ilustrado ya no es funcional en un contexto multicultural, que la Ilustración -a pesar de sus aportes- tuvo un carácter etnocéntrico y autoritario-patriarcal basado en la primacía de la cultura europea y que por ello o bien no hay nada que rescatar de la Ilustración o bien, aunque sea posible, ya no es deseable. Por ello, la filosofía posmoderna ha tenido como uno de sus principales aportes el desarrollo del multiculturalismo y los feminismos de la diferencia.

Los principales opositores a los planteamientos de la posmodernidad han sido los miembros de la teoría crítica y los marxistas más contemporáneos, que si bien reconocen los fallos de la modernidad y su centro ilustrado reconocen como valiosos e irrenunciables ciertos valores democráticos de igualdad y ciudadanía. Dichos valores -plantean estos autores, como por ejemplo Habermas- son la única salvaguarda frente a la fragmentación social y la precarización del estado nacional. Por ello plantean que más que buscar una posmodernidad hay que llevar a cabo -como proyecto filosófico y político- una nueva Ilustración de la modernidad.

Luego de los atentados del 11 de septiembre y los profundos cambios geopolíticos que trajeron, además del debilitamiento de la fuerza jurídica vinculante de los derechos humanos, la discusión de la posmodernidad perdió fuerza, ya que como hemos dicho antes, ésta se caracteriza -por lo menos hasta ahora- por sus definiciones por negación. El término posmodernidad ha dejado paso a otros como modernidad tardía, modernidad líquida, sociedad del riesgo, globalización, capitalismo tardío o cognitivo, que se han vuelto categorías más eficientes de análisis que la de posmodernidad. En cambio, posmodernismo sigue siendo una categoría que en los ámbitos estéticos se ha manifestado muy productiva y no necesariamente contradictoria con las recién indicadas.            

                                                                                                                                     

 2-    ARTE POSTMODERNO


 El posmodernismo en sentido artístico abarca un gran número de corrientes desde los años 1950 hasta la actualidad; es difícil precisar en general los límites entre las realizaciones más arriesgadas del modernismo y las primeras obras posmodernas, aunque algunas artes —entre las que destaca la arquitectura— gozaron de un movimiento posmoderno programático y organizado desde muy temprano. Los rasgos más notables del arte posmoderno son la valoración de las formas industriales y populares, el debilitamiento de las barreras entre géneros y el uso deliberado e insistente de la intertextualidad (utilización de diversas técnicas plásticas), expresada frecuentemente mediante el collage o pastiche.

Dentro del arte actual, se basa un poco en el apropiacionismo, el retomar a ciertos artistas, sus argumentos y sus obras, muchas veces modificándolas o alterándolas dándole otra connotación diferente.

El cine y la televisión son hoy en día algunos de los medios de comunicación más capaces de manifestar las características de este arte.

  ARQUITECTURA

Probablemente el primer desarrollo artístico deliberadamente postmoderno tuvo lugar en la arquitectura. Los arquitectos vanguardistas de la primera mitad del siglo XX —la Bauhaus de Mies van der Rohe y Walter Gropius— habían buscado deliberadamente romper con sus obras la estructura del tejido urbano en el que se insertaban, prefiriendo enfatizar la funcionalidad, simplicidad y pureza de líneas del edificio. El compromiso con la renovación de las formas de vida en la evolución de la sociedad llevaba a los modernos a intervenir radicalmente en el mismo concepto de la vivienda, famosamente definida por Le Corbusier como «máquina para vivir», buscando el potencial emancipatorio de la arquitectura en la innovación.

El posmodernismo arquitectónico de los años 50 y 60 se resintió de estas intervenciones —algunas de las cuales habían tenido resultados desastrosos—, e intentó atemperar los rasgos de practicidad y las mejoras estructurales y de materiales del modernismo con el retorno a formas más convencionales y familiares. El estilo resultante —un collage de distintas tradiciones, pero sobre todo un compromiso con los gustos populares y con lo establecido que hubiera resultado inaceptable para los rigurosos modernistas— fue vigorosamente defendido contra la estrategia moderna, y produjo obras de mucho fuste, sobre todo en los Estados Unidos.

 

 3-   FILOSOFÍA POSTMODERNA


La idea de un pensamiento postmoderno ha sido fuente de arduas discusiones y aún lo continúa siendo.

Una de las fuentes de esta discusión se encuentra en que no es capaz de definirse en términos precisos, pues son el resultado de diferentes ideas, pensamientos y percepciones en los distintos campos de la cultura occidental. Así en el campo científico, la teoría de la relatividad y posteriormente la física cuántica, revolucionaron la física gravitacional newtoniana y la forma de interpretar el universo. Del mismo modo lo han hecho en el campo filosófico. En la ciencia ha sido muy importante la enunciación del Principio de incertidumbre de Heisenberg, nombre que define una de las mayores características del pensamiento postmoderno.

El filósofo italiano Gianni Vattimo define el pensamiento postmoderno con claridad: en él lo importante no son los hechos sino sus interpretaciones. Así como el tiempo depende de la posición relativa del observador, la certeza de un hecho no es más que eso, una verdad relativamente interpretada y por lo mismo, incierta.

En la literatura el posmodernismo -no confundir con posmodernidad- provocó la fusión del espacio y del tiempo en la narración y la percepción difusa de la realidad, así como los distintos puntos de vista del o de los narradores, junto a la simultaneidad de los géneros, especialmente en la novela, llevó a la ruptura de las técnicas clásicas, abolidas por una absoluta libertad tanto en estilo, forma y fondo. La literatura de imágenes donde la realidad y la ficción comparten el mismo espacio-tiempo se asemeja a la cinematografía, donde los dibujos animados comparten los mismos lugares y la misma vida que los actores de carne y hueso.

La postmodernidad, por más polifacética que parezca, no significa una ética de carencia de valores en el sentido moral, pues precisamente su mayor influencia se manifiesta en el actual relativismo cultural y en la creencia de que nada es totalmente malo ni absolutamente bueno. La moral postmoderna es una moral que cuestiona el cinismo religioso predominante en la cultura occidental y hace énfasis en una ética basada en la intencionalidad de los actos y la comprensión inter y transcultural de corte secular de los mismos.

Es una nueva forma de ver la estética, un nuevo orden de interpretar valores, una nueva forma de relacionarse, intermediadas muchas veces por los factores postindustriales; todas éstas y muchas otras son características de este modo de pensar.

Uno de los síntomas sociales más significativos de la postmodernidad se encuentra en la saga de películas Matrix, donde el realce de la estética y la ausencia de culpa causal, unidos a la percepción de un futuro y una realidad inciertas, se hacen evidentes. Otros ejemplos más relevantes los encontramos en Blade Runner, Irreversible y un ejemplo español de culto Smoking Room. En todos ellos observamos un preeminencia de los fragmentos sobre la totalidad, ruptura de la linealidad temporal, abandono de la estética de lo bello al estilo kantiano, pérdida de la cohesión social y sobre todo la primacía de un tono emocional melancólico y nostálgico.

Los pensadores más destacados de las corrientes posmodernas son Jacques Lacan, Michel Foucault, entre otros.

 

 4-   POSMODERNIDAD E HISTORIOGRAFÍA


Los historiadores también se han visto influidos por las teorías posmodernas, llegando incluso a plantearse su profesión. La posmodernidad afecta a la historiografía de dos modos:

  • Niega la posibilidad de construir grandes relatos, es decir, niega el empirismo histórico como base de sus paradigmas.

  • Niega la posibilidad de reconstruir el pasado ya que los documentos no son pruebas reales de lo sucedido sino discurso y representaciones.

Estas teorías han provocado el interés por estudiar la historia cultural de las minorías y los sujetos subalternos.

El impacto de estas teorías ha provocado dos reacciones:

  • por un lado nos encontramos con los que han rechazado cualquier intento de reconstruir el pasado, pues ello supondría incurrir en una violencia epistemológica. Así pues no les queda más que estudiar la cultura como conjunto de símbolos.

  • Por otro lado otros historiadores han asumido lo positivo y constructivo para modernizar las formas de escribir historia. Éste es el caso de la microhistoria, una tendencia de historia cultural nacida en Italia en los setenta. El objeto de estudio es el conflicto cotidiano en su escala más reducida, en el sujeto. Estudia la cultura como una jaula donde el individuo puede ejercer su libertad de forma limitada. Giovanni Levi y Carlo Ginszburg son dos grandes «microhistoriadores».

 

 5-   BIBLIOGRAFÍA


Adaptado de :

  • Enciclopedia Wikipedia
  • Julio Aróstegui, y otros “El mundo contemporáneo: historia y problemas”. Ed. Biblos, Buenos Aires 2001
Comments