Los recursos literarios

    En poesía, se utilizan todas las capacidades potenciales de las palabras para conseguir sorprendernos, sugerirnos y proporcionarnos la emoción. Estas tres características del lenguaje poético se alcanzan gracias a la habilidad del poeta para aprovechar al máximo los tres rasgos que, de forma general, caracterizan a las palabras.
Las palabras...
  • SUENAN
  • SIGNIFICAN
  • SE RELACIONAN
Los recursos literarios o figuras retóricas que, con tanta habilidad, maneja el lenguaje poético (aunque su uso no es exclusivo de la poesía) están aprovechando el sonido de las palabras (recursos fónicos), su significado (recursos semánticos) y su capacidad de relación (recursos gramaticales). 

          1. Las palabras "suenan":

Sabemos que las palabras, además de significar, suenan. Es lo que los lingüistas llaman significado y significante.
Esa musicalidad latente en las palabras suele ser olvidada por el hablante en el uso cotidiano de la lengua, pero es aprovechada por los poetas para intensificar la fuerza expresiva del lenguaje.

Al pie de esta página,  tienes un audio como archivo adjunto en el que se recoge el poema de Rubén Darío Los motivos del lobo. Si escuchas con atención el primer minuto de la grabación (versos 1-15) comprobarás que, en la descripción de San Francisco de Asís (v. 1-3) dominan los sonidos suaves (l, s). Por contraste, en los versos siguientes abunda el sonido fuerte rr para evocar la fiereza y crueldad del lobo. Como ves, la capacidad sugeridora de los sonidos, puede ser un rasgo importante en poesía. 
El recurso que acabas de descubrir en el poema de Darío se denomina ALITERACIÓN.
Otras veces, y es el caso de la llamada ONOMATOPEYA, se tratará de imitar el sonido de algo desde la misma palabra que lo expresa. Así ocurre en este poema de Miguel de Unamuno:

                                                         EL GRILLO
El grillo asierra la siesta
con serrucho;
para él todo el día es fiesta,
poco o mucho.
Pero dentro de su hura,
en lo oscuro, 
esquiva la calentura
del sol puro.
Con su cri-cri-cri, aserrín
aserrán,
todo el campo se las echa de pillín
por San Juan.

Aquí, las palabras propiamente onomatopéyicas son: grillo, cri-cri, asierra, serrucho, aserrín, aserrán.
En la segunda estrofa, la repetición de una serie de sonidos vocálicos cerrados (hura, oscuro, calentura, puro) parece querer subrayar la sensación de cueva oscura del grillo. Éste ejemplo (conjunto de sonidos que sugieren un concepto o idea) sería un caso de aliteración.

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ACTIVIDAD 3.
Sin preocuparte demasiado de acertar en la clasificación de onomatopeyas o aliteraciones, trata de explicar el juego de sonidos que se produce en el poema Borrasca de Jorge Guillén. ¿Qué función desempeñan los sonidos repetidos? ¿Qué fuerza expresiva encierran?

Este mar violento
que se levanta en curvas, poderío
con el lomo creciente,
choca, chasca y despide
cresta de espumarajos, derrumbados:
oleaje brutal de bulto en bulto,
gris terroso el color sin transparencia,
pesado el gris de nube,
tenaz borrasca dócil a destino,
mar a merced del viento.



         2. Las palabras "significan":

"Denotación" y "Connotación":

Cuando hablamos de significado denotativo y connotativo, estamos hablando de dos tipos de significado: el primero hace referencia a algo objetivo, mientras que el segundo tiene que ver con la subjetividad.

 El significado léxico o gramatical, aquel que registran los diccionarios, se conoce como significado denotativo. Este significado es compartido por todos los miembros de la comunidad lingüística.

Sin embargo, las palabras pueden tener otros significados que guardan relación con lo que ese término sugiere a cada persona: se trata de un significado subjetivo o asociativo, que se denomina significado connotativo.

Por ejemplo, la palabra “verde” tiene un significado denotativo que hace referencia a un color, pero también puede presentar un significado connotativo relacionado con la esperanza o la inmadurez, según el caso.

La noción de “primavera”, por su parte, tiene un significado denotativo (es una estación del año) y puede connotar distintas cuestiones, vinculadas a un renacer.

Los significados connotativos son muy variables, dependiendo del contexto en que se encuentren y, gracias a ellos, el poema resulta tan altamente sugerente.

Es el poeta quien _mediante el análisis de las más originales asociaciones_ debe despertar esa capacidad que, como dormida, encierran las palabras para hacer fuertemente expresiva (sorprendente, sugerente y emotiva) la comunicación verbal.
El profesor Amaro Soladana Carro, en su libro Cómo leer textos poéticos (Akal, 1989), del que esta página es absolutamente deudora, sugiere, mediante un ejemplo, cómo puede desarrollarse el proceso de creación de un poema:

Cuando en la primavera de 1929, Federico García Lorca visita Nueva York, queda desagradablemente sorprendido. Sus ojos de poeta y de muchacho acostumbrado a los amaneceres serenos y diáfanos de su tierra granadina chocan con el espectáculo del deshumanizado despertar de una gran urbe en medio del ruido y de la suciedad.
Posiblemente pensó en enviar una crónica a un periódico o una carta a algún amigo mostrando sus impresiones, pero pronto se dio cuenta de que, mediante un lenguaje corriente y más o menos automatizado, no podría expresar su intensa emoción por cuanto había visto y sentido. Prefirió tal vez, entonces, hacerlo de una manera más personal y más expresiva.
Así pudo surgir el poema "Amanecer en Nueva York" (y todo el libro Poeta en Nueva York).

                            A. SOLADANA CARRO  Cómo leer textos poéticos
                                      

En este enlace verás un cuadro en el que, Amaro Soladana, describe cómo pudo llevarse a cabo ese proceso de creación. En él observamos una correspondencia entre lo que realmente vio o sintió el visitante, lo que expresó el poeta con imágenes originales (relaciones originales entre elementos aparentemente dispares)  y lo que trató de sugerir emotivamente.
"En síntesis, García Lorca ha conseguido un lenguaje sugerentemente poético mediante la creación de imágenes originales que son fruto de muy personales asociaciones de los elementos de la lengua" (Amaro Soladana).



La sugerencia, la emoción y la sorpresa en el poema  surgen especialmente de la asociación de elementos con significados más o menos distantes. Cuanto más alejados sean esos significados y más inesperadas las asociaciones, mayor será el poder sugeridor de la imagen poética.
De entre estas asociaciones en el plano del significado, destacan sobre todas las denominadas  SÍMIL y METÁFORA
 (IMAGEN).
ACTIVIDAD 4.
Lee con atención el poema Oda a la cebolla de Pablo Neruda. En él, el poeta pretende exaltar algo tan sencillo como la cebolla, por su condición de alimento de los pobres. Para ello, destaca fundamentalmente su belleza mediante sucesivos SÍMILES
Ej. "La cebolla (es) clara como un planeta"

o METÁFORAS
Ej. "La cebolla es copa de platino"

Busca tú mismo en el poema otros símiles y comparaciones. Intenta explicar qué rasgo concreto de la cebolla se está destacando en cada caso.



ACTIVIDAD 5.

Crea una serie de metáforas en torno a uno o varios objetos reales. Recuerda alguna "greguería" de Ramón G. de la Serna para ayudarte:

1. "El libro es un pájaro con más de cien hojas para volar".

2. "La luna es el ojo de buey del barco de la noche".

3. "El arco iris es la cinta que se pone la naturaleza después de haberse lavado la cara".
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Leerescuchando-motivosdellobo965.mp3
(7625k)
Juana Mª Martínez,
31 mar. 2010 14:14
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