As Covas D´Andia o El Valle Feliz



   El Monumento Natural de Las Cuevas de la Andina, que fue popularizado con el nombre de "El Valle Feliz" por el interés de unas cuantas familias aficcionadas a la espeleología, se encuentran cerca del pueblo homónimo. Se llega tomando desde la N-634, en La Caridad, la carretera FR-1 hasta Arancedo y desde allí la FR-6 hasta poco antes del pueblo de La Andina. A la entrada se encuentra un pequeño parking con un área recreativa. El acceso al Monumento Natural requiere el previo pago de una entrada de hasta 3€. La visita es guiada y discurre por unos caminos señalados con indicaciones sobre la flora del lugar.

   As Covas D´Andia o Cuevas de Andina es en espacio declarado Monumento Natural, que constituye un paraje de gran singularidad geológica, geomorfológica y paisajística. Se trata de una depresión Kárstica que da lugar a un valle semicerrado, recorrido por un arroyo, ("Regueiro da a Veiga del Trono" en cuyos alrededores reconoció Schulz, un viajero que recorrió aquellas tierras halla por el siglo XVIII, la existencia de una lavadero antiguo de oro del que hoy se desconoce su ubicación exacta) que termina por verter sus aguas al río Mazo, tributario del Porcía. En el centro de la depresión se situa un promontario calcáreo (hendido de arriba abajo en un estrecho pasillo rocoso y horadado en varias oquedades), que en su cumbre se transforma en varios pináculos inaccesibles. Su valor geológico se debe a su naturaleza, ya que se tratan de mármoles del Cámbrico Inferior correspondientes a la Formación Vegadeo, bastante raros en el occidente asturiano.

   Su caprichoso relieve se debe a la acción combinada de los fenómenos naturales y sobre todo a una fuerte acción minera en la época romana destinada a la obtención de oro; así, consecuencia de ello aparecen abruptas trincheras, quebradas, vaciados, cerros de residuos y grandes acumulaciones de escombros que están dismulados por la vegetación. Esta explotación a cielo abierto alcazó cortados de mas de un centenar de metros de desnivel. Diversas cuevas y galerías indican una explotación subterránea. Variso depósitos y canales, uno de ellos de 5km de longitud, facilitaban el uso de la energía hidráulica tanto en lso desmontes como en el lavado de las tierras ricas en oro.
   Las estimaciones indican que el Imperio podria haber sacado de toda la cuenca del río Porcía un total de 13.000 kilos de oro en 18 puntos de extracción. Es posible que los habitantes de los castros existentes como La Corona de Arancedo o el mismo Castro de Coaña participaran en las labores de extracción. Se sabe que los romanos convirtieron este oro en patrón moneda.
La explotación se realizaba medinate una corta sobre la roca caliza del sustrato. En esa corta se socavaba en su base para introducir madera y mediante el fuego calentar la roca, que luego se enfriaba con agua. las rocas extraidas eran trituradas hasta que fueran del tamaño adecuado para extraer el oro mediante la decantación.

   Desde el exterior la formación apenas es visible por la abundante vegetación que lo cubre. Laureles (laurus nobilis) y madroños (Arbutus unedo) (Fraxinus excelsior) ocupan la parte alta del pináculo y sus paredes enraizando en las escasas fisuras y en su base crecen fresnos, arces (Acer pseudoplatanus), avellanos (Corilos avellana), tejos (Taxus bacata), carballos (Quercus robur), acebos (Ilex aquifolium), sauces (Salix atrocinerea), y saúcos (Sambucus nigra), hay también plantas trepadoras como la hiedra (Hedera helix) y la madreselva (Lonicera periclymenum). Dicha masa forestal se sitúa en el centro de una suave pradera rodeada a su vez de plantaciones forestales de castaños (Castanea sativa), pinos (Pinus pinaster y radiata) y eucaliptos (Eucaliptus globulos). El enclave es también muy rico en musgos y helechos como el Phyllitis scolopendrium, Polypodium australe, Dryopteris borreri y otras clases, hay también gran variedad de clases de hierbas.
La fauna del lugar es también muy variada sobre todo en aves, sobre todo rapaces como azores, ratoneros, cernícalos o lechuzas. Entre los mamíferos corzos y jabalíes encuentran aquí su refugio; zorros y varios mustélidos, roedores y numerosos anfibios y reptiles también has sido localizados, al igual que martas, nutriasy ardillas.