UNA CIUDAD EN PÁNICO GENERAL

Santafé  de Bogotá...  el 9 de marzo de 1687: Un domingo  a las diez de la noche: La narración de Pedro de Mercado 
"Unos y otros compañeros del  temor chocaban entre sí en medio de la fuga sin poder socorrerse mutuamente, allí  donde creían  encontrar  ayuda el temor era mayor, más fuerte, más vigoroso. Uno preguntaba a otro si la causa del  estruendo era la cacería, sin embargo  no había nadie que pudiera satisfacer la pregunta. El temor, el terror habían quitado casi el  uso de la razón. Al terror con que las mentes de todos estaban sacudidas  se añadían  los gritos confusos  y tristes de mujeres y niños no acostumbrados a unas desgracias repentinas como esta: así ellos atormentaban sus oídos  con el horrible  estruendo. El espanto se había apoderado  de sus corazones. A todos estos momentos de  horror  y de angustia se añadía el no menos  lúgubre ladrido de los perros, que sin descanso llenaban  el aire y con ellos  se infundía más terror sin  olvidar el triste repiqueteo de las campanas que se tocaban  para apartar la desgracia,  pero  ¿qué más puede agregarse?  Si puede haber alguna idea  del último día de la existencia de la tierra, ciertamente fue esa la que sucedió aquella noche.  No faltó quien  entregándose a la conjetura y a sus pensamientos dijera que el  gran terror  que sacudía a los hombres en sus ojos, en sus oídos,  que los bramidos de la tierra, que el estruendo que recorría el aire no era  sino la  hora clara  del último juicio. No se equivocaban  al opinar así, pues lo que estaba sucediendo  era semejante a lo que se describe en las Sagradas Escrituras".(Mercado,1691)