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Showcase de Tecnologías de Aprendizaje UPRA

publicado a la‎(s)‎ 4 abr. 2014 15:20 por Antonio Delgado Pérez   [ actualizado el 15 abr. 2014 5:44 ]
El martes, 1 de abril se llevó a cabo el Showcase de Tecnologías de Aprendizaje en el lobby de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo (UPRA)
. Un evento organizado por Ileana Harrison y este servidor junto a los tutores/mentores del CDATA y estudiantes recomendados por los profesores que imparten cursos utilizando la tecnología como recurso de aprendizaje. El lema oficial fue: Diseña, construye, aprende y transforma.

La idea principal de organizar este evento respondió a la necesidad de promocionar los servicios del Programa de Tutorías y Mentorías del CDATA-UPRA. Qué mejor que los estudiantes para demostrar sus proyectos digitales de aprendizaje hiperconectado. La exhibición consistió en que cada estudiante presentara una herramienta tecnológica con potencialidades para propiciar nuevas oportunidades de aprendizaje. Cerca de quince herramientas fueron demostradas a la comunidad universitaria. Para exhibir las herramientas, utilizamos Symbaloo como recurso digital que nos permitía acceder directamente los recursos a ser presentados por los estudiantes. Symbaloo se utiliza para crear un Entorno Personal de Aprendizaje en el que se alojan páginas web, vídeos, audios, animaciones, presentaciones web, video-conferencias y otras ecologías de aprendizaje. El hashtag oficial del evento fue #showcaseUPRA donde recibimos el respaldo de nuestros colaboradores locales e internacionales que se conectaron a la transmisión digital.

Todo comenzó en una de esas charlas espontáneas que se llevan a diario en la oficina. Le comentaba a Ileana que en la Universidad no se realizan actividades en las que se resalta las habilidades, destrezas, competencias o talentos personales de nuestros estudiantes. Siempre se producen eventos para que los estudiantes asistan como entes pasivos que vienen a tomar notas de las charlas magistrales de otros educadores o profesionales invitados. De modo que decidimos organizar un evento oficial
para convertir a estudiantes en los protagonistas de su propio proceso de aprendizaje. Hacer una actividad en donde la pedagogía y la tecnología convergieran en los procesos de aprendizaje social.

Así que Ileana se movió inmediatamente para coordinar todos los detalles del evento en las diferentes unidades del UPRA: (tarima, equipo de audio, micrófonos, ornamentos, banners, afiches, promociones, DJ, mesas, sillas certificados, entre otros). Estuvimos ultimando todos los detalles en poco más de un mes que tivimos disponible para realizar la producción. Cabe destacar que los tutores, mentores y estudiantes recomendados aceptaron el gran reto de pararse frente a una tarima a presentar sus proyectos digitales. Varios profesores nos dieron la mano desde el inicio y nos ayudaron a recomendar los trabajos digitales más destacados. Poco a poco se fueron sumando personas que creyeron en este proyecto para ayudarnos. Dos asociaciones estudiantiles dijeron presente para apoyarnos (Asosiación de Estudiantes de Sistemas de Oficina y la Asociación de Estudiantes de Biología).

La estudiante Viviana Tirado (COMU) fue la periodista digital que cubrió el evento, con miras publicarse en el diario del sistema UPR: Diálogo Digital. La estudiante del Depto. Educación Elemental, Natja K. Nieves, coordinó el diseño de las camisetas oficiales. El estudiante Oscar Marrero (Administrador de Tu Música PR) realizó un esfuerzo monumental para transmitirlo en vivo por audio-streaming. Varios profesores esruvieron presentes con sus estudiantes para conocer lo que se puede hacer a través de la tecnología. También recibimos la visita de educadores del National University College de Arecibo (NUC). Para nosotros fue un honor haberlos recibido en la activiad.

Esta actividad fue ejemplo vivo de lo que es una redarquía. Digo esto porque no tuvimos que estructurar un comité timón para organizar el evento. Simplemente solicitamos a los estudiantes, profesores y personal administrativo que nos ayudaran a realizar el mismo. Cada uno puso su granito de arena en el proyecto. Todos eramos importantes, nadie sobraba. Nadie era jefe de nadie. Nos comunicábamos a través de plataformas sociales (Twitter, Facebook, eMail) para enviar mensajes o aclarar dudas sobre el desempeño de cada uno. En realidad esta fue una actividad relámpago que se organizó entre un grupo de personas que quizo hacer un proyecto tecno-educativo diferente. No hubo protocolo ni discursos magistrales. El guión se hizo unas horas antes de iniciar el proyecto. Todo fluyó al ritmo de los expositores. Hicimos lo mejor que pudimos sin contar con un centavo de presupuesto. Todo lo que conseguimos fue por el esfuerzo individual de cada integrante que creyó en nosotros desde el principio. Se utilizaron los recursos disponibles en la institución.

El éxito del evento no se le atribuye a nadie en específico, sino a todos los que formamos parte del proyecto. Cada cual tuvo su logro personal dentro del éxito colectivo. Demostramos que no hace falta ser extremadamente formal para realizar un evento socio-tecno-educativo. Los estudiantes tomaron muy en serio su rol activo y demostraron sus conocimientos, destrezas, habilidades y talentos personales. Todos hicimos nuestras funciones de manera profesional sin atarnos a las políticas, reglamentos o restricciones institucionales. Las cosas que se hacen con sentido común no tienen porqué someterse a reglamentos o legislaciones. Simplemente hay que confiar en las personas que conforman la red. Ileana y yo confiamos plenamente en nuestros expositores. 

El talento de nuestros estudiantes es más grande de lo que muchos educadores piensan. Estos jóvenes vienen equipados con capacidades de aprendizaje completamente diferentes a las de sus predecesores. Los estudiantes demostraron tener mayores conocimientos que la mayoría de sus profesores en el uso apropiado de la tecnología para crear redes de aprendizaje. Creo que es momento de transformar la educación tradicional en proyectos de aprendizaje continuos. Los estudiantes no tienen por qué pagar por un conocimiento distribuido en las redes de manera gratuita. Ellos necesitan más que una pedagogía iterativa y contemplativa. Los discursos magistrales no son tan necesarios. Los estudiantes que saben cosas ya no tendrán los mismos éxitos que tuvieron sus educadores, en comparación con los aprencides capaces de crear, inventar o producir nuevas materias primas para el desarrollo de sus propios productos de consumo. Los educadores que vienen a hablar en sus cursos limitan significativamente las capacidades cognitivas de sus estudiantes. Es momento de ponerlos a conversar, debatir, presentar, exhibir, defender posturas, crear, solucionar problemas, manejar conflictos, producir y compartir aprendizajes. Hemos comprobado que los estudiantes aprenden más cuando trabajan y trabajan mejor cuando aprenden. El microcosmos del aula tradicional no les permite observar lo que ocurre en otras latitudes. Estamos preparando estudiantes para aprender lo que dicen los textos, pero no los equipamos con los recursos para añadir nuevos conocimientos al contenido existente...

La universidad del Siglo 21 no necesita de anfiteatros ni aulas para los discursos de los educadores. Necesita diseñar nuevos ecosistemas de aprendizaje hiperconectados en los que se preparan profesionales para el aprendizaje informal, abierto, ubicuo e inclusivo. El cambio NO tiene por qué seguir siendo lineal, dirigido ni temporal. Incorporar recursos tecnológicos para sostener la vieja y oxidada estructura del sistema educativo, no mejorará la educación, sino que la empeorará grandemente. La educación tradicional y la tecnología convergente son como el agua y el aceite, simplemente NO MEZCLAN. Es por eso que se tiene que transformar la educación siguiendo los nuevos paradigmas socio-tecno-pedagógicos de la era.

Son los proyectos los que nos proveerán mayor conocimiento sobre el uso apropiado de la tecnología en el contexto educativo. Encapsulados en un aula estudiando lo que dicen los textos no nos permitirá descubrir los horizontes de posibilidades. Si no exhibimos lo que nuestros estudiantes son capaces de lograr con la tecnología, jamás se justificará la inversión tecnológica en nuestros centros educativos. Seguiremos en el mismo lugar de siempre esperando que alguien de afuera vanga a decirnos lo que tenemos que hacer con la tecnología en nuestras aulas.

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