EL TRABAJO INFANTIL Y SUS CONSECUENCIAS

 

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TRABAJO INFANTIL EN AMERICA LATINA

 

 

 Definiciones operacionales sobre el trabajo infantil

 

Trabajo infantil: “toda actividad económica llevada a cabo por personas menores de 15 años de edad, sin importar el status ocupacional (trabajo asalariado, trabajo independiente, trabajo familiar no remunerado, etc.).  Ello no incluye los quehaceres del hogar realizados en su propio hogar, excepto donde los quehaceres del hogar puedan ser considerados una actividad económica –como, por ejemplo, cuando un niño dedica todo su tiempo a estos quehaceres para que sus padres puedan trabajar fuera del hogar, y ello signifique privarlo de la posibilidad de ir a la escuela-”  (OIT, 1996). 

 

Trabajo de adolescentes: aquél que es desarrollado por personas entre 15 y 18 años de edad bajo situaciones similares a las descritas en la definición anterior, de acuerdo al Convenio Internacional sobre la Edad Mínima de Admisión al Empleo (138) de la OIT.  En los países que aún no han ratificado el Convenio Internacional 138, la edad mínima de admisión al empleo varía según sus leyes laborales (12 años, 14 años, 16 años, etc.).

 

Naturaleza del trabajo infantil: nivel de riesgo para la salud y seguridad de los sujetos intrínseco o asociado al desempeño de la actividad laboral.  En relación a la naturaleza, los trabajos que desempeñan los niños y adolescentes pueden ser clasificados como: de naturaleza no nociva o inocua (actividades cuyo ejercicio, en sí mismo, no deriva en mayor riesgo para quienes las ejercen, como la venta de productos, artesanía en cerámica, mozos en restaurantes, etc.) o de naturaleza nociva para la seguridad o la salud (física o mental) de quienes los ejercen (actividades de riesgo, como por ejemplo el manejo de sierras circulares en una carpintería y las actividades peligrosas o de alto riesgo, como por ejemplo  trabajo en subsuelo, manipulación de sustancias tóxicas, transporte de carga pesada, etc.).

 

Condiciones del trabajo infantil: elementos propios del contexto donde los niños desarrollan su actividad laboral, que pueden determinar o no perjuicios en su desarrollo integral. Aún en el caso de actividades que en principio podrían ser consideradas como inocuas, tales como la venta de productos, la presencia de condiciones inadecuadas puede determinar que una actividad de carácter inocuo se convierta en una actividad de riesgo o incluso peligrosa. Se clasifican en adecuadas o inadecuadas. Son condiciones inadecuadas, entre otras las siguientes: las jornadas laborales extensas, por encima del límite legal permitido en cada país (usualmente no mayor a 4 ó 6 horas diarias); el trabajo en horario nocturno o de madrugada; la actividad laboral a destajo; la actividad laboral realizada en ausencia de medidas de higiene y condiciones de seguridad laboral; el trabajo que, por su horario o exigencias, impida la asistencia de los menores a la escuela  (por ejemplo, el empleo doméstico donde terceros en jornadas laborales que sobrepasen, como con frecuencia se da en Latinoamérica, 10 horas por día); otras que atenten contra el normal desarrollo físico y mental de las personas (por ejemplo, los trabajos en lugares que impliquen riesgo moral para los niños y adolescentes)

 

Carácter del trabajo infantil: efecto de la actividad laboral sobre las habilidades y capacidades del niño. Puede ser formativo o no formativo.

 

Tipos de trabajo infantil: según la naturaleza (inocua o nociva), carácter (formativo o no formativo) y las condiciones (adecuadas o inadecuadas) bajo las que se desarrolla, el trabajo infantil puede ser clasificado como sigue[1]:

 

Tipos de programas y proyectos sobre trabajo infantil: el cuadro que se muestra a continuación se deriva del anterior, y permite visualizar los rubros de actividad laboral y la edad en los que resulta más pertinente aplicar diferentes tipos de proyecto.

 

 

Trabajo infantil rural

 

El trabajo infantil en el sector rural | Incorporación temprana | Agrotóxicos | Consecuencias | Rendimiento escolar | Conclusiones

 

El trabajo infantil en el sector rural

Diferentes estudios relacionados con la situación rural han mostrado la significativa disminución de la población económicamente activa agraria. El significado del trabajo infantil en el medio rural podrá comprenderse con más facilidad si se aprecia que, junto con este retraimiento de la mano de obra rural, se ha producido un aumento porcentual de la fuerza laboral de los menores en el campo argentino.

Una de las modalidades habituales de inserción de los niños en las actividades laborales es el trabajo junto a los padres, sobre todo en aquellas familias en que los adultos perciben un salario por un trabajo a destajo. Esta modalidad de trabajo con incorporación de niños es muy frecuente en ciertas actividades de la cosecha y en los primeros procesamientos de ciertos productos agrarios, en floricultores y horticultores.

Incorporación temprana

Los niños se incorporan a realizar actividades a una temprana edad, primero para cuestiones relacionadas con el mantenimiento del hogar, como el cuidado de los más pequeños del núcleo familiar. A los seis o siete años, los niños comienzan a colaborar en la cosecha del tomate y de la frutilla. A los once o doce años comienzan sus tareas aplicando agroquímicos con mochila.

Agrotóxicos
Es necesario considerar que entre los agroquímicos que los menores utilizan se encuentran algunos de gran toxicidad, tales como el heptacloro o el bromuro de metilo. A los trece o catorce años, ya trabajan regularmente en las quintas, aunque ya antes y durante los meses en que se agota lo producido por la explotación, el menor sale de su hogar para realizar changas en otras explotaciones.

Consecuencias
Ya se mencionó una de las consecuencias que el trabajo precoz tiene sobre los niños: los peligros para su salud ante el uso frecuente de sustancias peligrosas para ella y la escasa protección que los menores utilizan en aquellas tareas. Otras consecuencias se refieren a las deformaciones que sufren los menores al exponer su cuerpo en desarrollo a esfuerzos físicos prolongados y excesivos.

Rendimiento escolar

Las consecuencias también se sienten en el desempeño escolar. En estudios realizados, las familias declararon que realizaban esfuerzos para que sus hijos asistiesen regularmente a la escuela. Pero estos intereses se ven dificultados en épocas de cosecha. Las escuelas de la zona informaron que los niños generalmente se atrasan en la escuela, por lo que finalmente terminan desertando.

Conclusiones
Se debe hacer referencia a la ausencia de indicadores que midan la real magnitud de esta problemática. No es tan sólo un problema de los instrumentos de medición. Se trata que: las características que asume el trabajo de los niños en las tareas agrícolas, muchas veces adquieren características que hacen difícil su percepción. En particular, puede hablarse de la invisibilidad de estas tareas, por cuanto la prestación de servicios alejados de las ciudades, distantes de rutas o accesos, o en lugares impenetrables, imposibilita el conocimiento de la situación existente. Pero también se da una suerte de naturalización de sus formas, pues, para las familias rurales, por la tradición cultural, es algo natural que sus hijos menores ayuden en las tareas laborales de los adultos y, muchas veces, se considera que trabajando desde niño se aprenderá mejor el trabajo de sus padres, valorizándose como más favorable este tipo de formación que la que puedan recibir en la escuela.

La mano de obra infantil es más barata

Y no sólo por la exigencia de un menor salario, sino fundamentalmente porque al ser ilegal, solo puede darse en el sector informal y en consecuencia, sobre la remuneración no deben cargas sociales ni administrativas, ni seguros computables.

Para la familia rural es natural que sus hijos trabajen. Muchas veces consideran que la pobreza y el trabajo manual es parte de su destino. Muchas veces consideran que trabajando desde niño se aprenderá mejor la tarea y más preparado se estará para ganarse el sustento.

Las normas jurídicas son pensadas y desarrolladas para el ámbito urbano. De igual manera, los planes y programas sociales han apuntado a los sectores urbanos con el objeto de maximizar beneficios con el menor costo posible.

El sector rural es uno de los caracterizados como invisibles, como aquellos a los que no puede llegar ninguno de los servicios de inspección. La relación no permanente en el ámbito rural constituye la circunstancia que más favorece el trabajo infantil. Es de difícil constatación ya que los períodos de duración de este tipo de relación laboral son muy cortos. Pueden ser de horas o días y, al igual que en el sector urbano, la precarización de las relaciones laborales se ha incrementado en forma constante.

El trabajo de los niños se da en el marco familiar. Sólo excepcionalmente los menores de 14 años trabajan sin los padres. Gran mayoría de las actividades rurales que involucran familias cuyos niños y niñas trabajan son del tipo intensivo y estacional. Esto se traduce en contratos precarios, de escasa duración y con gran concentración de trabajadores. La remuneración es medida por el rendimiento. Esto implica que no existe una remuneración individual para el niño, sino que el fruto de su tarea es computada en el conjunto de su familia y pagada a quien la encabeza. La pobreza genera trabajo infantil que impide la educación y la calificación, siendo a su vez causa de nueva pobreza.

El trabajo infantil en el sector rural de la argentina (Unión Argentina De Trabajadores Rurales Y Estibadores - UATRE)

 

DERECHOS NIÑOS

 

Se tiene, por lo tanto, que los proyectos sobre trabajo infantil y de adolescentes en función a sus objetivos específicos, pueden ser:  proyectos de prevención de la actividad laboral temprana (de menores de 15 años o de acuerdo al límite legal de edad establecido por cada país); proyectos de erradicación del trabajo peligroso o de alto riesgo; proyectos de protección de las condiciones de salud, educación, trabajo y otras de los menores trabajadores, incluyendo el desaliento de actividades laborales de menor riesgo; y, proyectos de control y mejora de las condiciones inadecuadas de trabajo[2].

 


Proyectos orientados a la demanda y proyectos orientados a la oferta: otra forma de clasificar los proyectos sobre trabajo infantil es según su enfoque en la demanda o en la oferta de mano de obra infantil.

Los proyectos dirigidos a la demanda intentan que los empleadores eviten utilizar la mano de obra infantil. Para ello, desarrollan acciones promovidas por asociaciones de empresarios, tales como etiquetado de productos que no usan mano de obra infantil, códigos corporativos de conducta o códigos de conducta de amplia base o de sectores económicos; por sindicatos (inclusión de causas anti-trabajo infantil en sus negociaciones colectivas, sistemas de monitoreo); o por asociaciones de la sociedad civil (sensibilización, mercadeo social). 

Sin embargo, considerando que el trabajo infantil es mayormente informal, y que un gran sector de niños trabajan con la anuencia de sus padres o como “autoempleados”, también se puede considerar que los niños y sus familias (padres) son grupo objetivo de los proyectos orientados a la demanda.  En este caso, los proyectos suelen realizar actividades de concientización, campañas educativas, etc.  Así también, estos proyectos pueden dirigir su atención a las “mafias” que trafican, prostituyen o explotan a los niños, mediante acciones como el incremento de los sistemas de inspección y control, sensibilización de autoridades, etc.

Los proyectos dirigidos a la oferta son los que actúan sobre las causas que originan el trabajo infantil: la pobreza, las limitaciones de capital humano, baja calidad y escaso atractivo de la escuela, actitudes culturales, etc.  Desarrollan acciones como incentivos a cambio de la asistencia a la escuela, alternativas para mejorar los ingresos familiares, mejora de la calidad y acceso a la escuela y a servicios de salud, campañas educativas, etc.

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

¿QUE ES EL TRABAJO INFANTIL?

No todo el trabajo infantil, evidentemente, es tan repugnante como las formas más peligrosas y explotadoras. Incluso los más fervientes partidarios del no-trabajo infantil reconocen que tareas apropiadas pueden aportar a los niños habilidades y responsabilidades, mantener unidas a las familias y contribuir a los ingresos familiares. Al evaluar el alcance del trabajo infantil y dibujar soluciones, es crucial definir qué es el trabajo infantil, y distinguir formas explotadoras de formas apropiadas.


 

 

 

 

Pero el trabajo infantil no es todo igual. La misma UNICEF hace una nítida diferenciación entre dos tipologías de niños que trabajan:

 

a)   Aquellos que dentro de las familias pequeños productoras o artesanas trabajan para ellas mismas y por la situación de pobreza, la falta de infraestructura o la ausencia de garantías sociales necesitan de los brazos infantiles. El niño puede trabajar algunas horas al día e ir a la escuela o en otros casos puede que trabaje todo el tiempo, pero no se puede hablar de explotación sino sólo de pobreza.

 

b)   Aquellos en que son explotados por un patrón externo, muchas veces una multinacional.

    Igualmente se puede distinguir entre los casos menos graves - el trabajo durante algunas horas al día, en sectores que no perjudican la salud o el crecimiento- y aquellos más graves, es decir el trabajo a tiempo completo y en condiciones insalubres.


 

La UNICEF ha desarrollado un conjunto de criterios básicos para determinar si el trabajo infantil es explotador.

Define que el trabajo infantil es inapropiado si:

1.   Es con dedicación exclusiva a una edad demasiado temprana.

2.   Se pasan demasiadas horas trabajando.

3.   El trabajo provoca estrés físico, social o psicológico indebido.

4.   Se trabaja y se vive en la calle en malas condiciones.

5.   El salario es inadecuado.

6.   El niño tiene que asumir demasiada responsabilidad.

7.   El trabajo impide el acceso a la escolarización.

8.   El trabajo mina la dignidad y autoestima del niño (como el esclavismo y la explotación sexual).

9.   Impide conseguir un pleno desarrollo social y psicológico.

 

 

 

 

 

 

 



[1] La presente tipología de los tipos de trabajo infantil, y la siguiente clasificación de los programas y proyectos que abordan este tema, ha sido desarrollada por el consultor Dr. Dwight Ordóñez Bustamante.

[2] Acciones destinadas a desarrollar mecanismos que lleven a neutralizar las condiciones que convierten en riesgosa o peligrosa una actividad laboral infantil, controlar que las condiciones de trabajo sean las adecuadas de acuerdo a los estándares nacionales e internacionales y fiscalizar que los empleadores cumplan con las normas establecidas en el código de niño y adolescente y otras normas legales referidas al trabajo infantil

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