2. El equilibrio del mercado

La teoría económica estudia los mercados a través de un modelo que integra los tres elementos que conforman el mercado de un bien determinado: la demanda de los consumidores, la oferta de las empresas y el precio del bien o servicio.


Gráficamente se representa mediante la unión de las funciones de demanda y de oferta, que reflejan los intereses del conjunto de compradores y vendedores respecto al precio:








El equilibrio (E) es el precio de mercado (P*) que hace que confluyan los intereses de compradores y vendedores: la demanda y la oferta se igualan y el mercado se vacía, es decir, la cantidad del bien que se intercambia (Q*) coincide con la cantidad que los consumidores quieren comprar a ese precio y con la cantidad que las empresas están dispuestas a vender.




El equilibrio, por tanto, se define por un precio y una cantidad intercambiada (P*,Q*).



Un ejemplo puede ser el mercado del tomate de pera en Navarra. Una situación de equilibrio en plena temporada se podría corresponder con un precio de 1 €/Kgr. y una cantidad intercambiada de 2.000 Kgr. diarios. Para este precio de equilibrio el mercado se vacía: los agricultores recogen cada día 2.000 Kgr., que es exactamente la cantidad que compran los consumidores de tomate de pera. Nada sobra y nada falta en el equilibrio (para simplificar la situación suponemos que los agricultores venden directamente su producto).






La situación de equilibrio cumple con las expectativas de las dos partes que intercambian, y siempre que las condiciones se mantengan iguales, no hay incentivos para cambiarla. Sin embargo, esto no significa que el equilibrio sea justo desde un punto de vista social, porque aquellos consumidores que no puedan pagar el precio de equilibrio se quedarán sin el bien o servicio de que se trate, incluso si es de primera necesidad. Es decir, el mercado en equilibrio cumple las expectativas medias del conjunto de la sociedad, pero no se puede ignorar el hecho de que una parte, mayor o menor, de esa sociedad no tiene acceso al mercado por no poder pagar el precio, quedando excluídos del mismo.



Situaciones de desequilibrio: excedentes y escasez de producto


¿Y si el precio en el mercado no es el de equilibrio? Por ejemplo, puede ocurrir que el precio sea superior al de equilibrio, como en la siguiente gráfica: 





En este caso el precio vigente en el mercado no iguala la demanda y la oferta: las empresas están dispuestas a vender
Q2, mientras que los consumidores quieren comprar Q1, una cantidad menor que la oferta. Ésta es una situación de desequilibrio en la que sobra una cantidad de bienes en el mercado al precio P, es decir, hay un excedente (Q2 - Q1) o exceso de oferta (O > D; Q2 > Q1)


Ahora bien, el desequilibrio no interesa a las empresas productoras del bien, ya que no pueden vender toda la cantidad que quisieran. Por ello, comenzarán a bajar el precio  y a reducir la cantidad de producto, de manera que más consumidores se animen a comprar. Y seguirán bajándolo hasta que se alcance el precio de equilibrio y se consiga vaciar el mercado, igualando la oferta con la demanda.


En el ejemplo anterior del mercado de tomate de pera, si el precio es 2 €/Kgr., los consumidores sólo están dispuestos a comprar, por ejemplo, 1.500 Kgr. diarios, mientras que a los agricultores les gustaría vender 2.500 Kgr. a ese precio. Hay un excedente, por tanto, de 1.000 Kgr. cada día. ¿Cómo deshacerse de esta cantidad sobrante? Los vendedores prueban con un precio más bajo, 1,5 €/Kgr. y observan que aumentan las ventas hasta 1.750 Kgr., pero aún les sobran 500 Kgr. Las reducciones de precio continuarán hasta llegar al equilibrio, a un precio de 1 €/Kgr. y se encuentren la oferta y la demanda.


Cuando el precio de mercado es inferior al de equilibrio se produce una situación contraria a la anterior, con un desequilibrio que provoca escasez: el bajo precio atrae a los consumidores, que demandan una cantidad (
Q2) superior a la que las empresas están dispuestas a vender (Q1), es decir, hay un exceso de demanda (D > O; Q2 > Q1). El desequilibrio se traduce en este caso en una falta o escasez de producto (Q2 - Q1), como se representa en la gráfica siguiente:


 


La reacción de las empresas ante la escasez es la subida del precio, que llevará a que una parte de los consumidores dejen de comprar el bien en cuestión. Y el incremento del precio continuará hasta que nuevamente se llegue a la situación de equilibrio.


En el mercado del tomate de pera, supongamos ahora que el precio de venta es 0,5 €/Kgr. Los consumidores querrían comprar 2.500 Kgr., pero cuando acuden al mercado se encuentran con que sólo hay 1.500 Kgr. para vender, y los últimos que llegan se quedan sin tomates. El vendedor, al observar esta demanda insatisfecha, ve la posibilidad de subir el precio, y lo hará hasta que se restablezca el equilibrio.


En definitiva, la tendencia de los mercados es hacia el equilibrio, pues cualquier otra situación lleva a las empresas a ajustar el precio, hacia arriba o hacia abajo, para que no se produzcan escasez
ni excedentes. Los consumidores y las empresas, movidos por el incentivo de los precios, toman las decisiones que restauran el equilibrio en el mercado, tal como se representa en las siguientes gráficas:





En la web Economía Visual el Pr. Cantero ofrece una explicación gráfica del proceso que lleva al equilibrio del mercado.

Y la de IE Business School, dispone de un gráfico
interactivo de mercado que permite desplazar la oferta y la demanda para observar sus consecuencias sobre el equilibrio: mercado interactivo.
  



Cambios en la oferta y en la demanda

¿Es realista la situación de equilibrio de un mercado? En muchos mercados el equilibrio, si se alcanza, se mantiene durante poco tiempo, debido a que cambian las condiciones del mercado, tanto por el lado de la oferta como por el de la demanda.


P. Samuelson, premio Nobel de Economía, afirma en su manual Economía, que las curvas de oferta y de demanda sólo permanecen quietas en los libros de texto. En la realidad se producen cambios frecuentes que afectan a una u a otra: variaciones en los precios de los factores, cambios en las modas, avances tecnológicos, etc.


Por otra parte, el análisis económico supone situaciones de competencia perfecta, en las que la oferta del mercado la realizan un gran número de empresas que compiten entre ellas, de forma que ninguna es tan poderosa como para establecer el precio. Lo que encontramos en la realidad, por el contrario, son mercados con pocas empresas que tienen poder de decisión sobre los precios, utilizando la estrategia de reducir la producción para conseguir elevados precios y beneficios.


En los temas anteriores hemos visto que, cuando cambia alguna variable de las que determinan la oferta o la demanda distinta al precio del bien, las curvas se desplazan, cambian de posición en las coordenadas referidas al precio. Lógicamente, si esto sucede, el punto de equilibrio también cambiará, danto lugar a un nuevo precio y cantidad intercambiada (P* y Q*) en el equilibrio.


En la Ciudad de México existe el MIDE, Museo Interactivo De Economía, único en el mundo. Aquí tenemos un enlace a una de sus actividades: el funcionamiento del mercado de las pizzas. Sigue las instrucciones y verás cómo se forman los precios.

En el enlace de abajo tienes otro ejemplo, el del mercado del petróleo, aunque en este caso no hay interacción.






 



 


Subpáginas (1): Ejemplo 5.1