PASTEL DE REMOLACHA CON CREMA CHANTILLY

Ingredientes:

Para la base

  • 150 g. de harina integral.
  • 1 vaso de aceite de coco.
  • 100 g. de puré manzana.
  • 100 g. de azúcar de coco.
  • 3 huevos grandes.
  • 1 sobre de levadura.
  • 200 g. de remolacha fresca.

Para el relleno y decoración

  • 300 ml nata líquida. (33% M.G)
  • 1,5 C.S de fructosa.
  • 1 C.C. de esencia de vainilla.
  • Cerezas.

Elaboración:

Pelamos y troceamos la remolacha. Luego la trituramos hasta que quede bien fina, o si lo preferís la podéis rayar a mano. Haremos lo mismo con la manzana, triturándola hasta hacer un puré. Y reservamos.


En primer lugar batiremos los huevos durante unos minutos hasta que queden bien hinchados de aire. Después agregaremos el azúcar de coco, lo removeremos, el aceite de coco,  removeremos. Luego el puré de manzana y la remolacha, removiéndolos hasta integrarlos bien.


En segundo lugar mezclaremos la harina integral con la levadura, y con ayuda de un colador la iremos tamizando en el bol del preparado, agregándola poco a poco hasta integrarla.


Mientras dejamos reposar el preparado unos minutos, cogeremos una bandeja que el fondo sea plano, la pintaremos con margarina vegetal, colocaremos papel de horno y volveremos a esparcir más margarina vegetal.


En tercer lugar agregamos el preparado en la bandeja y con una lengüeta o espátula lo repartimos.

Lo meteremos en el horno precalentado a 150ºC unos 15 min.


Una vez horneada la base, la retiraremos del horno y la dejaremos enfriar, antes de desmoldarla. Luego con un molde cortaremos los círculos.

Ya sólo nos queda elaborar la crema chantilly. Con la nata y los utensilios bien fríos, le añadiremos la fructosa y la esencia de vainilla y la batiremos hasta montarla.


Posteriormente con una manga pastelera iremos rellenando cada piso del pastel con la crema chantilly. Base, relleno, base, relleno hasta llegar al final en el que también le pondremos la crema. Por último colocaremos por encima la fruta que más nos guste a modo de decoración.

Y listo!


Sugerencias:

Personalmente si tengo tiempo, prefiero rayar la remolacha a mano, es resultado final es mucho mejor.


Un pequeño truco para que el papel de horno salga fácilmente es colocando el trozo mayor de manera trasversal, dejando un trozo a cada lado para que me sea más fácil de retirar la base de bizcocho y un trozo de papel de horno en el medio dejando un par de centímetros de tirador, para facilitar la labor todavía más. De este modo la base sale completa de la bandeja.


Cuando tamicéis la harina, veréis que al ser integral os queda el salvado en el colado. Agregarlo también si queréis al preparado, pues ahí residen gran parte de los minerales, vitaminas y nutrientes que contiene la harina integral.


Los bordes de bizcocho que os sobra al cortar los círculos los podéis aprovechar para hacer pudin, cakepops o simplemente para desayunar o merendar con leche vegetal. Todo es aprovechable si se quiere.


He utilizado cuatro bases de bizcocho redondas, si lo preferís podéis hacer dos pasteles de tres pisos. También podéis recortar las bases cuadradas y aprovechar  todavía más el bizcocho. A mí parecer me resulta  mucho más bonito para presentar de este modo.


La decoración es a vuestra elección, cuando hice el pastel era temporada de cerezas, pero lo podéis decorar con la fruta que más os guste, agregarle unas virutas de chocolate o dejarlo tal cual.


Sobre el aceite de coco que he utilizado, es el habitual que suelen vender de primera prensada ecológico, pero este deja un gran aroma y sabor a coco. Ahora venden uno en el mercado que es desodorizado, os lo aconsejo para esta receta, sobre todo si no os gusta el sabor a coco.


Bianca/.