Snickerdoodles (Galletas tiernas de canela)


  • Tiempo de preparación: 15 minutos entre el pesado, la mise en place y el batido + 15' de horneado. 
  • Cantidad: unas 25 unidades (depende del tamaño) 

Consejo de Adrián:  

  • Hay que tener cuidado respetando el tiempo de horneado, pues un minuto puede marcar la diferencia entre unas galletas tiernas y unas galletas con la textura crujiente de siempre (así quedan cuando están más doradas). Confiad en mí, lo sé por experiencia. 

Variaciones: 

  • De chocolate: sustituir 30 gramos de harina por 30g de cacao en polvo desgrasado y añadir 25 g de azúcar. 
  • De calabaza: hace un tiempo publiqué la receta de unas snickerdoodles de calabaza. Haced click aquí. 
  • Con pastas de fruta: sustituir la cucharadita de vainilla por cualquier otra pasta de fruta (de manzana por ejemplo). 

Conservación: 

  • Conservar las galletas dentro de un recipiente hermético. 
  • Las galletas se conservan hasta tres días, pero están tan ricas que en una tarde estarán finiquitadas, a no ser que tengáis más autocontrol que yo, claro. 

Ingredientes:

  • 125 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 110 g de azúcar + 2 cucharadas (tbsp) extra (
  • 1 huevo L
  • 1 cucharadita (tsp) de vainilla en pasta o extracto de vainilla 
  • 1/4 de cucharadita de canela en polvo 
  • 250 g de harina
  • 3/4 de cucharadita (tsp) de levadura química o polvo de hornear
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de canela  

Preparación: 

  1. Precalentamos el horno a 180ºC. 
  2. Tamizamos la harina junto con la levadura, le añadimos la sal y reservamos. 
  3. Mezclamos el huevo con la vainilla y la canela y batimos ligeramente. 
  4. Con el accesorio pala de la batidora amasadora o con unas varillas eléctricas, mezclamos la mantequilla con el azúcar –a velocidad medio-alta– hasta que blanquee y doble su volumen.
  5. Bajamos la velocidad al mínimo y agregamos la mezcla de huevo, ligeramente batido, en 2 o tres veces, hasta que se incorpore perfectamente a la mezcla anterior. 
  6. Agregamos la mitad de los secos que habíamos reservado cucharada a cucharada hasta que estén integrados en la mezcla. Paramos la batidora y agregamos el resto de la harina, también cucharada a cucharada, removiendo suavemente con una espátula de silicona. 
  7. En un plato hondo, mezclamos el azúcar extra con la canela. 
  8. Formamos bolas con la masa y las rebozamos en el azúcar con canela. Las disponemos sobre una bandeja (no es necesario usar papel de horno ni tapete de silicona por la cantidad de mantequilla que lleva la masa) y las chafamos ligeramente con los dedos o el dorso de una cuchara. 
  9. Colocamos la bandeja a media altura y horneamos durante 13 a 15 minutos, hasta que los bordes estén firmes pero tiernas en el centro y solo se hayan durado muy ligeramente. 
  10. Sacamos la bandeja del horno y dejamos las galletas enfriar ligeramente (unos 5 minutos) en la bandeja y sobre una rejilla. Si lo deseáis, podéis añadirles unas pepitas de chocolate, apretando ligeramente. El chocolate se fundirá gracias al calor residual. 
  11. Cuando las galletas se puedan despegar con facilidad de la bandeja del horno, las sacamos y las dejamos enfriar por completo en la rejilla.