*HERMANOS MAYORES

Primeramente diremos que el Padre eterno siendo un Padre Infinito, también tiene infinitos hijos en el Universo Infinito; hijos cual más avanzados, hijos cual menos avanzados; hijos más evolucionados, hijos menos evolucionados; hijos con más sabiduría, hijos con menos sabiduría; hijos con más perfección, hijos con menos perfección, hijos con más conocimiento, hijos con menos conocimiento; hijos más espirituales, hijos menos espirituales; hijos más serviciales, hijos menos serviciales; hijos más obedientes, hijos menos obedientes; y así hasta donde nuestra mente pueda imaginar, siempre pensando y proyectándonos hacia el infinito.

Los extraterrestres de la Luz, son hijos mayores de Dios; son seres más antiguos que la misma Tierra; y poseen más ciencia, más moral, más humildad, más conocimiento y más poder; ellos saben más, conocen más y comprenden mejor al Infinito Cosmos y a sus Infinitas Leyes; ellos están al servicio únicamente del Divino Padre Jehová; porque los hermanos extraterrestres, saben por ciencia y experiencia, que hay un solo Dios y una sola Verdad; así como saben y comprenden que hay una advertencia divina que dice: SOLO SATANAS DIVIDE Y SE DIVIDE ASI MISMO; y los hermanos extraterrestres tienen el deber moral y celestial de servir al Único Dios Viviente que da y quita la vida, en forma amorosa y unificada.

Los hermanos extraterrestres de la Luz, cumplieron también con la Divina Ley de la evolución; ellos también al igual que el hombre nacieron y murieron infinitas veces, para llegar a ser lo que son; ellos también fueron chiquititos y humildes para llegar a ser grandes en el Reino de los Cielos; ellos también fueron imperfectos y pecadores como lo somos actualmente los humanos; ellos también pasaron por todo lo que estamos pasando actualmente y aprendieron lo que tenían que aprender; y hoy se encuentran en otras infinitas dimensiones del Infinito Universo Expansivo Pensante y Viviente y de tiempo en tiempo, ellos vuelven al planeta en que estuvieron en épocas pasadas; para ver como evolucionan las nuevas generaciones; así como para traernos novedades del Infinito Cosmos que nos permiten ampliar nuestros conocimientos sobre la Infinita Creación de Dios; y también ellos vuelven para participar del Divino Juicio Final anunciado y profetizado en las Sagradas Escrituras; lo que significa que los hermanos extraterrestres de la Luz vienen para actuar bajo órdenes del Divino Primogénito Solar Cristo, que viene esta vez como un Divino Juez de Jerarquía Solar, para poner punto final a todo lo malo e inicuo que surgió en este mundo de pruebas, en que los hombres al crear un sistema de vida, no tomaron en cuenta para nada las Divinas Leyes y Mandamientos de Dios.

En otras palabras: Los extraterrestres de la Luz, son nuestros hermanos mayores que cumpliendo el papel de maestros espirituales nos traen nuevas doctrinas, nuevas revelaciones y nuevos conocimientos para invitarnos a avanzar con respecto al Infinito Cosmos, nuestra patria celestial; de la cual nuestros hermanos mayores nos traen nuevas enseñanzas; porque en la infinita creación de Dios Padre, los mayores enseñan a los menores.

Muy pronto, la humanidad entrará en contacto directo con seres venidos del cosmos; y cuando ello suceda, no todo será alegría y felicidad; porque los seres galácticos, más conocidos como extraterrestres, vienen a poner punto final a todo lo malo y negativo que hay en la Tierra; algo parecido a lo que sucedió en el mundo antiguo, con las ciudades corruptas de Sodoma y Gomorra; que fueron calcinadas por las deslumbrantes naves plateadas que la humanidad conoce como platillos voladores, tripulados por nuestros hermanos mayores.

Y hablando de extraterrestres, Cristo el Hijo del Dios Viviente, es el más grande Extraterrestre del Infinito Universo; que prometió retornar a la Tierra, al final de los tiempos materiales de la prueba de la vida planetaria; para llevar a cabo un Divino Juicio Moral a toda la humanidad terrestre, y dar inicio a una Nueva Era.

Porque en el Divino Evangelio de Dios está anunciado y profetizado que vendría el Mundo de la Trinidad, con cielo Nuevo y Tierra Nueva; y todo lo que anuncia y profetiza el Divino Padre es una evidente realidad.