Dos hornitos a gas de tambor.

                                                                                                                                                               Por    Dante Darío Alberro.


Hornito para rakú con dos quemadores, propiedad del autor.


Los dos hornos que presentamos están armados en base a un tambor de 200 litros, muy comun y fácil de conseguir. El primero de ellos es para rakú y técnicas de lustres (reducción dentro del horno). El segundo horno difiere en algunos detalles de diseño, y es para trabajar en alta temperatura (gres y porcelana). Veremos primero el horno de rakú.

Los materiales necesarios son:
 - un tambor de 200 litros.
 - 24 ladrillos refractarios aislantes S-26.
 - 1 bolsa de concreto aislante de 1000º C.
 - 4,50 m. lineales de fibra cerámica de 1300º C.
 - 6 m. de alambre de resistencia de hornos (Kanthal A1) de 1,2 mm de grosor, y 18 botones de 3 cm de diámetro hechos con pasta refractaria para sujetar la fibra al tambor. 
 - 3,60 m. de hierro ángulo de 2,5 cm. y dos varillas de hierro del 8 de 0,85 c/u para la base del horno.
 - 4 ruedas móviles de carretilla (preferentemente de hierro).
 - una placa refractaria de cordierita de 30 X 30 cm. y 4 soportes refractarios de 10 cm de altura.
 - Un quemador venturi para gas de garrafa, de 20.000 calorías.

Elementos necesarios para la conexión a las garrafas:
 - 2 tomas para las garrafas de gas (mariposas con perno).
 - 2 bujes de reducción de 1/2’ a 1/4’.
 - 3 cuplas de 1/2’.
 - 3 niples de 1/2’ X 10 cm.
 - 1 niple de 1/2’ por 30 cm.
 - 1 codo de 1/2’ - 1 tee de 1/2’ – 1 tomagoma de 1/2.
 - 2 m. de manguera de gas reforzada.
 - 2 abrazaderas 9/16’.

Complementos para el quemador:
 - 1 codo macho/hembra de 1 y 1/4’.
 - 1 llave de gas tipo globo.
 - 1 tomagoma para la llave de gas.


Armado del horno. 
Se comienza cortando el tambor de 200 litros, para quitarle un aro central a 30 cm. de la base y a 37 cm. de la parte superior. Con esto se evita que el horno sea demasiado alto con respecto a su diámetro, lo que daría como resultado una temperatura desigual.
En la parte inferior se abre un agujero de unos 6 a 7 cm. de diámetro, ubicado a unos 8 cm. de la base del horno, para la entrada del quemador.
En el centro de la parte superior que hace de tapa, se abre un agujero de 12 a 13 cm. de diámetro para la chimenea (tiraje). Arriba a los costados, se sueldan dos manijas de hierro para poder levantar la tapa (ver dibujo Nº 1). 

El carrito sobre el que se apoya el horno consta de un marco de hierro ángulo de 1’, de 60 X 60 cm. con un refuerzo en el centro, y cuatro patas de hierro ángulo donde van las ruedas que permiten trasladarlo. Las patas se refuerzan con varillas de hierro del 8 para evitar que cedan por el peso del horno (dibujo Nº 1: clickear sobre la imagen ).


La parte inferior del horno va revestida en sus laterales y piso con ladrillos refractarios aislantes S-26, con una capa de concreto aislante como respaldo. Los ladrillos se cortan mediante una hoja de sierra de acero rápido; las hojas de tungsteno (si se consiguen) duran más. Para los laterales es preciso darle forma de cuña (dibujo Nº 2), y para facilitar el corte resulta muy útil usar un marco de madera a modo de guía.
Para unir los ladrillos puede usarse la siguiente mezcla: caolín 50 %, cuarzo 50 %; + un 20 % de tierra roja superficial (cualquier tierra arcillosa sirve), formando una barbotina al que se agregará silicato de sodio como defloculante.
Hay que dejar un hueco de 6 a 7 cm de diámetro entre dos ladrillos para la entrada del quemador. Una vez puestos los ladrillos en su lugar, se prepara el concreto aislante con un mínimo de agua, para rellenar el hueco (unos 2,5 cm.) que queda entre la chapa del tambor y los ladrillos. Se lo va poniendo de a poco y con un taco de madera se lo apisona con cuidado para que quede firme. Tanto ese concreto como los ladrillos deben quedar al ras de la parte inferior del tambor. 
 

La parte superior del horno se reviste con fibra cerámica. Este es un material peligroso, ya que sus fibras son muy irritantes para la piel y mucosas (aparato respiratorio) por lo que debe manipularse con mucho cuidado. Al manipularla hay que usar guantes y una mascarilla, además conviene trabajar al aire libre y mojar con un pulverizador la superficie a cortar. Para ello puede usarse un cuchillo afilado o una tijera de las antiguas.
Se comienza cortando tres tapas de unos 58 cm. de diámetro para la parte superior del horno (diámetro interno del tambor). Para sujetarlas a la chapa, a distancias regulares se practican agujeros de a pares, que permitan pasar el alambre cantal para enganchar los botones de pasta refractaria. Se le da al alambre una forma en “U”, con un largo suficiente como para poder pasar la chapa y retorcerlo del lado de afuera mediante una pinza. No conviene apretar demasiado estos botones, ya que la fibra es muy frágil: sólo lo suficiente para que ésta quede firme en su lugar. Hay que abrir un agujero de unos 12 cm. en la fibra, en la parte de la tapa que va a hacer de chimenea.

Para revestir el costado de la tapa, se cortan 3 tiras de 1,80 m. por 0,90 m. colocando las tiras de manera que las uniones no coincidan. Habrá que cortar algo de fibra sobrante pero igual debe quedar algo holgada, ya que la fibra encoge después de horneada. Los laterales se fijan al igual que la tapa, con el alambre Kanthal y los botones refractarios. La fibra debe sobresalir un poco del nivel de la chapa: esto ayuda a que selle bien el horno para evitar pérdidas de calor.


Las piezas van apoyadas en la placa de 30 X 30 cm. a la que hay que cortar las puntas para que entre en el horno, de manera de dejar una zona de circulación para el gas. La placa va apoyada en los soportes refractarios, y frente a la entrada del quemador se coloca un pedazo de ladrillo refractario para que la llama se divida y circule mejor por todo el horno.
El pico del quemador debe quedar retirado unos 5 cm. de la entrada practicada en la base del horno. Eso ayuda a la entrada del aire secundario por un efecto de arrastre que mejora la combustión. Hay que hacer una base de hierro adecuada para mantener el quemador fijo en el lateral del horno.
La conexión a las dos garrafas que abastecen al quemador, se detalla en el dibujo Nº 3.
Se usan dos garrafas en este caso porque la demanda de gas de un quemador grande suele provocar el enfriamiento del gas con la consiguiente pérdida de presión.*
Hay que asegurarse que las conexiones entre los diversos elementos estén bien hechas, para evitar pérdidas de gas; a esos efectos conviene consultar a un gasista.
 


 *  Fenómeno físico: ante una gran demanda, el gas se congela por efecto de la brusca descompresión. 


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Horno de gas para alta temperatura.
El diseño de este horno nos lo suministró un conocido ceramista hoy ya fallecido: Fernando Savoie, de Rada Tilly. Le debemos este reconocimiento a su generosidad.
Según nos explicó durante un curso, el uso de un solo quemador, aunque suministre las calorías suficientes, hace difícil manejar la curva de subida y/o el mantenimiento de la temperatura del horno;
Además del consabido tambor de 200 litros, se necesita en este caso:
 - 74 ladrillos refractarios aislantes S-28 (si se quiere llegar a 1280º C).
 - 7 m. de hierro ángulo de 2,5 cm., y dos varillas del 8 de 0,85 m., para la base y la tapa del horno.
 - Dos varillas roscadas de 10 mm con 4 tuercas y arandelas, para la sujeción de los ladrillos de la tapa.
 - 4 ruedas de carretilla, preferentemente de hierro, para la base del horno.
 - 2 quemadores venturi para gas de garrafa, de 10.000 calorías cada uno.
 - Elementos para la conexión de los quemadores a las garrafas (una por cada quemador): mangueras reforzadas,  abrazaderas, tomagomas, etc. como en el horno anterior.
 - Complementos necesarios para los quemadores: llaves de gas, tomagoma, etc.
 - Placas de mulcorita de 30 X 30 cm. (para apoyo de las piezas y hacer pisos) que habrá que cortar a medida; y soportes de alta temperatura, los que se considere necesarios.



En el dibujo (A) se puede ver la forma en que se hace el corte del tambor, a 60 cm. de la base, así como las entradas de los dos quemadores de 7 X 7 cm., ubicadas a unos 12 cm. de la base.
La conexión a las garrafas en el dibujo está hecha pensando en un esquema como el que se ve para el primer horno, pero es innecesaria: hemos usado un horno con los dos quemadores conectados directamente a una garrafa cada uno, lo que resulta menos complicado de hacer y funciona muy bien igual.

En el dibujo (B), se puede ver la forma de disposición de los ladrillos en los laterales y el piso. La tapa (y puerta a la vez) del horno está hecha con un marco de hierro ángulo, y dos varillas roscadas como sujeción para mantener los ladrillos en su lugar. Este sistema tiene como inconveniente que los ladrillos se deterioran bastante rápido con el uso, por lo que la fibra cerámica puede ser una opción razonable. El agujero que hace de chimenea debe ser de 12 cm. de diámetro.



En caso de hacer la tapa de fibra, se usarán cuatro capas como mínimo (10 cm.). La parte de arriba del tambor, cortada a 9 cm., puede servir de marco de sujeción. Para sujetar la fibra a la tapa, se usarán los botones refractarios y el alambre kanthal como en el horno de rakú. Los detalles de corte y pegado de los ladrillos, etc., se resuelven de manera similar a lo explicado anteriormente.
Las llamas de los quemadores deben ser dirigidas y desviadas mediante un apantallamiento hecho con un par de plaquitas de refractario, para lograr que el gas se mueva de manera circular dentro del horno; esto origina una temperatura más pareja en todo su interior.

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