Serpientes

 
LAS SERPIENTES
La pitón: son una familia de serpientes constrictoras. Otras fuentes consideran este grupo una subfamilia de la familia de las boas (Boidae) (subfamilia Pythoninae). Las pitones se pueden distinguir de las boas en que tienen dientes en el premaxilar, un pequeño hueso en la parte frontal de la mandíbula superior. La mayoría de las boas dan a luz crías vivas, mientras que las pitones ponen huevos. A algunas especies de boas de arena, se les llama erróneamente pitones.
  Las pitones, igual que sus parientes cercanas las boas, son serpientes constrictoras, y por definición, no venenosas. Normalmente atacan, emboscadas, a animales que pasan cerca. Matan a sus presas por asfixia, agarrándola primero con la boca y enrollando rápidamente su cuerpo alrededor de ellas. Una vez así, se ejercen presiones altas sobre las costillas y pulmones de su presa, que de este modo no pueden inhalar. A pesar de que la presa puede sufrir también problemas de circulación, especialmente si la serpiente presiona mucho alrededor de su cuello, la muerte por asfixia se produce habitualmente mucho antes. En contra de la creencia popular, estas serpientes tampoco estrujan o aplastan a sus presas, y cuando matan a una de tamaño normal, en la gran mayoría de los casos la presión que ejerce la serpiente no es suficiente para romper ningún hueso
 
LA ANACONDA
  La anaconda verde o común (Eunectes murinus) es una serpiente constrictora de la familia de las boas, endémica de Sudamérica; habita las cuencas del río Amazonas y del Orinoco, además de otros enclaves en Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Paraguay, Venezuela y la isla Trinidad.
 La anaconda es de color verde oscuro, con marcas ovales de color negro y ocre en los flancos. El vientre es más claro, y en la parte final de la cola muestra diseños en amarillo y negro que son únicos para cada ejemplar. El hocico está cubierto por seis escamas engrosadas, tres a cada lado, que constituyen el rasgo más distintivo que separa a las especies de Eunectes de las estrechamente relacionadas Boa.
La cabeza es estrecha, y no presenta un cuello marcado. Las narinas y los ojos están en una posición elevada, facilitando así la respiración y la percepción durante los largos períodos que la anaconda pasa sumergida. Los receptores olfativos se encuentran en la lengua, como en todas las serpientes. El cuerpo es ancho y musculoso, adaptado a la forma de presa de la serpiente, que mata a sus presas por constricción.En la región caudal, la zona de la cloaca es la única no cubierta por escamas de todo el cuerpo. En las inmediaciones de ésta la anaconda presenta espolones, los restos de las extremidades locomotoras atrofiadas.Rara vez supera los 15 años, aunque se documentan casos de hasta 50 años.
 Es la mayor serpiente conocida. Las hembras, significativamente mayores que los machos, alcanzan un promedio de 4 a 8 m de largo y un peso de 45 a 180 kg,[cita requerida] mientras que los machos alcanzan una longitud de 2,5 m. Es el caso más marcado de dimorfismo sexual entre los Squamata.En 1960 se registró una hembra cazada en Brasil con 8,45 m de longitud y 227 kg de peso.Dieter Schmid, en su libro Mantenimiento De Las Serpientes afirma que si bien el Libro Guinness de los récords nunca lo reconoció, en 1944 se capturó una anaconda verde en el Río Orinoco, en Venezuela de 11,44 m de longitud, 285 kg, y 123 cm de circunferencia.Jesús A. Rivas cita una hembra con una longitud total de 521 cm. y un peso de 97,5 kg
 
 
 

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