El Día Internacional de la Discapacidad en Venezuela


El Día Internacional de las Personas con Discapacidad en Venezuela


Ítalo Violo

Este 3 de diciembre se celebra el Día Internacional de la Discapacidad. Una vez más, Venezuela tiene motivos para celebrar. Y es que ya no estamos huérfanos, los eventos se multiplican por doquier. Desde el punto de vista histórico ha pasado muy poco tiempo desde aquel 5 de Enero de 2007 en el que el Presidente Hugo Chávez dio el ejecútese a la Ley Para Personas con Discapacidad LPCD y los resultados no se han hecho esperar.

La iniciativa gubernamental se concretó con la creación de Consejo Nacional Para Personas Con Discapacidad (CONAPDIS) y el lanzamiento de la Misión Vida, luego rebautizada en honor al insigne médico venezolano como Misión José Gregorio Hernández. Lo que ha permitido que millones de venezolanos y venezolanas hayan sido atendidos debidamente para darle una nueva cara a la discapacidad.

Como proceso político y social esto ha sido paulatino pero sostenido. Quienes estamos viviendo de cerca estos cambios podemos observar con claridad cómo quienes estamos bajo la cobertura de esta Ley hemos ganado importantes espacios, siempre con la tendencia a la dignidad.

Al hacer un repaso fugaz de los acontecimientos “en pleno desarrollo”, perdón por robar esta frase a Walter Martínez, nos damos cuenta que los convenios internacionales firmados por nuestro gobierno se concretaron en la LCPD y la reforma del antiguo CONAPI.

El CONAPDIS, bajo la dirección de la Lic. Ludyt Ramírez, ilustre compatriota, ha recorrido varias veces cada palmo del territorio nacional llevando ayudas técnicas, organizando e incentivando a las personas con discapacidad. Una gran campaña a través de los medios de comunicación, instituciones del Estado, organizaciones y empresas privadas nos sacaron del rincón de los trastes para hacernos visibles protagonistas y punto de referencia como ciudadanos ejemplares y esforzados. En esto, como quienes vamos más allá de la discapacidad al usar con empeño nuestro potencial, talentos y habilidades para ser artífices de nuestra propia inclusión.

Una a una ha venido la inclusión e integración: Leyes justas y equitativas, organismos competentes, incentivo de nuestro Presidente Hugo Chávez Frías, salida de la invisibilidad, organización efectiva, creación de Unidades de Atención para las Personas con Discapacidad en muchos municipios. Han seguido la inserción al aula escolar hasta la universidad, luego la inserción laboral cuya dura lucha apenas empieza con alegres resultados y este año 2010 podremos señalarlo como el de la inserción política con la conformación del Frente Socialista Unido de Personas con Discapacidad FSUPDIS, mediante el cual podremos acceder a puestos de interés no sólo para mejorar las condiciones de las personas con impedimentos sino para contribuir al engrandecimiento de la Patria.

Hemos de trabajar para perfeccionar aún más la Ley de Personas con Discapacidad. Necesitamos que la ley del trabajo, seguro social y otras sustituyan  términos cómo minusválido e incapacitado. Necesitamos impulsar una ley de carácter nacional que sobrepase las normativas de accesibilidad de los municipios y las Normas COVENIN para que podamos tener una Ley sobre accesibilidad urbana, arquitectónica, transporte adaptado y a los medios web, entre otras.

Necesitamos impulsar la creación de Centros de Apoyo para las Personas con Discapacidad intelectual no insertables laboralmente.

Requerimos reimpulsar la inserción laboral de las personas con diversidad funcional mediante la instrucción para el trabajo además de hacer presencia en las instituciones públicas y empresas privadas para que se cumpla la cuota en la plantilla de cada una de ellas.

Hemos de interesarnos en mantenernos unidos para hacer nosotros mismos lo que nos compete porque somos los más interesados.

Habrá quien esté descontento porque los cambios y beneficios no les han llegado aún. ¿Será posible que en tan corto tiempo se pueda resolver la problemática de la discapacidad en Venezuela? Sabemos que por la magnitud de la tarea que tenemos por delante juega a que requiramos de un período muy largo para solventarlos; seguimos viendo personas con discapacidad padeciendo hambre y muriendo de mengua por el abandono sufrido por quienes deben socorrerlas, nos referimos a sus familias. Vemos calles y aceras inaccesibles y seguimos sintiendo los portazos de los empleadores. Hay mucho trabajo por hacer; el más importante, crear conciencia colectiva para que no se siga poniendo tropiezo al ciego ni se siga maldiciendo al sordo, ni haciendo burla al falto de inteligencia ni se siga poniendo obstáculos al paralítico.

Falta mucho por hacer, pero estamos haciendo, avanzamos y celebramos conscientes de que no debemos desmayar en nuestra lucha por una Venezuela digna y libre de barreras. - Diciembre 2010.


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