Impacto Ambiental de las represas en Misiones - No a las mega hidroeléctricas  

(CORPUS-GARABI-RONCADOR)


Lic. Sergio Luis Alberto Páez

 

La  construcción de una represa y su embalse, si se construyen en zonas ecuatoriales, tropicales, y subtropicales como las proyectadas en el nordeste argentino y en particular en la provincia de Misiones, tendrán impactos ambientales, sociales y económicos sobre el medio natural y humano de su área de influencia, agrediendo al agua como recurso, la biología acuática y terrestre, además de las nefastas consecuencias sobre la riqueza cultural e histórico de la región.

 

Toda represa que se construya en cualquiera de las zonas antes mencionadas, por infinidad de razones impactará seriamente en la salud de sus habitantes y actuará como una verdadera bomba biológica.

 

Con la construcción de nuevas represas, se producirá un aumento de las áreas inundadas: las aguas de los lagos, como la de los arroyos tributarios tanto urbanos como rurales, con aporte de nutrientes, que ampliarán la posibilidad de incremento de vectores.  Las posibles fluctuaciones de los niveles hidrométricos, han de permitir, por la existencia de barros, la presencia estable de más de 85 especies de mosquitos de géneros Aedes, Anopheles, Coquilletidea, Culex, Haemagogus, Psrophora y Sabethes. También se producirá Eutrofización que será el resultado del enriquecimiento de la masa líquida, con los nutrientes debido inicialmente a la vegetación en descomposición, con la contribución de la escorrentía del suelo. De esta manera se obstruirán las corrientes y ensenadas, se formarán murallas flotantes y disminuirá la transparencia del agua.

 

Las grandes acumulaciones de estas algas, formarán pilas en descomposición y condiciones perjudiciales sobre los bordes, allí se formarán focos de reproducción de insectos y moluscos, propiciando el hábitat ideal de vectores de las enfermedades que hoy son endémicas a muy pocos kilómetros de nuestra provincia, entre ellos los moluscos del género Biomphalaria (transmisor de la esquistosomiasis – el mal de las represas, que convirtió a Brasil en el país más contaminado del mundo, con cifras de enfermos que superan los doce millones de habitantes).

 

Hoy la provincia de Misiones ya sufre las consecuencias de Yacyretá: Dengue, Leishmaniasis visceral, Paludismo, y casos de Fiebre Amarilla. La elevación de la altura del agua, por supuesto, creará un gran aumento de las superficies cubiertas, tanto en el embalse, como en los arroyos que desembocan en él, lo cual expulsará de sus hábitat a todos los seres vivientes de la zona inundada, activando también la migración de vectores silvestres, como roedores y marsupiales, a áreas pobladas, permitiendo la instalación en ellas de enfermedades de ocurrencia hasta poco tiempo exclusiva en zonas rurales como Leptopirosis y como resultado de la tala de la vegetación, en las costas de inundación y en las islas, se podrá activar la migración del murciélago portador del virus rábico. Las altas temperaturas promedio registradas en la región sumadas a la falta de obras que tiendan al saneamiento básico, la ausencia de redes cloacales y plantas de tratamientos,  la falta de control en la eliminación de los desechos industriales serán hechos que sin duda, contribuirán a aumentar el riesgo de propagación de enfermedades.

 

Todo lo expuesto es un pantallazo de las consecuencias negativas que tendrán las represas proyectadas para la región (Corpus, Garabí, Roncador)

 

Hace 2.500 años, Heráclito expresaba: “Cuando falta la salud, la sabiduría no puede revelarse, la cultura no puede manifestarse, la fuerza no puede luchar, la riqueza carece de utilidad y la inteligencia tiene manos atadas