Ecología de los paisajes
Dra. Silvia Matteucci - GEPAMA

La ecología de paisajes es una rama de la ecología que estudia las relaciones entre el patrón espacial y los procesos. Llamamos patrón a la configuración, dentro de un territorio dado, de los diversos fragmentos de relativa homogeneidad interna en cuanto a funciones ecosistémicas o usos de la tierra. La organización espacial de estos fragmentos; esto es, tamaños relativos, tipo de distribución espacial; distancia y conectividad entre ellos, influyen en las tasas y los tipos de procesos biológicos y humanos en el territorio. Asimismo, los tipos y tasas de los procesos ecológicos y, especialmente, los sociales afectan la configuración espacial. La estrecha relación patrón-procesos significa que sería posible diseñar el espacio ubicando los usos de la tierra de manera de favorecer la sustentabilidad ecológica y social de un territorio, ya sea al nivel continental, regional, cuenca o paisaje. Por esto la ecología de paisajes ha adquirido en las últimas décadas mucho prestigio y ha sido adoptada, en los países desarrollados, por planificadores y gestores de la administración pública involucrados con la toma de decisiones acerca del manejo del espacio con fines agropecuarios, forestales, de conservación de vida silvestre, urbanos, industriales, etc.
La ecología de paisajes no es una disciplina nueva. Se originó a fines del siglo XIX, cuando los países imperialistas colonizaron territorios desconocidos para ellos y debieron recorrerlos para identificar el potencial de cada espacio para distintos usos. Entre los pioneros se encuentran los rusos, como Dokuchaev, quien en 1898 publicó sus ideas y experiencias en el libro "Estudio de Zonas en la Naturaleza", y Berg, quien en 1913 publicó el trabajo "Experimentos en la división de Siberia y Turkestan en paisajes y zonas morfológicas". Ambos trabajos son descriptivos, como la mayoría de los estudios territoriales realizados en esa época. Quizá el verdadero pionero fue Bei-Bienko 1, quien en 1930 publicó quizá el primer trabajo que se ocupa de las relaciones patrón-procesos (El problema de la distribución zonal-ecológica de los grillos en las tierras bajas de la Siberia Occidental y de Zaisan), adelantándose unos 40 años al desarrollo de la moderna ecología de paisajes.

De hecho, en sus inicios, la ecología de paisajes era una disciplina descriptiva. Tenía como objetivo delimitar zonas relativamente homogéneas a la escala de observación en cuanto a variables seleccionadas de acuerdo a los objetivos del estudio. Como los primeros relevamientos se realizaron en territorios desconocidos para los colonizadores asiáticos y europeos (franceses, holandeses e ingleses), las variables consideradas generalmente eran el clima, el relieve, el suelo y la vegetación. No se tenían en cuenta variables sociales porque los colonizadores asumían que se trataba de territorios vacíos, desconociendo los derechos de los pobladores nativos como seres humanos.

La ecología de paisajes recibió un impulso muy fuerte en la década de 1940 cuando, como consecuencia de la guerra mundial, se desarrolló la tecnología de las fotografías aéreas, de la fotogrametría y de la fotointerpretación. El desarrollo histórico de la ecología del paisaje 2 es muy interesante porque muestra cómo la realidad política y social de cada imperio afectó el enfoque y los métodos empleados en el estudio de los territorios colonizados. Visto a distancia, este hecho se manifiesta en la aparición de Escuelas de Pensamiento, que fueron adoptadas más tarde por investigadores de las colonias muchos años después de haberse independizado. Por ejemplo, en la Argentina, donde la ecología de paisajes se tradujo como Ecología Regional, el pionero en los estudios ecológicos espacialmente explícitos fue el Dr. Jorge Morello, quien en la década del 1960 realizó el primer análisis regional en nuestro país, en el Gran Chaco, basándose en las ideas y métodos de la Escuela Anglosajona 3. Las experiencias y enseñanzas de J. Morello se dispersaron a otros países latinoamericanos a través de sus discípulos y siguen multiplicándose las aplicaciones, con las adaptaciones y adjournamiento, a través de los discípulos de éstos.

Hacia la década de 1970, la ecología de paisajes dio un importante salto cualitativo al cambiar de paradigma: el centro de atención pasó desde la homogeneidad 4 hacia la heterogeneidad espacial. Esto es, mientras en la primera etapa el énfasis se ponía en la delimitación de áreas homogéneas y los métodos de muestreo y análisis de datos se dirigían hacia este propósito; a partir de los 70 se reconoció la importancia de la heterogeneidad en el mantenimiento de la integridad funcional de un territorio. Este salto fue importante no sólo porque desencadenó una serie de discusiones y estudios que dieron un gran impulso a la disciplina, sino porque los criterios de manejo de la tierra y de gestión ambiental en general cambiaron considerablemente. Los investigadores y gestores de la primera etapa se preguntaban qué actividad productiva podía realizarse en una zona homogénea dadas sus características físico-bióticas-culturales; o cuál de las zonas homogéneas delimitadas era la más apta para una determinada actividad productiva. En el marco del nuevo paradigma, ellos se preguntan de qué manera deben "ordenarse" las diversas actividades en los variados fragmentos de un territorio para que éste mantenga su integridad funcional y los servicios ecológicos 5. Sintetizando, se pasó del análisis puntual y la acción aislada al análisis global y la acción coordinada con otras acciones dentro de un territorio; esto es, se cambió del estudio y manejo de los componentes aislados al estudio y manejo del territorio que incluye dichos componentes.

Implícito en este concepto está el reconocimiento de la existencia de interacciones no sólo entre los componentes de una región sino también entre niveles jerárquicos; esto es, entre componentes y la región y, lo que es aún más importante, la posibilidad de que un nivel jerárquico inferior (por ejemplo un tipo de elemento del paisaje) desencadene un cambio en un nivel jerárquico superior (por ejemplo, un paisaje o una región). Según mi opinión, este es el salto cualitativo más importante que ha dado la ecología de paisajes. Un ejemplo de la influencia de esta nueva concepción en la aplicación práctica lo constituye el cambio de enfoque y métodos de la evaluación de impacto ambiental (EIA), la cual ha sido reemplazada por la EAIA 6 (evaluación adaptativa de impacto ambiental). Ya no se estudia sólo el impacto de una acción sobre el componente espacial en que ésta se ubica, sino el impacto de las acciones probables sobre el territorio como un todo, con especial atención a los efectos sinérgicos entre las obras individuales.

El desarrollo de la nueva ecología de paisajes se ha apoyado en teorías provenientes de otras ciencias: la termodinámica de los procesos irreversibles, la teoría de las jerarquías, el análisis de sistemas de Bertalanffy, las teorías del caos y la complejidad, los modelos de cambio mediante la atracción, entre otros 7. El desarrollo de las tecnologías de percepción remota, procesamiento de imágenes satelitales y sistemas de información geográfica han facilitado la comprobación de ideas y la multiplicación de métodos matemáticos y desarrollo de modelos de diversos tipos. La disciplina ha desarrollado un marco conceptual y metodológico que contempla la naturaleza sistémica y jerárquica del espacio 8 y que pone el énfasis en los flujos laterales entre los elementos de un espacio más que en los flujos internos a cada elemento. Si bien la descripción sigue siendo uno de los pasos de la investigación, no es un fin en sí mismo, puesto que el objetivo es no sólo conocer el patrón del paisaje, sino también las interrelaciones entre los elementos en un mosaico territorial y los cambios de patrón y de interrelaciones en el tiempo.

La ecología de paisajes se ha constituido en una herramienta poderosa tanto desde el punto de vista del conocimiento científico como en la aplicación práctica. Desde el punto de vista del conocimiento científico, el reconocimiento de las interrelaciones ecológicas entre los parches que conforman un paisaje ha llevado a los ecólogos funcionales y de poblaciones a ampliar sus estudios a niveles jerárquicos superiores, analizando no sólo estructura y función de su sitio de interés sino también la manera en que el entorno heterogéneo y el sitio interactúan y los efectos de las modificaciones en el uno sobre el otro. Los ecólogos de poblaciones han podido así revisar las leyes de dinámica de poblaciones, que fueron desarrolladas para espacios homogéneos, produciendo cambios de puntos de vista importantes en lo que se refiere a la dispersión de los organismos, su reproducción y persistencia en ambientes heterogéneos.

En su aplicación, la ecología de paisajes contribuye a diseñar sistemas de reservas naturales; a comprender las causas y consecuencias de la artificialización del paisaje natural; a ordenar el territorio con objetivos de sustentabilidad ecológica; a tomar decisiones acerca de cuáles de los fragmentos de ecosistemas naturales remanentes pueden perderse si afectar la integridad global del paisaje o su biodiversidad natural; a identificar los fragmentos que deben protegerse para reducir el peligro de extinción de alguna especie en particular o determinar cuál debe ser el grado de conexión entre ellos para ese mismo propósito; evaluar el grado de conectividad entre fragmentos para minimizar los riesgos de dispersión de una perturbación; etc.

El GEPAMA ha venido aplicando los conceptos y las herramientas de la ecología de paisajes para resolver algunas preguntas en relación con cambios de uso de la tierra; evaluación de impacto ambiental; diagnósticos del estado de conservación de territorios rurales. Una de las líneas de investigación que nos ocupa es el estudio del avance urbano sobre las tierras agrícolas en la Provincia de Buenos Aires. Este proyecto, financiado por UBACYT, CONICET y FONCYT, tiene como uno de sus objetivos ayudar a la toma de decisiones en cuanto hacia qué áreas podría crecer la urbanización sin afectar la sustentabilidad ecológica y económica de nuestra zona agrícola por excelencia. También nos interesa identificar aquellos ecosistemas naturales y seminaturales cuya protección es importante para el mantenimiento de funciones y servicios ecológicos que contribuyen al bienestar de la comunidad. Dos tesistas de post-grado trabajan en el tema tratando de encontrar indicadores ambientales (ecológicos/sociales) que permitan identificar procesos y umbrales de cambio, por encima o debajo de los cuales algunos estados se tornan irreversibles.

Existen muchos temas de interés dentro de la ecología de paisajes, algunos son teóricos, otros prácticos y también los hay filosóficos. En esta parte de la Página del GEPAMA se irán tratando estos temas. Solicito a los visitantes de esta página que voten por un tema para establecer un orden de prioridades:

  • Diferencias de enfoques de las diversas Escuelas de Pensamiento en la Ecología Regional y de Paisajes
  • Bases conceptuales sobre las que se fundamenta la ecología de paisajes
  • Acerca de los conceptos de paisaje y de región
  • Relación entre el concepto de los fractales y la ecología de paisajes
  • ¿Por qué ecología del paisaje? ¿Será la traducción correcta de Landscape Ecology?
  • La influencia mutua entre la ecología de paisajes y la teoría de la Panarquía.
  • Métodos aplicados en ecología de paisajes para la determinación del patrón
  • Técnicas para estudiar asociaciones entre patrón y procesos.
  • La importancia de las escalas en la ecología de paisajes
  • La teoría de las jerarquías y su aplicación en el estudio de un territorio.
  • El modelo matriz-parche-corredor. Estructura y función de cada uno de dichos elementos.
  • Otros temas propuestos por los interesados.

 

REFERENCIAS

  1. Los tres trabajos rusos mencionados son citados en: Sukachev, V. y N. Dylis. 1964. Fundamentals of Forest Biogeoecology. Oliver and Boyd, Edimburg & London. Volver
  2. Matteucci, S.D. 1998. El análisis regional desde la ecología. En: Silvia D. Matteucci y Gustavo D. Buzai (eds.) Sistemas Ambientales Complejos: herramientas de análsis espacial. Colección CEA Nº 21; EUDEBA, Buenos Aires; pp 117-150. Volver
  3. Morello, J. y J. Adámoli. 1998. Las Unidades de Vegetación y Ambiente en el Chaco Argentino. Serie Fitogeográfica Nº 10; INTA, Buenos Aires. Volver
  4. Matteucci, S.D. 2001. Mini-curso Ecología Regional y del Paisaje. V Congresso de Ecologia do Brasil, Ambiente X Sociedade. Porto Alegre. Volver
  5. Servicio ecológico es un proceso o funcionamiento del ecosistema que brinda beneficios a los seres humanos; por ejemplo, la capacidad de mantenimiento de la buena calidad del agua de los parches grandes de bosques; la capacidad de captación del dióxido de carbono de un bosque en crecimiento; la protección de la erosión de una cubierta vegetal densa en una zona de relieve abrupto; la protección de paisajes de alto valor escénico; la protección de la biodiversidad genética y específica; etc Volver
  6. Evaluación de Impacto Ambiental es un conjunto de métodos cuyo objetivo es evaluar las consecuencias sociales y económicas de un conjunto de opciones de construcción y operativas de una actividad humana que involucra la conversión de un ecosistema natural. Permite seleccionar aquella opción que cumpla con los requisitos ambientales y económicos impuestos por las regulaciones y requerimientos de la sociedad. Debe diferenciarse de la evaluación del efecto sobre el medio ambiente, que estudia las consecuencias ecológicas de la acción humana. Volver
  7. La influencia de estos y otros avances científicos en la concepción de la naturaleza se citan en Matteucci, S.D: 2001. La percepción del entorno,; Encrucijadas (UBA) Año 1 Nº 10. Volver
  8. Matteucci, SD. 1998. Op. cit. Volver

Responsable: Dra. Silvia Diana Matteucci


Nombre: Dra. Silvia Diana Matteucci
Investigadora Independiente de CONICET, Grupo de Ecología del Paisaje y Medio Ambiente, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires.
Ciudad Universitaria
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1428 - Buenos Aires - Argentina
Tel: (54-11) 4789-6367
E-mail: smatt@gepama.com.ar