29 de septiembre 2012


Un mundo, un hogar, un corazón

Según estimaciones de la OMS, "se podrían evitar, la mitad de las defunciones de cada año, si la sociedad  adquiere hábitos de vida saludable".

La Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad del Principado de Asturias, propone a la sociedad asturiana, celebrar el Día Mundial del Corazón el próximo 29 de septiembre de 2012, sumándose a la organización de eventos que tendrán lugar en todo el mundo durante la semana del 24 al 30 de septiembre.  

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) principalmente el infarto de miocradio y el ictus, son actualmente la primera causa de muerte en el mundo, pues cada año se cobran más de 17 millones de vidas, una cifra que representa el 50% de todas las defunciones, y que en 2030 podrían llegar a alcanzar a 23 millones de personas. Además muchas de las personas que sebreviven a estas enfermedades sufren sus secuelas, pudiendo padecer discapacidades graves y a menudo permanentes, con gran quebranto personal y económico para las familiar y la sociedad. 

El 7 de abril de 1992, Día Mundial de la Salud, la OMS, declaró a las enfermedades cardiovasculares, "enemigo público número uno" como responsable de 12 millones de muertes, y millones de incapacidades. Y trazó un objetivo, alcanzar en el 2000, "la salud cardiovascular para todos". Para alcanzar este objetivo, la OMS demandó a las autoridades sanitarias "el fomento de la medicina preventiva frente a la curativa, especialmente entre los más jóvenes, a fin de ahorrar en el futuro, sufrimiento, discapacidad, vidas y economías.  A pesar de ello, la OMS advierte de que sigue aumentando la frecuencia de estas enfermedades.

En el 2000, la OMS propuso redoblar los esfuerzos en la lucha contra las ECV, y crea el Día Mundial del Corazón y advierte que la enfermedad cardíaca y el accidente cerebrovascular, sigue siendo la principal causa de muerte en el mundo con  17 millones de defunciones al año. 

Es un mito creer que la enfermedad cardíaca y los accidentes cerebrovasculares afectan más a hombres y personas mayores, puestos que estas enfermedades afectan tanto a hombres y mujeres, como a menores de 65 años y a mayores. En el caso de las mujeres, este riesgo, se subestima, la mortalidad por enfermedad isquémica en la mujer es del 24% lo que representa una tasa de mortalidad del 74 por 100.000. Es vital que la sociedad y la mujer en particular, conozca el riesgo y tomen medidas para protegerse y proteger a su familia. El 80% de los infartos de miocardio y de los AVC prematuros son prevenibles. Una dieta sana, actividad física regular y el abandono del consumo de tabaco son fundamentales.

Los niños y las niñas son también parte de ese colectivo de vulnerables y subestimados. El riesgo de enfermedad cardiovascular puede empezar antes del nacimiento, durante el desarrollo fetal, y aumentar aún más durante la infancia con la exposición a dietas poco saludables, falta de ejercicio y tabaquismo. Los niños pueden sufrir una doble carga de enfermedades del corazón y cerebrovasculares, y es posible que tengan que enfrentarse a las consecuencias de ver a un ser querido enfermar y también corren el riesgo de las consecuencias físicas de la enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular en el futuro. 

La sociedad moderna expone a los niños a factores de riesgo tales como dietas hipercalóricas, ricas en grasas, exceso de sal y azucar, las actividades tales como juegos de ordenador, TV, que desalientan la actividad física, y en algunos países, la publicidad del tabaco que alienta el consumo de tabaco en ambientes que convierten a los niños en fumadores pasivos. 

No existen pastillas ni vacunas que prevengan las enfermedades que afectan al corazón y las arterias. Pero si podemos decir que existe un tratamiento práctico y menos costoso que la toma de medicación. “La modificación del modelo actual de vida por un nuevo estilo de vida activo y saludable”. Los gobiernos, tienen la responsabilidad de realizar políticas que favorezcan y estimulen una vida activa y saludable. Los profesionales de la salud, la de tratar las enfermedades de forma integral, “promoviendo y promocionando la salud para evitar la enfermedad, además de los tratamientos curativos. Y las personas,  la de “cuidar su salud”. 

Entre 1990 y 2006, el riesgo de mortalidad por enfermedad isquémica del corazón en España, descendió un 23% pero este descenso de la mortalidad por enfermedad isquémica del corazón, que también se observa en los países desarrollados en el último tercio del siglo XX ,está influido principalmente, por los grandes progresos tecnológicos, tales como los anticoagulantes, los antihipertensivos, los hipolipemiantes, las unidades de cuidados intensivos y la cirugía coronaria. 

Con la celebración del Día Mundial del Corazón, dirigida a las personas y a los gobiernos, se pretende atraer la atención mundial, nacional, regional y local, sobre un problema importante de salud pública. La OMS manifiesta que si la sociedad adquiere hábitos de vida saludables se pueden evitar, al menos, la mitad de las defunciones. Según cálculos de la OMS, en el 2008, murieron más de 17,3 millones de personas de infarto de miocardio o de accidente vascular cerebral (AVC), una cifra que representa el 50% de todas las defunciones, y calcula que para el 2030, esta cifra se puede elevar a 23 millones de personas. 

Para celebrar este Día del Corazón, existe una programación de actos y actividades que van desde mesas informativas, distribución de carteles y folletos, controles de salud, organización de foros científicos, charlas públicas, participación ciudadana, con caminatas organizadas, representaciones teatrales, exposiciones, conciertos, festivales, actos deportivos, etc.

La Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de Asturias, invita a la sociedad asturiana a sumarse a esta celebración. La salud del corazón es importante para que la sociedad viva más años y que esos años que viva, los viva con calidad de vida. Un estilo de vida saludable, es la clave para reducir la enfermedad, el sufrimiento, la discapacidad, la mortalidad, y evitar el quebranto económico. Se debe  la salud del corazón desde todas las instancias, políticas, sanitarias, sociales y educativas y se deben de inculcar, adoptar y favorecer desde la infancia. 

  

  Julio Bruno Bárcena
Director General de Salud Pública 
 

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