Chiquitania



La Chiquitanía es el nombre de una extensa llanura de América del Sur ubicada en la zona transicional ecotónica entre el Gran Chaco y la Amazonía. 

Ubicación

La Chiquitanuía se encuentra en el extremo sudeste de Bolivia, abarcando gran parte del este del departamento de Santa Cruz. Los límites septentrionales de la Chiquitania corresponden aproximadamente al paralelo 17°30' S y los meridionales –también aproximadamente– al paralelo 20°S los límites occidentales por su parte están dados por la penillanura que antecede a la cordillera de los Andes y los límites orientales coinciden con la vasta depresión del Gran Pantanal del río Paraguay.
 

Toponimia

La Chiquitanía deriva de nombre que por un error dieron los españoles a una de las etnias pampidas que habitaba esta región; en efecto a inicios del siglo XVI los conquistadores españoles encontraron varias aldeas de chozas abandonadas, les llamó la atención que las chozas poseyeran puertas de solo poco más de medio metro de altura, esto hizo que los europeos creyeran pigmeos o "chiquitos" a sus habitantes. Lo cierto es que los aborígenes chiquitanos (como es común entre los pampidos) eran de elevadas tallas (más elevadas que la inmensa mayoría de los europeos de esa época) y que la existencia de puertas tan pequeñas obedecía a dos motivos: una forma de mantener la temperatura interna de las chozas moderada respecto al clima de la intemperie y para dificultar el posible ingreso de yaguares e incluso pumas.
Clima

Pese a las latitudes tropicales y subecuatoriales la región goza de un clima relativamente templado efecto del constante intercambio de masas de aire muy cálido procedentes de zonas ecuatoriales por el norte y de masas de aire fresco procedentes de la Antártida por el sur, la llegada de los vientos frescos se ve favorecida por la llaneza de la región Chacopampeana de la cual la Chiquitania es en gran medida su sector más septentrional.
Sin embargo de las temperaturas anuales promedio relativamente cálidas, debido a su continentalidad los Llanos de Chiquitos presentan grandes amplitudes térmicas durante los ciclos diurno-nocturnos y, sobre todo, durante el clímax del verano y el clímax del invierno, antes de producirse los notorios efectos del actual calentamiento global la Chiquitania presentaba días bastante frescos (entre los 5 a 15 °C) debido a los "surazos" es decir, los vientos que son continuación del pampero, por el contrario durante el estío la temperatura ascendía y asciende fácilmente a marcas que rondan los 40 °C.
El encuentro de los frentes cálidos y frentes fríos sobre el relieve llano determina también la existencia de tempestades en los momentos de cambio estacional, estas tempestades están acompañadas de copiosas lluvias, especialmente en los límites orientales y occidentales de la región chiquitana. El régimen de precipitaciones pluviales varía notoriamente de norte a sur siendo los promedios anuales de 1.050 mm en el norte y de poco más de 600 mm en el sur de esta región.

Economía

La economía de la Chiquitanuia inicio del siglo XXI aún se reduce a la obtención de productos del sector primario: cultivos de soja (efectuados desde los 1970s), los más antiguos de caña de azúcar y arroz (introducidos por los europeos) y los aún más antiguos (y vernáculos) del maíz, la mandioca (o yuca) y frutas tropicales (bananas, ananás, mangos etc.). La ganadería ha sido principalmente extensiva de vacunos con orígenes inicialmente europeos a los cuales se han sumado linajes asiáticos.
El subsuelo de la Chiquitania parece excepcionalmente rico en hidrocarburos y gas natural así como en yacimientos de hierro. Empero las comunicaciones terrestres aún (bajo las admiministraciones bolivianas) son muy deficientes.

Cultura

En la región llamada Chiquitanía (formada por las provincias Ñuflo de Chávez, Velasco y Chiquitos) durante la restauración de los templos misionales, fueron descubiertas más de 5.000 hojas con partituras de música barroca escritas entre los siglos XVII Y XVIII por los aborígenes y por europeos. El Festival Internacional de Música Barroca que se realiza anualmente desde 1996 en las reducciones ha atraído a músicos de América Latina y Europa. Seis iglesias (que dan respectivamente nombre a las ciudades y pueblos en que están emplazadas) de la región (San Francisco Javier, Concepción, Santa Ana, San Miguel, San Rafael y San José) han sido contempladas por la Unesco, en 1990 con el título de Patrimonio Mundial de la Humanidad.