Seguro que entre tus acciones cotidianas se encuentra escuchar música, ver algún programa de televisión, vestir una camiseta de esa marca que tanto te gusta o descargarte una aplicación en tu nuevo teléfono móvil.

                                                                                                                                                                             
 

Pero no es habitual que, cuando realicemos estas acciones, pensemos en las personas que han creado el programa, han imaginado el diseño de la camiseta o han estado ensayando horas y horas para que podamos disfrutar de su música. Menos aún, pensar en los científicos, investigadores, informáticos o ingenieros que tuvieron una serie de ideas geniales que nos permiten, por ejemplo, disfrutar de esa canción directamente en nuestro móvil.

Estos trabajos, como cualquier trabajo creativo, deben estar reconocidos económicamente y protegidos, como cualquier creación, con sus derechos de autor. Con la aparición de internet como medio de distribución de muchos de estos trabajos, ha surgido un debate social intenso sobre los derechos que tienen los creadores sobre sus obras y cómo estos derechos pueden estar frenando el desarrollo social, cultural o tecnológico. Para hacer frente a estas preguntas también deberemos plantearnos otras como ¿qué es la creatividad? o ¿cómo surgen las buenas ideas?.